Traducido por Kiara
Editado por Ruby
Toc toc toc… se escucho, cuando golpearon la puerta de madera.
—Soy Kamil
Al oír su voz amortiguada después del golpeteo, se me revolvió el estómago al instante. Sentí como si, se me quemara la garganta y no pude alzar la voz para responderle. Unos segundos más tarde, abrió la puerta cuidadosamente, tratando de no hacer ningún sonido. Al mismo tiempo, cerré mis ojos y me cubrí con mis cobijas por reflejo. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 27: En malas condiciones”
