¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 26: Ella y Su Amigo de la Infancia

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


Algo más clara, después de hablar con Delris, rápidamente, intenté regresar a la mansión. A un ritmo rápido, caminé por el borde de la carretera asfaltada. Aún, había algo de distancia hasta la puerta.

Si no vuelvo antes de la hora del almuerzo, se descubrirá que salí de mi habitación.

Sacando el reloj adjunto a mí bolsillo, comprobé la hora.

Debido a que me quedé en la casa de Delris durante un lapso prolongado, ha pasado demasiado tiempo.

—Esto es malo.

A este ritmo, no llegaré a tiempo para el almuerzo. En este momento, mi padre está en el palacio, así que él no será un problema, pero mi madre sigue en la mansión.

Esta mañana, me acaban de regañar, así que si es posible, quiero evitar que me regañen de nuevo. Por encima de todo, no quiero volver a ver, la cara triste de mi madre.

Tan rápido como me fue posible, pasé por la puerta central y, de alguna manera, también por la puerta interior.

Después de esto, solo necesito volver a la mansión.

— ¿Lidi?

Detrás de mi nerviosismo, una voz confusa, me llamó.

Mirando hacia atrás, a la voz familiar, mi amigo de la infancia me miraba desde el carruaje que llevaba el escudo de armas del duque de Pellegrini.

El hijo mayor del duque, William y actual jefe de los magos.

—Será…

Era raro encontrarnos en este tipo de lugar. Pensando en eso, Will, que vestía una túnica azul oscuro con bordados plateados, que indicaba su posición como mago principal, se bajó lentamente del carruaje.

—No pensé que te encontraría aquí.

—Es cierto pero, lo siento, Will. Tengo un poco de prisa en volver a la mansión. Nos vemos más tarde.

Sentí pena por haberlo hecho bajar del carruaje por mí, pero en serio no tengo tiempo.

Después de explicar, brevemente, la situación y juntar mis manos a modo de disculpa, intenté irme. Sin embargo, Will tiró de mi mano hacia él. Por un momento, sentí la frialdad de sus manos.

—Espera, Lidi…ahora mismo, estaba pensando en ir a tu casa. Está bien si vamos juntos.

— ¿Eh?

Al oír las palabras de Will, me detuve.

— ¿Pero no escuché que ibas a venir hoy?

—Me disculpo por no notificar por adelantado…pero, tenía algo de lo que quería hablarte.

— ¿A mí?

—Sí.

Presionando su monóculo de marca, Will asintió. Está, parecía ser su herramienta mágica personal.

Hoy no tenía su apariencia habitual de heredero del Duque, sino que, tenía su uniforme como mago principal.

Lo que sea que le sucediera a él no importaba ya que tenía mucha prisa.

— ¿Lidi?

—Lo siento. Estoy agradecida por la oferta pero, no puedo ir contigo. Creo que se puede deducir de esta apariencia, pero salí sin permiso.

Escuchando mis disculpas, Will hizo una expresión, ligeramente, nerviosa.

—Entonces, nos detendremos, un poco antes.

Diciendo eso, Will, aún sin soltar mi mano, asintió.

—Entonces, estaré a tu cuidado.

Sentí que de seguir discutiendo, simplemente, perdería más tiempo.

Debido a que Will fue inesperadamente obstinado, no sirve de nada decir más. Basada en nuestros muchos años de relación, fui acompañada por Will al carruaje.

—Detente un poco antes de la casa del duque Vivoir.

Will, le dijo al cochero y se sentó frente a mí.

Todavía, sosteniendo mi mano, se mantuvo en silencio. Sin embargo, debido a que seguía mirándome, como si quisiera decir algo, no pude evitar estar preocupada.

— ¿Will, qué sucede?

Incapaz de soportarlo, pregunté pero, solo me le quedé mirando fijamente en silencio.

Will, originalmente, no es una persona habladora pero, este tipo de silencio no es normal en él.

— ¿Will…?

—Esta mañana…acerca de tu compromiso con el Príncipe Heredero, hubo un anuncio oficial del Primer Ministro.

Will, que una vez más, comenzó a hablar, lo dijo todo en un murmullo. Instintivamente, amplié mis ojos.

Tan rápido.

Me sorprendió escuchar que el compromiso ya se había hecho público.

Es fácil predecir que este fue, probablemente, el trabajo de mi padre y Freed. Esos dos, ¿realmente están planeando tener la boda en el menor tiempo posible?

Me quedé sin palabras, ante la iluminación y la velocidad del manejo del asunto.

Incluso si fueran impacientes, no es como si, en este punto, tuviera la intención de huir, aunque al decir esto, realmente, no tengo la confianza de no desear hacerlo.

Mientras estaba ocupada pensando en otras cosas Will, una vez más, se hundió en el silencio. Solo se oían los ruidos de los caballos.

Este silencio es pesado. Necesito decir algo, pero ¿qué debería decir?

Mientras pensaba eso, lentamente, el carruaje se detuvo.  El cochero abrió la puerta del carruaje y se inclinó.

—Gracias, Will. Entonces, nos vemos luego.

—Ah~

Aparte mi mano y me bajé del carruaje. Noté la mirada de Will, pero estaría bien hablar de eso cuando nos encontremos más tarde.

Más que nada, ahora, necesito volver a mi habitación.

Siguiendo el mismo camino que usé cuando me fui, alcancé hábilmente mi propia habitación. Me puse el vestido de esta mañana y me volví a arreglar el cabello. Mirando mi apariencia en el espejo, asentí.

Al mismo tiempo, hubo un golpe en la puerta.

—Sí.

—Mi señora, Sir William ha llegado. La señora ha pedido almorzar juntos.

—Entiendo. Dile que me dirigiré allí de inmediato.

—Entendido.

La voz que se escuchó fue la de la criada de esta casa. Respondiendo, despreocupadamente, me dirigí a la puerta.

Mientras me dirigía hacia el comedor, mi madre y Will, ya me estaban esperando.

—Me disculpo por hacerte esperar.

—No, es mi culpa, me disculpo por venir sin anunciar. A pesar de la repentina visita, gracias por aceptarme.

Hacia el hermoso despliegue de modales de Will, mi madre sonrió en respuesta.

—Solo detengamos estos asuntos aquí y tengamos una comida informal con todos.

♦ ♦ ♦

Y así, los tres continuamos nuestra comida, sin ningún incidente. Mi madre fue quien habló la mayor parte del tiempo, mientras yo me dedicaba a escuchar. Will respondió cortésmente a las historias de mi madre, así el almuerzo terminó con un ambiente tranquilo de principio a fin.

Después de eso, mi madre se separó de nosotros y volvió a su habitación.  Will y yo, nos sentamos uno frente al otro en la habitación.

Mi padre estaba, especialmente, orgulloso de esta habitación.

A pesar del ambiente bien formado para las conversaciones, como de costumbre, Will no dijo nada.

Debido a que estaba sonriendo, admirablemente, todo el tiempo, cuando mi madre estaba allí, mi boca se había tensado, así que me quedé en silencio, sin expresión.

Entendí que Will es un hombre de pocas palabras. Pero, como se esperaba, dado el silencio hasta ahora, la atmósfera se estaba volviendo dolorosa.

—Será…

Como solo éramos nosotros dos, hablé de manera habitual…

— ¿Qué sucedió, para que vengas aquí?

A este ritmo, no haremos ningún progreso. Pensando eso, me propuse iniciar la conversación.

Will, lentamente, abrió su pesada boca.

—Tal como lo había dicho, es porque me enteré de tu compromiso.

—Entonces, ¿viniste porque estabas preocupado?

—Aah~

Afirmándolo como tal, me miró fijamente. Entonces, una vez más, se calló. Es lo mismo de siempre pero, hoy se siente más insoportable. La mirada de Will es demasiado dolorosa.

—Estoy bien

Pensando que, tal vez, esa era la razón, asentí. Después de todo, Will sabía que no quería casarme con la familia real.

Como pensé Will, creyendo que podría estar deprimida, decidió visitarme. Aunque es un hombre de pocas palabras, es amable. Eso es, definitivamente, cierto.

Como de costumbre, Will continuó inexpresivo y con una voz ansiosa.

—La otra parte es el príncipe heredero… ¿está realmente bien así?

—Fue un acuerdo que mi padre decidió, mi opinión no importa y, como de todos modos, eventualmente tengo que casarme, está bien.

—Pero aun así, lo odiabas tanto…

Sintiendo que me criticaría por intentar apelar a la razón, dejé escapar una sonrisa amarga.

No puede ser de ayuda para él, el pensar demasiado sobre esto, ya que lo he hecho partícipe de mis quejas.

—Cuando nos conocimos, parecía una mala persona pero, esto ya es un asunto decidido…está bien. Si soy yo, de alguna manera, pensaré en algo.

Golpeé mi pecho, afirmativamente. Will se dio la vuelta, como si estuviera evitando mi mirada.

—Si tú lo dices entonces, parece que no hay necesidad de que me preocupe.

—No hay tal cosa. Estoy muy feliz de que hayas venido por mí, en realidad me sentí un poco abrumada. Pero gracias a Will me siento mejor ahora.

— ¿De verdad?

—Sí

Asintiendo como si eso fuera lo obvio, el silencio volvió.

Hasta ahora no pude continuar la conversación y el silencio se reanudó. Incapaz de soportarlo, agaché la cabeza. Esto es demasiado deprimente.

—Lidi

—Si, dime.

Dejando salir una suave voz, volví la cabeza. Allí estaba él, con una expresión fría y seria en los ojos.

—Tú, ¿serás feliz?

—Tengo la intención de serlo.

Por supuesto, tengo la intención de hacer todo lo posible para ser feliz. Después de todo, pelear no es divertido. No escatimaré ningún esfuerzo en trabajar por un compromiso. Así algún día llegaremos a entendernos unos a otros.

Al ver cómo lo declaro de forma clara, los ojos de Will vacilaron, mientras dejaba escapar un suspiro.

—Si eso es lo que has decidido entonces, está bien. Ya que tienes la resolución de ser feliz.

Lentamente, sus labios se curvaron en una sonrisa.

Ante la sonrisa de Will, que rara vez me muestra, ¿por qué me duele el pecho?

—Sí, gracias.

Sonriéndome, mientras asentía, Will se puso de pie.

Una vez más, regresó a su habitual inexpresividad.

—Regresaré al castillo.

—Ahh, ahora que lo pienso, ¿te escapaste en medio del trabajo solo para venir aquí?

Recordando su atuendo y señalándolo, por un momento, hizo una mueca.

Nos levantamos juntos y miré a Will desde la entrada. Antes de subir al carruaje y marcharse, se volvió para mirarme.

—Si hay algo, que te agobie, me desharé de todos tus problemas.

—Lo mismo de siempre, Onii-sama, pero estoy feliz con el sólo pensamiento. Gracias.

Relajé mis mejillas ante la línea familiar que Will había estado diciendo desde la infancia.

A mi respuesta Will, no dijo nada más y, en silencio, se metió en el carruaje.

Después de eso, miré a las criadas que, por alguna razón, parecían estar conteniéndose, dándome una mirada de reproche. Había demasiado en que pensar.

¿Eh? ¿Hice algo mal?


Ayanami
aunque Lidi es un poco densa, también Will es un tonto, tuvo toda una vida y ni al final le dice nada, más si ni siquiera puede entablar una conversación decente con ella, es un caso perdido, lo siento pero Freed fue más rápido e inteligente, con personas como Lidi lo mejor es ir directo al grano o jamás se darán cuenta de nada

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5 thoughts on “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 26: Ella y Su Amigo de la Infancia

  1. Lenavamp says:

    Se q lidi es densa pero Wil debió ser más asertivo, la verdad es q viendo su actitud al no decir nada se sentía lo doloroso q era para él saber q ya estaba comprometida, la verdad es q me llegaron sus sentientos😢
    Gracias x la traducción, me encanta💕

  2. Mari says:

    Por que todas las protagonistas son densas?

    He leído mas de 20 novelas y todas son iguales.

    Acaso es un estereotipo asiático?

    O un pensamiento mas ‘acertivo’ es demasiado liberal para las historias?

  3. Sandy Cis says:

    Estoy de acuerdo en esto. Sí, Lidi es tonta, pero en su lugar yo tampoco habría sido capaz de sacar nada de esa no-conversación. Literalmente Will no dijo ni una sola palabra ni dio una pista, sé que ya es tarde y que una confesión ahora no serviría de absolutamente nada. Pero sigue siendo un tonto.
    Por el lado bueno, al menos parece que Lidi está momentáneamente dejando de lado su berrinche, espero que no haga otro.

    • MoonligthFenix says:

      SI no la ha echo hasta ahora no tiene sentido de hacerlo ahora….ademas no me gustan las complicaciones en las novelas ni en la vida real.
      Es molesto y doloros cuando se te confiesa un amigo…estropea la amistad y en ese momento suelo cortar todo relacion con ellos….
      Ademas todo tiene su momentos en la vida…el moento de confesion se le escapo hace mucho tiempo

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