Mientras más hablamos, más me doy cuenta de cuán adecuada es Katarina para ser mi novia.
El pan que le dí para su comida ligera, fue comprado en las afueras del pueblo. Estaba destinado a ser un punzante insulto para una joven noble dama, pero Katarina sólo preguntó excitada dónde estaba la panadería.
— ¿Qué? ¿¡Una panadería a las afueras del pueblo!? ¿¡Dónde es!? Era realmente bueno, así que ¡quiero ir a comprar más alguna vez si puedo! Seguí leyendo “Katarina – Volumen 3 – Capítulo 4: Mi vida como cautiva continúa (3)”
¡Vamos a romper este compromiso! – Extra 1: Carta de Lilyna
Por centésima quincuagésima sexta vez, el Rey y yo estuvimos casi al borde de nuestro ingenio, discutiendo el agravante problema entre nuestros dos hijos: el Príncipe Leon y Lilyna.
En medio de nuestra charla, llegó una carta.
Era de mi hija y su repentina aparición se convirtió en el primer plano de nuestra discusión. Seguí leyendo “¡Vamos a romper este compromiso! – Extra 1: Carta de Lilyna”
¡Vamos a romper este compromiso! – Capitulo 3
Después de mi visita a la residencia de Catherine, regresé a mi propia casa. Me acomodé, y llamé a nuestro mayordomo y a mi sirvienta personal: Sebastián y Sana.
—Lady Lilyna, ¿porqué nos ha llamado?
La voz de Sebastián tembló. Sana estaba detrás de él, anticipando mis palabras como el balanceo del hacha de un verdugo. Su vista reparó en mí y pude notar la preocupación en su ojos. No tenía sentido mantenerlos en suspenso, así que anuncie la verdad una vez más. Seguí leyendo “¡Vamos a romper este compromiso! – Capitulo 3”
Una generación de militares – Capítulo 3: La malvada entrenadora del ejército (5)
Los que la escucharon apresuradamente se pusieron de pie, varios hombres que debían estar demasiado cansados no oyeron su orden y continuaron acostados, durmiendo profundamente en la hierba, Gu Yun inmediatamente levantó su pierna, pateó cruelmente sus vientres, por un momento angustiados lamentos resonaron por todas partes. Seguí leyendo “Una generación de militares – Capítulo 3: La malvada entrenadora del ejército (5)”
Riku – Capítulo 85: Cierto día nublado
Traducido por Kiara
Editado por Limsah
Corregido por Sharon
Ese día, el cielo estaba densamente cubierto por la nieve gris. Era tan sofocante que te hacía sentirte deprimido, con sólo mirar al cielo.
—Sinceramente, aunque es un día tan feliz —murmuró Riku aburrida.
A diferencia del tiempo, estaba inmersa en una sensación de comodidad inusual en ella.
—Haa… Ojou-chan, te han estado buscando desde temprano en la mañana llenos de energía.
Detrás suyo, oyó la voz de Vrusto mezclada con bostezos.
—Finalmente volvimos a la Capital de los Demonios, por lo menos déjame holgazanear algo en el primer día. Después de todo, vamos a lanzar un ataque en donde está el «Sello» en unos días.
Riku no necesitaba buscar la ubicación del «Sello». Ya había enviado exploradores a la ubicación en el mapa que Shibira le había dicho.
Era un escuadrón de escuadrones formado por los mejores soldados de diferentes escuadras. Y lo que encontraron fue una rígida formación defensiva que no podía compararse con los otros lugares.
Según su informe, por lo que podían ver, había más de cien Espiritistas. Cada uno de ellos era cauteloso hasta el punto de ser anormal. Parece que se descubrió sólo por acercarse a unos pocos pasos hacia el lugar.
Hasta ahora, éste era el lugar más rigurosamente protegido. Incluso en caso de que no fuera la ubicación del «Sello», todavía podrían causarle un gran daño a los Espiritistas.
—Está bien. Y por lo tanto, ¿no deberías darme un día libre?
—Mañana. Solo mañana.
—Debería estar bien si me dieran por lo menos dos días, ¿verdad? Últimamente, he estado trabajando todo el tiempo —dijo frustrado el Demonio mientras ponía los brazos detrás de su cabeza.
—Oh, pero puedes tener tu descanso cuando termines tu tarea…
Riku no era un monstruo. Si Vrusto terminaba su trabajo temprano, podría tener su tarde libre, y descansaría más que suficiente.
Después de que se lo dijera, Vrusto dio un largo suspiro.
—En el peor de los casos, este trabajo va a tomar hasta mañana por la mañana, ¿sabes?
—¿Es así?
—¡Sí, así es! Voy a decirlo. ¡Definitivamente vas a tomar tu tiempo antes de matar al pequeño joven maestro Espiritista, ¿verdad?!
Cuando Vrusto había hablado de algo muy obvio, Riku finalmente pudo darse cuenta de lo que estaba hablando. Su trabajo hoy era torturar al capturado Rook Barusak… Básicamente, un interrogatorio para obtener información de él.
—Bueno… Es verdad, no lo dejaré morir en el acto, ¿sabes? Necesitamos sacarle toda la información posible.
Normalmente, las preguntas las realizaría un interrogador, pero Riku intervino y pidió lo irrazonable. Por supuesto, el interrogador los estaría mirando desde atrás. Sin embargo, esencialmente él no sería capaz de intervenir. Si por casualidad interrumpía el interrogatorio, sería sólo en el momento en que Riku se extendiera demasiado.
—Ojou-chan lo va a torturar poco a poco, ¿verdad?
—¿No es obvio? Voy a tener que sufrir mientras lo modero poco a poco.
—Como era de esperar, parece que esto llevará mucho tiempo.
Vrusto lamentó su día libre.
Desde la perspectiva de Riku, era suficiente que hubiera recibido un día de descanso. Ella no tomaría ni siquiera un día. A partir de mañana, necesitaba hacer los preparativos para el envío del Ejército, concluir la formación de los soldados, confirmar la aprobación de su ataque y participar en la reunión de estrategia.
De cierta manera, el “trabajo” de hoy era su día libre.
—¿Pero la tarea de hoy no te pone ansioso? Sólo por pensar en ello, me siento emocionada.
Riku ajustó la alabarda a su espalda.
Por el bien de ese día, ella hizo que un herrero conocido reforzara la hoja del hacha y la había pulido hasta el punto de que su rostro se reflejaba en él. Mientras sonreía con la nueva hacha, fantaseaba con el interrogatorio.
—¿Qué debo cortar primero? ¿Deben ser sus oídos que sólo pueden oír lo que le conviene? ¿O debería ser la desvergonzada mitad inferior de su cuerpo?
—Ojou-chan, vaya fácil. Paremos esta idea de cortarlo por la mitad. El pequeño joven señor moriría.
Vrusto la miró con una expresión muy pálida.
Mientras Riku se preguntaba si de verdad había molestado a Vrusto hasta ese punto, una figura se precipitó desde el turno del pasillo.
—¡Mayor General Riku! ¡Teniente Vrusto!
El que había aparecido de repente era Roppu. Parecía que había llegado con mucha prisa. Normalmente, los botones de su camisa estaban abotonados, pero hoy, él se acercó con la camisa abierta.
—G-G-General Leivein… ¡El General Leivein ha despertado!
—¿Eso es de verdad? —La voz atónita de Vrusto podía oírse lejos en la distancia.
Debido a lo sorprendida que estaba Riku, se quedó muda. Estando paralizada por el shock, miró a Vrusto perplejo.
—Roppu… ¿Es eso… cierto?
—¡Sí lo es! Según el doctor, puede volver a sus deberes de inmediato. Ya se dirige a la oficina.
—¿El Capitán Leivein regresa?
Leivein Adlar recuperó su conciencia. Además, parece que puede volver inmediatamente a las líneas de frente.
Un día tan espléndido.
Inusual para ella, su corazón se llenó de una sensación brillante. Era como si se hubiera desbordado. En este momento, todo su cuerpo estaba lleno de una felicidad que la hacía querer bailar. Debido a lo feliz que estaba, sus ojos empezaron a humedecerse.
—No, pero ¿no es extraño? Es imposible para él tener una recuperación tan repentina…
—Roppu, diles que voy a posponer el interrogatorio por una hora. Diles que estoy pensando en nuestra próxima estrategia.
Riku tuvo la sensación de que Vrusto había murmurado algo, pero sin importarle, cambió su destino. Bajando ligeramente la cabeza en reconocimiento, Roppu se fue de inmediato. Mientras se arreglaba el cuello, se dirigió directamente a la oficina de Leivein. Su ritmo era cada vez más rápido.
—Ojou-chan, ¿no es raro?
Vrusto le dijo a Riku sus sospechas en voz baja.
—¿Extraño?
Cuando ella repitió sus palabras, Vrusto firmemente asintió.
—El Capitán Leivein estaba en un estado donde no era posible una recuperación tan rápida. Por otra parte, no hay manera de que un Demonio que estuvo dormido durante tanto tiempo sea capaz de volver al deber en sólo uno o dos días. No es que esté hablando mal del Capitán Leivein, pero esto…
—¿Estás diciendo que es una trampa?
Deteniéndose, Riku miró a Vrusto.
—En caso de que lo sea, ¿por qué estarían haciendo eso? Ahora es el momento para que el Ejército del Señor Demonio se una y resucite al Señor Demonio, ¿verdad? Este es el momento de moverse. Incluso los Demonios bebés saben esto mucho.
No había manera de que la facción Anti-Riku preparara una trampa. Para empezar, no tenían forma de luchar en esta batalla sin Riku después de todo…
—Esto es un milagro.
Riku sabía que esas palabras no le convenían, sin embargo, no podía pensar en otras que pudieran describir esto.
—Ojou-chan.
—El Capitán Leivein se ha despertado. Sólo por esto, ya estoy satisfecha. Ya no tengo nada que temer. La División del Demonio del Dragón será liderada por Leivein.
Ahora que Piguro no estaba aquí, Riku era el único número dos allí. Leivein tenía otros demonios aparte de Piguro que eran sus ayudantes, pero al pensar en su posición y su fuerza, no había nadie que tuviera el talento digno de estar a su lado.
Antes de notarlo, su boca ya se había curvado en una sonrisa feliz. Leivein había recuperado su conciencia. Con eso, el sueño que tuvo durante estos diez años finalmente se había hecho realidad.
Después de todo, me convertiré en la mano derecha del Capitán.
—Estabas aquí, Riku Barusak.
Detrás suyo, Riku oyó una voz familiar.
No necesitaba mirar para saber quién era. Sin decir nada, se volvió y se arrodilló.
—Sí, estoy aquí.
Era la voz que había deseado oír una vez más.
Riku había pensado que no se encontrarían otra vez…. Ella había pensado que era un sueño imposible de realizar.
Con los hombros temblando, Riku miró a la persona frente a ella.
Extendiendo sus alas de dragón negro, el joven la miró. Para ella, era como un haz de luz que había atravesado la espesa nieve. Había muchas cosas que quería decirle. Necesitaba explicarle la situación actual, y era necesario que le contara la información que obtuvo.
Necesitaba hablar sobre el borrador actual de su estrategia, y también estaría bien que le dijera que había capturado a Rook Barusak. Sin embargo, aparte de todo esto, había cosas que Riku quería decirle.
Mirando los ojos que eran como un cielo azul claro, con su voz temblando, ella felizmente dijo:
—He estado esperando que vuelvas… Capitán Leivein.
La Reina que pretende ser independiente – Capítulo 28: Ceremonia de boda
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Corregido por Sharon
[POV Shane]
El día de la boda, el cielo estaba despejado. Nunca pensé en mí como HareOtoko, pero después de venir a este mundo, fui sido bendecido con buen tiempo en momentos cruciales. [1] Seguí leyendo “La Reina que pretende ser independiente – Capítulo 28: Ceremonia de boda”
El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 37: Zorro y cena
—Arge-san, Arge-san, por favor despierta.— Oigo a Kuzuha-chan hablar.
—Ni ~yamu.
Obedientemente la escucho, y me despierto. Levantándome, todavía adormilada, miro hacia el agujero en el techo, viendo un cielo estrellado. Ahora que lo pienso, esta choza; ¿qué hace ella en los días de lluvia?
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 37: Zorro y cena”
El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Extra: Vampiro y Feliz Navidad
—…Ah
— ¿Qué está mal, Arge?
Durante el desayuno. De repente, recordé qué día es y se me escapó. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Extra: Vampiro y Feliz Navidad”
Apaga las Luces – Capítulo 2 (IV)
Los ojos de Simon se pusieron rojos como si fuera a llorar. Mason pregunto de vuelta ‘¿Perdón?’ sorprendido, y Simon apretó sus ojos con la mano y lo dijo enojado.
—Si eso no es así, ¿entonces qué es?
—¿Qué?
—Lloraste por una ambulancia cuando tuviste un rasguño en la mano mientras filmabas, ¡y ahora dices que estas bien! ¿No te acuerdas de que te desmayaste porque te cortaron algunos mechones de cabello? Estuviste en el hospital por un mes por tu uña rota… Y dijiste que estabas bien, ¿qué debería ser si no es una enfermedad mortal? Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (IV)”
Apaga las Luces – Capítulo 2 (III)
Con una velocidad que hizo que mi columna vertebral tuviera escalofríos y fuera a la deriva, logró distraer a todos los periodistas y aparcar el coche en alguna clase de lugar abandonado. Respiró como si estuviera deshidratado y le dijo a Mason algo sorprendente.
—¿Qué estás diciendo?… Estás bromeando, ¿verdad? Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (III)”
Apaga las Luces – Capítulo 2 (II)
Mason, quien vivió una dura vida luchando en Afganistán, murió, y ahora se convirtió en el chivo expiatorio de Hollywood, quien una vez había coqueteado con Raynoah y trato de suicidarse. Cada vez que trataba de cerrar y abrir los ojos, esta era la realidad.
Se sentía un poco aliviado, entendiendo algo de la situación real, pero aún sintiéndose muy confundido. Empezó a pensar, puede ser que no fuera tan malo después de todo. No, definitivamente estaba bien. Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (II)”
Apaga las Luces – Capítulo 2 (I)
Ahora Haley, que era la perra y alborotadora de Hollywood, debutó en una película llamada ‘Dreaming for the Sea’.
La película era sobre un asesinato que ocurría en una ciudad, cerca de una playa. Excepto por los dos últimos recortes en los que apareció Haley, la película no tenía nada que mostrar. Obviamente fue un fracaso. Una crítica incluso dijo: —Primera película que he visto que me hizo pensar que era un desperdicio de película.— Excepto por esa crítica, nadie parecía haber visto la película. Así de horrible era. Seguí leyendo “Apaga las Luces – Capítulo 2 (I)”
¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 32: Partida
Traducido por Gorrión
Editado por Tanuki
Tras terminar el desayuno Lilia y yo comenzamos a prepararnos para partir.
—¿Podemos usar este pan frito como arma? Seguí leyendo “¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 32: Partida”
¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 31: ¿?¿?¿?
Traducido por Gorrión
Editado por Tanuki
—Aaaaaah, estoy muy aburrida.
Ella no sabe cuántas veces se lo ha repetido a sí misma.
—Podría ser bueno si apareciera una niña de la nada~ Seguí leyendo “¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 31: ¿?¿?¿?”
¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 30: Desayuno
Traducido por Gorrión
Editado por Tanuki.
El desayuno preparado es pan, carne parecida al tocino, dos tipos de mermelada y café creo.
Ahora que lo pienso, ayer no cené. Seguí leyendo “¿Una mujer siendo el héroe? – Capítulo 30: Desayuno”
