Marietta – Capítulo 26: ¿Podría ser un rival en el amor?

Traducido por Yousei

Editado por Sharon

Corregido por Aurora Blue


Varios días después de que Belvant hubiera sido expuesto a los ataques de Marietta, los dos profundizaron su relación de manera favorable, pese a sus ocupados horarios.

Las preparaciones para el matrimonio procedían con fluidez bajo el comando de Sierra, la hábil sirvienta. En el caso de Belvant, también. Gracias al capaz Teniente General Adlan, el trabajo que había sido programado fue manejado de forma correcta sin interrupciones.

—Adlan, después de todo, ¿está prohibido tener a Marietta en mi regazo?

—¡¿Cómo puedes estar tan locamente enamorado?! ¡No es obvio que es imposible! ¿Acaso eres realmente el General Fargus, el feroz Dios de Oltaire? ¡Si de verdad quieres ver a la princesa, tienes que trabajar más duro!

Belvant rugió en su pena. Sin embargo, no había nada que pudiera hacer.

Con el fin de darle tiempo a la pareja para su cita, los encuentros entre Adlan y Sierra también se redujeron, pero él no se quejaba. Comprendiendo aquello, incluso cuando el rostro de Belvant estaba contraído, hasta el punto de parecer un gran rey demonio, él seguía las instrucciones de Adlan y trabajaba de forma diligente.

—Bien, con esto los deberes de hoy están completos —le notificó Adlan—. Puesto que enviamos un escolta al Palacio de la princesa para traerla hasta aquí, ella ya debería haber llegado. Puedes ir y coquetear hasta que tu corazón esté satisfecho, pero no lo “hagas” hasta el final. ¡Eso es todo!

Tan pronto como dijo eso, tocaron a la puerta. Al abrir, Adlan se encontró con la amada del General quien esperaba impaciente que le permitieran entrar.

—¿Cómo se encuentra, Sir Belvant? —Marietta levantó su vestido e hizo una reverencia al saludar.

—¡Marietta! —Belvant se acercó a ella casi corriendo y la sostuvo en sus brazos—. Muy bien. —Se volvió hacia Adlan y anunció—: Ahora me iré de su vista, por lo que… ¿Hmm? —Pero antes de que pudiera terminar, otra persona entró en el despacho.

—Mucho tiempo sin verlo, General Fargus —Una persona de gran belleza, de cabello rubio largo y ondeante, con una voz un poco ronca y sexy, saludo a Belvant con una chispa extraña iluminando sus ojos. Su figura era alta y delgada; su altura, casi la misma de Adlan—. ¡Estoy tan feliz de encontrarte, Belvant!

Aquello, fue el principio de la tormenta.

—Bien, pues yo no —respondió el hombre con una expresión agria, al tiempo que contenía su fuerza, pues todavía sostenía a Marietta.Como la princesa seguía colgada al cuello de su prometido, esta se asombró del cambio en la expresión del hombre y miró con desconfianza al intruso de aspecto sospechoso.

—River, no importa las circunstancias, aparecer sin una cita es inapropiado. Además, estás en presencia de la princesa. Deberías, al menos, respetar el protocolo —le reprendió Adlan. Sus palabras salieron mezcladas con un suspiro.

—Oh. ¡Pero qué cosa más fría para decir! ¿Acaso no somos amigos cercanos?

River mostró su sonrisa hechizante en un intento de calmar los ánimos. Sin embargo, los dos hombres respondieron con una expresión de desagrado.

—¡¿Cómo puede ser que en medio de mi viaje de negocios, Belvant se haya comprometido?! —replicó, con un tono de voz dolido—. Durante el tiempo en el que yo, diligentemente, reparaba las barreras en medio del frío intenso… ¡¿Cómo puedes estar tan acaramelado con una princesa?!

—No tiene nada que ver contigo, ¿cierto?

—¡¿No tiene nada que ver conmigo? ! ¡Qué cosa más cruel para decirme! —Sus cejas se alzaron—. ¡Por supuesto que tiene que ver conmigo! Yo, Yo…

—¿Um? ¿Usted quién es?

Pese a que no entendía del todo lo que estaba ocurriendo, Marietta de algún modo comprendió lo turbulento de la situación.

—¡Oh! ¡Qué descortés de mi parte princesa Marietta de Stellaus! Mi nombre es River Link, líder de los Magos de Oltaire —se presentó levantando su barbilla en una actitud pretenciosa.

—¡Oh! Es usted una maga. Encantada de conocerla, yo soy Marietta. ¿Cómo se encuentra, señorita Link?

Tirando de la ropa de Belvant para que le permitiera bajar, la princesa se inclinó de manera elegante una vez estuvo en el suelo y saludó al recién llegado..

El Líder de los Magos era una existencia que estaba muy relacionada con la protección del país.

—Gracias por su cortesía. Tengo el privilegio de ser cercana a Belvant.

—Es solo una relación profesional, ¿correcto? No digas nada innecesario —le advirtió Belvant.

—¡Oh, vaya! ¡Qué cosa más fría para decir!.

Al mirar de reojo a Belvant con sus distintivas pupilas alargadas, la persona que recibió estos afectos respondió con una expresión repulsiva.

—Parece que usted es la colega de mi esposo. Por favor, continúe cuidando de él.

—¡Bien! Parece que tienes una compostura bastante buena. —elogió River. Luego la miró con picardía—. Oh, princesa, ¿no te preocupo para nada?

—Me disculpo, pero no entiendo a lo que se refiere.

La muchacha lo miró confundida.

—Usted sabe de qué hablo, lo he dicho un par de veces ya: Belvant y yo tenemos una relación cercana, ¿entiende?

—Sí. Es una cosa maravillosa, ¿no le parece? —respondió ella, sin rastro de malicia en sus palabras.

—¡Alto ahí! —exclamó Belvant increpado a Marietta—. ¡¿No es eso extraño?!

—¿Qué cosa? —La princesa le dedicó una mirada desconcertada.

—¡Se supone que tienes que estar celosa! ¡Se supone que tienes que enojarte! Decir: “¡Qué clase de relación tienen!”, o algo por el estilo.

—¿Um…? Es una relación entre hombres, ¿no es así? No me pondré celosa por eso —respondió la joven, sonriendo de manera dulce—. Porque la señorita Link es un hombre después de todo.

—¡Has visto a través de mi bastante bien, ¿eh?!

River sonrió al ser descubierto. La persona que profesaba su amor por Belvant, era en realidad un hombre afeminado.

—Ahh Y yo aquí pensando que me mostraría aunque fuera algo de celos al molestarla un poco. ¡Qué aburrido!

Yousei
Me agrada este personaje.

—Lo siento. Sin embargo, no puedo evitar sentirme ansiosa estando en el regazo de Sir Belvant. Le pido perdón por ello.

—Marietta, no es necesario que te tomes en serio las burlas de River Link —la previno Belvant.

—Oh vaya. Hmm… No digamos cosas como esa, ¿bien? Es lo suficientemente aterrador como para herir mi corazón de doncella, ¿sabes? Oye, querida y tierna princesa, es problemático que estos días muchas mujeres glamorosas comenzaran a perseguir a esta persona, ¿no es así?

—¡Si! Parece que tengo muchas rivales en el amor.

—Entonces, la ternura de la princesa debería ser pulida aun más, para que Belvant esté completamente loco de amor por tí. ¡Te voy a “ayudar”! —ofreció River, guiñando uno de sus dorados ojos.

—River Link, ¡No interfieras de forma innecesaria! —profirió el General.

—¡No sea aguafiestas! Considéralo como mis felicitaciones por tu compromiso. Acéptalo humildemente.

River Link chasqueó sus dedos mientras recitaba un encantamientoy, al segundo siguiente, la figura de Marietta desapareció.

—¡¿Marietta?! —gritó en pánico Belvant—. ¡Estúpido, River Link, ¿qué hiciste?!

En el punto donde Marietta estaba parada, solo quedó el rastro de su ropa sobre el piso. De entre ellas, un pequeño bulto se movió.

Miau…

Del cuello del vestido, una criatura diminuta, tan pequeña que cabía en la palma de la mano de Belvant, asomó su cabeza.

¿Miau…?

El pequeño gatito blanco miró a su alrededor bastante confundido.

—¿No es linda? —River levantó las manos al ver la mirada asesina de Belvant—. ¡Ella estará bien! El encantamiento se romperá al anochecer; por lo que hasta entonces, disfruta, juega y mima a este pequeño gato… Soy un gran creyente de que la intimidad es muy importante entre los amantes.

¡Esta no es la intimidad que yo deseaba! ¡No era para nada algo como esto!, quiso protestar Belvant; pero en cambio, apretó los dientes.

—Miau…

Belvant recogió a la princesa convertida en gato. La criatura se sentó sobre la palma de su mano, con sus redondos ojos azules observándolo atentos. Era tan pequeña y adorable, que hasta sus maullidos salían delicados y poco entendibles.

—Miau… 

La pequeña bola de pelos trepó por el brazo de Belvant hasta alcanzar su hombro; allí, frotó entusiasta su cabeza contra el rostro del General. Parecía entender lo que dijo River Link, pues sus ojos se entrecerraron ante la cercanía de su amado, viéndose en extremo feliz.

—¡Miau!

—¡Oh, vaya! ¡No puede ser! ¡Es tan linda! —River observó sonriente como la gatuna Marietta ronroneaba feliz mientras continuaba frotando su pequeño cuerpo por el rostro y cuello de Belvant—. No quería decirlo, pero esta chica es ultra adorable… Realmente amas a Belvant, ¿eh? —comentó, acariciando la cabeza del gato.

—River Link, estos dos, la pareja a la que estás molestando, ya eran acaramelados —regaño Adlan—. No necesitaban de tu interferencia.

—Así parece… Y yo que pensé que podría molestarlos un poco más. Pero considerando que ya son una causa perdida, creo que esto es suficiente. ¡Juguemos otra vez en algún momento! Tengo que ir a entregar mi reporte al rey ahora.

—¡¿¡Priorisaste molestarlos antes que cumplir con el Rey?!

El mago se encogió de hombros. Luego su atención se centró en Belvant.

—Bien, considerando que esa magia no tiene ningún efecto secundario… ¡Los dejo para que se “diviertan”!

Luego de decir aquello, el ruidoso mago abandonó la habitación.

—Él es verdaderamente alguien problemático, ¿eh? —suspiró Adlan—. Aunque, su habilidad es confiable, por lo que no debería haber ningún daño, ¿cierto?

—¡Para mi él ya ha hecho demasiado daño! —gruñó el General.

—No te rindas, Belvant. Bien, aún tengo trabajo que hacer, por lo que te pido que te calmes y juegues con el gatito.

¡No puedo aceptarlo!

♦️ ♦️ ♦️

Esta vez, su espalda estaba siendo escalada. Belvant soltó un pesado suspiro.

—¡Bien, Mary! ¡Ve y tómalo!

¡Miaúuu! 

El General estaba sobre su cama lanzando bolas de papel mientras el gatito corría lleno de energía. La patitas de la criatura lanzaban incontables golpes felinos hasta que conseguían capturar las bolitas de papel que rodaba sobre el piso; para luego agarrarlas con la boca. Entonces, de un salto, se subía a la cama para regresarlas con Belvant. Cuando él le acariciaba la cabeza de manera gentil, entrecerraba los ojos como si estuviera disfrutándolo.

¡Maiúuu…! 

Sus maullidos de súplica para que el General continuara con el juego eran adorables. Incluso cuando en un principio estuvo en contra, ahora observaba a la bolita de pelos divertido.

—¡Ah, que linda! —exclamó acariciando una vez más su diminuta cabeza—. ¡Mary es el gato más adorable de este mundo!

Cualquiera que lo viera en estos momentos, se preguntaría dónde se fue el “¡Feroz Dios de Oltaire.

Sharon
Creo que todos nos hacemos esa pregunta.

¡Miau…! ¡Miau…!

Como si exigiera que se apresurara en continuar lanzando más bolas de papel, el gatito mordía vehemente los gordos dedos de Belvant. En un arrebato, incluso golpeó furioso la mano del hombre con sus patas traseras.

Belvant recogió al animal y frotó sus mejillas con su mano.

—¡Eres tan suave! Incluso cuando Mary se transformó en un gato, ¡sigue siendo tan adorable!

Había una razón por la que Belvan estaba tan enamorado del gatito. Al ser un hombre implacable en batalla, apodado el “Gran Rey Demonio”, capaz de conseguir que los niños lloren y huyan del miedo con tan solo verlo, los animales pequeños (incluso más perceptivos) escapaban de él o lo enfrentaban con sus colmillos. No importaba lo lindo que fueran, nunca podía tocarlos. Era obvio que se encariñara con la criatura afectuosa que no le demostraba el más mínimo miedo.

Sin embargo, una parte de su razón seguía intacta. No podía permitirse hablar de forma estúpida e infantil, diciendo cosas, como: “¡Que buena, que buena niña eres!”

—¡¡¡Miaúuu!!!

De repente, el gatito comenzó a llorar de forma intensa.

—¡¿Qué ocurre?! ¿La magia estará desapareciendo? —se preguntó algo decepcionado.

Yousei
Cabe recordar que Marietta esta sin ropa XD.

El gatito comenzó a crecer en tamaño; con cada segundo se hizo más grande.

—¿Q-Qué?

¿Umiau…?

—¡¿Qué…?! ¡¿Qué demonios?!

Justo frente a él. La figura desnuda de Marietta, con orejas blancas y cola de gato, yacía sentada sobre su regazo mirándolo un tanto confundida..

♦ ♦ ♦

Nota del Autor:

Esta era la terrible trampa que ese hombre afeminado, River Link, puso sobre ellos.

¿Podrá el feroz Dios de Oltaire pelear contra la tentación de unas orejas de gato y un maullido…? Lo veremos en el próximo capítulo.

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21 thoughts on “Marietta – Capítulo 26: ¿Podría ser un rival en el amor?

  1. Evita says:

    Nooooo, cada vez que llego al ultimo capítulo publicado mi corazón se quiebra xD
    La novela está genial, muchas gracias por traducirla 😀

  2. Doris peraza says:

    Ya veo que en la edición 12 de kovel pondrán el capítulo siguiente,pero mi pregunta es que si también pondrán el siguiente capítulo aquí. Gracias por sus traducciones

    • Nemoné says:

      Fufufu, ¿en serio? Cuán adorable. ♥
      Ahora, pasate por Kovel Times edición 12. Allí hallarás oro (puedes encontrar el siguiente capítulo de esta novela).

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