Armas.
Esto fue lo que se le vino a la mente a Zhou Yunsheng. En los recuerdos de Bai Mohan existía un detalle mínimo a ese respecto: los soldados que lo escoltaban se quedaron unos días en una ciudad de Suzhou, famosa por su industria militar, y al regresar, la caravana tenía una docena más de grandes camiones militares. A partir de ese momento, la Base B de repente aumentó significativamente su poder, absorbiendo en poco tiempo varias bases pequeñas cercanas. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 9: Capítulo 7 (2)”
