Vida en prisión de la villana – Capítulo 15: La noble dama va de compras

Traducido por Den

Editado por Hotaru


Rachel apartó la mirada de la novela que estaba leyendo, y se preocupó por lo que no vio en la pared.

—De alguna manera, es bastante deprimente, eh…

Cuando lo pensaba, la casa ducal tenía jarrones y cuadros por todas partes. Naturalmente la habitación de Rachel también estaba decorada en los tres lados con sus retratos y los cuadros de los paisajes que había hecho como un pasatiempo.

—Hmm…

Rachel se levantó del sofá y comenzó a mirar a su alrededor.

Por supuesto, los muros de una mazmorra estaban compuestas con nada más que piedra apilada. No había nada más que ver.

Solo el mural que había dibujado el otro día le brindaba una pequeña decoración.

—Porque vivo en un lugar tan problemático, sería bueno combinarlo de la manera que me gusta… ¿No es este el verdadero placer de mudarse?

Un prisionero ordinario no pensaría así.

—Todavía es demasiado pronto para traer a los Gatos Negros de la Noche Oscura… Nunca antes habíamos tenido ese presentimiento, pero es bueno encontrar nuevos socios comerciales.

La prisionera para nada ordinaria, Rachel, colocó su mano sobre un papel cercano y comenzó a escribir una carta.

♦ ♦ ♦

—Oye, Rachel —habló el príncipe Elliot con arrogancia, y ella lo miró de mala gana a través de la revista que había estado leyendo.

—¿Qué sucede, Su Alteza? Estoy en medio de mi lectura.

Cuando levantó la cabeza, vio que Elliot no la estaba mirando. Los ojos del príncipe estaban mirando más allá de Rachel, al otro lado del calabozo.

—¿Has colocado un cuadro decorativo en un lugar así?

Los ojos de Elliot estaban dirigidos hacia el muro, donde colgaba un gran cuadro enmarcado de pantalla completa. Era un paisaje donde florecían lirios hermosos alrededor de un río.

—Cielos, Su Alteza, ¿su memoria ya ha empezado a empeorar a esta edad?

—¡¿Huh?! ¡No, no es tal cosa! Ah, pero si lo que dijiste es cierto…

—Lo colgué ayer. Para no recordar un cambio tan reciente…

—¡¿Así que era nuevo después de todo?!

Elliot envolvió sus dedos alrededor de los barrotes, aferrándose a la celda con el ceño fruncido.

—Oye… ¿Cómo puedes permitirte traer un pintura aquí? ¡¿Qué atractivo hay en preparar algo no tan esencial ni urgente?!

—No tenía esa intención. Esto no es un cuadro que traje de casa.

Elliot miró a George.

—¿Es así?

—Sí… Ciertamente, es un cuadro que nunca había visto en casa antes…

George no pudo hacer nada además de inclinar la cabeza a un lado cuando se dirigieron a él.

—¿De dónde lo adquiriste?

—¿Su Alteza es un idiota? ¿Cómo podía haber salido para adquirirlo?

—Es cierto…

No se puede evitar que Elliot sea llamado un idiota cuando se distrae cada vez que alguien lo llama como tal.

—No lo conseguiste en casa, y tampoco lo adquiriste. Entonces, ¿de dónde lo sacaste?

¿Cómo apareció el cuadro…?

Era una pregunta que hizo que Elliot inclinara la cabeza, pero Rachel respondió de forma simple mientras dirigía la mirada de vuelta a la revista.

—Lo compré.

—¡¿Dónde podría haber comprado un prisionero esto?!

—Su Alteza —habló Skyes, habiendo visto el intercambio en silencio hasta ahora, y señalando la revista que Rachel estaba leyendo—. Esa revista de novelas salió esta semana.

—¡¿Qué?!

Aunque el número de editoriales y los libros de entretenimiento habían aumentado últimamente las revistas se emiten después de que se haya acumulado una cierta cantidad de contenido, así que las publicaciones no salían de forma periódica, sino con una brecha entre las ediciones.

Y como salen una tras otra de esta forma, es fácil distinguir entre las ediciones.

Sykes había visto esta cuestión desde una distancia antes, por ello sabía que había salido recientemente.

—¡Rachel! ¡¿Dónde conseguiste una revista nueva?!

—¿Cómo podría decirte algo así? ¿Qué entretenimiento podría tener en esta prisión sin que el guardia haga conjeturas sobre lo que él cree que son los precios de mercado de estas cosas? [1]

—¡¿Qué pasa con esa estúpida historia?!

♦ ♦ ♦

 —Es extraño… ¿De dónde está trayendo Rachel todas estas cosas nuevas?

Las quejas de Elliot eran normales. Rachel no podía salir, e incluso si sabía una forma de pasar cosas de contrabando a través de la puerta, no había ningún movimiento desde la casa del duque.

—¿En algún lugar, de alguna manera, está abriendo las paredes para ir de compras?

En este punto, la ira y el odio de Elliot habían hecho que sus habilidades de razonamiento desaparecieran.

—No hay pasadizos secretos. Hubo una inspección previa, y Rachel no habría tenido tiempo para construir algo desde entonces.

Llevaría bastante tiempo construir un escape subterráneo. Incluso si Rachel estuvo al tanto de la cancelación de su compromiso de antemano, el tiempo no habría estado de su lado.

—Sin embargo… Si es así, entonces ¿cómo trajo todo esto mi hermana mayor…?

George estaba desconcertado. Originalmente, su hermana era un objetivo escurridizo, así que no sabía qué hacer ahora que ya la habían atrapado.

Elliot soltó de forma amarga sus siguientes palabras.

—¡De todas formas, realizaremos controles estrictos a partir de ahora para asegurarnos de que no haya extraños entrando y saliendo del palacio! ¡A todos los guardias de la puerta y los caballeros reales, investiguen en detalle a cada comerciante sospechoso y visitante que entre al palacio!

—¡Sí!

♦ ♦ ♦

Después de que se le permitiera entrar por la puerta principal del castillo, el hombre que ha sido el líder de la bien establecida Compañía de la Corona durante más de veinte años, entró al patio trasero después de confirmar que no había nadie cerca. Antes de que alguien pudiera verlo, ya estaba bajando silenciosamente las escaleras de la prisión subterránea.

—Saludos, gracias por su continuo patrocinio. Soy de la Compañía de la Corona.

Rachel, que había estado ocupada leyendo un libro en ese momento, levantó la mirada desde el interior de su celda.

—He estado esperando. ¿Estás seguro de que al venir aquí nadie se ha colado?

—Sí, todo está bien. Actualmente estoy discutiendo negocios oficiales en la sala de una dama de la corte, pero nadie vio a dónde fui para confirmar que vine aquí.

El comerciante experimentado comenzó a sacar artículos, uno tras otro, del equipaje que había traído.

—Todos los artículos que había ordenado y que todavía no se entregaron están aquí.

—Uh, gracias.

—Con eso, sobre la lámpara exótica con cristales de colores que mencionó antes… Aquí está el catálogo. Si puede elegir la que prefiera, podemos entregársela en una semana, ¡por favor, haga su pedido!

—Sí, lo miraré. Siempre tan travieso.

El hombre mayor inclinó la cabeza mientras retorcía las manos.

—No, no, ¡nada tan extravagante! Por supuesto en el futuro…

—Sí, pediré que te permitan entrar y salir de la casa de mi padre.

—¡Muchas gracias!

El comerciante inclinó la cabeza profundamente una vez más después de escuchar la confirmación de Rachel y salió con un pedido adicional.

Rachel estaba sola, llevando unas galletas de una tienda famosa que acababa de llegar al calabozo, hasta su boca.

—Su Alteza ha estado buscando una compañía que recientemente ha comenzado a entrar y salir…

Pero la subordinada a la que Rachel le había entregado suministros mientras estaba en prisión, comenzó a venir al palacio bajo la apariencia de un comerciante desde hace varios años. Incluso si la búsqueda se ampliaba para no incluir solo a los nuevos comerciantes, Rachel sabía que el príncipe idiota nunca podría agarrarle de la cola.

Incluso un grupo establecido como la Compañía de la Corona quiere tantos nuevos clientes como sea posible entre los nobles de clase alta. Los comerciantes no son del tipo que están satisfechos con solo tener un pedido de la corte.

Cualquier jugador importante respondería a una transacción arriesgada si era con alguien con la posición de Rachel, y sabían cómo evadir las regulaciones.

Elliot nació como un príncipe, así que no tenía conocimientos en esa área.

—Bueno, incluso los ciudadanos más comunes tampoco sabrían de algo como el temperamento de un comerciante.

Tampoco es normal que la hija de un duque sepa sobre estas cosas, pero al escuchar algunos pasos que se acercaban, decidió no preocuparse y en su lugar sacó una nueva botella de vino de su paquete.


[1] Básicamente el traductor inglés no sabía qué poner aquí, así que se lo inventó un poco. Ya que había muy poco contexto no pudo deducir el significado.

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2 thoughts on “Vida en prisión de la villana – Capítulo 15: La noble dama va de compras

  1. Marylaine13 says:

    Muchas gracias por el capítulo 😂👏🏻❤️
    Esperare con ansias saber q otra cosa inventará Rachel para molestar al idiots del príncipe

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