El emperador y la mujer caballero – Capítulo 63

Traducido por Maru

Editado por Tanuki


Pollyanna Winter ahora era miembro oficial del equipo de protección personal de Lucius I. Ya no era uno de sus meros guardias, sino que se le asignó el puesto de comandante. Sir Mahogal, que solía ser el comandante, no fue ascendido a jefe del departamento.

Entonces, ¿qué pasaba con Sir Ainno, que era el jefe de la división de protección? Lucius I lo nombró jefe de un nuevo departamento titulado las fuerzas especiales. Como era de esperar, Sir Ainno se opuso rotundamente a esta idea.

—¡Su Alteza! ¡Por favor! ¡Por favor no hagas esto!

Sir Ainno parecía decidido. Se paró frente a la tienda del emperador, negándose a irse hasta que Lucius I cambiara de opinión. Sir Ainno se veía descuidado y desordenado.

Cuando Lucius I le dirigió una mirada de frustración, Sir Mahogal sonrió y salió a retirar al decidido caballero. Por supuesto, Sir Ainno no era del tipo que se rindiera fácilmente. Cuando el emperador escuchó a Sir Ainno y Sir Mahogal discutir, salió él mismo para ocuparse de la situación.

Lucius le pidió a Sir Ainno que se uniera a él para tomar una copa.

Los dos bebieron como amigos desde hacía mucho tiempo y hablaron con franqueza.

Lucius I trató de defender su caso. Explicó que Sir Ainno era un caballero demasiado bueno para desperdiciarlo como guardia personal y dejarlo fuera de las batallas. El emperador estaba a salvo y los demás caballeros eran muy hábiles; harían un buen trabajo protegiendo al emperador. Lucius también le dijo que sabía que a Sir Ainno le encantaba participar en las batallas cada vez que tenía la oportunidad.

—¡¿Cómo puedo confiar en que esos debiluchos te protegerán, alteza ?! —replicó Sir Ainno.

—Inno, si un asesino es lo suficientemente hábil para colarse en mi tienda, que está ubicada en el medio de nuestra base, entonces tal vez sea justo que muera… Solo estoy bromeando.

Al emperador se le permitía bromear sobre cualquier cosa, pero no sobre su propia vida. Era una regla tácita.

Lucius I continuó.

—Inno, no estoy diciendo que ser un guardia personal no sea una posición honorable, pero como sabes, tu talento puede permitirte hacer cosas mucho más importantes. En lugar de permanecer a mi lado, puedes salir y liderar las batallas hacia victorias. Así es como honrarás tu apellido.

El emperador estaba entendiendo perfectamente.

Ve, Inno. Ve a donde puedas brillar más.

Más tarde, Pollyanna escuchó sobre esta conversación en detalles del propio emperador. Después de ser cargada en su espalda, Pollyanna ahora se consideraba una conocida cercana del emperador. Lucius I pensaba lo mismo también. Se acercaron lo suficiente como para que Pollyanna se sintiera cómoda haciendo una broma primero.

—Entonces, alteza, ¿dónde debería estar para brillar más? ¿Estaría a tu lado?

—Eso no es cierto, Sir Pol.

Pollyanna esperaba que el emperador le respondiera en broma, pero cuando él respondió sin sonreír, se arrodilló frente a él. ¿Acaba de cometer un gran error?

Después de un tenso silencio, Lucius I agregó con seriedad:

—Puedo brillar gracias a ti a mi lado.

Fue algo cursi decirlo, pero a Pollyanna le gustó. Debido a que Lucius I lo dijo, este comentario sonó poético. Además, era cierto. Todos aquí lo estaban siguiendo para hacer realidad su sueño. Los soldados y los caballeros estaban allí para hacer de Lucius I, el primer emperador de todo el continente.

Se convertirían en la leyenda de la que se hablaría durante décadas.

Pollyanna hizo una reverencia y respondió:

—Gracias, alteza. Me siento honrada.

—¿No crees que tú y yo nos llevamos muy bien?

—Sí, su alteza.

Incluso si no estaba de acuerdo, obviamente tenía que decir que sí a esa pregunta. Lucius sonrió como un niño travieso y Pollyanna le devolvió la sonrisa.

Se miraron durante mucho tiempo, sonriendo ampliamente y mostrando sus dientes blancos. Por supuesto, a diferencia del emperador, a Pollyanna le faltaba un molar.

—Sir Pol, realmente creo que tendremos una muy buena relación.

—Por supuesto, su alteza. Siempre haré todo lo posible para ser una buena caballero, pase lo que pase. No importa en qué tipo de emperador se convierta, le serviré lo mejor que pueda.

—Y nunca te abandonaré, Sir Pol. Incluso si no eres un buen caballero.

Lucius I quedó impresionado con la forma en que Sir Donau luchó también en el salón de banquetes. Ascendió a Sir Donau a guardia en la división de protección personal. Donau estaba extasiado, pero Sir Baufallo se negó respetuosamente porque pensó que era un honor demasiado grande. Con una sonrisa, Lucius I le explicó a Sir Baufallo:

—No hay muchos caballeros que puedan pelear incluso después de haber sido pateado en sus bolas, Bau.

Sir Baufallo comprendió de inmediato y dio su bendición a su hijo menor. Sir Howe se puso muy celoso después de ver a su hermano menor con el atractivo uniforme de guardia. Sir Howe insistió en que si no hubiera sido elegido para participar en el torneo, se habría convertido en un guardia personal en lugar de su hermano pequeño.

Queriendo presumir, Donau usaba su uniforme en todas partes. Comer, dormir y entrenar. Cuando los otros guardias personales se enteraron, Donau fue severamente reprendido por ser demasiado descuidado con su puesto. La división de protección personal era conocida por su duro proceso de disciplina interna.

Varios de los guardias personales existentes también querían participar en batallas activas. Cuando preguntaron, Lucius I les permitió unirse a Sir Ainno en las nuevas fuerzas especiales. Para cubrir sus puestos, se seleccionaron nuevos guardias personales. Estos caballeros se llenaron de alegría al recibir sus nuevos uniformes azules, que admiraron desde lejos durante mucho tiempo.

Para conocer a los nuevos guardias, Lucius I reunió a todos en el equipo de protección personal. Pidió las bebidas y la comida, y sonrió a los caballeros. Estaba feliz y finalmente se sintió libre.

—¡Entonces! ¡Bebamos para celebrar la partida de Inno! ¡Finalmente me deshice de él! —anunció Lucius I.

—¡WAA!

—¡Viva Sir Ainno!

—¡Salud!


Maru
Puedo ver a Ainno retorciéndose y gritando de ira jaja

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