El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 41: Una lágrima

Cuando regrese a la cabaña, veo que Kuzuha-chan ya duerme, tumbada en la pila de paja, usando su cola como almohada.

Sus ropas están estropeadas, así que hay varias manchas expuestas y zonas rasgadas, tal vez se pinchó con la paja. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 41: Una lágrima”

El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 40: La Ambición de Ruts

Aquello lo había dicho un hombre con un timbre de voz relajado que bajaba parsimoniosamente la escalera hacia el sótano. Claramente intenta verse como un mago con la ropa que lleva puesta. Viste una bata cara adornada con bordados dorados. Tiene cabello oscuro mezclado con azul. Y aunque no estoy segura por su rostro asumo que está entrado en sus veinte… Como la bata es grande no alcanzo a ver su musculatura… pero me resulta claro que tiene una cara angosta con ojos púrpura. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 40: La Ambición de Ruts”

El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 38: El vampiro sale a pasear por la noche

El escenario a mi alrededor es oscuro por la noche, vagamente iluminado por la luna. Lo que es bueno, con ojos de vampiro, puedo ver todo incluso sin la luz de la luna. Puedo ver una pequeña villa de no más de 20 casas. Ya que hay campos alrededor de cada casa, supongo que puedo llamarla una villa rural. Por el olor, parece que hay también varias villas pequeñas alrededor… Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 38: El vampiro sale a pasear por la noche”

Una Verdadera Estrella – Capítulo 37: Pensamientos honestos (1)


En el camino de regreso, Charles trató de consolar a Tang Feng, diciéndole que las palabras que había dicho en el restaurante eran sólo bromas, y no tenía que tomarlas en serio.
Sólo los ignorantes de 16 y 17 años creerían eso. Afuera, Tang Feng asintió con la cabeza y sonrió, mostrando que no tomaba ninguna de las bromas a corazón. Pero cuando volvieron a la casa de Charles, Tang Feng inmediatamente fue a la computadora y utilizó todo lo que estaba a su alcance para encontrar información sobre Albert.
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Una Verdadera Estrella – Capítulo 36: No es de buen corazón (2)


Albert levantó ligeramente los dedos; De inmediato, el guardaespaldas que había estado de pie a su lado se adelantó con cigarrillos y un encendedor. El hombre de pelo dorado tomó un largo trago de su cigarrillo y apagó pausadamente las nubes de humo.
—Vamos a llegar al punto de por qué estás aquí.
—¿Estás diciendo que estábamos jugando?. Albert, aprende a tener sentido del humor y relájate un poco.
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Una Verdadera Estrella – Capítulo 35: No es de buen corazón (1)


No era noticia que el mundo del espectáculo estaba involucrado con el mundo criminal. Alrededor de los años 80 y los años 90, el círculo de entretenimiento de Hong Kong fue tomado por las tríadas¹ criminales locales. En la superficie, parecía que las celebridades gozaban de una fama sin fin; Sin embargo, no se sabía cuántas amenazas tenían que enfrentar en privado. Afortunadamente, ese tipo de cosas fue disminuyendo con los últimos años.
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Una Verdadera Estrella – Capítulo 34: Amante soñado (2)


—¡Siento mucho que te haya hecho esperar tanto tiempo!
Preguntó una pequeña niña con voz cortés, mientras se apresuraba a entrar en la habitación. Su pelo estaba atado en una cola de caballo, y llevaba un par de anteojos con marcos negros. Habían círculos oscuros debajo de sus ojos, y llevaba varios documentos en sus manos.
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Una Verdadera Estrella – Capítulo 33: Amante soñado (1)


Usar la palabra “extraño” para describir la atmósfera en el auto, no se iría por la borda. O tal vez sólo Xiao Yu, quien estaba sentada en la parte trasera, se sentía así. Charles conducía, y Tang Feng estaba sentado a su lado, charlando juntos naturalmente durante todo el tiempo.
Hoy iban a la estación de televisión para discutir el programa previamente decidido “Amante soñado”. El contenido del programa televisivo era similar a las citas a ciegas, solo que tenía un nombre diferente.
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Una Verdadera Estrella – Capítulo 32: Desastre de tres


Si quieres un beso, entonces te daré un beso. Si quieres que te bese, te besaré.
Tang Feng miro a Lu Tian, quien estaba sentado en el asiento del conductor.
Él le dio unos golpecitos con los dedos en la puerta del auto un par de veces, la comisura de sus labios se levantó en una sonrisa.
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Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 5: Él es mi prometido


No comencé mi relación con Jinsu amándole, menos teniéndolo como alguien que me gustase. Nos consideraba una pareja bastante aburrida. No había una ardiente pasión entre nosotros. Francamente, Jinsu probablemente se preocupaba más por mí que yo por él. Después, en el momento en el que la hoja de mi acosador psicópata me cortó, me di cuenta de lo equivocada que estaba — que realmente lo amaba. No había sabido cuánto había llegado a amarlo. La agonía de saber que nunca volvería a verlo era insoportable. Debía de haber gritado su nombre mil veces durante los últimos momentos en el que la vida todavía se aferraba a mi viejo cuerpo.

No estoy equivocada. Es realmente Jinsu. Seguí leyendo “Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 5: Él es mi prometido”

Sirvienta a Madre – Capítulo 1: La [Sirvienta Real] es enviada a la Casa del Mago (2)


Sin embargo, porque ese anciano lo evadió, el cojín voló golpeando directamente a una persona que había aparecido dentro de la habitación, antes de que alguien lo hubiera notado —Leonard Mariel-sama.

—U…Um, lo siento.

Mientras me encontraba en un estado de confusión y pedía disculpas, Leonard-sama  tendió el cojín hacia mí.

—…Mm Seguí leyendo “Sirvienta a Madre – Capítulo 1: La [Sirvienta Real] es enviada a la Casa del Mago (2)”

Herscherik – Capítulo 2: Príncipe, Familia Real y Cumpleaños (I)

Traducido por Rigel

Editado por Sakuya


La mañana para Herscherik, el séptimo príncipe del reino Greysis, es lenta. Solo cuando las esposas que viven en el interior del palacio han terminado su desayuno, la persona a cargo de su vajilla, viene y lo saca de la cama.

…Quiero volver a dormir.

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Lady Rose – Capítulo 3

Traducido por Nebbia

Editado por Ayanami


Después de que, al fin, me expulsaran, recibí cierta cantidad de dinero que me obligaron a aceptar por acabar con mi relación con la casa. Con dinero, suficiente como para vivir sin necesidad de trabajar a lo largo de un año, en una mano y las llaves de mi nuevo hogar en la otra, rechacé la oferta de que me llevaran en carruaje y partí con una única prenda, el vestido que llevaba encima en ese momento.

Me siento tan bien ahora mismo, que me cuesta retener la alegría y no comenzar a andar brincando.

Una de las primeras cosas que tengo que hacer es encontrar trabajo y entablar relaciones con mis vecinos. También debería de conocer un poco mejor los alrededores. Ahora que al fin soy libre de las obligaciones de ser la “futura reina”

¡Tengo tantas cosas que hacer! ¡Me encanta estar ocupada con cosas de mi agrado!

Por el amor de Dios, antes de percatarme, realmente comencé a caminar dando saltos.

En ocasiones, por haberlo usado durante tanto tiempo, hablo con un acento y un vocablo muy propio de la nobleza, cosa que debería de cambiar, al fin y al cabo, no creo que lo necesite más, y aquí, más que ayudarme, me traerá problemas.

El estar saltando no me bastaba y, aunque lo odiaba cuando me lo mandaba hacer mi profesor, quería bailar un waltz. Bailar un waltz sola, como si fuera una tonta. ¿No sería maravilloso?

Oh, espera.

¿No es demasiado noble el baile? ¿Debería, quizás, bailar un baile cosaco? Creo que nunca hice algo así, de modo que tal vez debería de intentarlo.

No habían pasado ni quince minutos cuando comencé a sentirme confusa debido a la tensión acumulada, pero justo en ese momento y antes de llegar a crear alguna historia oscura en mi cabeza, me topé con alguien quien desvaneció toda confusión.

 — ¡Señorita Felicia!

 — ¡Oh! ¡Señor Evans!

Mis ojos no tardaron en encontrarse con los suyos, uno de los personajes principales de “Lady Rose” [objetivo de captura], un depredador que se enamoró de la protagonista a primera vista, y se negó a rendirse aun cuando ella tenía un prometido. Y, sin embargo, era ese tipo de persona que jamás escuchaba lo que la protagonista le decía. Un hombre galán de pelo castaño, y ojos esmeraldas. Evan Douglas. [1]

Comparando con la introducción del príncipe, la suya era mucho más concreta y directa, lo que, a mi parecer, le suma bastantes puntos a favor.

Pero, a pesar de que no me disgustara, me provocaba cierta ansiedad, por lo que decidí que me mantendría lo más alejada posible de los personajes del juego. ¿Qué es lo que quieres de mí? justo cuando iba a irme volando de esta jaula de oro. Hermosa pero horriblemente fría. Bastardo.

— Yo, —hizo una breve pausa para poner en orden sus pensamientos, — creo que usted, señorita Felicia, es inocente. Me gustaría ayudarle a limpiar su nombre.

Mmm, creo que te has emocionado demasiado. No, en serio. Estoy realmente feliz con todo esto.

De ser esto como en el juego, ahora mismo conseguiría una imagen de Evan, con un semblante serio y noble, pero, debido a mi situación actual, todos esos rasgos admirables se relegaron a una figura estúpida e incluso molesta.

—Señor Evans, lo cierto es que hice cosas inaceptables, y realmente me arrepiento por ello. Este es mi castigo, y aceptarlo es lo mínimo que puedo hacer para pagar por todos mis crímenes contra la familia real.

Las palabras que habían salido de mi boca, son el resultado del duro trabajo que realicé para que no me atrapara el príncipe (tb: para que no me revele.) y mis padres, a su vez, no me castiguen.

Con todo ello, mi experiencia de la otra vida me ha sido de gran ayuda, por lo que las palabras terminaron saliendo por sí solas, como si no fueran falsas, de modo que no quede duda alguna de que así es como realmente me siento, añadí una sonrisa llena de tristeza y arrepentimiento.

Mi actuación es brillante, como siempre.

—Señorita Felicia, acerca del príncipe —hizo una breve pausa — ¿realmente lo…?

—Sí — Lo interrumpí antes de que pudiera terminar la pregunta. —es el único amor de mi vida. —con un amago de llorar miré al cielo.

Por las mañanas es tan radiante…

Por cierto, si te preguntas por qué, de repente, cambié mi actitud hacia el príncipe que tanto odiaba, es debido a que Lily debería de estar ahora mismo en mi lugar. En un principio, yo, la heroína, no debería de estar en este lugar actualmente y me preocupa en lo que puede llegar a desembocar todo esto.

El señor Evan estaba predestinado a enamorarse de la protagonista a primera vista. Lo que quiere decir que, accidentalmente, acabé en la ruta de Evan, de forma que hay una posibilidad, aunque sea mínima, de usar el nombre de Evan como espada, limpiará mi nombre, me devolverá mi honor perdido por culpa de la “mentira” de Lily y, finalmente, volveré a llevar, orgullosa, el apellido de la familia Swalows como una noble.

Imposible. Definitivamente, no es eso lo que deseo, hasta conseguí evitar ser la reina de ese príncipe estúpido, no quiero que vuelva la presión de ser una chica noble. Más aún de ser la hija de un duque.  Por eso, aún si cometo un error aquí y ahora, haré todo lo posible para no entrar en la ruta de Evan. De este modo, la respuesta a la pregunta de — ¿Realmente está bien decir que sigues amando al príncipe? queda contestada. Cueste lo que cueste, me aseguraré de crear estas mentiras acerca del amor hacia su persona.

—Debería de irme ya, es mejor partir en la mañana. Señor Evan, le agradezco mucho que haya venido a visitarme antes de que partiera, es un amigo muy importante para mí.

Con una triste sonrisa en los labios, lo rodeé con una expresión de lo más digna, haciendo añicos el amor que acababa de empezar a florecer.

Señor Evan, cuando conseguí tu final bueno, estaba rodando en agonía en el momento en el que besaste a la heroína cuando te lo pidió y la abrazaste diciendo que de ahora en adelante no la soltarías nunca más. Pero, en el final normal, a pesar de que rompiera su compromiso con el príncipe, su amor hacia Evan no cambió nada. Adoré al señor Evan, que no fue en contra de la protagonista cuando está, con una sonrisa, le dijo “Seamos amigos desde ahora”. Al contrario, lo aceptó. También me encantó el Evan del final malo, quien llorando con el cuerpo de la protagonista en brazos, decía que todo fue su culpa por no haberla protegido y por haberla abandonado.

— ¡Señorita Felicia…!

A pesar de que mi actuación fuera impecable, me preocupaba que, de alguna manera, lograra escuchar un “Te quiero, Evan” susurrado por mi corazón, cuando me llamó, con un tono de voz, lleno de lágrimas.

Sorprendida por lo repentino que fue, me paré en seco. Esto… no está nada bien, Evan. Me gustabas como personaje, pero, al fin y al cabo, no era más que un amor platónico. Sólo era una admiradora, ni más ni menos. Si realmente fuéramos a salir, dejando de lado mi estatus y mi familia, tu amor sigue siendo demasiado pesado…

—Incluso si ahora no me quieres, está bien. Así que, por favor, toma mi mano… ¡Te quiero! escógeme, por favor, si lo haces podríamos escapar juntos. Estando juntos, tú y yo, viviremos felices como plebeyos…No, yo me encargaré de hacernos felices. —Evan recitó su apasionado discurso detrás de mí.

Pero, su visión de la vida plebeya es muy distinta a la mía. Me encontraba confusa. Aún cuando estuviera sola, encontraría mi felicidad al ser plebeya. Ahora mi vida es la más gratificante,  la más tranquila, la…la mejor.

—Lo siento, pero, por favor, olvídate de mí. —Lo dije con un tono amargo, acorde a la situación, a pesar de que en mi interior, me negué sin vacilar.

Esta vez, huiré de Evan.

Qué evento más inútil, no es más que una pérdida de fuerzas. Como era de esperar, todo esto ocurre con la heroína, no con la villana.

Bueno, supongo que será mejor no decirle que no hice más que perder mi preciado tiempo escuchándolo. Lo siento, Evan, tu primer amor fue duro. Definitivamente te volverás a enamorar, y yo estaré apoyándote como una ciudadana más, ¿vale?


Ayanami
Con depredador se refiere a que es alguien muy directo y una vez fija su objetivo, nunca desiste; Hace hincapié en que es persistente

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