La hija del Emperador – Capítulo 31

Casualmente, al día siguiente era la boda de Perdel y Silvia. Por suerte, pude asistir a la ceremonia, que se celebró en un castillo cercano.

La presencia de Perdel era superflua, pues la visión de Silvia portando un vestido blanco puro era tan increíblemente hermosa que me dejó sin aliento. Me hizo pensar que, de mayor, querría ser una novia como ella. Por un momento, ¡hasta sentí que podrían brotarle alas de la espalda! Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 31”

La hija del Emperador – Capítulo 29

En cuanto estuve en brazos de Kaitel, consideré qué decirle a mi inexpresivo padre.

¿Debería sonreír? Ugh, pero ¿por qué te ves más irritable que de costumbre? ¿Exceso de trabajo? ¿Necesitas una dosis de mis monerías para animarte? ¡Agh, ni que fuera tu payaso personal!

—¡Cito! Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 29”

La hija del Emperador – Capítulo 27

¿Habría sido mejor morir apenas nací? ¡Pero si acabo de empezar a caminar, a hablar un poco y a comer comida de verdad! ¡¿POR QUÉ! ¡AÚN! ¡ME TRATA COMO A UN PERRO?! ¿Acaso tengo que morderte como uno para que por fin dejes de llamarme así? ¡¿Eh?!

—¿Estás tratando de insultarla? —preguntó Perdel. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 27”

La hija del Emperador – Capítulo 22

Me encanta que me elogien. Honestamente, soy realmente adorable, ¿a que sí? Merezco todos estos halagos, ¿no?

—Últimamente se ha vuelto mucho más encantadora, mi pequeña princesa.

¿De verdad? ¿Lo he hecho? Miré a Serira con ojos brillantes, y ella me sonrió radiante. Su sonrisa me hizo aún más feliz. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 22”

La hija del Emperador – Capítulo 20

Ya habían pasado dos meses desde la fiesta de cumpleaños de Kaitel. Si alguien me preguntara si hubo algún cambio en ese tiempo, todo lo que podría decir es que, en lugar de arrastrarme sobre mi estómago, ahora podía ponerme de pie sosteniéndome de algo con mayor facilidad. Era un cambio bastante pequeño, pero debido a ello, los sirvientes del Palacio Soleil tuvieron que acondicionar cada rincón para mi seguridad. Pensé que era una genio por poder gatear un poco más rápido que otros, pero de acuerdo a Serira estaba creciendo a un ritmo normal. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 20”

La hija del Emperador – Capítulo 19.5

—Lo aborrezco, Emperador. Mi cuerpo y mi sangre jamás lo perdonarán. Si he de morir, la niña que lleva mi sangre lo maldecirá en mi lugar.

Los ojos de la mujer eran intensos mientras escupía sus maldiciones. Había pasado tanto tiempo desde que se había encontrado con una ira tan ardiente que la aceptó, como un viajero que se calienta junto a una fogata. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 19.5”

La hija del Emperador – Capítulo 19

Me duele la cabeza.

De repente, sentí una oleada de rechazo hacia este entorno desconocido. Deseaba desesperadamente acurrucarme y esconderme en un rincón. Al sentir cómo me retorcía en sus brazos, Kaitel me miró desde arriba con su rostro estoico.

Papi, tu hija siente que se va a morir. Por favor, suéltame. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 19”

La hija del Emperador – Capítulo 18

¿Por qué este lunático parece tan normal? ¿Qué demonios está pasando? ¿Por qué Dranste de repente actúa como una persona cuerda? ¡¿Por qué?! No tengo idea de si debería alegrarme o no.

Justo en ese momento, Kaitel, con la mirada baja hacia mí que estaba en sus brazos, preguntó: Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 18”

error: Contenido protegido