Cenicienta – Capítulo 39: No voy a presumir

Traducida por Den

Editada por Sakuya


Aunque tenía prisa por casarme con Volker, el día llegó rápido.

El día… en el que oficialmente me convertiría en la esposa de Volker…

¡Está aquí!

Tendremos que presentar una notificación sobre nuestro matrimonio para su aprobación. La verdad es que solo conozco a Volker. Sí, como supones, todavía no.

Al presentar el certificado de matrimonio, el Congreso establecerá formalmente nuestro estado civil después del período de compromiso general, después del cual seríamos bendecidos en la iglesia.

Normalmente uno celebraría una ceremonia después. Podría ser un gran evento en el que se invita a: amigos, conocidos, familiares, a algunos dignatarios locales, aristócratas destacados y personas respetables.

Habría fuegos artificiales si los aristócratas de clase alta acudieran a la boda. La población en general lo convertiría en un carnaval y pondrían puestos para vender comida, baratijas y juegos. Habría peleas, robos; un montón de problemas.

Es una especie de estatus, pero no quiero un evento tan llamativo con tales elementos peligrosos.

Si uno lo hiciera, sería mejor tomar medidas de seguridad; tener una seguridad por toda la fiesta si el anuncio es una entrega orientada a lo panda[1]. Organizar los mercados, repartir bebidas gratis para que los ciudadanos puedan divertirse y presumir al mismo tiempo. ¿No sería agradable? Me gustaría organizar un evento así.

Pero, ¿no podrías hacerlo en el panda?

Pero desde el punto de vista de una chica es inútil, no es un poco decepcionante para Volker volverse un panda. Volker es más noble y elegante, ¡su identidad es la de un animal más fuerte que cualquier otro!

Normalmente, tampoco parece gustarle las cosas llamativas. Normalmente se está quejando de tener que llevar el uniforme tan decorado de la Guardia Real, y maldice a quién fuera que haya pensado en eso. Pienso que se mira bien, pero Volker estaba insatisfecho.

Muy bien, es un hermoso día; perfecto para presentar nuestro certificado al Parlamento. ¡Sr. Sol, gracias!

♦ ♦ ♦

Cuando estábamos en el Parlamento presentando nuestro certificado, hubo una pequeña conmoción; Su Majestad el rey apareció.

Nos encontró a Volker y a mí y se acercó casualmente.

—Brennan, estás aquí. —dijo a modo de saludo. Tenía una sonrisa en su rostro y sus grisáceos ojos azules estaban entrecerrados. Se parece mucho a Stephan. Pero su sonrisa se parece más a la de Volker. Quizás los ojos color avellana de Volker son de su madre.

Un poco sorprendido, Volker se inclinó ante el rey mientras le echaba un vistazo al guardia detrás de Su Majestad. Hice una reverencia. ¿Qué es esto? No, no es inusual para Su Majestad venir al Parlamento, ¿verdad? Hie~e. No puedo levantar mi cara.

¿Quizás era por Volker? Me pregunto porqué fruncía el ceño, pero fue solo por un momento.

— ¿Por qué está aquí?

— ¡Lo siento, no pude detenerlo!

¿Tal vez fue así?

— ¿Su majestad, por qué está aquí? El tiempo de la audiencia…

—No seas tan rígido, Brennan. Quería ver a la presunta dama de la que estás absorto. ¿No quieres presumirla?

¿Qué? ¡¿Yo?!

¿Qué es eso de presunta? ¿Le importa el anuncio? ¡Eeeeeh!

¿Le importa si levanto la cabeza?

—Esposa, puedes levantar la cabeza. —dijo el rey acercándose a mí y me tocó la barbilla.

Fu~ai

Levanté la cabeza y me quedé sin aliento.

—Soy Fredericka Castley, un placer conocerlo, Su Majestad. —me las arreglé para decir.

—Hmm… eres una esposa tan bonita. Es lamentable para Brennan. —dijo Su Majestad.

Fue halagador. Me reí. Su majestad tiene un encanto irresistible. ¿Su Majestad era incluso humano?

A mi lado, sentí que algo comenzaba a crecer. ¡Había un fuerte instinto asesino de Volker!

—Oye, estoy bromeando. Te pega, Brennan. —dijo Su Majestad con una carcajada mientras golpeaba el hombro de Volker. Se retiró después de aquello, sus guardias lo siguieron. Parece que solo vino a vernos.

Buufuu~ Estaba tan nerviosa.

¡Quiero decir, su Majestad el Rey, el poder supremo de la nación se acerca y levanta mi rostro! ¡Nunca hubiera imaginado que Volker mostraría un instinto asesino hacia Su Majestad!

De todos modos, me siento enormemente aliviada de que haya terminado.

—Fredericka.

Me volví hacia Volker, ni siquiera parecía molesto.

Esa cara; ¿Qué indicador usaste para interactuar con Su Majestad antes? Estaba a punto de preguntar cuando me di cuenta de que había perturbadas palabras de pánico que venían de aquí y allá.

— ¡Su Majestad se presentó en persona!

— ¿Son tan cercanos el Rey y el General?

— ¡Esto debe ser revisado!

—De ninguna manera, ¿tengo que adular a los nuevos ricos?

— ¿¡El ejército está obteniendo mayores fondos?!

— ¿Se rompe el equilibrio entre el Ejército y el Parlamento?

Os podemos escuchar, ¿saben?

Acabamos de presentar nuestro certificado de matrimonio.

Creo que ser una gran persona es problemático. Ni siquiera piensan sobre la dirección en la que van. Demasiado tiempo dedicado en el juego del poder.

Volker y yo intercambiamos miradas; no sabíamos qué hacer con los Lores en pánico.

No quiero que me arruinen mi felicidad.

Tal cosa extraña, no quiero decirle a Volker algo así.

Dicho esto, ¿debería engañarle?

—Eeee ~ Lady; hoy me di cuenta de que Volker-sama se va a casar conmigo  —me reí avergonzada. Volker levantó una ceja y frunció el ceño. Parecía malhumorado a primera vista, tenía una expresión que aliviarlo probablemente fracasaría.

— ¡Qué extraña manera de mirar a su novia! ¿Son una pareja enmascarada? —dijeron las personas a mi alrededor.

Lo siento pero no te lo diré.

♦ ♦ ♦

Poco después de presentar nuestro certificado, fuimos a la iglesia para nuestra bendición. Nos arrodillamos ante el Padre que realizó sus oraciones.

Y eso fue todo lo que había que hacer. ¡Ahora me dirigiré a la casa de Volker! En ese momento, Marie me hizo señas desde un lado; fui hacia ella y me empujó en una pequeña habitación. ¿Puedo entrar aquí sin permiso?

— ¡Por favor, espere un momento, Maestro Brennan~! —dijo Marie con una risa significativa. Volker me vio con una expresión de asombro mientras la puerta se cerraba en su cara y la bloqueaba.

¿Qué estaba sucediendo?

Estaba a punto de preguntarle a Marie cómo había bloqueado la puerta, cuando una voz me llamó desde atrás.

—Fredericka.

Me di la vuelta para encontrar a Jennis de pie ahí. Pensé que todos habían ido a la casa de antemano. ¿Por qué estaba aquí con un vestido blanco en la mano?

—No tenemos mucho tiempo, Fredericka; necesitamos que te cambies rápidamente —dijo Jennis. Marie ya había comenzado a deshacer los botones de mi vestido. Madre apareció cargando algunas cosas.

— ¿Madre, también estás aquí?

—Voy a quitarle el collar y deshacer su cabello ahora, Señorita —dijo Marie. Marie me desvistió con una delicadeza que rara vez mostraba en los últimos años.

—Por favor, no te quedes aturdida, Fredericka, solo estamos haciendo un pequeño cambio de imagen, ¿verdad? —dijo Jennis con una sonrisa. Jennis siempre era amable. Su sonrisa no representaba presencia ni ausencia. Solo podía dar una respuesta evasiva.

Estaba de pie ante un espejo de cuerpo entero mientras mi madre, Jennis y Marie me vestían. Antes de que me diera cuenta, estaba vestida con lo que podría llamarse un vestido de novia.

— ¿Qué es esto? —pregunté. ¿Cómo podría un vestido estar hecho a tiempo? Y, sin embargo, encajaba perfectamente como si fuera hecho para mí.

El atrevido diseño sin tirantes era el que le gustaba a Volker. El corpiño marcaba mi figura con líneas limpias con una falda larga que era capa sobre capa de seda y tul. Había delicados bordados por todas partes. Era muy lindo.

Mi cabello estaba muy bien recogido; se veía bonito y brillante.

— ¿Es esto…?

—El vestido para la cena. Te dije que me lo dejaras a mí, ¿no es así? —dijo Jennis, sus ojos brillaban maliciosamente. Su sonrisa parecía muy contenta y hermosa; como si estuviera feliz de que el vestido me quedara bien.

Pero, ¿el vestido de la cena a este nivel? ¡Esto era un vestido de novia!

—Mi hermana… La madre de Volker no pudo llevar su vestido de novia —dijo Jennis con una sonrisa triste.

Porque la madre de Volker no pudo casarse con el anterior rey, a pesar de que estaban enamorados debido a la presión social.

Una chica sueña con un matrimonio feliz, qué triste que no pudo tener eso.

—No pretendía ponerte triste, pero pensé que sería triste que no usaras un vestido de novia —continuó Jennis — ¿Es esto una intromisión?

Abracé a mi suegra inconscientemente.

¿Realmente podía usar esto?

Con un vestido de novia tan hermoso, me pregunto si realmente me he convertido en la novia de Volker.

Uuuu~ Realmente lo soporté.

Debido a la cuestión de que madre y padre estaban en problemas, y a los rumores extraños que afectaron a Volker, no me atreví a soñar que podría. Realmente quería llevar un vestido de novia. Quería mostrarle al mundo que estaba enamorada como todos los demás, pero temía causar más problemas.

No lo necesitaba, pensé, no necesitaba nada, siempre y cuando pudiera estar con Volker, sería feliz.

—Gracias, suegra. —le dije a Jennis.

No podía decir más… Que ella pensara tanto en mí…

Oh, ahora estoy llorando. Mi maquillaje se arruinará.

—No esperaba llevar un vestido tan hermoso.

Jennis sonrió mientras limpiaba mis lágrimas con su pañuelo.

— ¿Fredericka, tu madre hizo un buen trabajo?

Hehehe, madre con su habitual sonrisa levantó el velo sobre mi cabeza. Era delicado como una corona de mis flores favoritas.

—Mi hermosa Fredericka, estoy orgullosa de ti. ¡Ve y sé una novia con confianza!  —declaró mi madre.

—Mamá…

Las lágrimas se deslizaron de mis ojos porque no puede soportarlo más.

♦ ♦ ♦

Mi maquillaje fue arreglado. Respiré hondo y salí de la pequeña habitación. Volker me estaba esperando. También se había cambiado.

El uniforme ceremonial de la Guardia Real también era maravilloso, pero era bastante parecido al traje de un novio, ¿no es así? Mi suegra también había preparado bien a Volker.

—Wow, Volker te ves maravilloso. —dije mientras corría hacia él, extendiendo mis manos. Salté a sus brazos y me hizo girar.

—Eres tú quien se mira maravillosa, Fredericka. ¡Qué hermosa!

La falda de mi vestido se extendió con suavidad y la tela brilló a la luz del sol. Mientras nos dirigíamos hacia la puerta, podía escuchar a mucha gente afuera. Había una multitud bastante grande observando.

¿Eh?

—Ven, vamos a tu carruaje.

Cuando miré el carruaje me di cuenta del motivo de la multitud. Habíamos venido en un carruaje ordinario, y planeábamos volver en él.

Pero este era un carruaje de cuento de hadas; un carruaje blanco al descubierto con brillantes decoraciones y Oliver lo estaba conduciendo.

¿Qué es esto?

¡No podía seguir el ritmo!

—Señorita, adelante, por favor.

Era bastante elegante, nuestro mayordomo era muy competente manejando el carruaje no hacía falta decirlo.

Se escuchó un grito mientras Volker me acompañaba hasta el carruaje. Marie y nuestras otras doncellas comenzaron a bañarnos con pétalos de colores. Era hermoso – ¡hermoso pero muy llamativo!

— ¡Felicidades, Señorita! —gritó Marie.

— ¡M-Marie! —grité intentando detenerla, pero fue en vano cuando otras chicas con cestas similares también comenzaron a lanzar pétalos.

¡¿Qué clase de preparación es esta?!

Pero hacer esto era muy llamativo, Volker podría encontrarlo desagradable. Lo miré a mi lado. Estaba feliz.

Me abrazó suavemente cuando subimos al carruaje. ¡Volker es tan dulce! ¡Todos son tan dulces! Estoy tan feliz que mi corazón está a punto de explotar.


Notas:

[1] : Tanto en la traducción inglesa como japonesa me ponía panda. Realmente no logré entender esa parte, lo lamento.

Den
Fue complicado traducir este capítulo, pero espero que se entienda.

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5 thoughts on “Cenicienta – Capítulo 39: No voy a presumir

  1. Lirio Alicia says:

    Ohhhhhhh q liiiiiindo capitulo 😭😭(lágrimas de felicidad) y hubo vestido de novia 😀😀😀 y como alguien había comentado fue vestido sexy 😮😮😮
    Gracias por la droga 😆😆😆

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