¿Intruso?
El trío de la Ciudad n°19 se quedó atónito. Centraron sus ojos en el joven de pelo negro.
—¿Tu Dahei? —exclamó el tío al unísono. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 236: Dos parrillas Peng”
¿Intruso?
El trío de la Ciudad n°19 se quedó atónito. Centraron sus ojos en el joven de pelo negro.
—¿Tu Dahei? —exclamó el tío al unísono. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 236: Dos parrillas Peng”
Debido a la Elección Absoluta, Shi Xiaobai no pudo evitar quedarse atrás a pesar de haber ganado ya 500 puntos. Sin embargo, no reveló ninguna anomalía. Se despidió de la chica de pelo plateado con una sonrisa. Solo después de que la chica de pelo plateado se transformara en un rayo de luz dorada y se marchara, se dio la vuelta para regresar a la ciudad.
Cuando regresó a la ciudad, se dio cuenta de que durante este corto período de tiempo habían llegado dos probadores. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 235: Shi Xiaobai ha venido”
Habían pasado ya dos meses desde que Kaitel se marchó a la guerra. El tiempo volaba.
Mientras contaba los días, empecé a sentirme un poco rara. ¿De verdad ha pasado tanto? Parece que fue en un abrir y cerrar de ojos. A este ritmo, creceré y me casaré en nada. Envejeceré y seré abuela… Puaj. Qué espanto.
—¿Qué está haciendo, Princesa?
La batalla duró solo diez segundos. Cuando Shi Xiaobai se dio la vuelta y recogió la espada de bronce del suelo, el Jinete Oscuro ya había caído al suelo. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 234: Héroe o villano”
En la habitación tenuemente iluminada solo se oía el tic-tac del reloj.
Ya había oscurecido. A través de la ventana, las luces vibrantes de la ciudad se filtraban como una delgada capa de neblina, tiñendo el suelo de la sala con un resplandor apagado. La casa entera estaba sumida en un silencio abrumador. El teléfono y el ratón se habían caído al suelo, agrietados como si hubiesen sido arrojados.
Gotas de agua caían con lentitud del grifo de la cocina.
¡Bang! Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 149: Triste”
—¡Perdel!
En todo el vasto, inmenso palacio imperial, solo cuatro personas llamaban a Perdel de esa manera. El primero era su íntimo amigo y superior, Kaitel. El segundo, otro amigo cercano, Asisi. El tercero era el mentor de Kaitel, Dranste, a quien solo veían de vez en cuando. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 43.5”
La voz sagrada solo les indicó que el Árbol de la Vida moriría al cabo de treinta segundos. Sin embargo, no explicó cómo podría salvarse. Era como si solo dijera al cuarteto que hiciera los preparativos necesarios.
Según las reglas, si moría, equivalía a la caída de la ciudad. Los participantes de la prueba serían transportados a otras ciudades, pero sus Puntos de Defensa de la Torre volverían a cero. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 233: La verdadera gloria”
Película «El Hijo del Cielo», primer día de rodaje.
Cuando Tang Feng empezó a trabajar en el set, Albert no lo acompañó. Dada la personalidad de ese hombre excéntrico, no iba a perturbar el trabajo del actor, ni lo involucraría en ninguno de sus propios trabajos. Así preservaba su espacio personal y su tiempo de trabajo. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 36: Filmación y disfraz”
Me llevaron a rastras al Palacio Estella, otro palacio del que nunca antes había oído hablar. El estruendo de la multitud me retumbaba en los oídos. Todos los nobles de la corte estaban presentes en el evento, desde aquellos que nunca había visto hasta los que me encontraba con frecuencia.
¿De verdad esperan que le dé un regalo delante de toda esta gente? ¿Están locas? Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 43”
Con 499 puntos, solo le faltaba un poco para llegar a los 500. Solo le faltaba matar a un Guerrero Murloc más para pasar al segundo nivel, ¡pero se lo había estropeado el adonis!
Shi Xiaobai se quedó sin habla. Este adonis sí que sabía robar muertes. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 232: El árbol de la vida está a punto de morir”
Han Dong partió por la noche con varios miembros del equipo de producción.
Para ahorrar dinero, el séquito de asistentes no podía acompañarlo, a excepción de Xiao Liang. Wang Zhong Ding costeó sus gastos de su propio bolsillo solo para que alguien se quedara al lado de Han Dong y no estuviera solo.
Han Dong pensó que no había preparado nada: todo lo que necesitaba estaba en la maleta que le entregó Shen Chu Hua.
Dentro había todo tipo de ropa de viaje y el equipo que podría necesitar durante esos días; las prendas de marca, combinadas, venían ordenadas en bolsas de almacenamiento. Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 160: Tú ganas”
Sostener la mano de Lakis de ese modo hacía que el mundo pareciera ligeramente distinto. Era como si aquello que Yuri había pasado por alto comenzara a revelarse poco a poco, apartando una cortina invisible y llamándola desde el otro lado. Por ejemplo, el sentimiento que Lakis le estaba transmitiendo en ese mismo instante.
Era algo a lo que, normalmente, no habría prestado atención… Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 57: Diferencia entre un melodrama y un romance angustiado (2)”
—¿Su Alteza?
Cuando regresé a la habitación, encontré a Serira tal como la había dejado. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 42”
Después de que el joven vestido de Daoísta aterrizara en el punto de ruta, observó sus alrededores con los párpados caídos. Cuando vio a Shi Xiaobai, se abrieron de repente. Y, con unos pasos rápidos, saltó.
Su túnica flameó mientras flotaba hacia el suelo con una pose muy fría y refinada.
El joven extendió su mano derecha y con sus dedos índice y corazón estirados, lo señaló y dijo: Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 231: Parece que tienes grandes pechos”