La hija del Emperador – Capítulo 35

¿Eh? ¿Qué has dicho? ¿Bichos? Mi rostro se puso rígido al oír su murmullo. Urgh, qué asco. Inmediatamente aparté la mano de la flor que estaba tocando.

¡Este maldito mundo no me da un momento de paz! ¡¿A qué te refieres con bichos?! Para empezar, ya odiaba cualquier cosa con más de cuatro patas. ¡Insectos, bichos! Ah, solo pensarlo es repugnante. Hice una mueca de asco, y Kaitel se rio.

¿Mi sufrimiento te produce alegría, papá? Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 35”

La hija del Emperador – Capítulo 34

Al día siguiente, fui a la residencia los Vitervo con Serira para visitar a Silvia, a quien le costaba moverse debido a su embarazo.

Tuve que prepararme mentalmente antes de pedirle permiso a mi padre, pero resultó que Kaitel no se opuso ni me impidió verla. Fue un poco sorprendente, la verdad, considerando su extraña actitud cuando hablaba con ella. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 34”

La hija del Emperador – Capítulo 33

—¡Quiero helado! —Del que se come a cucharadas.

La versión de este mundo del helado se parecía más a un granizado o a nieve raspada, pero me encantaba de todos modos. ¡Soy un bebé al que le gustan las cosas frías!

—Ten, Grae. Un poco para ti —dijo Serira.

—¡No! —Graecito lo apartó de un manotazo de inmediato. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 33”

La hija del Emperador – Capítulo 31

Casualmente, al día siguiente era la boda de Perdel y Silvia. Por suerte, pude asistir a la ceremonia, que se celebró en un castillo cercano.

La presencia de Perdel era superflua, pues la visión de Silvia portando un vestido blanco puro era tan increíblemente hermosa que me dejó sin aliento. Me hizo pensar que, de mayor, querría ser una novia como ella. Por un momento, ¡hasta sentí que podrían brotarle alas de la espalda! Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 31”

La hija del Emperador – Capítulo 29

En cuanto estuve en brazos de Kaitel, consideré qué decirle a mi inexpresivo padre.

¿Debería sonreír? Ugh, pero ¿por qué te ves más irritable que de costumbre? ¿Exceso de trabajo? ¿Necesitas una dosis de mis monerías para animarte? ¡Agh, ni que fuera tu payaso personal!

—¡Cito! Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 29”

La hija del Emperador – Capítulo 27

¿Habría sido mejor morir apenas nací? ¡Pero si acabo de empezar a caminar, a hablar un poco y a comer comida de verdad! ¡¿POR QUÉ! ¡AÚN! ¡ME TRATA COMO A UN PERRO?! ¿Acaso tengo que morderte como uno para que por fin dejes de llamarme así? ¡¿Eh?!

—¿Estás tratando de insultarla? —preguntó Perdel. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 27”

La hija del Emperador – Capítulo 22

Me encanta que me elogien. Honestamente, soy realmente adorable, ¿a que sí? Merezco todos estos halagos, ¿no?

—Últimamente se ha vuelto mucho más encantadora, mi pequeña princesa.

¿De verdad? ¿Lo he hecho? Miré a Serira con ojos brillantes, y ella me sonrió radiante. Su sonrisa me hizo aún más feliz. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 22”

error: Contenido protegido