Una generación de militares – Capítulo 9: Bandido Astuto (5)

Traducido por Yue Liang

Editado por Sharon


Después de que el sonido de los pasos de Gu Yun desaparecieran gradualmente, el hombre escondido detrás de una roca pudo soltar un suspiro.

Él miró el látigo que había utilizado por mucho años, ahora roto en dos. Sus ojos se endurecieron. En el futuro, esa mujer podría ser el mayor impedimento del líder.

Gu Yun no necesitó correr demasiado antes de poder ver a Ge Jing Yun, quien estaba tendido en la suelo. Un espeso y pesado hedor a sangre se sentía en el aire. ¡Estaba herido!

—E-Estoy… Estoy bien —contestó con dificultad Ge Jing Yun luego de respirar varias veces.

A juzgar por su tono, aún estaba consciente. Sin embargo, su brazo sangraba profusamente, preocupando a Gu Yun.

La luz no iluminaba lo suficiente, así que no podía ver con claridad dónde se encontraba la herida. Ella rasgó la ropa metódicamente en un intento de vendar las heridas.

—¿Dónde están las heridas? —preguntó Gu Yun pregunto.

A medida que el sonido de desgarro atravesaba la noche, el corazón de Ge Ling Yun se sintió un poco caliente.

—Hombro izquierdo —respondió con tranquilidad.

Gu Yun suspiro sombríamente, aliviada de que fuera el hombro. Ella lo agarró del brazo y lo ayudó a vendar su herida, y por accidente tocó un metal incrustado en el brazo. ¿Qué clase se arma era esta?

Ella lo tocó sin cuidado, haciendo que Ge Ling Yun tuviera más dolor y provocando que empezara a sudar frío. Gu Yun no se atrevió a tocar mas, solo cubrió rápidamente la herida abierta.

Justo cuando terminó de vendar el brazo, Gu Yun sintió una sombra acercándose a ellos. Rápidamente agarró a Bing Liang y se puso en alerta. A medida que el hombre se acercaba, la silueta tomó la forma de Leng Xiao.

—¿Leng Xiao? —preguntó Gu Yun para confirmar.

—Jefe, los dejé escapar porque temía que si continuaba no podría recuperar a Ge Ling Yun —respondió la persona que corría hacia ellos.

Gu Yun suspiró.

—Has tomado el juicio correcto, ayúdame a llevarlo. ¡Primero dejemos este lugar!

Ambos ayudaron a caminar a Ge Ling Yun hasta la salida del bosque. Aunque ella aplicó un vendaje simple, la sangre de Ge Ling Yun seguía goteando continuamente. Gu Yun secretamente especuló si el arma del oponente era o no la flecha que previamente había derribado.

¿El oponente pudo disparar con una fuente limitada de luz con tanta precisión? La habilidad de ese hombre definitivamente había alcanzado un nivel muy alto.

Después de caminar un poco, Gu Yun pudo ver un grupo de rescate con antorchas, encabezado por el subordinado de Su Ren.

—Estamos aquí —habló con urgencia.

Escuchando el sonido, Yu Shi Jun fue rápidamente hacia allí, algo nervioso a ver a las tres personas.

—Señora, ¿se encuentra bien? —preguntó ansioso.

Gu Yun sacudió su cabeza.

—Estoy bien.

—¿Qué hay del vanguardia Han? —preguntó al verlos sólo a los tres.

Gu Yun no respondió, y en su lugar habló con seriedad.

—Hay un herido aquí. Podemos hablar una vez que regresemos al campamento.

Con el fuego iluminando y la ayuda de los soldados, ellos rápidamente salieron del bosque.

—Gran cuñada, ¿te encuentras bien? —urgió incansable Su Ren, mirando a lo lejos.

Gu Yun sacudió la cabeza cuando contesto

—Ge Jing Yun está herido, ¿dónde está el médico militar?

Él se había desmayado debido a la perdida de sangre. Si no era tratado rápidamente, podría perder su vida.

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