Una generación de militares – Capítulo 13: Las trágicas élites (3)

Traducido por Yue Liang

Editado por Sharon


—Yo… —Su Ling tosió avergonzado.

Estaba por decir ‘¿Quién se preocupa por ella?’, pero Su Ren lo cortó riendo.

—Lo sé, hermano mayor, no querias saber a qué hora regresara. Solo lo dije al azar. Has como que no escuchaste nada.

Sus ojos de águila se abrieron furiosamente. Su Ling no sabía cómo ventilar su ira, así que solo miró a Su Ren. Las caras de Han Shu y Yu Shi Jun estaban rojas, sin embargo, no se atreven a reírse en voz alta esta vez. Si deseaban seguir vivos, no se burlarían en este momento.

La atmósfera en la tienda principal no era buena. Por suerte, en ese momento un soldado del exterior se acercó a anunciar.

—¡Reportando! El General Zhenxi [1] pide una audiencia.

—Déjenlo entrar rápidamente —respondió Su Ren de inmediato, sin pensar demasiado, pero al parecer su hermano quería decir lo mismo. No es de extrañar que pareciera a punto de explotar.

Lou Mu Hai entró, sin saber lo que había pasado antes, y no le prestó atención a la rara atmósfera de la tienda.

—General Su —saludó con energía.

Su Ling restauró su compostura helada, asintió con ligereza y devolvió el saludo.

—General Lou.

La expresión de Lou Mu Hai era más seria que antes. Después de intercambiar saludos, continuó el reporte

—General Su, el Emperador decretó terminar este asunto y volver con el oro en un mes. Me temo que será difícil emboscarlos de nuevo en el próximo medio mes.

—¿Cómo? —Su Ling no entendía.

—¿Por qué? —La cortina de la tienda se abrió, y la voz clara y hermosa de una mujer se escuchó.

Tenía un atuendo negro, pero sus mangas estaban húmedas y su cabello un poco desordenado. Afortunadamente parecía que no le importaba o se sintiera inquieta por eso.

Gu Yun entró en la tienda y miró a Su Ling, el cual tenía los hombros cubiertos de vendajes.

¡Tiene tales serias heridas y aún no descansa apropiadamente!, le criticó en su mente pero no habló ni una palabra. Ella no era su ‘nadie’. Si esta persona buscaba problemas, ¿por qué debería preocuparse?

—Señora, ¿finalmente ha vuelto?

—Señora, ha regresado.

Mirando a Gu Yun, Han Shu y Yu Shi Jun sonrieron simultáneamente; sus saludos estaban tenían una pizca de ansioso respeto. Este acto solo hizo que Su Ling frunciera el ceño, incluso Lou Mu Hai mostró algo de disgusto. Cuando él vino, necesitó pedir permiso para entrar en la tienda principal, ¿pero Qing Mo podía precipitarse dentro con facilidad?

—Bueno, viejo General Lou, por favor continúe —se rió Su Ren en silencio. En este momento debían hablar de cosas más importantes.

¿Por qué debía compararse con una pequeña niña?, se maldijo Lou Mu Hai. Entre más viejo se volvía, más se confundía.

—De acuerdo a mi observación de estos años, la selva tiene patrones de lluvia. En intervalos de 12-13 días, habrá 7-8 días de lluvia continua. Será así hasta septiembre cuando la temporada de lluvia termine —siguió de inmediato.

Yu Shi Jun estaba sorprendido.

—¿Quieres decir que el ejército llegó aquí cuando había menos lluvia?

¡Imposible! Si ya era así con poca lluvia, ¿cómo sería cuando cayera con fuerza?

Lou Mu Hai asintió firmemente.

—Si, dentro de 3-4 días habrá una nueva ronda de lluvias. En ese momento,  lloverá como mínimo 20 horas al día.

¿Mínimo? Yu Shi Jun estaba completamente estupefacto.

La expresión facial de Gu Yun tampoco era buena.

—Ya es difícil pelear en la selva, agregando la lluvia como complicación… La energía y espíritu de los soldados se reducirá al menos a la mitad.

Los par de ojos negros de Su Ling no la abandonaron desde que entró. Sintiendo su mirada, ella se sintió rara.

—¿No me crees? Gran General Su vaya fuera y mire lo que llamas fuerzas de élite. ¡¿Cómo se ven después de pasar un día en la selva?! —dijo con frialdad.

Gu Yun pensó que él estaba por explotar. Sin embargo, encontró que había un poco de impotencia y preocupación en sus ojos ligeramente entrecerrados. ¡Debe haberse quedado demasiado tiempo en la selva! Debía estar un poco tonta.

Antes de que pudiera confirmarlo, Su Ling recuperó su apariencia indiferente y se giró hacia Su Ren.

—Una vez que encuentren su guarida, prepararse rápidamente.

Ella estaba definitivamente equivocada.

—He pintado el sistema de agua. Por lo tanto, deberíamos ser capaces de identificar la localización aproximada de la guarida rebelde. Nuestro ejército tiene 30.000 personas. Tan pronto seamos capaces de encontrar su escondite, será mucho más fácil destruirlo—. Mirando a Han Shu preguntó, —Has estado en la guarida por tres días. ¿Encontraste algo? ¿Cómo eran los alrededores?

—Oh, por favor, cuando fui capturado y entré en la guarida estaba inconsciente. Después, fui encerrado dentro de una cueva, sin ninguna luz solar. Esos rebeldes eran bastantes disciplinados. Estaba pensando en cazarlos, pero no me prestaron ninguna atención. En el Valle del Cuervo, fui vendado. Cuando partieron, el cielo aún estaba oscuro. Pienso que fueron 10-12 horas antes de que llegáramos —dijo Han Shu, al principio en un tono calmado, pero a medida que las quejas aumentaban, su voz se elevó.

—¿10-12 horas? —Gu Yun frotó sus orejas. Viendo su estado animado, sus heridas no deberían ser pesadas. Ella sonrió y replicó: —De acuerdo con el mapa de agua, su escondite no debería estar tan lejos. Parece que tomaron un largo camino para despistarte.

Después de escuchar sus palabras, Han Shu apretó las manos. No podía esperar para despellejar la piel del jefe rebelde.

—Entonces, de acuerdo a tu análisis, ¿dónde está su escondite? —dijo con urgencia.

Caminando a un lado de la mesa, Gu Yun apuntó a dos lugares adyacentes en el mapa.

—Aquí y aquí. El lado derecho de esta área no está muy lejos de tres ríos. Por lo tanto, incluso si no es temporada de lluvia no necesitan preocuparse por el suministro de agua. Además, Leng Xiao y los demás vieron a los rebeldes en el estanque. Lo más probable es que su escondite este aquí. En contraste, el lado izquierdo… —Ella hizo una pausa momentánea y sonrió—. Sospecho que es donde se encuentra el oro.

Tras la mención del oro, los ojos de todos brillaron. Su Ren rió silenciosamente.

—¿Cómo lo descubriste? —preguntó.

Gu Yun sonrió con confianza. Estaba por abrir la boca y explicar cuando la ronca voz de Su Ling se escuchó.

—El lugar no está muy lejos de la localización del escondite que ella mencionó anteriormente. Además, comparado con los alrededores, la topografía es la más complicada; hay demasiados caminos pequeños y resbaladizos. Esto haría más fácil transportar el oro a cualquier dirección.

Gu Yun se encogió de hombros. Fue dicho por alguien más, así que no tenía que decir nada más.

—Esto es genial. Ahora sabemos dónde está su guarida y dónde esconden el oro. Mañana, podremos asaltarlos rápidamente. ¡Esto los golpeara con fuerza! —dijo Han Shu lleno de alegría.

Comparado con el nivel de excitación de Han Shu, Yu Shi Jun estaba más calmado.

—La estructura de la tierra es muy complicada. ¿Cómo vamos a enviar tropas con discreción? —dijo.

—Ataque de fuego.

—Usando fuego.

Una vez más hablaron al mismo tiempo. Gu Yun levantó gentilmente las cejas, sintiéndose un poco impotente y frustrada. La tez de Su Ling era negra, haciendo difícil adivinar sus sentimientos. Parecía que siempre hacía algo mal hoy. ¿Cómo se volvieron tan comprensivos uno con el otro?

Bajo la atención de todos, Gu Yun actuó como si nada estuviera mal y continuó estudiando el mapa. Los ojos de Su Ling miraron a todos, asustándolos al punto en que no pudieron volver a mirar a ninguno de los dos.

Siendo mirados así por Su Ling, actuaron como si no supieran nada y pretendieron estar ocupados hablando del caso.

—¡Es cierto! ¡Un ataque de fuego es una buena sugerencia!

—¡Sí! El terreno impredecible de la selva es su mejor ventaja. Quemando el área de su escondite hará que sea difícil para ellos escapar.

—Tiene sentido.

Los tres hablaron en armonía. Solo Lou Mu Hai no lo siguió su ejemplo.

—Del mapa, podemos ver que el área es inaccesible. Me temo que incluso si la vegetación no lo cubriera aun sería difícil atraparlos allí —dijo con seriedad.

—La misión, esta vez, se enfoca en el oro, no en los rebeldes. Incluso si no podemos capturarlos, todavía les daría un buen golpe. Querer liquidarlos no es una tarea fácil —dijo Su Ren, recuperando la compostura.

—Un ataque de fuego es bueno. Sin embargo, dentro del bosque la humedad… —agregó Han Shu con un asentimiento.

—Usa aceite de lámpara y sulfuro para iniciar el fuego. Mientras no llueva, ¡definitivamente podremos quemar un área!

Sus expresiones cambiaron rápidamente. Su Ling estaba sorprendentemente calmado y continuó su explicación. Gu Yun no pudo evitar voltear sus ojos.

—De acuerdo. Entonces, este viejo subordinado volverá a la ciudad y se preparara. Los artículos estarán preparados antes de mañana al mediodía.

Su Ling, quien actuaba como asesor militar, había hablado. Lou Mu Hai solo podía cooperar plenamente.

—Entonces, te lo encargo viejo General Lou. Mañana a medio día nos volveremos a encontrar.

—¡Bien! —Lou Mu Hai salió alegre.

La atención de Su Ling volvió a la mesa, y de inmediato continuó la discusión sobre la estrategia de ataque.

—Ren, Han Shu, Yu Shi Jun, por favor digan sus opiniones acerca de la distribución de los soldados y la estrategia de ataque para el ataque de mañana.

—¡Sí! —respondió el trío al mismo tiempo.

Gu Yun estiró su cintura. Estaban discutiendo asuntos militares, por lo que no era su asunto. Sería mejor si se fuera.

Pasando por la mesa, Gu Yun abrió la cortina de la tienda en silencio, cuando una voz helada y escalofriante se escuchó a su espalda.

—Detente.


[1] Título dado a Lou Mu Hai. El significado literal es general de la ciudad occidental.

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