¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 28: La Angustia del Hermano Menor

Traducido por Kiara

Editado por Ayanami


[*Este capítulo es contado desde el punto de vista de Glenn]

No se puede evitar que mi hermano mayor sea lamentable.

Por el bien de obtener a la princesa fantasma que ama, mi hermano mayor nunca se comprometió.

Él, que es el primogénito de una vieja y prestigiosa familia de duques, tenía buenas relaciones con su amiga de la infancia, que también es la hija mayor de una familia de duques, igual de prestigiosa.

Desde la infancia él, ha tenido sentimientos por ella. Esos sentimientos, desde una etapa temprana, fueron conocidos por su padre, el duque.

Sin embargo, ese duque y nuestro padre, están en muy malos términos. Por eso, no importa cuánto la deseara y lo adecuado que era su origen familiar, ese deseo no se hizo realidad.

Pasaron años y meses.

Mi hermano mayor, que se destacó en las artes mágicas desde que la infancia, se convirtió en el Jefe de la Orden del Mago a una edad temprana. Es tan venerado como el Príncipe Heredero, el joven genio sin novia.

También tenía el título de heredero del duque. Para ese tipo de hermano mayor, es natural que reciba propuestas de matrimonio de izquierda a derecha, sin embargo, nunca prestó un oído a ninguna de ellas.

Después de todo, mi hermano mayor, siempre ha amado a una sola persona. La princesa fantasma que no aparece ante nadie. Incluso yo, nunca he conocido a esa hija de la casa de un duque de alto rango.

Al único que se le permitió estar cerca de ella fue mi hermano, como su amigo de la infancia.

Esto fue, probable, porque su padre, que sabía de los sentimientos de mi hermano, sintió pena al no poder cumplirlos, por lo tanto, le permitió estar en esa posición.

Está princesa fantasma rara vez asiste a las fiestas nocturnas. Aun así, siempre que se requería asistencia, era mi hermano quien servía como su acompañante. Al día siguiente, mi hermano mayor hablaba de ella con una cara alegre que nunca antes había visto.

No pude evitar pensar en lo feliz que lo hizo el solo acompañarla. Pero, sabía que su padre ya había decidido un matrimonio para ella.

Esa persona era alguien a quien ni siquiera nosotros, miembros de la casa de un duque, podíamos igualar, Su Alteza el príncipe heredero. Pero, incluso con todo eso, mi hermano no estaba dispuesto a rendirse. Como ese era el caso entonces, solo había una esperanza.

Esto se debía a que Su Alteza podría cancelar el compromiso con ella.

La posibilidad de que él la rechazara era bastante alta. En realidad, todas las conversaciones sobre el matrimonio, hasta ahora, habían sido negadas e incluso el príncipe heredero no estaba muy entusiasmado con ello.

Siempre mostraba una actitud indiferente, aparentemente no le interesaba este asunto y, ni siquiera por precaución, miraría los retratos una sola vez.

Si Su Alteza no la desea como esposa entonces…si ese fuera el caso, ¿no la entregaría a mi hermano? Eso era lo que había pensado.

Pensé que, si cualquiera estaba bien entonces, no tenía que ser ella en particular. Esto por el bien de mi hermano, quien no quiere a nadie más que a ella.

¿No está bien renunciar a la princesa fantasma?

Si eliminamos a Su Alteza de la competencia, en este momento, no habría nadie más adecuado que mi hermano para ser su compañero.

Parece que mi padre ya no se oponía. Sabía que mis padres habían renunciado a la idea de perder a mi hermano, quien siempre se niega a decidir sobre una pareja de matrimonio.

Más que nada, el duque, que sabía sobre los fuertes sentimientos de mi hermano, no pensaría en no convertirlo en candidato.

—De todos modos, había esperado que todo saliera bien.

Quería que todo cayera en su lugar.

Mientras pensaba en cómo hacer la petición a Su Alteza el Príncipe Heredero, de alguna manera, Su Alteza había caído en el amor. Con una cara feliz que nunca antes había visto, me informó, que quería anular su compromiso para poder darle la bienvenida a esa chica.

Cuando dijo que ya le había otorgado la Flor del Rey, me sorprendió en lo más profundo de mi corazón. Pero, con todo así, estaba bien. Al menos eso era lo que había pensado.

Pero…

La mujer que Su Alteza ama es, a pesar de todo, su propia prometida, la misma de la que mi hermano está enamorado.


Ayanami
Así es...a veces la vida da muchos giros y vueltas y regresamos a lo mismo, por eso dicen que el mundo es tan pequeño…

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4 thoughts on “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 28: La Angustia del Hermano Menor

  1. Lenavamp says:

    Sabía q él apoyaba a wil como su hermano, después de todo también estaba escondiendo el retrato de lidi hasta q Fred le pidió q le mostrara.
    Bueno las cosas no salen si solo lo piensas debes ponerlas en práctica. X sierto de algún modo siento q wil no la hubiera podido satisfacerla en su noche de bodas x todo eso da etiqueta de hombres y mujeres, después d todo ella es una reencarnado y también se negaba a ser como un atun😅, si al final se hubieran quedado juntos claro

  2. Mari says:

    Valla a los hombres se les restringe demasiado. Aunque son ellos mismos quienes ponen esas trabas

    Mientras a las mujeres se les enseña a ser mas allá de sumisas… Aun así sus lenguas son demasiado filosas no?

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