Cuando Lucía salía de la sala de descanso, se topó con una mujer que estaba entrando y retrocedió un poco.
—¡Qué crees que estás haciendo! ¡Cómo puedes ser tan descuidada! ¡No sabes quién es! Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 89: Te amo (2)”
Cuando Lucía salía de la sala de descanso, se topó con una mujer que estaba entrando y retrocedió un poco.
—¡Qué crees que estás haciendo! ¡Cómo puedes ser tan descuidada! ¡No sabes quién es! Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 89: Te amo (2)”
Tres hombres serios, determinados, fuertes y justos estaban de pie frente a las cortinas de la tienda. Los soldados frente a ellos sudaban profusamente.
Era obvio que habían pasado por una intensa actividad física, pero no estaban sin aliento ni recuperándose. Todos mantenían su compostura. A pesar de que las personas reunidas tenían estado de nobleza, ningún rostro mostraba señal de miedo o intimidación al verlos. Seguí leyendo “Una generación de militares – Capítulo 37: A rescatar a los rehenes”