Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 26: La Reina Bruja del Juicio

Traducido por Lugiia

Editado por Yonile


En estos momentos, me encuentro disfrutando de un té con Dirk, justo después de comer. Mientras estoy sentada en su regazo, siento la cálida brisa de la tarde y acaricio a la bestia sagrada.

¡Estoy tan feliz que creo haber alcanzado la dicha suprema!

—¿Eh?

Mientras me duermo en su regazo, algo… mejor dicho, la cola de Dirk, se enrolla alrededor de mis piernas. ¿Me está diciendo que está bien tocarla?

—¡¡¡Lo siento, lo siento!!! —me grita él, preso del pánico, escondiendo su cola. ¿Por qué actúa así?

—Rosarin, enrollar la cola alrededor de alguien es un acto de cortejo para su raza. Bien por ti.

—¡P-Por favor no digas algo tan innecesario!

Aunque Dirk no posee la bendición de la bestia sagrada ni visión espiritual, parece entender lo que dice de alguna manera. ¿Cortejo? ¿En serio? ¿Me estaba cortejando?

—Dirk, ¿te gusto?

Al oír mi pregunta, la expresión de Dirk cambia; primero tenía los ojos llorosos y ahora se está sonrojando. Ah~ Qué lindo.

—Yo te amo mucho, Dirk, así que estoy feliz de ser cortejada.

—¡Detente! ¡Esto es malo para mi corazón! —Parece querer esconder su rostro entre sus piernas pero, ya que estoy sentada en su regazo, no puede hacerlo.

La bestia sagrada está sonriendo. Parece que le encanta burlarse de Dirk.

—Eso me recuerda… Mañana, todas las unidades de la orden de los caballeros tendrán una práctica pública, ¿verdad?

—¿Eh? Sí.

—Iré a verla.

—Está bien.

Ya que el descanso ha terminado, tengo que ir a trabajar y Dirk tiene que entrenar. Después de verlo alejarse, escucho un susurro de la bestia sagrada.

—¿Cómo te fue con “el asunto”…?

—Excelente. Tendré que pedirte que te encargues de las cosas esta noche.

—Déjamelo a mí.

En nuestros rostros se forma una sonrisa de complicidad. Tengo muchas ganas de que llegue el día de mañana.

♦ ♦ ♦

Ahora bien, al siguiente día, sintiéndome emocionada, salgo con toda la familia y nos dirigimos al castillo. Martha y Arc también están con nosotros.

Estoy orgullosa de mi madre, ¡se ha vuelto capaz de salir!

Al llegar, observamos que el campo de entrenamiento está bastante concurrido y nos dirigimos hacia a los asientos para los visitantes nobles.

—Todas las unidades ya están aquí —dice su majestad, con una mirada cansada y resignada. Ríndete, querido, mi voluntad no ha cambiado.

—Me cansé de esperar.

—¡Buenos días, bestia sagrada!

—¿Cuántas veces tengo que decirte que dejes de masajearme?

—¡C-Cuánto tiempo sin verte! —Ah, el estúpido príncipe ha llegado. Bueno, ya que mi hermano lo ha hecho llorar todos los días y no ha logrado hablar con nosotros, es normal que se encuentre aquí—. Buenos…

—Vamos, Rosarin.

Hermano… ¿no está bien al menos un saludo? Ese estúpido tiene lágrimas en los ojos, ¿sabes? Bueno, de igual forma no me importa.

Instados por mi hermano, nos sentamos lejos del estúpido y, aprovechando la oportunidad, el primer príncipe me habla.

—Es un placer saludarla oficialmente, señorita Rosarin, soy Alphege Kristya.

—Lo siento por mi hermano mayor, soy Rosarin Rosenberg.

—Es la primera vez que hablamos de esta manera, ¿verdad?

—¡Hermano, no es justo! ¡Yo también quiero hablar con Rosarin!

 —Lo tienes difícil… —comienza a decir mi hermano, uniéndose a la conversación.

—¿Entiendes cómo me siento…? —pregunta el príncipe Alphege.

Bueno, estúpido príncipe, este hermano mayor tuyo acaba de decir que no tiene ningún interés en ti…

—Honestamente, siento pena por usted, Su Alteza. No hay nada que pueda hacer con aquellos que son irremediables —termina de decir mi hermano.

¡Oye! No me metas en el mismo saco que el estúpido. Bueno, aunque me siento mal por haberte involucrado en esto… ¡pareces estar de buen humor!

El príncipe Alphege me sonríe de forma irónica cuando empiezo a hacer pucheros.

En ese momento, todas las unidades se colocan en fila y comienza la práctica. Muy bien, ahora es el momento del espectáculo.

Me levanto suavemente del asiento y extiendo, de forma inocente, mi mano hacia mi hermano.

—¡¿Qué?! —grita el estúpido príncipe, sintiendo un intenso poder mágico al momento en que mi hermano sujeta mi mano.

Con esto, nuestro poder mágico amplifica el del otro, y entonces, un canto mágico comienza a resonar.

—Oh, verde misericordiosa, responde a mi llamado.

—Oh, amigo de corazón puro, color del arcoíris. Oh, querido amigo verde, apóyense en mi canción.

Lugiia
Por si no lo notaron, aquí, su hermano se refiere a su espíritu de la naturaleza que es Fir y Rosarin se refiere a sus dos espíritus, Sui y Hal c:

—Este es mi deseo.

—Esta es mi oración.

—¡Si pueden oírnos, préstennos su poder! —cantamos al unísono. En ese momento, un círculo mágico aparece en el campo de entrenamiento. De hecho, esto es algo que la bestia sagrada dibujó anoche y ocultó con un hechizo. Ya no hay necesidad de mantenerlo oculto, así que disipamos su hechizo. Cuando el público se da cuenta de la situación, ya es demasiado tarde. Nuestro poder mágico se vierte en el círculo y comienza a girar a una gran velocidad—. ¡Encierren a nuestros enemigos en esos brazos! ¡¡¡Sello de Jade!!!

Cuando terminamos el canto, un tentáculo verde aparece desde el interior del círculo y absorbe los objetivos en mente.

—Vaya, es un Sello de Jade de primer grado hecho por el joven maestro y la señorita… Increíble, es la primera vez que veo uno —comenta Arc, medio asombrado.

¿Mi padre parece estar diciendo “bien hecho”…? No estoy segura. Mi madre aplaude muy feliz y Martha se siente conmovida por nuestro crecimiento.

Oh, su majestad, si sigue haciendo esa expresión, su mandíbula se dislocará, ¿sabe? Bueno, su hijo estúpido está haciendo la misma expresión, a diferencia del primer príncipe, que parece estarse divirtiendo.

¡¡Pero el espectáculo aún no ha empezado!!

—¡Hal!

—¡Sí!

Justo después de escuchar mi voz, Hal despliega una magia de amplificación y, de esa forma, la conversación que se dará en los asientos de visitantes nobles la podrán oír todos los presentes.

—¡¿Cómo se encuentran?! ¡Me llamo Rosarin Rosenberg! ¡He decidido cancelar la práctica pública de todas las unidades! En su lugar, pienso mostrarles un espectáculo. ¡He recibido el permiso de Su Majestad, el rey, para este asunto!

Su majestad parece estar mirando a lo lejos, pero no le presto atención.

¡Es hora de ser juzgados, idiotas!, pienso mientras me río.

—Esta vez, estoy pensando en llevar a cabo una ejecución pública. Los cargos de los culpables abarcan una amplia gama, tales como: abandono de los deberes profesionales, intimidación a mi amado Dirk, hijo del marqués Burton, intento de asesinato y mucho más… —Me parece que ya he dicho todo. Sin embargo, cuando estoy a punto de comenzar el espectáculo, recuerdo algo más y añado—: Oh, por cierto, en lugar de dejar que sus casas asuman la responsabilidad, he recibido promesas escritas sobre el castigo por sus crímenes de parte de sus tutores, padres o cónyuges, diciendo que puedo hacer lo que quiera, siempre y cuando no mueran…

La forma inocente en la que mi madre me aplaude sigue siendo muy linda.

Aunque fui yo la que le pidió ayuda… por lo general no traerías promesas escritas, ¿verdad? Por eso, le tengo un poco de miedo. Definitivamente es una persona de la que no debo hacerme enemigo.

He trabajado duro desde el incidente con esos tres caballeros. Primero, pedí a varios sirvientes capaces que fueran mis espías.

Le rogué a mi hermano hasta que accedió, extorsioné a mi padre, pedí la cooperación de mi madre, amenacé a su majestad… Mejor dicho, hice un trato con él.

Además, los espíritus están de mi lado.

¡No tengo ninguna forma de perder!

—Entonces, que comience el espectáculo. —En medio del campo, invoco a uno de los jóvenes atados en la magia—. ¿Cómo se encuentra, hijo del marqués Rosweyde?

—¿Crees que podrás salirte con la tuya? —me grita.

—¿Lo haré? ¿No escuchaste lo que dije? Su Majestad, el rey, ha aprobado mi espectáculo y también he recibido el permiso de tus padres. Si los crímenes que has cometido no son de gran importancia, no tienes que resistirte.

La presencia del espíritu de oscuridad es muy fuerte, haciendo que su poder mágico se mezcle con el mío. Me suplicó que le dejara participar en este espectáculo.

Niebla de Pesadillas.

Con esas poderosas palabras, la mente maestra que había despreciado a Dirk, cae al suelo y se duerme.

Después de confirmar que el hechizo sí funciona, hago aparecer una televisión mágica en el campo de entrenamiento. Bueno, llamarlo televisión es demasiado, parece más una proyección.

—Todo este asunto comenzó cuando el hijo del marqués Rosweyde perdió ante Dirk durante el examen de ingreso a la orden de los caballeros. Aunque su familia tenía la misma posición que los Burton, no solo atacó a Dirk por ser mitad bestia, sino que también involucró a otras personas, haciendo que la intimidación contra él empeorara, e incluso, intentaron asesinarlo. Basándome en mis descubrimientos, le daré como castigo el verse obligado a observar sus acciones y experimentar lo que hizo con magia. Ya que me he tomado la molestia de hacer todo esto, les mostraré el procedimiento. Por favor, disfrútenlo.

Una imagen fluye en la televisión mágica, comenzando con insultos y terminando con maltrato físico. El hijo del marqués Rosweyde pide a gritos que me detenga.

—¡Detente, Rosarin! —grita Dirk a mis espaldas. Como pensé, pudo liberarse fácilmente de los guardias de su majestad. Sin embargo, no voy a mirarlo.

—Ni hablar. Estoy molesta, ¿sabes?

—¿P-Por qué?

—Por todos los que te intimidaron, Dirk.

—No entiendes, Rosarin. Soy un hombre mitad bestia, no se puede evitar.

—¡Claro que sí! —Dirk se congela por mis duras palabras y mi tono molesto—. ¡Cualquiera que lastime a mi amado Dirk lo haré pedazos! Es más, ¡puedes alabarme por darles este nivel de castigo! ¡Pude haberlo hecho peor!

—Pero… no hay necesidad de que te ensucies las manos, Rosarin. Tampoco quiero que hagas algo tan terrible.

—Entiendo que no desees algo así, Dirk. Todo esto fue mi idea. La venganza viene de mi parte.

Los gritos del hijo del marqués Rosweyde siguen escuchándose en la proyección. Nadie le ayudará aunque ruegue ser perdonado. En cambio, aumento su condena mucho más. Solo pensar en que Dirk se acostumbró a tal sufrimiento me da pena. Es doloroso ver las heridas que le fueron causadas en la proyección.

Lo amo demasiado, a pesar de ser tan gentil con aquellos que lo hicieron sufrir.

—Lo manejaré bien, por favor perdóname por ahora.

—Está bien… Te lo dejo a ti, Rosarin.

Y entonces, la última escena aparece en la proyección.

Básicamente, se convierte en Resident Evil. El hijo del marqués Rosweyde está siendo perseguido por zombis alrededor de las ruinas, mientras grita de forma agonizante.

—Rosarin… nunca he sido perseguido por zombies.

—Este método de investigación ha sido complementado por mi imaginación. Me sentí bastante disgustada mientras hacía esto…

—Sí… —En eso, un demonio entra en escena y lo golpea—. ¡Rosarin! ¡Detente! ¡¡Detente!! —grita Dirk, desesperado. Sin embargo, no me detendré.

—¡¿Por qué lo haría?! ¡No pienso perdonarlo! Por cierto, este es un escenario donde el dolor se siente como si fuera real.

—¡Eso no mejora las cosas!

—Además, después de esto, una tortura en el infierno le espera. ¡Espero que sufra hasta que su alma colapse!

—¡No, Rosarin! ¡Eso no está bien! Haré cualquier cosa, así que por favor, ¡detente ya!

—¿Cualquier cosa…?

—¡Sí! ¡Así que para!

El hijo del marqués Rosweyde sigue gritando mientras sus extremidades son masticadas por los zombis. Cuando chasqueo los dedos, la proyección se detiene y desaparece, mostrando al hijo del marqués arrastrándose por el suelo del campo, cubierto de lágrimas y mocos.

—Esta es la última vez que muestro benevolencia. No habrá una próxima vez —comento, mostrando una sonrisa fría que aprendí de mi padre—. Ahora bien, haré que el resto de los idiotas experimenten lo mismo.

—Te dije que te detuvieras, ¡¿no es así?!

Finjo no escuchar el grito de Dirk.

—Oh, aquellos que no están relacionados pueden volver a la práctica según lo planeado. Dirk, que tengas un buen día.

—¡No me engañarás aunque lo digas con dulzura! ¡Como si pudiera practicar en una situación como esta!

 —Quiero ver el lado genial de Dirk~ Puede que me enamore de nuevo…

—¡No significa no, Rosarin! ¡Disipa la magia de una vez!

Al final, el espectáculo de zombies llega a su fin.

En realidad, el caballero comandante, Rudolf, también es mi cómplice. Sin embargo, ya que es el líder de la unidad, quería entender las circunstancias de Dirk debidamente, así que se mezcló entre las personas preocupadas. De hecho, está sonriendo mientras susurra lo agradable que sería usar el escenario zombies para la práctica. Le sonrío de regreso. La próxima vez, me aseguraré de hacer un escenario que no pueda ser completado con facilidad.

Por cierto, la orden de los caballeros comenzó a temerme después de este incidente y me dieron el apodo de “Reina Bruja del Juicio”.

No llego a entender por qué siento que mi presencia es más atroz que la villana en el juego…

| Índice |

One thought on “Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 26: La Reina Bruja del Juicio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *