No todas las historias con el mismo comienzo tienen el mismo final. En la segunda mitad de la subasta se intercalaban artículos y personas como Jason. Algunos eran comprados por la gente de su familia.
La elección entre dinero y personas no es tan simple como parece, pero Albert lo demuestra de una forma vivida y sangrienta. No hay equidad absoluta, no hay justicia absoluta, el gobernante busca un punto de equilibrio entre las masas, y desde una perspectiva individual, las personas a menudo son parciales. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 23: Artículo especial de la subasta”
Después de que comenzara la subasta, los primeros artículos eran realmente normales. Obras maestras, pinturas, antigüedades, diamantes, joyas… Estos artículos fueron todos ofrecidos por Albert. Aunque de vez en cuando escuchaba algunos nombres que Tang Feng sintió como si debió haberlos visto en algún museo nacional.
Si los artículos de la subasta son genuinos, solo hay una posibilidad, es decir, que el museo está exponiendo falsificaciones. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 22: Subasta (2)”
Después del almuerzo, Tang Feng se quedó solo en el balcón de la villa mirando el brillante océano azul bajo el sol, fue un poco cansador hablar con Albert pero al menos fue sincero.
Le comentó que debía asistir al Festival de Cine de Venecia en una semana y el rubio estuvo de acuerdo, incluso prometió que llegaría a Venecia con dos días de anticipación.
Preguntó si Su Qicheng y Li Xidong estaban en la isla y Albert respondió que los dos estaban experimentando la vida de un sirviente en la isla. Al imaginar al gran presidente, Su Qicheng, regando el huerto, Tang Feng no pudo evitar las ganas de reír. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 21: Subasta (1)”
Durante la ausencia de Albert, Tang Feng no tuvo restricciones para moverse, y los lugares a los que más acudía, aparte de su habitación, eran el balcón y el jardín, así como el estudio de Albert.
Simplemente sacaba un libro que le interesaba del estudio y lo llevaba al jardín o al balcón para hojearlo, aunque la mayor parte del tiempo estaba conversando con los sirvientes cercanos. En comparación con obtener conocimiento de los libros, Tang Feng prefiere interactuar con diferentes personas y encontrarse con diferentes perspectivas. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 20: Un vaso de agua helada”
—No, no lo harás —Tang Feng inclinó levemente la cabeza para evitar el toque del otro. Aunque la mano de Albert estaba fría y en realidad era bastante cómoda para él, ya que tenía algo de fiebre.
—¿Por qué estás tan seguro? —Albert volvió a abrazarlo de igual manera, generando esa sensación que hizo que la gente tuviera la ilusión de que estaban enamorados. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 19: El traje tang”
Albert no tuvo que esperar media hora, después de unos diez minutos mientras tomaba unos sorbos de vino, todos tomaron otro bote para irse, y al cabo de una hora cambiaron a un helicóptero.
La vasta noche, el cielo interminable, el mar profundo y tras varias transferencias frecuentes, no hubo necesidad de noquear a Tang Feng o colocarle una bolsa negra, él simplemente no sabía dónde estaba ahora. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 18: La isla privada”
—Tú… —Iván miró a Tang Feng con asombro, como si no entendiera lo que este hombre estaba haciendo y por qué.
Tang Feng, quien puede ser basura a los ojos de Iván, puso la pistola contra su pecho, usando su propia vida para amenazar a Albert, algo que hizo que Iván se sintiera ridículo. Este hombre cooperó con ellos queriendo al actor como una de las condiciones, eso no significaba que Albert los dejaría ir por el bien de Tang Feng. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 17: Elección”
Las películas no son exageradas a veces. Si has experimentado la vida lo suficiente, has viajado por suficientes lugares y has conocido a todo tipo de personas, encontrarás que muchas películas no son exageradas, es solo que hay algunas cosas a las que has estado expuesto.
Sin embargo, esto no significa que Tang Feng quiera experimentar una vida tan emocionante y aterradora que está a un millón de kilómetros de la vida de la gente común.
En comparación con una vida “colorida”, prefería vivir en una película que sería un fracaso. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 16: Apuestas y fichas”
¿Qué quiere decir con que no depende de mí?
Tang Feng notó que el aire en la habitación se estancó después del comentario de Iván. Se formó una tensión que se podía palpar, la atmósfera cambió poco a poco, reinó un momento de silencio que parecía presagiar una tormenta que pronto llegaría.
Desvió ligeramente la mirada hacia Charles, quien se encontraba a su lado. En ese momento, el hombre estaba a punto de hablar, con un rostro menos juguetón y jovial y más serio. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 15: La trampa (2)”
Al escuchar a los gemelos halagar a Charles comentando lo buen hombre que era, cómo les decía todos los días cuánto lo amaba, lo extrañaba y lo alababa, Tang Feng dejó de pensar sobre esa extraña sensación de que alguien lo miraba.
Pasaron menos de cinco minutos antes de que Charles volviera, tal como dijo que lo haría. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 14: La trampa (1)”
Traducido por Shisai
Editado porSakuya
Diferentes vidas entran en contacto con diferentes personas, o entran en contacto con las mismas personas, pero con diferentes percepciones.
Esto fue especialmente cierto cuando Tang Feng descubrió que muchos de los invitados al banquete, cuyas máscaras no cubrían por completo sus rostros, parecían muy familiares, varios de ellos eran personas que había conocido cuando era Fiennes, y aunque no los conocía muy bien en ese entonces, recordaba que todos estaban haciendo negocios legítimos.
Pero ahora, debe agregar un prefijo: “superficialmente”. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 13: La gran reunión de las fuerzas del mal (2)”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Charles no era exactamente un chico malo, y no le hizo nada a Su Qicheng y a Li Xidong, pero ambos fueron encerrados juntos temporalmente en una habitación bajo la atenta mirada de un guardaespaldas. Charles prometió dejar que Tang Feng vaya a ver a Li Xidong y a Su Qicheng.
Lo que ve cuando abre la habitación y entra, es a Su Qicheng, quien parecía una reina con las piernas superpuestas en la mesa baja de la habitación, bastante aburrido con el control remoto y seguía cambiando de canal, luciendo como si estuviera matando el tiempo. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 12: La gran reunión de las fuerzas del mal (1)”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
La impresión de Tang Feng es que, cualquier criminal que ve a un policía, generalmente huye, y había escuchado a Charles decir que había una belleza británica que lo persigue. También pensó que Charles estaba corriendo escondiéndose de Iván, pero ahora no parece así.
De pie en el balcón, Charles se mostró particularmente amable y saludó a Iván, gritándole descaradamente: —Mi querido Iván bebé, deja de perseguirme, mi corazón ya pertenece a otro, tú y yo no estamos destinados a estar juntos y es mejor si nunca más nos volvemos a ver. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 11: Accidente no provocado”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
—Eres invencible y guapo, te verás más masculino con algunos moretones.
El otro retiró la mano, pero a Tang Feng no le importó. Miró hacia la cubierta del barco, donde había muchos invitados. Si no hubiera sabido que estaba en otro barco, habría pensado que todavía se encontraba en el otro crucero viajando por el mar.
Bueno, es una especie de viaje por el océano, excepto que la persona a su lado es de repente una persona diferente y el barco y la ruta han cambiado. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 10: Intenso afecto (2)”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Ge Chen miró con inquietud al pálido Lu Tian Chen, no había estado con este hombre por mucho tiempo pero, de hecho, le tiene más miedo a Lu Tian Chen que a Su Qicheng.
Desde anoche, Lu Tian Chen ha enviado a muchas personas a buscar a Tang Feng y los demás, pero solo pudieron averiguar un par de cosas de los transeúntes y de quien estaba a cargo de la investigación. Su Qicheng y Li Xidong fueron llevados a rastras, no se sabía a dónde y no tenían nada útil para continuar, ni encontraron a ninguno de los tres hombres desaparecidos. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 9: Intenso afecto (1)”