Traducido por Tomoe
Editado por Sakuya
Incluso después de recibir la espada, continúe usando la de práctica todos los días como lo hice antes.
A veces, para que mis manos se acostumbraran, a lo mucho la balancearía alrededor. Pensando sobre eso cuidadosamente, para alguien como yo que no era un soldado activo, era un poco obvio y natural que no encontrará oportunidades para empuñarla.
Aun así, era verdad que me volví incluso más apasionada sobre entrenar que antes. Incluso, cuando padre fue a la Capital, el Cuerpo de Guardia estaría aquí y me acompañarían, así que tenía suficientes oponentes de entrenamiento. Cada uno de ellos tenían sus propios puntos fuertes, y desde que todos ellos variaban, simplemente mirarlos era instructivo, ya que me permitió adoptar partes buenas de sus estilos. Cuando peleaba con ellos, lo hacía mientras pensaba en contraataques contra esos estilos, así que eso también era una experiencia de aprendizaje. Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 14: La cosa con la que soy mala (1)”
