Amada Villana – Capítulo 16: La Amada Villana recuerda “Oh, pensando en ello.”

Traducido por Sharon

Editado por Sakuya 

  Corregido por Lucy


—¿Entonces Sophyl estaba en el Consejo Estudiantil de la escuela media?

—Así es. Aunque sólo era el contador.

Una conversación pacífica se llevaba a cabo entre dos chicas. Yukina sonrió y observó la cálida atmósfera. Era encantador que el más pequeño sea tan amigable. No había problemas con que los otros chicos estuvieran mirándose entre sí o leyendo… Bueno, sería más correcto decir que Shion miraba mal a Harold en lugar de mirarse el uno al otro.

—¿Cómo conociste a la señorita Yukina? Si no estoy equivocado, fuiste transferida hoy, ¿verdad? —preguntó de repente Sophyl.

Antes de que se diera cuenta, parecían haberse hecho amigos, así que Yukina se preguntó si estaba en su ruta. En su mente, le dio dos pulgares altos.

Aunque era diferente de la historia original, este tipo de sentimiento amigable era su favorito.

—La señorita Yukina me ayudó cuando me perdí —dijo Lilith con una sonrisa.

¿Qué hay con esa sonrisa tan dulce?

Su mano alcanzando su celular se detuvo.

—Dijiste que te perdiste en tu camino para ver a Rigel, ¿verdad? ¿Eres alguien que no tiene sentido de dirección?

—¡F-Fue sólo una coincidencia! No me pierdo siempre… O, mejor dicho, esta escuela es demasiado grande —dijo Lilith, la representante de los plebeyos.

Ciertamente, era grande, pero deberían haberle dado un mapa. Cuando le preguntaron al respecto, dijo que se le voló con el viento. ¿Qué clase de coincidencia fue esa?

A partir de entonces, la narración progresó, pero Yukina se volvió hacia Shion y Harold, por lo que le fue imposible escuchar su conversación. A su lado estaba Rigel, pero cuando se concentraba en un libro, era incapaz de escuchar las voces que lo rodeaban.

Sophyl observó a Rigel, que estaba en un año superior a él, pero se giró de inmediato, inclinándose y bajando la voz como si estuviera por contar un secreto. Lilith le imitó sin pensarlo.

—Entonces, ¿quién es tu favorito?

—¿Favo…? ¡¿Huh?!

Sophyl estaba acercándose cada vez más. Era obvio que sólo preguntaba por curiosidad, pero Lilith se sorprendió, y él sonrió.

Podía verse como una charla de chicas, pero, por favor, no olviden que uno es un hombre. La persona linda frente a ella era una trampa.

—Eh, um… En realidad, creo que Su Alteza Wilentz es genial…

—Eh.

Sophyl se compadeció al escucharla. Sacudió su cabeza y miró algo triste a Lilith, que ya había decidido de quién enamorarse. Su objetivo era problemático.

—Bueno, esfuérzate… Pero no te mirará a menos que te conviertas en una mejor mujer a la señorita Yukina.

Aunque es imposible, pensó Sophyl, que logró contener su veneno. A pesar de que le caía bien, en la pirámide de Sora, Yukina siempre sería la número uno.

Sin embargo, al escuchar sus palabras, Lilith le miró confundida.

—¿Por qué la señorita Yukina…?

—¿Eh? —Escuchando su pregunta, era su turno de mirarle confundido—. Porque está comprometida con Su Alteza Wiz.

—¿Qué…?

Lilith quedó petrificada. De repente, se dio la vuelta y le habló a Yukina.

—¡S-Señorita Yukina! ¿Es cierto que es… la prometida de Su Alteza Wilentz? —le preguntó. Entonces notó que sus acciones fueron un poco irrespetuosas, así que se giró hacia Sora y le dio una rápida reverencia.

Sorprendida, Yukina miró la expresión dolida de Lilith, luchando por entender a qué venía su pregunta.

—Oh, cierto. Pensando en ello, es verdad.

—¡¿Lo olvidaste?! —respondió de repente Lilith.

Por otro lado, cuando escucharon la palabra “prometido”, Rigel cerró el libro con un golpe, mientras ponía una mirada asesina, Yuris y Shion liberaron un aura negra a su alrededor, y el rostro de Harold se distorsionó. Parecía obvio que  los chicos no estaban satisfechos con el compromiso de Yukina.

Lilith puso una expresión confundida al ver la situación, pero se dio cuenta que Sophyl fue el único en no tener una fuerte reacción. De hecho, como fue quien se lo dijo, le hizo preguntarse si sus sentimientos por Yukina no eran tan fuertes.

—¿Estás bien con eso, Sophyl?

—¿Hmm? Estoy bien. Porque no me molesta si está atada por un compromiso o un matrimonio. Después de todo, podría robarla en cualquier momento.

—El drama diurno tuvo un desarrollo inesperado… —murmuró Yukina al escucharlo. Como Wiz era un príncipe, la mayoría nunca pensaría en robarle, porque se trataba de la persona con mayor rango del país.

Sophyl es increíble… pensó Lilith.

—B-Bien, entonces yo…

En realidad, sabía que Wiz tenía una prometida, pero no pensó mucho en ello porque nunca la había visto. Estando frente a la persona en cuestión, sus emociones eran otras. Sin quererlo, bajó la mirada.

Al verla, Yukina entró en pánico. No pretendía ocultarlo, pero Lilith probablemente estaba atraída por Wiz.

¡¿Es un evento para la villana?! No puede ser. Excepto durante los eventos de Rigel y Yuris, la próxima vez que aparece para intervenir es… No, eso ya no sirve. Ya nos conocemos.

Yukina gruñó, pensando en qué hacer. Si fuera posible, quería que Lilith no saliera lastimada. Lilith, quien tenía pensamientos similares, se quedó en silencio.

En su mente, el sentimiento de querer llevarse bien con Yukina era el mismo que sentía por Su Alteza Wilentz. Por ello, sólo llegó a una conclusión.

—Oh, um… Lilith-

—Señorita Yukina.

De repente, levantó su cabeza. Yukina, que intentó salvar la situación, fue interrumpida y cerró su boca. Entonces…

—Decidí ayudarles a estar juntos.

—¡¿Cómo se convirtió en eso?!

♦ ♦ ♦

Autor: ¡Último esfuerzo! ¡Puedo ver el final!

Yukina: Comenzaste a escribir con la intención de hablar sobre el evento de entrada, pero se volvió largo.

Wiz: Estabas perdiendo el tiempo, después de todo… Por cierto, ¿qué pasó con mi aparición?

Autor: ¡Ha sido un largo tiempo, pero sólo un poco más! Me gustaría hacer la próxima actualización tan rápido como pueda~.

Wiz: ¡¿Qué pasará con mi turno?!

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