Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 60: Amada

Traducido por Sharon

Editado por Ayanami


—Este… ¿Es el anillo del príncipe Aqua?

Estaba en el dedo anular de Tiararose. El Anillo de Aquasteed estaba arriba de su anillo de bodas, decorado con joyas que brillaban como el cielo nocturno.

—Yo…

— ¿Tiara?

—Aqua.

Antes de darse cuenta, las lágrimas caían de sus ojos. 

Llamó su nombre, Aqua, una y otra vez, dándose cuenta de que era el nombre de su amado. Los recuerdos regresaron con tanta fuerza, que se preguntó cómo fue capaz de olvidarlo.

Aquasteed se sintió aliviado al verla. La abrazó de inmediato y repitió su nombre varias veces.

—Príncipe Aqua… ¡A-ahora r-recuerdo…!

—Ahh~.

Lo abrazó con fuerza y descansó su rostro en su pecho. 

Ah, ¿qué es lo que haré si me olvido de él de nuevo?

—Lo lamento. Debo haberte lastimado mucho, príncipe Aqua…

Lloró y sollozó, mientras palabras de arrepentimiento salían de sus labios.

Recordaba lo que había sucedido cuando lo olvidó. Quizás se debía a que había expresado sus miedos, pero el anillo de Aquasteed no se llevó sus nuevos recuerdos.

—No te preocupes —le dijo Aquasteed, mientras acariciaba su cabeza —Aunque tus recuerdos no hubieran regresado, no te hubiera dejado ir.

—Príncipe Aqua…

—Aunque me odiaras…te hubiese retenido en el castillo.

Pero ella no lo odió, Aquasteed sonrió.

— ¡Aún sin mis recuerdos, nunca te habría odiado!

—Tiara…

—No lo haría. Eso es algo de lo que estoy segura.

—Extrañamente, yo también estoy seguro.

Se rieron. Sabían que sin importar lo que hubiera sucedido, nunca podrían odiarse.

—Entonces, ¿este es un final feliz? —Inclinando la cabeza, Akari le preguntó a Olivia que estaba a su lado.

Estaban observando a Tiararose y Aquasteed abrazarse frente a ellas. Estaba feliz de que ambos fueran felices, pero los otros Reyes Hada no estaban allí, y el monstruo tampoco fue derrotado.

Sin embargo, no odiaba que las cosas resultaran diferentes al juego.

—Probablemente…eso creo, sí.

—Pero, Señorita Olivia, tu mayordomo fue arrojado a prisión después de realizar actos contra la princesa Tiara y el príncipe Aqua. ¿Realmente, puedes decir que es un final feliz?

—Señorita Akari, ¿se le ha olvidado? Soy Olivia Ariadale…la villana. Que mi mayordomo esté en prisión es el final más apropiado para una villana.

Sin embargo, Akari no estaba satisfecha con esto. Se había vuelto amiga de Olivia y no le gustaba verla triste. Además, el mayordomo no estaba en el juego, por lo que su existencia le resultaba curiosa.

Le había comentado esto a Olivia, pero ella sólo se rió.

—Tomé a Levy cuando era muy joven. Le di un nombre y lo crié como mayordomo, pero…

— ¿Pero?

Akari estaba impresionada. No pensaba que Olivia fuera la clase de persona que recogiera gente. Le pidió que prosiguiera, pero Olivia no estaba segura de cómo.

—A menudo hablo para mí en voz alta. Y, a veces, hablo de los contenidos de la novela… al parecer, Levy lo memorizó.

—Oh…

—Por eso sabe todo sobre el juego.

Había tomado los murmullos de Olivia con seriedad, creyéndole con todo su corazón. Por supuesto, en cierto modo, era cierto, pero este mundo no era, necesariamente, el del juego. Había diferencias…pero Olivia también había hecho observaciones respecto a ellas, y Levy había reflexionado.

Ahora, Levy se había convertido en un compañero poderoso que no pertenecía al juego.

—Un mayordomo que recuerda todo. Es impresionante.

—Estoy orgullosa de mi mayordomo.

Después de que la conversación entre Akari y Olivia terminó, el cuarto se llenó con un ambiente frío y pesado. Todos miraron a su alrededor, preguntándose de qué se trataba.

Aquasteed y Elliot, pusieron sus manos en sus espadas de inmediato.

— ¡¿Podría ser el sello…?! —Preguntó Tiararose y todos se pusieron nerviosos.

Sin embargo, Pheles dijo que no había problema respecto a ello. Tiararose miró hacia el trono y vio que Pheles estaba sentado allí.

—Rey Pheles…

—Está bien. Todavía…

Pheles usó su poder y el ambiente del cuarto se limpió de inmediato. Aunque estaban aliviados, también estaban asustados, después de esa pequeña probada del poder del monstruo.

Todos se preguntaron si realmente no debían derrotarlo. Sin embargo, el primer rey había declarado que estaban a salvo y nadie quería contradecirlo.

Grail podría haber hecho algo para asegurarse, pero no mostraba signos de querer decir nada.

Pheles se reclinó en su trono. Sus ojos dorados miraron a Aquasteed.

—Ese es el anillo del rey, Aquasteed, nunca debes desechar ese orgullo.

—Por supuesto.

—Tiararose, por favor, cuida de él.

— ¡Sí!

Después de escuchar sus respuestas, Pheles sonrió con satisfacción. Entonces, miró a Grail.

—Cuídate —le dijo, mientras ondeaba una mano.

—La próxima vez, vendré a visitarte con Keith.

—Sí. Estaré esperándolos.

Pheles chasqueó los dedos y el trono desapareció. El rey tampoco se veía.

El cuarto se sentía muy vacío. Tiararose apretó las manos con fuerza.

—Príncipe Aqua…

—Nunca habría adivinado que el primer rey estaría aquí.

Aquasteed rió y pensó en que debería agradecerle a Akari por querer explorar. Se inclinó hacia el altar y tomó la mano de Tiararose.

Ahora, lo único que debían hacer era regresar. Se dio la vuelta…y sus ojos se abrieron por la sorpresa.

El techo sobre la entrada estaba por colapsar.

¡¿Por qué ahora!?

Akari y Olivia estaban debajo.

— ¡Señorita Akari, Señorita Olivia!

Tiararose se dio la vuelta y notó lo mismo. Gritó sus nombres…pero ellos se encontraban en el centro del cuarto, no podrían alcanzarlas a tiempo. Elliot había estado inspeccionando la habitación y estaba lejos de ambas.

Un sonido escalofriante resonó y el techo comenzó a caer…una sombra oscura saltó y golpeó los ladrillos en el aire para protegerlas.

— ¡Levy!

—Sí, Olivia.

Estaba usando su uniforme usual, mientras aterrizaba elegantemente en el suelo. Le sonrió con gentileza a Olivia, mientras decía su nombre.

— ¿Está herida?

¿Pero cómo logró el mayordomo, que se suponía, estaba encerrado lejos, llegar hasta aquí?

Todos se lo preguntaban, pero, por ahora, estaban agradecidos de que lograse salvar a Akari y Olivia.

♦ ♦ ♦

Después de regresar al castillo, Tiararose estaba pensando profundamente. Miró al espacio, incapaz de encontrar una respuesta sobre lo que debería hacer.

Bajó la mirada a los anillos en su dedo y trazó su forma.

—Este es el anillo que el príncipe Aqua hizo sólo para mí~.

Sentía que debía ser cuidadosa, que esta vez no podía dejar que se lo quitaran. Habría sido una broma de lo más horrible si fueran a quitárselo por accidente y perdiera sus recuerdos de nuevo.

Mientras pensaba estas cosas, un golpe sonó en la puerta.

Dándole a la persona permiso, Philliane entró en el cuarto. Ella le contó que Akari y Olivia habían llegado de visita y le preguntó qué le gustaría hacer.

—Déjalas entrar. Philliane, por favor, haz algo de té.

—Sí.

Tiararose se puso de pie e invitó a las dos a su cuarto. Vio que Levy estaba detrás de ambas y no pudo evitar cubrir los anillos de su mano.

Olivia no pasó esto por alto y dio un paso adelante. Entonces, se inclinó profundamente y se disculpó.

—Levy no le hará nada de nuevo. Princesa Tiararose, estoy muy arrepentida por lo que sucedió.

—Realmente, lo lamento —Levy también bajó la cabeza y se disculpó. 

—Mis propias acciones fueron descuidadas. Además, escuché que Levy sólo actuó para salvarla, señorita Olivia. Estoy feliz de que se encuentre bien.

—Princesa Tiararose…

Las cosas se habían tranquilizado a su alrededor y ella se concentró demasiado en el juego. Tiararose no pudo quedarse quieta al escuchar del escenario oculto porque sonaba divertido. Por eso sentía que también era su culpa.

Aparentemente, Olivia y Levy, también fueron a disculparse con Aquasteed.

Olivia dijo que no le sorprendería si fueran ejecutados, pero, de todas formas, se disculpó de todo corazón.

—El príncipe Aquasteed fue muy amable. A pesar de ser un personaje secundario como yo, no nos dará ningún castigo por el descubrimiento del pasaje subterráneo.

—Ya veo…

Quería asegurarle que no era un personaje secundario, pero tampoco quería desviarse del tema.

El castigo de Levy y Olivia fue monetario. Tiararose se alivió al escuchar la decisión de Aquasteed. No quería ver a alguien que era como ella y proveniente de Japón, recibir un castigo duro.

Además, entiendo cómo se siente Levy.

¿Qué hubiera pasado si ella estuviera en la posición de Levy y Aquasteed encerrado como Olivia? Lo más probable, es que hubiera usado el conocimiento del juego sin importar cómo la vieran.

Quizás sería mucho peor que Levy.

Tiararose se rió por dentro. Lo que no sabía, era que Aquasteed había pensado lo mismo cuando escuchó su disculpa. Amar a alguien causaba que uno actuara descuidadamente…es algo que él sabía muy bien.

—Princesa Tiara. Espero que podamos seguir siendo amigas.

—Oh, pero ya eres mi amiga, Señorita Olivia.

—Sí, debo agradecerle a ambos.

Tiararose les agradeció y sonrió.

— ¡Volveré a Marineforest, en otra ocasión, para tomar el té!

—Sí, por supuesto.

Akari se quedó en Marineforest mucho más tiempo del que pensó, por eso les dijo que lo mejor sería si se iba pronto. Estaba comprometida con el prometido anterior de Tiararose, Hartnight, y Tiararose se preguntaba si les estaba yendo bien.

Antes, Tiararose había sufrido junto a Hartnight. Pero ahora, parecía que él sufría junto a Akari…o eso pensaba.

—Sería genial si las tres pudiéramos visitar lugares famosos…si la princesa Tiararose está con nosotras, ¡podremos visitar cualquier parte!

—Oh…

Tiararose nunca soñaría con abusar de su autoridad de esa forma, sólo se rió. Pensó que Olivia, seguramente, tendría más sentido común que eso, así que lo ignoró.

En ese momento, escucharon un golpe en la puerta.

—Tiara.

—Príncipe Aqua.

Aquasteed espió dentro del cuarto.

—Ah, ¿estoy molestando?

Vio que Akari y Olivia estaban allí, y preguntó si debería volver más tarde. Sin embargo, Akari negó con la cabeza.

—Estaba por irme. De hecho, debo dejar Marineforest hoy.

— ¡Oh!

—Hoy…

Suspiró ante las palabras repentinas de Akari. No había hecho los preparativos para una escolta, así que le dio órdenes a Elliot de realizar los preparativos adecuados.

—Señorita Akari, debe decirnos algo como eso antes.

—Lo lamento. Pero no quería arruinar el momento.

Akari se puso de pie y tomó las manos de Tiararose entre las suyas. Las sostuvo con fuerza y se disculpó por haberse dejado llevar.

—No pretendía estresarte, princesa Tiara…especialmente tus recuerdos.

—No, estoy feliz de que me hayas dicho sobre eso. Después de todo, pude volverme amiga de la Señorita Olivia, y el príncipe Aqua me dio un anillo.

Tiararose le contó que estaba feliz desde el fondo de su corazón.

—En ese caso… —Akari asintió con una risa. — ¡Entonces, debemos ir a una aventura más grande la próxima vez! ¡Regresaré a Lapis Lazuli y entrenaré para derrotar a ese monstruo!

—Te lo ruego, por favor, no lo haga, Señorita Akari —dijo Tiararose al verla demasiado emocionada. Sólo podía rogar para que nada sucediera en el futuro próximo.

♦ ♦ ♦

Después de ver a Akari retirarse a salvo, el incidente finalmente llegó al final.

Tiararose había avanzado por su deseo de ver el escenario oculto y, como resultado, molestó a muchas personas. Por supuesto, algunos estuvieron felices con ello, pero Tiararose sintió que había molestado a Aquasteed más de lo necesario.

Él entró a su cuarto con una botella de vino, pensando que les ayudaría a dormir.

—Estoy seguro de que estás cansada. Deberías beber algo antes de dormir.

—Gracias, príncipe Aqua…lamento haberte causado tantos problemas.

Tiararose se disculpó y bajó la cabeza. Aquasteed rió por lo bajo, cuando la vio. Entonces, puso una mano en su cabeza con gentileza.

Despeinó su cabello y rió.

—No te preocupes por ello. Quiero contarte todas las cosas que quiero hacer. Me gustaría seguir viviendo contigo felizmente. Lo que estoy por decir no es apropiado para el príncipe heredero, pero… —Sonrió y puso un dedo en sus labios —Realizar deberes tan simples todos los días…hace que uno desee aventuras, ¿verdad?

—Príncipe Aqua…

No pudo evitar estallar en carcajadas con él.

Ambos se sentaron en la cama y realizaron un brindis. La luz de la luna pasando por la ventana era la única iluminación del cuarto, creando una dulce atmósfera a su alrededor.

Aquasteed tomó la mano de Tiararose y tocó el anillo que hizo. Estaba brillando en la oscuridad. Tiararose sentía que contenía todas sus emociones.

Era su tesoro más preciado.

Aquasteed se lo llevó a los labios lentamente y lo besó. Le hizo algo de cosquillas, como si estuviera acariciándola. Él continuó hacia su mejilla, su frente, y entonces sus labios…besos gentiles llovieron sobre ella. Luego se retiró y sus ojos se encontraron.

Sus ojos dorados sólo la miraban a ella.

No pudo evitar perderse en esa mirada gentil que brillaba tanto como su anillo. Llevó su mano lentamente a su mejilla y lo acarició.

Quería ver más de sus ojos. Eso es lo que pensaba…cuando se dio cuenta…

Ojos dorados.

—Príncipe Aqua.

— ¿Hm? ¿Qué sucede, Tiara?

—No, yo…te amo.

Lentamente, llevó sus labios a la esquina de sus ojos. Y teniendo cuidado de no derramar el vino, se abrazaron, mientras decían el nombre del otro.

Los ojos dorados eran los ojos del rey.

Todos los Reyes Hada tenían esos ojos. Nadie más.

Pero los ojos del príncipe Aqua son iguales…

No lo había pensado antes, pero ahora no podía quitarlo de su mente. Había asumido que Aquasteed pudo hacer el anillo porque era el personaje principal del juego. Sin embargo, hablando de forma realista, no parecía razón suficiente para poder hacerlo.

Aunque fuera con la ayuda de Pheles.

—Déjame mimarte, Tiara.

La mano grande de Aquasteed acarició su espalda. Su calidez era cómoda, y ella colocó el vaso vacío en la mesa a un lado antes de que se le cayera. De esa manera, ambos se acostaron en la cama y se besaron para luego caer dormidos.

Dentro, Tiara tenía una sospecha. La sospecha de que Aquasteed era mucho más que sólo un humano.


Sharon
Y con esto terminamos el cuarto volumen~. Fuerte esa última declaración de Tiara, ¿me pregunto a qué se referirá? Supongo que sólo podremos enterarnos si seguimos leyendo~ ¡Nos vemos en el próximo volumen entonces!

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *