A cambio de anular el compromiso, permítanme cortar lazos con mi familia – Parte 2

Traducido por Miicah

Editado por Sakuya

Corregido por Sharon


—Hasta ahora, tú has estado tratando cruelmente a Miriam, y como ella nunca te recriminó nada, lo dejé pasar… Pero esta vez te has pasado. Miriam es una buena chica. Comparada con ella ¿por qué te convertiste en algo como esto…?

Escuchando las rápidas palabras de su Padre, Miriam no pudo cubrir su felicidad.

Sin importar cuantos años Lucía observó a Miriam, aún no podía comprenderla. Su Padre, su Madre y las personas alrededor, habían sido totalmente engañados por ella; todos la miraban con aprecio.

— ¿Estoy siendo exiliada de la Casa del Duque?

—Si te disculpas ahora, consideraré reducir el castigo. —Contestó con desprecio Randall al escuchar su pregunta.

Había anticipado que Lucía podría confesar su pecado por el miedo a un severo castigo.

—Yo no haré eso… Padre… No, Duque de Sennett, ¿no hay mentira en tus palabras?

— ¡¿Qué… ?!

La voz de Lucía se escuchaba como si descartara la necesidad de pedirle perdón, hizo eco en el salón. La respetada aristocracia y los estudiantes, quienes observaban aburridos, comenzaron a mirar en su dirección pensando que algo había comenzado.

El duque de Sennett no se dio cuenta de esto, y gritó con su rostro rojo.

— ¡A partir de este momento, estás expulsada de la Casa del Duque!

El Duque quien finalmente la sentenció, la vio con triunfo, mientras Lucía aún conservaba  su expresión de calma.

Todos dirían que difícilmente parecían padre e hija.

—Entiendo. Así, también renunciarán a todos sus derechos como mis padres, ¿verdad?

—Sí~ Eso es cierto. Por una persona como tú, incluso si no te tengo como hija, ni siquiera me preocuparé.

Lucía pronunció lentamente las palabras pidiendo una confirmación definitiva.

El Duque de Sennett, pareció haber tenido dificultades en juzgar las cosas tranquilamente con sus crecientes emociones. Si no, él podría haberse sentido incómodo ante su hija que no mostraba el más leve estremecimiento. Randall había pensado la situación.

Al mismo tiempo, una persona se acercó desde los asientos de invitados. Era el padre de Randall, el Rey Grandall Harvey Fistonia.

— ¡Padre!

Todo el mundo se inclinó y se hincó.

—Bueno, es una alivio.

Con su baja y noble voz, la anterior atmósfera rígida comenzó a tranquilizarse. Randall no pudo esperar, tan pronto como vio a su Padre pensó que el Rey podría ayudarlo a condenar a su Lucía.

— ¿Duque de Sennett, realmente piensas las palabras que declaraste justo ahora?

—Sí. Lucía será exiliada de la Casa del Duque como castigo. Por lo tanto, me gustaría que Su Majestad permita el compromiso entre Miriam y Randall.

—Eso sería bueno.

El Duque de Sennett y Randall, que estaban pensando lo mismo, se llenaron de confianza con su respuesta. El Rey consdieraría el asunto. Eso era todo lo que Randall y Miriam deseaban… Incluso en ese momento.

— ¡Padre, muchas gracias!

—Lucía-dono, no tiene ninguna objeción, ¿cierto?

—Sí.

Randall captó cómo sus ojos se llenaron de deleite desde el rabillo de sus ojos, cuando la confirmación fue dada por el Rey.

— ¿….Huh?

Randall se frotó sus ojos. Quedó sorprendido al escucharla a Lucía aceptar su compromiso con Miriam con tanta facilidad.

Lucía originalmente, nunca tuvo ningún sentimiento romántico hacia Randall. Por lo tanto, no había razón para que ella se rehusara a ello.

— ¡P-Padre!

— ¿Qué pasa?

—Esta chica destruyó las posesiones de Miriam, además, mostrando desprecio hacia ella esparciendo chismes maliciosos. Ella debería ser razonablemente castigada.

—Por favor dejar esta conversación para más tarde.

Cuando Lucía abrió su boca, ella miró fijamente a Randall, advirtiéndole que debía mantener su boca cerrada.

Ligeramente asustado por esa mirada, Randall recordó la existencia de Miriam, quien estaba a su lado, la abrazó estrechándola en su pecho, mientras decía:

—No tengo nada más que decir.

—Yo, verdaderamente lamento haber tomado el precioso tiempo de todo el mundo por algo que no tiene relación con la fiesta de graduación… Su Alteza, ¿esto está bien para usted?

Lucía había descartado sarcásticamente que el asunto con respecto a Randall y Miriam, no tenía nada que ver con la fiesta en absoluto. El rostro de Randall se distorsionó con desagrado.

—Sí. Estoy bien.

—Entiendo, entonces…

Después de hablar con el Rey, Lucía se detuvo por un momento, mientras veía alrededor y confirmó que tuviera la atención de todo el mundo.

—…Acuso a Douglas Sennet por el crimen de malversación.

— ¡¡ … !!

El interior de la sala estalló con el ruido más fuerte hasta ahora. La dama quien había sido expulsada justo hace un momento por la Casa del Duque, ahora acusaba a su Padre. No había razón por lo que todo el mundo no se sintiera sobrepasado por esto.

— ¿Quién va a creer tal estupidez? Supongo que ella está planeando vengarse de la Casa del Duque.

—Si es sobre la evidencia, la tengo aquí.

Ignorando las palabras del Duque Sennett, Lucía usó su magia para sacar a relucir el documento.

—¡¿Por qué está eso aquí?! —exclamó el Duque al verlo.

Lucía usó su magia para robar el documento del cajón del Duque, el cual estaba bloqueado con magia. Debería haberle sido difícil extraerlo a un extraño.

El Duque noto que Randall y Miriam, lo miraban con sorpresa. Intentó imitarlos, pero ya era demasiado tarde.

Lucía escuchó el grito del Duque, pero lo ignoró y se acercó directamente al Rey.

—Sin duda. Gracias por proporcionar la evidencia, Lucía-dono.

—El elogio es demasiado.

—Nunca podría haber agarrado la cola del Duque sin su cooperación.

El Rey había estado luchando por obtener ese documento antes de trabajar con Lucía. Por eso no estaba sorprendido por la acusación de Lucía.

Por sus palabras previas, era obvio que el Duque ya estaba bajo vigilancia.

—Detengan al criminal.

Con la orden del Rey, Lucía rápidamente detuvo a ambos, al Duque y la Duquesa, con su magia. Todos los estudiantes en la escuela vieron súbitamente su elegante mano moverse.

Aunque Lucía siempre fue la mejor, todos pensaron que Miriam y Randall la superaban.

—Esta desagradecida… ¡¿Has olvidado quién te ha llevado tan alto?! ¡¿Por qué estás acusando a tus propios padres?!

—Nunca pensé en ti como mi pariente. Mi Madre era la única quien me dio a luz. La razón por la malversación, fue debido a tu incompetencia en el manejo de las finanzas familiares a causa del despilfarro de Miriam. No creo que hubiera espacio para simpatías.

La cara del Duque y la Duquesa se distorsionó. Ellos recordaron como la madre de Lucía fue recibida fríamente, mientras Miriam y su Madre fueron vistas con amor. A ambos se les cayeron los hombros.

Lucía pensó que finalmente podría tener un descanso después de toda esta situación, cuando repentinamente, Randall comenzó a implorar al Rey.

¿Esto aún va a seguir?

Se tragó esas palabras antes de decirlas.

—Padre, esa chica ha destruido las posesiones de Miriam, además de esparcir maliciosos rumores. Es definitivamente cierto que el Duque ha pecado, sin embargo, Miriam no necesita soportar la culpa. La evidencia traída por Lucía no tiene nada que hacer con su abuso a Miriam.

Es inusual para Randall hablar cosas decentes. Es genial que no tuviera ninguna evidencia por las cosas sobre las que la acusaron.

Pero es demasiado tarde. Todas las palabras y conductas de Miriam, se han convertido finalmente en algo visible.

—Necesitas ser claro sobre esto.

—Es un delito menor hacia la hija del Duque, y tú, deberías enmendar el crimen que cometiste.

Aparentemente satisfecho con el consentimiento de su Padre, Randall comenzó a enumerar los crímenes que Lucía había cometido.

Cortando el libro de Miriam con tijeras hasta que no pudiera ser usado; insultándola con malos rumores, rebotando los cheques de Miriam, etc.

Lucía se mantuvo repitiendo que no sabía, ni tenía cualquier conocimiento sobre eso.

No importa cuántas veces lo dijera, sus palabras no penetraban en los oídos de Randall, él continuó con su estrecho campo de visión. Cuando Lucía estaba por preguntarle  si disponía de pruebas, repentinamente escuchó una voz familiar detrás suyo.

— ¿Hay alguna prueba de que Lucía cometió tal crimen?

La multitud rápidamente se dispersó, mientras daban paso al anciano y al joven que avanzaban. Los nobles que los vieron comenzaron lentamente a bajar sus cabezas; asombrosamente, muchos de los rostros de las chicas del colegio,se tiñeron de rojo. Randall gritó como un tonto.

— ¿¡H-Hermano mayor!? ¿Por qué Nordis-dono está aquí también?

—…Su Alteza, Líder.

Al lado de Lucía estaba el Primer Príncipe, Elías Siles Fistonia, y el líder de La Orden Mágica Real de Caballeros, Dian Nordis.

Adornado con cabellos y ojos negro azabache, es el hermano mayor de Randall. A pesar de que raramente atendía las reuniones sociales, era conocido por su excelencia en deportes y en lo académico.

Lucía sabía que a pesar de su atroz lenguaje, él era bastante popular entre las damas debido a su hermoso rostro. Parece que su estado de ánimo, ahora mismo, era bastante malo.

Dian Nordis, el Líder de la Orden Mágica Real de Caballeros, era conocido como el Mago más poderoso en este país. Durante la batalla con el demonio hace un año, él ejerció su poder de negociación y así, trajo la victoria al Reino de Fistonia. Es descendiente de la Familia Nordis, quienes habían engendrado a muchos excelentes magos.

Cuando sus ojos se encontraron, ambos elevaron sus manos en reconocimiento, mientras Lucía se inclinó ligeramente. En ese escaso momento, ella sintió la energía regresando a sus hombros.

—Es un completo desastre, Lucía.

—Por las molestias que Randall te ha causado, lo siento.

—Está bien.

— ¡Hermano mayor! Esa mujer…

—No hay evidencia de que Lucía cometiera algún crimen.

Viendo esta amistosa atmósfera entre los dos, Randall se sorprendió y abrió su boca en pánico, pero las palabras de Elías lo callaron.

—Pero Miriam tuvo testigos… —murmuró asustado ante la mirada en sus ojos.

El contenido de sus palabras no era diferente de lo que Lucía había escuchado previamente. Ella miró a Elías, quien mostraba asombro en su rostro, mientras replicaba:

—Pero tú no tienes evidencias materiales.

Randall miró a Miriam.

—…Eh, ¿Hermano Mayor?

—Esto es ridículo, ¿sólo tienes el testimonio de la víctima? Es una pérdida de tiempo hablar sobre esto.

Contrario a su hermoso aspecto y atmósfera, las palabras que fueron pronunciadas por Elías hicieron que Randall se quedara sin palabras, ya que lo hacían ver como un idiota.

—…Su Alteza, ellos no poseen ningún tipo de originalidad —le susurró Lucía para no dejar que nadie escuchara sus palabras.

—Eh, ¿Hermano Mayor?

—Randall, ¿hay alguna evidencia física en primer lugar?

Cuando el Rey preguntó lo mismo que Lucía, Miriam comenzó a agitarse. Randall abrazó su cintura mientras derramaba lágrimas como si recordara el abuso que había recibido de su hermana.

—Ah, Mi… Ella lanzó mis libros lejos, y además, los mojó en el agua…

Miriam y Randall comenzaron a entrar en su propio mundo y no se dieron cuenta de las miradas de las personas que los rodeaban. El estudiante quien había apoyado a Miriam antes puso una expresión apática.

—Randall.

—Sí, Padre.

—…Yo nunca pensé que fueras tonto. Sin ninguna evidencia física, y ninguna investigación sobre esto… Dudaste de tu prometida sólo al escuchar a una persona…

Randall, quien tenía un rostro despreocupado antes, palideció ante las palabras del Rey, las cuales eran bastante razonables.

No obstante, el Segundo Príncipe abrió sus ojos incrédulo.

Elías, que se acercó a un lado de Lucía, suspiró.

—Mi estúpido pequeño hermano… —Lucía decidió no escucharlo y gentilmente volvió sus ojos a Randall.

— ¡No es una mentira, es verdad! Incluso en esa fiesta un mes antes, mi hermana me molestó por acercarme a Randall-sama. Elias-sama nos creerá, ¿cierto?

Mientras Miriam se ponía frenética, ella dejó ir la mano que tocaba a Randall y se enfocó en Elías, hasta llegar frente a él. Puso sus manos frente a sus pechos de forma adorable, para lucir linda. Sin embargo, esto no funcionaba en Elías.

Lucía sintió que podía ver una aura oscura levantándose detrás suyo. Él estaba seriamente enojado.

—Parece que no sabes lo que es la etiqueta. ¿Alguna vez te he permitido llamarme por mi nombre?

Miriam se estremeció ante la mirada fija del Primer Príncipe. Randall también se marchitó tras ser visto con esa mirada asesina. El color del rostro de esa persona, se veía mal.

Lucía supo que si esto continuaba, el estado de ánimo se volvería incluso peor. Por lo tanto, la chica decidió revelar el hecho decisivo.

—No fui a ningún tipo de fiesta hace un mes.

— ¡Estás mintiendo!

Miriam pareció sorprendida y abrió ampliamente sus ojos. Randall se acercó y preguntó;

— ¿Tienes algún tipo de evidencia?

Pareció que ellos habían olvidado que condenaron previamente a Lucía con un único testimonio.

Nordis aclaró su garganta ligeramente antes de dar un paso adelante, y habló con claridad.

—Si miras la lista de la Orden de Caballeros, estoy seguro que Lucía-dono había estado vigilando en el Castillo durante el día del festival. Sus hombres y otros capitanes, deberían ser capaces de testificar por ello.

Con esas palabras, todo el mundo la miró desconcertado a excepción de cierta persona. Era inaudito que una dama fuera parte de la Orden de Caballeros. Y como no había forma en que una Dama de la aristocracia fuera parte de los Caballeros, no podía usarse la lista como evidencia para probar su coartada.

— ¿Qué significa esto?

El Duque, quien quedó retenido con la Duquesa, puso una cómica máscara de incredulidad.

—Originalmente, esto se anunciaría un mes después que Lucía-dono se graduara de la escuela… Líder de caballeros, no había otra manera.

—Sí, también lo pienso… Lucía.

Lucía, quien había conseguido el permiso de ambos, el Rey y el Líder de la Orden de Caballeros, comenzó a poner un hechizo en sí misma. Era comúnmente sabido que, la transformación mágica podía ser usada para cambiar su apariencia.

La luz la envolvió. Mucha gente empezó a dudar  de sus ojos mientras la luz se desvanecía.

— ¡¿Rion Calder… ?!

En la sala donde Lucía había estado originalmente ahora se encontraba un hermoso, andrógino joven. Usando el uniforme de Caballero Mágico, era la persona de los rumores.

—Tomando en cuenta su posición como estudiante, nosotros nunca lo hubiéramos revelado. Sin embargo, Lucía ha trabajado como Caballero desde hace dos años. Después de la batalla con el demonio un año atrás, con sus logros, ella fue admitida. Actualmente es una Oficial de Mando al frente de su propia fuerza de Caballeros.

—Esto, este tipo de cosas…

El joven alzó su rostro… y un suspiro se filtró de sus labios. Los oscuros ojos verdes, los cuales estaban bordeados por pestañas de color rubio platinado, que tenían el mismo color de cabello, miraron directamente a Randall y Miriam antes de hablar.

—Estas es la apariencia que uso para la Orden de Caballeros. Juzgué necesario mi cambio de apariencia durante mi trabajo como un caballero en consideración hacia mi posición como la hija del Duque, al igual que mi estatus de estudiante. Ustedes podrían no saberlo, pero es el deber de la Orden aparecer ocasionalmente ante el público.

Randall finalmente lo había comprendido. Enfrente de él estaba su ex prometida, Lucía. Ella había estado ocultando su poder todo este tiempo.

El Oficial al Mando es una importante posición entre los Caballeros.

Aparte de sus habilidades mágicas, necesita una habilidad natural de liderazgo para comandar a las fuerza. A menudo en las primeras etapas de la batalla, una enorme cantidad de magia era requerida de ellos. Si el Comandante era alguien aún joven y, sin mencionar, la hija del Duque por ejemplo, había una gran posibilidad que hubiera una rebelión debido a la alteración del balance entre el poder aristocrático.

Al parecer, que Lucía fuera realmente talentosa, hacia que el Comandante sintiera la necesidad de hacerla decidir ocultar su identidad.

—Los Caballeros que no sabían sobre las circunstancias, y vieron la feroz batalla con el Dragón extendieron un rumor de inmediato sobre el ‘Mago de hielo que repentinamente fue promovido a Oficial de Mando”. Ni siquiera notaron la verdadera identidad de la hija del Duque. Ella pasó perfectamente como una plebeya que fue invitada personalmente a unirse a la Orden.

—Mientras ella trabajaba con la Orden Mágica Real de Caballeros, participó en algunas misiones, como proteger el lugar de las Fiestas Reales… Bueno, en esa fiesta hace un mes, ¿me pregunto quién habrá comenzado los rumores para atacar a la Señorita Miriam?

—En primer lugar, no tiene motivos para abusar de esa mujer de ahí. Randall déjame decirte que Lucía no pensó en ti en absoluto.

Elías y Nordis hablaron alternativamente. Sus últimas palabras, destrozaron el orgullo de Randall, mientras el rostro de Miriam había ido desde el azul al blanco. Lucía finalmente entendió a la persona que había intentado engañar a alguien para cometer un crimen.

—Eh, yo solo..

— ¡Basta ya!

El Rey se dirigió a Randall bloqueando las palabras de Miriam.

—Randall, voy a hacerte un Sujeto de Estado [1]

— ¡Eso no puede ser! —gritó Randall.

Su comportamiento y abuso de su poder en la escuela, así como la inadecuada conducta para su papel como Príncipe, fueron reportados a la Familia Real. A pesar de que era el Heredero Real, no mostró ninguna vacilación el Rey.

—Nosotros también tomaremos acciones acerca de lo demás… Sígueme.

—Eso es una mentira.

— ¡Dejame ir! E-Esto no es como suponía que debía ser. Todo es por tu culpa.

Miriam y las personas que los rodeaban, fueron arrestados, incluyendo al Duque y la Duquesa. Los ojos de los nobles fueron severos mientras los observaban, porque por su enamoramiento con una mujer, él desprecio a su propia prometida.

Aquellos que no cumplen con su deber como un aristócrata, no tenían el derecho a vivir una vida de lujos.

Randall y los demás observaban aturdidos la resistencia de Miriam. Con su cabello desaliñado, la chica le gritaba a Lucía.

Su aparente lindura que todos amaban no se encontraba en la persona que miraban.

♦ ♦ ♦

Después de verlos ser escoltados fuera del lugar, Lucía canceló la magia de su cuerpo. Con su uniforme todavía intacto, su apariencia retorno desde el joven plebeyo “Rion Calder” a “Lucía”.

Fu~

Ella exhaló un poco. Al parecer también se había sentido un poco nerviosa. Al verla, Nordis golpeó su hombro ligeramente, y le dijo:

—Lo hiciste bien. Debió ser duro para ti, Lucía-dono.

—Muchas gracias.

Lucía se inclinó ante el Rey antes de levantar su cabeza, examinando a los aristócratas y estudiantes, para disculparse por dejarlos ser testigos de la serie de interacciones anteriores.

—Realmente lo siento por permitir que este tipo de situación sucediera durante la fiesta de graduación. Y espero que perdonen cualquier problema concerniente con Miriam durante su estadía en esta escuela.

—No hay tal cosa, Lucía-sama.

Mientras declinaban las palabras de Lucía, una estudiante dio un paso al frente. Siguiendo su ejemplo, otras tres avanzaron, Lucía las recordaba. Ellas eran las prometidas de los estudiantes que eran parte del séquito de Miriam… Por razones desconocidas sus mejillas estaban teñidas de rojo, mientras sus expresiones parecían haber sido fascinadas por algo.

—Lucía-sama nunca fue parcial hacia alguien, independiente de su estatus social. Nosotras ya habíamos sido abandonadas por nuestros prometidos cuando quedaron fascinados por Miriam.

—Hay personas que fueron heridas por su comportamiento. Yo también soy una de ellas. Por usted, quien intentó consolarme… Muchas gracias.

—Mi corazón no puede evitar latir con fuerza —dijo otra de las chicas avergonzada. Lucía repentinamente recordó su actual estado de vestimenta.

Su cabello corte bob; con el originalmente andrógino y hermosos rasgos faciales, y el uniforme asexuado de la Orden de Caballeros.

Elías quien estaba junto a Lucía pudo leer lo que pensaba.

—No es de extrañar que Rion Caldre se pareciera a un joven noble. Su rostro, no, el de Lucía es muy elegante.

—…Técnicamente, eres una mujer.

—Técnicamente, ¿huh? Soy consciente de que parezco un hombre.

Mientras Lucía replicaba a Elías como de costumbre, él repentinamente murmuró con un rostro serio:

—Yo solamente te veo como una mujer.

— ¿Qué?

Lucía inesperadamente oyo su murmuro y sus ojos se encontraron con su mirada. Por alguna razón, su corazón comenzó a latir por este hombre.

Ella vio cómo Elías se giraba, y comenzaba a decirle algo.

—Lucía.

—Sí.

—Conviértete en mi prometida.

Las personas a su alrededor sostuvieron su aliento en sorpresa. Elías se arrodilló ante ella mientras sostenía su mano. Lucía podía ver la emoción acechando detrás de sus ojos.

—Lo siento.

— ¿Por qué?

—Ya no soy una aristócrata. Sólo soy Lucía. No puedes pensar en poner a una plebeya como Reina, ¿cierto?

Ella es la hija de un criminal, además de la hermana mayor de su joven hermana de una madre diferente, que engañó a una persona influyente. Aunque ella fuera quien los acusó y el asunto no tenía nada que ver con ella; Sin embargo, esto seguirá estando en la historia.

Además, como abandonó la Casa del Duque Senett, no tenía un Escudo que la protegiera. [2]

No tendría problemas en permanecer con la Orden de Caballeros, no obstante,lo mismo no podría ser aplicado si fuera a convertirse en la esposa del Rey.

—Si ese es el caso, no hay problema en lo absoluto —dijo Nordis con una desbordante sonrisa. —Solo tendría que adoptarte. Yo también tengo el mismo rango que el Duque de Sennett. Mi Escudo Familiar debería darte la protección suficiente. Solo tendrías que convertirte en Nordis en lugar de Sennett, ¿cierto?

Lucía volvió su vista y miró a Elías después de oír las palabras que Nordis había declarado tan ligeramente.

— ¿Qué es esto?

Pero Lucía aún estaba un poco vacilante de que Elías no le gustara esto. Los ojos de él se entrecerraron.

— ¿Estás rechazando mi oferta?

—No, no es así.

Lucía quedó desconcertada por sus palabras. Ella estaba realmente asustada de que Elías empezara a enojarse por reflexionar en lugar de aceptar de inmediato.

Incluso si deseaba pedirle ayuda al Rey, sintió que no había vuelta trás cuando lo vio sonreír. Así que asintió con la cabeza.

—Está arreglado entonces.

Elías rápidamente tiró de ella a sus brazos y la besó.

(Kyaaaaaaaaa…)

Viendo que se sorprendió y quedó tiesa en sus brazos, él le preguntó:

— ¿Odias esto?

—Esto es…

Lucía había conocido por primera vez a Elías en la Biblioteca Real.

En ese tiempo, ella había notado su capacidad mágica que superaba al de la mayoría. Por eso estaba absorta en aprender la forma de controlarlo.

Mientras se reunían en la Biblioteca por un corto tiempo, ella había comenzado a consultar con él en consideración a su situación. Elías la introdujo con el Líder de la Orden de Caballeros, con quien se reunió mientras ocultaba su verdadera identidad.

A diferencia de su hermana Miriam, quien sobresalía constantemente a donde sea que fuera, Lucía permanecía en las sombras. Aunque la familia de su madre tenía el mismo rango que el Duque de Senett, ellas fueron rechazadas así que no podían expresar su opinión dentro de esa Casa.

Por lo tanto, ella sólo podía confiar en su propio poder.

Estuvo muy feliz cuando pasó la evaluación que le permitía legalmente unirse a la Orden de Caballeros, lo que le permitió seguir mejorando sus propias habilidades mágicas. En la medida en que fue ascendida a Oficial al Mando.

El sentimiento era diferente a ser respetada por otros.

Estaba profundamente agradecida hacia Elías, quien le había dado esta oportunidad y, al mismo tiempo, también se dio cuenta de sus propios sentimientos. Y por primera vez, Lucía odió la obligación que venía de haber nacido como una aristócrata.

El prometido, quien no sabía de su verdadera apariencia y, el hermano de este, quien le extendió su mano. No fue su prometido quien se sorprendió por su abundante poder mágico y la salvó del sufrimiento que le daba el descuido de su propia familia.

Sin embargo, por el bien del país, no tenía permitido hacer algo como despreciar su propio compromiso.

Ella había planeado matar sus propios sentimientos. Aunque su prometido estuviera en un amorío con Miriam, no le importaba, siempre y cuando fuera capaz de servir a Elías, quien estaba en el camino a convertirse en el futuro Rey.

—…No, no odio esto.

Pensando en las cosas que habían pasado hasta ahora, Lucía rechazó sus palabras. El futuro que ella había abandonado, ahora era visible ante sus ojos.

Ella alzó sus ojos abatidos y miró a Elías mientras hablaba.

—Yo, hacia ti… Realmente te quiero.

Las alabanzas resonaron en su entorno, mientras Elías abrazaba a Lucía delicadamente una vez más.

Ella sonrió con ironía a este inesperado desarrollo y su dominante comportamiento. Elias rio con satisfacción, mientras le acariciaba su cabeza.


[1] Esto se conoce como Shinseki-kouka: los hijos de los emperadores / reyes son degradados a súbditos del emperador.

[2] Se refiere al escudo familiar.

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12 thoughts on “A cambio de anular el compromiso, permítanme cortar lazos con mi familia – Parte 2

  1. Isrla says:

    Oooooooooo 😣😊😄 que hermoso final 😘😘
    Lastima que sea un one shot
    Me hubiera gustado que siguiera un poco más😫😫
    Gracias por traducir 💗💗💗

  2. Lirio Alicia says:

    Nataly Boirele-sama gracias por patrocinar el capítulo 🌹🌹🌹🌹
    Yey q bueno es cuando el príncipe y su séquito son tan competentes q ya tiene todo listo solo falta q le den el si 😀😀😀😀
    Gracias por la droga 😆😆😆 y cada cuánto se planea actualizar esta novela 🤔🤔🤔 gracias 🌹

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