Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 3: Amor verdadero


—¡Mary! ¡Te dije que no vinieras!

Ah, ese es su nombre. Si recuerdo bien, el padre dijo que era la hija de un Barón o algo así.

Originalmente, como ella era hija de un Barón, ella no podría asistir una fiesta patrocinada por el Rey. Una invitación escrita no sería enviada a alguien que sólo fuera un Barón después de todo. Lo que significa que Su Alteza Reyford probablemente se abrió paso y la trajo aquí.

Dejando de un lado esto, que el le dijera que no venga, ¿cuál es el limite de su estupidez?

—¡Reyford-sama! ¡Pero!

—¡Actualmente estoy teniendo una conversación importante!. Si manejo esto mal y se vuelve más complicado, ¡nuestro futuro estará en problemas!

Lo siento, pero por favor, no te entrometas.

—P-pero, ¡Reyford-sama…!

De alguna manera, dispersaron arbitrariamente una atmósfera armoniosa. ¿Cómo estás diciendo que debo tomar esta situación?

Arbitrariamente malentendido, rompiendo arbitrariamente el compromiso y abandonandome arbitrariamente, me pregunto qué clase de conversación Su Alteza quiere tener. Incluso si era algo como un “lo siento, Carol”, mi padre y yo, ya no lo perdonaremos.

—E-Está bien, así que ¡ponte detrás de mí!

—… Reyford, en este tipo de lugar, y con una posición como la hija de un Barón, ¿Entiendes lo que significa que ella trate así a la hija de un Duque?

—¡Padre!. P-Por favor, ¡espera un momento más!. ¡Y-yo le enseñare adecuadamente más tarde!

Apretando los dientes *gugugu*, mientras que pensé que si la vergüenza podría matar a una persona, entonces habría muerto, su expresión era angustiosa. Probablemente porque nació con la condición de príncipe, tiene un orgullo barato.

Pero aguantando su vergüenza, Su Alteza Reyford bajó la cabeza.

A mi…

—… Yo, me disculpo, Carol.

No se transmitían sentimientos en absoluto.

Francamente, ya no tenía ningún sentimiento hacia Su Alteza, y realmente quería volver a casa rápidamente.

En realidad, sólo había bajado la cabeza por un momento, y después me miró como si se volviera loco de rabia. ¿Realmente tenía intención de disculparse con esa actitud?

—…

—… Disculpe, Su Alteza.

—¿Q-Qué pasa?

—Esas palabras, ¿a quien exactamente están dirigidas?.

—… E-Eso …

El discurso de Su Alteza vaciló. Por supuesto. Su Alteza probablemente ni siquiera entendió lo que había hecho mal.

Ciertamente, estaba agradecido por la cuestión de que podía ahora ser capaz de casarme con mi amado Wilhelm-sama, pero eso era sólo un asunto personal. Si el que estaba en esta situación no era yo, entonces no sería extraño que la chica se suicidara.

—Yo… fui despertado por verdadero amor.

—Haa.

—Cuando estoy con Mary, mi corazón se siente a gusto. Si no puedo estar con Mary, entonces nunca estaré satisfecho de nuevo. Si no es Mary, entonces no quiero estar juntos…. Un persona que me haga sentir así, es la primera vez que conozco a alguien así.

—Su Alteza…

Mientras Su Ateza decía esto, las mejillas de Mary, quien estaba detrás de él, estaban teñidas de color rojo. De ninguna manera era yo.

En respuesta a eso, los miré con ojos sin emoción.

—Carol… Quiero estar con Mary más de lo que quiero estar contigo. Por eso… Mi voluntad de romper este compromiso no cambiará. En su lugar, por el presente, juro que haré a Mary mi novia.

—¡Reyford!

—No importa lo que digas Padre, ¡no cambiaré de opinión!. ¡Caminaré al lado de Mary, lo he decidido!

—E-Este… ¡Hijo idiota!

¿Qué es exactamente esto?

¿No se supone que esto fuera una disculpa?

Más bien, encima de recitar lo cuan maravillosa era Mary, incluso había proclamado sus planes de compromiso. Eso no tenia ninguna relación con mi existencia.

Echando un vistazo a él desde al lado, mi padre tenía una expresión similar a la mía. A estas alturas, no debió tener sentimientos hacia Su Alteza, con la excepción de estar consternado.

—¡Padre! ¡Quiero perseguir el amor verdadero…!

—¿¡Entiendes lo que estar vinculado a la Casa Ducal de Ambrosio significa para la familia real!?. Si ni siquiera entiendes algo tan simple, ¿qué has estado estudiando hasta ahora?

—¡No soy una herramienta política! ¡Quiero elegir a la persona que amo por mí mismo!

—Para que una persona de la realeza exprese tales tonterías…!

El rey se mordió los labios con fuerza.

Si gritaba, ¿no aumentaría su presión arterial?

Ahí.

—Su Majestad, por favor, recupere su compostura.

Era el sonido de una voz baja, pero tenía un aire intimidante, y sonaba resignado.

Con un sobresalto, mi corazón saltó. Saltó hasta el punto donde pensé que podría explotar. Si mi corazón estuviera conectado con mi garganta, pensé que saldría.

Esa era una voz que había escuchado innumerables veces cuando era joven.

A medida que maduraba y crecía, era una voz que gradualmente no escuché más.

Desde que mi abuelo había muerto dos años antes, era una voz que no había oído en absoluto.

Wilhelm-sama~

—… Mm, eres tú, Wilhelm

—Este es el lugar para la fiesta por la noche. No es un lugar para una disputa Padre-Hijo. Si los retenes circundantes se enteraran de que el siguiente en la línea de la corona Reyford-sama y Su Majestad tuvieron un enfrentamiento, les daría una ansiedad innecesaria.

—… Disculpa, la sangre parece haber corrido a mi cabeza.

*Haa* El Rey lanzó un gran suspiro.

Pero lo más importante para mí, fue la presencia de Wilhelm-sama que estaba delante de mis ojos.

Con un cuerpo grande que no podía ser comparado con el mío, ya que yo era un poco más pequeña que mis compañeras. Y sus brazos, no, sólo su muñeca sería más gruesa que mi muslo.

Tenía casi todo el pelo blanco peinado hacia atrás, y en general, era de un gris pálido. El bigote que ocultaba su boca era blanco, y también su barba era así. Un gran número de arrugas recorrían su cara finamente cincelada, así como las cicatrices.

Este era el general más fuerte de Fureakisuta y capitán de caballero: Wilhelm Aibringer-sama. Sin pensarlo, quedé encantada.

—Reyford.

—… Padre

—Retírate. Te daré un veredicto más tarde. En cuanto a mí, debo arreglar el lío que has hecho.

—¡Pero, Padre!

—¡Te dije que te retiraras!

Después de haber sido ordenado tan decididamente por el Rey, Su Alteza finalmente se retiró. Por supuesto, caminando de la mano con Mary.

Ahora bien, podemos finalmente tener una conversación compuesta.

—Giliam.

—No creo que sea necesario confirmarlo, pero ¿está bien creer que está bien romper el compromiso de Carol y Su Alteza?

—….. Ahh, no me importa. Pero..

—Esta situación sólo ocurrió porque Carol estaba comprometida con Su Alteza. Dejándome a un lado, Carol no perdonará a Su Alteza. En tal lugar como esta fiesta de la noche, ella recibió tal humillación. Haremos que Su Alteza lamente haber hecho enemigos de la Casa Ducal de Ambrosio.

—Guh… Lady Carol

Con una expresión agria que se retorció y mientras se mordía los labios, el Rey me miró.

Habiendose hecho enemigos de la Casa Ducal de Ambrosio a causa de mía, no tengo idea que vendrá de la Familia Real. Tales cosas, era mejor que no las supiera.

Pero a la mirada frenética del Rey, por alguna razón quise responder.

—Si Su Magestad.

—Mi hijo tonto… En verdad, me siento arrepentido. En este asunto, entregaré un castigo adecuado. Y luego… Una propuesta de matrimonio adecuada para Lady Carol, voy a usar mi propio nombre para atarlo. Aunque está bien que ignores hablar de ese grado de pedir arrepentimiento…

—Su Alteza.

A las palabras inesperadas, paré el discurso del Rey sin pensarlo.

Normalmente, estaría bien si simplemente pidieran un castigo. No importa qué tan nerviosa, habían cometido un error.

Pero… Esta fue una buena oportunidad.

—Mm… ¿Qué es, Lady Carol?

—No estoy particularmente enojada. Sólo, tengo dudas sobre el futuro por delante. Una mujer que anteriormente estaba comprometida con Su Alteza, esa reputación se ha difundido, y creo que no es probable que ninguna propuesta de matrimonio llegue a mi camino. Pero si Su Majestad dice que usará su nombre para arreglar mi matrimonio, entonces… ¿Puedo tomar sus palabras en el sentido de esa manera?

—Ah, ahh. Si esto se convierte en expiación por lo que hizo ese hijo idiota, entonces lo arreglaré sin importar lo que sea.

—Entonces…

Lo había deseado desde el fondo de mi corazón.

Lo he deseado desde que era joven.

Yo- Carol, vivire para el amor verdadero.

Suavemente, di un paso adelante, levanté ligeramente mi falda e hice una reverencia.

Entonces sostuve ese poderoso brazo… y lo dije.

—Wilhelm Aibringer-sama, te amo. Por favor, tome a Carol como su esposa.

*DOKI DOKI*, mis palpitaciones daban vueltas.

Mis mejillas se ruborizaron.

¡Finalmente, transmitiré mis sentimientos~!

—… ¿Hah?

—… ¿Hah?

Pero a mi confesión de una vez en la vida, “no entiendo el significado”. Las mandíbulas de Su Majestad y de Wilhelm-sama se abrieron de par en par, respondiendo solo con esa frase.

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