Mi discípulo murió una vez más – Capítulo 23: El Arte de la Gran Diarrea

Traducido por Rencov

Editado por Yonile


—Ma…estro.

En el momento en que Zhu Yao pudo distinguir a la persona delante de ella, el terrible dolor la volvió a atacar, su conciencia estaba a punto de desvanecerse otra vez.

Yu Yan hizo todo lo posible por mantenerla consciente. Estableció una formación que obstruía la energía espiritual. Sin embargo, las partículas de los alrededores eran demasiadas. Después de perder su luz guiadora, comenzaron a comportarse de forma violenta, y atacaron sin cuartel.  

—Converge tu mente, enfócate en un solo pensamiento y deja de absorber la energía espiritual lo más pronto posible.

Esta violenta turbulencia solo se podía detener si su discípula paraba de asimilar la energía espiritual, de lo contrario, la Secta de la Colina Antigua sería destruida por las desenfrenadas partículas de la energía espiritual del rayo.

Zhu Yao entendió que la situación actual era más que grave. Se levantó como pudo y comenzó a meditar, siguiendo las instrucciones de su maestro, dejó de consumir la energía espiritual.

Después de unos cinco minutos, las partículas se calmaron poco a poco y comenzaron a dispersarse.

Yu Yan liberó la formación, miró atentamente a su discípula y descubrió que había llegado a la etapa de Fundación Perfección. Pese a que poseía una vasta experiencia, esta era la primera vez que veía algo como esto y no pudo evitar sorprenderse un poco.  

¿Qué clase de discípula había tomado?

Durante cinco años, Zhu Yao no había podido asimilar siquiera una pizca de energía espiritual, y una vez que pudo, subió al instante varios niveles.

—¿Maestro?

Ella podía sentir que su cuerpo era diferente, mas no podía entender qué había ocurrido antes.  

¿Tal vez se trataba de su atrasado cheat?

—No necesitas pensarlo demasiado.  

Yu Yan lanzó el Arte de Eliminación de Suciedad sobre ella para limpiar las manchas de sangre de su cuerpo. Luego, al ver lo fatigada que estaba, la llevó a su cabaña, y la cubrió con una manta de manera que se sintiera cómoda.

—Descansa un poco. No le menciones a nadie sobre este incidente.

Zhu Yao asintió. Después de verla cerrar los ojos, Yu Yan salió de la casa. Alzó la cabeza y observó las partículas de energía espiritual que aún no se habían dispersado por completo en el cielo.  

Cierto maestro se sintió un poco preocupado. Mejorar el cultivo de uno dependía de la energía espiritual y la cantidad necesaria variaba según los diferentes tipos de venas. En cuanto a la cantidad de energía espiritual que se podría absorber, dependería de cuánto uno pudiera percibir y la afinidad de cada persona. Incluso cuando él ascendió a la etapa Semidiós, nunca había visto una turbulencia tan aterradora como esta.

Así pues, solo había dos posibilidades para tal terrible escena.  

La primera era que su discípula poseía un poderosísimo Artefacto de los Dioses que tenía la habilidad de reunir energía espiritual del rayo. Sin embargo, Yu Yan nunca había oído hablar de tal artefacto en todos estos miles años que había vivido. Incluso la legendaria Antigua Era Salvaje que era conocida por estar llena de incontables tesoros, no mencionaba que tuviera un artefacto como ese. Además, cuando un Artefacto de los Dioses estaba a punto de surgir, habría signos de presagio sobre el mundo, por lo que era imposible que su existencia se mantuviera oculta y dado el intelecto de su estúpida discípula, donde sus pensamientos se reflejaban en su rostro, no tendría la habilidad de ocultarlo de los demás, ni tendría la intención de hacerlo. De lo contrario, no habría sido posible que no supiera cómo absorber energía espiritual durante estos cinco años.

En ese caso, solo quedaba una posibilidad. La afinidad de su discípula con la energía espiritual del rayo, era de un grado inimaginable. Era por eso que, las partículas de energía espiritual del rayo entrarían de manera apresurada y tumultuosa en su cuerpo.

Haah, al parecer había tomado un gran problema. Pero, ¿qué podría hacer al respecto? ¡Era su discípula, después de todo!

♦♦♦

Zhu Yao durmió todo el día y toda la noche. Después de despertar, sintió que su mente estaba despejada y que su cuerpo estaba lleno de un gran vigor. Parecía como si, en una sola noche, sus cinco sentidos habían mejorado. En el pasado, había creído que la Montaña del Bosque de Jade estaba deshabitada, e incluso con una buena mirada, no sería capaz de ver mucha vida alrededor pero ahora, siempre y cuando prestara un poco de atención, podría escuchar a las aves cantar en el bosque, las orugas comer las hojas, las mariposas aletear alrededor de las flores e incluso oír la risa de los discípulos que pasaban cercas de la montaña.

Esta era una experiencia que nunca antes había sentido y cuando abrió la puerta, la sensación de ser bienvenida en un nuevo mundo surgió en su corazón. Como pensó, ella no llegó a este mundo solo por el bien de conocerlo, además la sensación de tener un cheat era A-S-O-M-B-R-O-S-O. Como si hubieran sentido sus pensamientos, las partículas de energía espiritual del rayo en el aire, saltaron de júbilo.

Zhu Yao se detuvo, observó los borrosos y tenues puntos de luz en el aire mientras la rodeaban íntimamente. Luego se alinearon en forma de “S”, y después, en forma de “B”.

Ella como si nada agitó la mano y los dispersó.  

Hmph, pequeños bastardos. Esa noche, casi me matan. Esta vez, no les permitiré entrar tan fácilmente. Incluso si intentan comportarse de forma adorable, no lo permitiré.

—¡Maestro!

En el momento en que Yu Yan salió por la puerta, vio un objeto no identificado abalanzarse sobre él. Como de costumbre se hizo a un lado y la miró estrellarse la cara contra el suelo. Luego de soltar un largo suspiro, mostró una expresión que decía “mi discípula está siendo estúpida de nuevo”.

Zhu Yao se sacudió el polvo de la ropa al levantarse. Ella no estaba enojada, después de todo, él fue quien le salvó la vida.

—Gracias, maestro, por salvarme la vida. Esta discípula no tiene nada para pagarte, ¿por qué no te doy mi amor?

Yu Yan la miró con extrañeza.  

—Tú eres mía en primer lugar.

—¿Ehh?  

¿Qué significa eso?

Zhu Yao se sobresaltó un poco.  

¿Qué quería decir con que ella era suya en primer lugar? De repente, se imaginó que era una plebeya favorecida por un CEO frío y ricachón.

¡No! ¡Solo lo dije por decir!

Yu Yan vio que Zhu Yao había comenzado a volverse estúpida otra vez por lo que le explicó:

—Eres mi discípula personal, mi sucesora.

En primer lugar, solo podía tenerlo como su maestro, así que, desde luego, ella era de él. El amor o lo que sea, no existía.

La cara de Zhu Yao se contrajo. Como pensó, su maestro era un marciano con el que no podía comunicarse.  

Ah lo que sea, me siento genial hoy, por lo que no le replicaré.

—Maestro, ¿qué vamos a comer hoy?  

¿No era la hora del desayuno?

—¿Tienes hambre? —Yu Yan la miró de forma rara.

Zhu Yao se frotó la barriga y sacudió la cabeza. Lógicamente hablando, después de dormir durante todo un día y toda una noche, ya debería haberse sentido muy hambrienta. Sin embargo, no sentía el más mínimo hambre en este momento.

—Una vez que llegas a la etapa de Fundación, ya no sentirás hambre. A partir de este día, no tendrás la necesidad de comer.

—¿Ah, si no comemos, no nos perderemos uno de los muchos placeres de la vida? —como gourmet, esto era inaceptable—. Maestro, ¿por qué no comemos de vez en cuando y experimentamos la vida algunas veces?

Yu Yan no se conmovió y dijo:  

—Hay demasiadas impurezas en la comida del reino mortal, y no benefician a la propia cultivación. Puesto que ya no sientes hambre, ya no necesitas comer.

Zhu Yao se distrajo un poco por un momento. Ella decidió comer a escondidas en el futuro y no quería que su maestro la viera haciéndolo.

—Ahora que has construido tu Fundación, comienza a entrenar todas las artes místicas que has memorizado en el pasado. —Cierto maestro cambio al modo de enseñanza—. No te servirá de nada solo tener un alto nivel de cultivo sino tienes ningún arte místico. Primero, empieza por practicar el nivel inicial de la Técnica de Purificación del Cuerpo.

—¡Sí, mi señor! ¡No hay problema, mi señor! —Zhu Yao obedientemente levantó las manos.

Yu Yan ignoró las excentricidades de su discípula, levantó la mano y le tocó el centro de la frente. Ella sintió una gran cantidad de información vertiéndose dentro de su mente, era la Técnica de Purificación del Cuerpo que acababa de mencionar. En realidad, esta técnica era para purificar los meridianos, eliminar las impurezas en el cuerpo, lo que a su vez permitiría que la energía espiritual circulara más fácilmente. De esta forma, lanzar artes místicas sería más fluido y rápido.

Zhu Yao cerró los ojos y se sentó. Siguiendo el método establecido en el arte místico, purificó sus meridianos una y otra vez. Sin embargo, subestimó la cantidad de impurezas que acumuló en su cuerpo en los últimos treinta y tres años. Después de purificarlos unas cuantas veces más, sintió un dolor insoportable en el estómago.  

Guruguruguru.  

Su estómago gruñó. Sintiéndose avergonzada, miró a su maestro, y se dio cuenta de que él la estaba observando, impasible. Parecía que ya sabía que esto sucedería.

Ella apretó los dientes, se levantó de un salto y corrió a toda prisa al baño.  

¡Mentiroso! ¡Qué Técnica de Purificación del Cuerpo! ¡Es evidente que es el Arte de la Gran Diarrea!

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