Princesa Consorte Chu – Capítulo 20: Mi mamá, la antigua sirvienta

Traducido por Moux

Editado por Ayanami


Nubi saluda a Da Xiaojie —luego de la cena, Mu Chun llevó a Mi mama ante Yun Qian Meng.

Por el momento, la habitación estaba bien iluminada con velas en las cuatro esquinas. Yun Qian Meng quien estaba usando el mismo vestido amarillo pálido de hace rato y la falda amarilla bordada con orquídeas doradas, seguía estudiando el registro. Su cabeza, llena de fino cabello negro, el cual estaba partido ligeramente a la mitad, estaba adornada sólo con una horquilla que tenía una orquídea de jade incrustada. Su rostro era tan bello como la luna; sus ojos tranquilos como el agua, como si fueran capaces de ver a través de cualquier cosa. Mi mama, quien se había topado con incontables personas, por un momento, olvidó sus modales y siguió de cerca la silueta de Yun Qian Meng con la mirada, pensando en que estaba viendo la figura de la anterior furen

Solo que cuando furen había vivido en esta habitación, no se veía tan vulgar y lamentable.

Si furen estuviera mirando desde el cielo y visto su condición de vida ahora, ¿cuán roto se sentiría su corazón?

Mi mama, ¿ya arreglaste todo para los sirvientes? —Yun Qian Meng había notado que la estaba observando, sin embargo no la interrumpió. Al contrario, manteniendo una expresión natural como si estuviera concentrada viendo el registro en sus manos, ella no habló hasta que había pasado la última página.

Escuchando la repentina pregunta de Yun Qian Meng, Mi mama apartó cualquier rastro de melancolía y bajó sus ojos.

Respondiendo a Da Xiaojie, todo ha sido preparado apropiadamente, ¡Da Xiaojie no necesita preocuparse! —Respondió con delicadeza pero con respeto.

Una respuesta apropiada, movimientos y postura correctas, todo eso demostraba que Mi mama, en algún momento, había recibido un muy buen entrenamiento, permitiendo a Yun Qian Meng asentir con respeto. Ella colocó el registro en la mesa, pero no lo soltó de sus largos y delgados dedos. Dando golpecitos en la portada con uno de sus finos dedos, Yun Qian Meng observó a Mi mama, sus ojos, que mostraban una sonrisa aún sin sonreír, ocultaban una inteligencia que era difícil de pasar por alto.

Contigo siendo una anciana del Fu, que arregles esos asuntos, de verdad, me tranquiliza, mama —mantuvo su mirada inflexible en el rostro semi agachado de Mi mama, sin embargo sabía que ella no se acobardaría, al contrario, continuó con una expresión normal. Yun Qian Meng no podía evitar mostrar algo de orgullo en sus ojos —Pero, ¿por qué mama volvió al Xiangfu? Con tu edad, mama, deberías de retirarte, regresar a tu villa y vivir cómodamente.

Al escuchar la pregunta de Yun Qian Meng, Mi mama, algo asustada, bajó ligeramente su postura.

Respondiendo Da Xiaojie, nubi viene de una familia pobre. Por lo que, mientras haya suficiente arroz del que comer, estaré más que satisfecha. Por cierto, Liu yiniang dijo que el Fu necesitaba gente, así que nubi vino aquí —dijo.

La mitad de sus palabras eran ciertas, mientras que la otra eran mentira, la actitud y la manera de hablar de Mi mama mostraba que podía convencer a otros.

¿Ah sí? ¡Liu yiniang es muy considerada! —Exclamó dulcemente, sin embargo a pesar de eso, su expresión seguía indiferente.

Se detuvo para beber su té y humedecer su garganta, antes de volver a hablar.

Ya que es así, ahora que entraste a mi Qi Luo yuan, no permitiré ninguna deslealtad. No importa quién te reclutó, ¡la única que vive en el Qi Luo Yuan soy yo, Yun Qian Meng! ¿Podrás recordarlo, mama?

De repente, su voz de volvió gélida, causándole un escalofrío en el corazón a Mi mama.

¡Por supuesto! —Respondió de inmediato. — ¡Xiaojie puede estar tranquila! ¡Nubi no es una persona que muerde la mano de quien le alimenta!

Viendo que su corazón tenía algo de conciencia, Yun Qian Meng asintió con satisfacción y finalmente fue al grano. —Hay una cosa que no entiendo. ¿Por qué mama se fue del Fu antes? ¿A qué zhuzi serviste antes que a este?

Cuando al fin escuchó a Yun Qian Meng preguntarle sobre eso, Mi mama no pudo aguantarlo por más tiempo. Se arrodilló, oyéndose un ruido en seco y alzó levemente su rostro envejecido, el cual se encontraba con lágrimas de aflicción. Antes de que hablara, el sonido de su cuerpo temblando, podía escucharse.

XiaojieXiaojie, nubinubi ha pecado…Xiaojie… —su llanto entrecortado hizo que Yun Qian Meng frunciera el ceño. Señalándole a Mu Chun que cerrara la puerta, le pidió a Mi mama que se levantara.

Pero ella sacudió la cabeza negándose y alejó el brazo que le brindaba Mu Chun, antes de decir:

¡Xiaojie, nubi solía servir a furen y también recibió su gentileza! Pero…pero en ese momento estaba fuera de mí y la abandoné! ¡Xiaojie, por favor castígame!

Los lamentos de Mi mama no lograron que Yun Qian Meng sintiera compasión. Sino que retiró la poca calidez que había aparecido en su rostro y, mirándola directamente con ojos tan fríos como el hielo le dijo:

Si ése es el caso, sería mejor que empieces desde el inicio, Mi mama.

Mi mama levantó un mano para limpiar sus lágrimas. Tomó un respiración profunda, calmó sus emociones y luego, con tristeza, empezó a hablar.

Nubi fue una pozi que esperaba a furen en las habitaciones externas. Dos meses antes de que furen estuviera en parto, el hijo de nubi fue herido debido a una pelea. Así que Su yiniang vino conmigo y dijo que sí nubi dejaba el xiangfu, el hijo inútil de nubi estaría a salvo. Nubi debido a mi hijo, ignoró la petición de furen de quedarse y dejó el xiangfu. No imaginé que tres meses después, ¡furen fallecería!

Mientras hablaba, Mi mama empezó a hacer reverencias de nuevo.

Ese año, después de que el esposo de nubi falleciera, si no fuera por furen quien cuido de la familia de nubi, ¿cómo podríamos haber vivido por tanto tiempo? Pero nubi…por sus hijos, abandonó a furen sin ningún esmero, ¡ni siquiera vi a furen antes de que me fuera!

Al escuchar esto, Yun Qian Meng recordó el historial, además de alguien llamada Xia mama, toda la gente que estaba al lado de Yun furen sufrió desgracias dos o tres meses antes de que ella falleciera. De pronto, se dio cuenta de que la cadena de eventos era casi como si estuviese planeado por Su Qing.

Primero, ella logró oprimir a toda la gente leal a Yun furen, de esa forma, podía actuar en contra de ella de una manera más fácil.

Mi mama, ¿conoce a Xia mama? —le preguntó Yun Qian Meng, recordándola del registro.

¡Ella era la nodriza de furen! Escuché que luego de que furen falleciera, Xia mama enloqueció debido a la pena.

Mi mama enseguida se arrepintió de ser incapaz de darle su lealtad a Yun Qian Meng. Así que, mientras ella supiera algo, no le ocultaría ni la mínima información.

Yun Qian Meng vio que su frente ya estaba sangrando, por lo que le dijo.

Levántate, lo que dijiste hoy y tu identidad, nadie debe saberlo.

¡Si, nubi entiende! Esta vez nubi vino solo para expiar sus pecados. ¡Nubi solo desea ser capaz de darle a xiaojie una mano y no causará ningún problema! —Al ver que Yun Qian Meng permanecía tranquila, Mi mama se sintió más cómoda e inmediatamente contuvo su corazón sellado por la tristeza durante muchos años. Arregló su ropa y se levantó, ubicándose a un lado.

Yun Qian Meng se paró y caminó a la ventana. Levantando un poco su cabeza para mirar a la luna brillando, mientras organizaba la información que acaba de reunir.

Su Qing fue capaz de controlar la vida y la muerte de los sirvientes cuando Yun furen seguía viva. Así que, debió tramarlo junto con Yun Xuan Zhi o no hubiera tenido el poder para hacerlo.

En ese caso, sin importar que la muerte de Yun furen fuera natural o a propósito, ¡la respuesta era muy obvia!

Pero, ya que Yun furen falleció prematuramente, ¿por qué Su Qing permitió que Yun Qian Meng conservara su vida?

Parece que a pesar de todo, Su Qing le tenía un poco de miedo a la Emperatriz Viuda y a la influencia de Fu Guo Gong Fu. Después de todo, si las di hija y di nieta de Fu Guo Gong Fu tuvieran un accidente tras otro, no estarían dispuestos a aceptar las cosas sin protestar. Después de una minuciosa investigación, no había garantía de que ellos no encontraran algún indicio o pista.

No podía evitar admitir que Su Qing tenía valor y astucia. De verdad tenía la cabeza de las personas en sus garras.

Mama, ven aquí, hay algo que quiero preguntarte —dijo Yun Qian Meng, tranquilamente, volviendo su mirada.

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