Un día me convertí en una princesa – Capítulo 43: Aun así, el idiota era un idiota

Traducido por Den

Editado por Nemoné


— ¿La hija del Jim, dices?

Todos murmuraron ante el acontecimiento inesperado.

A su izquierda y derecha pudo ver a Isekiel y al duque Alfius también inclinándose como ella. Al ver a ambos, pudo calmarse rápidamente.

El emperador Claude no dijo ni una palabra por el momento. Zenit levantó la cabeza con elegancia como le habían enseñado.

Sabía que moverse sin permiso estaba prohibido, pero fue debido a su curiosidad de cómo se veía su padre

Sus ojos se encontraron con los ojos azules como gemas que brillaban bajo el candelabro. Afortunadamente, Claude no se enfadó. En cambio, parecía haber sentido interés por sus agallas.

Ah, entonces este es mi padre. Al pensar eso, Zenit se conmovió.

Justo en ese momento, la mirada del emperador se dirigió hacia atrás de Zenit. Zenit también se movió para ver y se sorprendió.

Fue porque una chica frágil y pálida que podría desmayarse en cualquier momento estaba de pie allí. La chica estaba temblando. Era muy hermosa si la veías de cerca, pero aun así ella era una hermosa flor marchita.

Zenit pronto se dio cuenta de que ella era la princesa Athanasia, su hermanastra.

—Interesante.

La voz del emperador hizo que Zenit se diera la vuelta.

—Escucharé la historia completa en la oficina. Debería irme ahora.

Claude, que estaba observando a los nobles debutantes con una expresión y una postura aburrida, por primera vez, sonrió levemente.

Nadie se atrevió a decir una palabra al respecto, así que se inclinaron ante él hasta que se fue. Y después de que el emperador se marchara, se volvió ruidoso.

—Endereza más la espalda.

Zenit suspiró aliviada pero volvió la cabeza hacia el duque Alfius.

—No importa lo que digan, la protagonista de esta fiesta es usted, princesa Zenit.

Den
Sigue soñando ¬¬

El duque Alfius que la crió como su verdadera hija estaba hablándole formalmente. Era incómodo pero sabía que no había más remedio.

—Las manos, por favor.

Isekiel que estaba junto a ella, extendió su mano. Zenit inhaló antes de tomar la mano frente a ella.

Todos vieron a los tres caminar hacia el pasillo.

Entonces, vio a la princesa Athanasia. Parecía débil y deprimida.

Zenit escuchó a los nobles susurrar que no tenía ningún escolta, ni siquiera por parte de su padre y que nadie bailaría con ella.

Zenit, que brillaba hoy y era amada por su familia, estaba preocupada por su hermanastra que parecía apenada y frágil. Pero no había nada que pudiera hacer por ella.

Den
Sí lo hay, desaparecer

Zenit dio un paso más cerca de donde se suponía que debía estar en este momento.

Princesa Encantadora

Segundo volumen — La mejor debutante.

♦ ♦ ♦

—Un paso a la derecha.

En un día soleado y claro, la chica de 13 años… estaba bailando bien sin la música.

—Ahora, gire dos veces en el mismo sitio. ¡Muy bien!

No era difícil, pero después de hacerlo como cien, no, mil veces, me acostumbré. Wahh. ¡Esto es lo que llamo una victoria humana!

—Retroceda un paso, y de nuevo a la derecha.

Ese era el último movimiento. Giré dos veces con elegancia antes de hacer la postura final.

¡Y finalmente hice una reverencia! ¡Whoop!

Sabía que me parecía a una elegante mariposa. Mi profesora de baile, Pondafyu, hablaba sobre estas cosas como siempre.

—De verdad, no hay errores en el baile de la princesa Athanasia. Lo suficiente como para querer mostrar a la princesa a las otras jóvenes que enseño como un ejemplo. ¡Cómo baila de forma tan ligera como un hada y cómo hace esos movimientos elegantes y hermosos!

Uh, eh. ¿Quieres saber por qué? ¡Porque soy una genio! ¡Wahahaha!

Hmm… *Aclararse la garganta*. Lo siento. No por eso, sino porque soy la hija de la bailarina Diana. ¿Conoces la magia del linaje? Y por las siguientes palabras supe que la señora Pondafyu pensó lo mismo.

—El hecho de que la madre de la princesa sea una bailarina ayuda de esta manera.

Ah, esta mujer. 

Sabía que las palabras de la Sra. Pondafyu no tenían malas intenciones, pero me sentí ofendida. Pero, sonreí como de costumbre.

—Los cumplidos son demasiado. Simplemente aprendí de usted, profesora, y me esforcé.

Sentí que la conmoví. ¡Porque una chica linda puede ser mimada pero yo no!

La señorita Pondafyu se fue del Palacio Esmeralda con una expresión feliz. Fue entonces cuando relajé los músculos de mi cara y fruncí el ceño.

Bleh. Pftt. Pftt. Sé que no tienes malas intenciones, ¿pero puedes no hacerlo? No quería escuchar eso, especialmente lo relacionado con mi madre porque cada vez había más profesores que estaban indignados con su muerte.

Además, según la lógica de mi vida anterior, un estilo como el de la señorita Pondafyu, hacía que las personas que se enfadaban con sus palabras fueran muy raras. Así que no me molesté en crear un problema por eso.

[Nota: en otras palabras, es muy extraño que las personas se enfaden con sus palabras]

Mmm. Pero simplemente es porque no tienen malas intenciones. Si las tuvieran o si las personas parecieran tenerlas, no creo que yo actuaría de la misma forma.

—La abuela bruja ha estado aquí por mucho tiempo.

Escuché una voz de una persona apuesta. Fue una aparición repentina pero ni me sorprendió un poco.

Ni siquiera me di la vuelta sino que me senté y masajeé mis piernas. Ugh. Mis pies duelen. Trabajé muy duro. 

—Si estuvieras desocupado y no tuvieras nada que hacer, podrías haber sido mi compañero de baile.

—Preferiría ir al calabozo sin maná. —respondió Lucas.

Esto era divertido ya que sabía que odiaba bailar. Siempre es así aunque no sea malo en eso.

— ¿No soy yo quien tiene que moverse como un papel de forma lamentable?

—Pretender que no lo estás cuando lo disfrutaste mucho.

Ja, este idiota pelinegro. ¿Por qué parece tan disgustado? Bueno, ¡aunque es verdad que lo disfruto bastante! ¡Y aún así no estoy avergonzada de mi baile! Pero, ¡aún así yo…! ¡No necesito tus burlas!

Cuando lo miré, hizo una mueca como si dijera: “Aunque estás enfadada, ¿qué puedes hacer?” y eso me enfadó más.

—Esto es frustrante. Dame.

Luchas se arrodilló frente a mí y agarró los elegantes cordones de mi zapato que tenía en mis manos. No fue solo una o dos veces, así que solo lo dejé hacer su trabajo.

— ¿Por qué usar estos zapatos de tacón alto? No hay mucha diferencia de altura.

—Creceré al menos más alta que oppa.

Lo que había cambiado durante los últimos seis años era la diferencia de altura entre este idiota y yo, y también que nos habíamos vuelto inesperadamente cercanos.

El idiota pelinegro ajustó su altura al verme crecer. Así que tenía la apariencia de un chico de trece años.

Mmm. Bueno, casi catorce ya que casi es mi cumpleaños.

Pero, ¿qué tan talentoso es este tipo? Si hubiera un experto en desatar cordones, definitivamente sería él. Mmm.

— ¿Estás creciendo más alta que yo con esto? Qué divertido. Eres una patata baja.

Me solté el cabello mientras se burlaba de mí. Entonces, un cabello dorado claro como la miel cayó sobre mis hombros como una cascada.

Jeje. Mi cabello es muy lindo. El cabello de mi vida anterior era áspero y corto porque me lo cortaba debido a que era molesto. Pero, mi cabello en esta vida estaba bien cuidado que por eso era tan suave, esponjoso y sedoso.

¡Es el cabello de una princesa a primera vista! Lo que quiere decir que mi cabello es muy lindo. ¡La magia del linaje! ¡Gracias, Diana, hermana hada! 

— ¿Por qué eres tan lento? Hazlo rápido.

Dejé de ser feliz con mi cabello y culpé a Lucas que estaba desatando el último nudo en el cordón de mi zapato.

El zapato que usaba para bailar estaba atado con fuerza, así que era realmente difícil quitármelos después.

—Tengo muchas cosas que hacer después de esto. Usa tu magia.

—Comenzaste a ver mi magia como algo que utilizas para cosas como esta, pero si sigues con eso, podría hacer que estos zapatos desaparez…

El idiota pelinegro se detuvo inesperadamente.

Eh. ¿Ahora qué? Hace eso en estos días. Lo miré con la boca cerrada.

Fue entonces cuando soltó el cordón en el suelo.

—Hazlo tú.

Ehh, ¿por qué estás tan enfadado? ¿Está enfadado porque le dije que use magia en esta cosa tan pequeña? ¿Lo está?

—E-Estaba bromeando. ¡Por supuesto, el hermoso, genio, mago! El gran Lucas es el mejor del univer…

*¡Chasquido!*

Pero, él fue más rápido en desaparecer.

¡M****a! Wahhh. ¡Aunque solo faltaba uno!

Lo desaté yo misma, y maldije al idiota pelinegro.


Den
En este capítulo se notó bastante que odio a Zenit, ¿verdad? Jajaja, lamento los comentarios pero es un personaje que no toleraré nunca sin importar qué... Bueno, me alegro que la relación entre Atti y Lucas esté cambiando, ¡mi ship tiene que triunfar (ノ≧∀≦)ノ!

| Índice |

4 thoughts on “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 43: Aun así, el idiota era un idiota

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *