Dormí durante todo el día. Cuando por fin me desperté, mi cuerpo se sentía pesado, y mis brazos estaban envueltos en vendajes por las quemaduras.
Por alguna razón, las puntas de mis dedos estaban recortadas, y mis dedos también tenían heridas. Si no me hubieran dado pastillas para el dolor, habría estado en lágrimas.
Por suerte, este mundo tenía cremas de rápida actuación y alta efectividad. Gracias a ello, las heridas se habían cerrado mientras dormía. Al parecer, mis quemaduras curarían en tan solo unos días. Seguí leyendo “¡No seré un enemigo! – Volumen 2 – Capítulo 2: El destino se acerca (3)”
Los dos estilistas revolotearon alrededor de Zhou Yunsheng e Ivanna, susurrando sus ideas. No fue hasta un cuarto de hora después que llegaron a un consenso y colocaron una serie de herramientas de maquillaje sobre la mesa.
—Para ocultar la figura robusta de los hombres, hemos elegido como vestuario trajes de la corte del siglo XVII para este desafío. Las enormes faldas abultadas y las exquisitas mangas abullonadas pueden cubrir por completo su figura. Por otro lado, las mujeres no tienen esa preocupación, ya que lucen hermosas con los pantalones ajustados —explicó el estilista mientras maquillaba al joven. Siempre tenía paciencia con los seres hermosos. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8: Capítulo 20”