¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 4

Traducido por Yonile

Editado por Lugiia


He oído que, excluyendo la biblioteca del palacio real, entre todas las casas nobles, la biblioteca de la familia Williams es la más grande y extensa.

Y… no estaban bromeando. ¡Este lugar es enorme! Siento que podría perderme aquí. Aunque eso podría deberse a que es la primera vez en mi vida que me he molestado en venir.

La habitación contiene tantas filas de estanterías que parecen ser infinitas. ¡Cada una mide al menos el doble de mi altura e incluso hay todo un piso en la segunda planta!

Podría buscar en este lugar todo el día y toda la noche, y es posible que aún no pueda encontrar los libros que estoy buscando.

¿Qué debería hacer…?

Para empezar, comienzo por hacer un recorrido rápido por toda la biblioteca, pero fue en vano. No pude ver ningún libro relacionado con la magia de oscuridad.

Hay libros sobre cuentos de hadas, plantas, animales, medicina… ¡Lo que necesites, lo encuentras! Sin embargo, ninguno habla sobre magia.

Estoy segura de que, si le pido ayuda a alguien, podría encontrarlo de inmediato… No obstante, si la gente descubre que estoy tratando de aprender magia de oscuridad, eso podría dañar mi reputación como villana en el futuro.

En definitiva, debería dominar mis poderes mágicos en secreto, eso será mucho más impresionante cuando llegue el momento.

Pero…, si no puedo encontrar los libros adecuados, no podré aprender nada de magia, y mucho menos dominarla.

Supongo que tendré que pasar el día buscando con mucho cuidado en toda la biblioteca… Aunque eso se siente como una gran pérdida de tiempo.

Si voy a convertirme en alguien que puede superar a la heroína, entonces no puedo gastar mi tiempo y no obtener nada a cambio. Al menos, tengo que aprender algo mientras estoy aquí.

Tal vez, debería seguir otros treinta minutos y, si todavía no puedo encontrar ningún libro sobre magia, tendré que conformarme con aprender algo más.

♦ ♦ ♦

Bueno, pasaron treinta minutos y no pude encontrar nada. Supongo que me detendré aquí por hoy.

Me detengo frente a la estantería de libros, en la que justo me acabo de rendir, y observo un libro sobre plantas. Intrigada, lo tomo y me dedico la siguiente hora a hojear sus páginas, hasta que termino de leer todo el libro. En realidad, fue una lectura bastante entretenida.

Describe en detalle una variedad de diferentes tipos de flora que se encuentran en este mundo. De hecho, toneladas de plantas son de especies exóticas que no existían en mi vida anterior.

Hablaba de plantas que vuelan en el cielo, aquellas que emiten luz y muchas otras plantas fantásticas.

Estoy tan fascinada con todas ellas, que decido pasar el día leyendo sobre diferentes tipos de vegetación.

Justo cuando comienzo a leer un libro sobre los efectos medicinales de diferentes tipos de plantas…

—Señorita Alicia —oigo llamar a Rosetta.

Escuchar su voz finalmente me saca de mi manía por la vegetación, haciendo que me dé cuenta que ya han pasado diez horas desde que tomé ese primer libro.

Parece que había estado tan concentrada en la lectura, que me olvidé de comer y, por ende, perdí por completo la hora del almuerzo.

Mirando un reloj en la pared, veo que son las 6:00 p. m. Oh, ya es hora de cenar.

—Señorita Alicia —escucho a Rosetta llamarme de nuevo.

Necesito darme prisa y salir de aquí. Bajando rápidamente el libro que estaba sosteniendo, me sorprende darme cuenta que ya he acumulado una gran cantidad de libros sobre la mesa.

¿Cuántos libros leí hoy…?

Uno, dos, tres… ¿Eh? Veintitrés libros.

En solo diez horas, leí completamente veintitrés libros. ¿Es posible? ¿A pesar de haber pasado una hora entera en el primero…?

¿Eso significa que mi velocidad de lectura aumentó conforme leía?

Aunque, supongo que tiene sentido… considerando lo concentrada que había estado mientras leía.

De repente, mi estómago retumba y el ruido resuena con fuerza en toda la biblioteca.

No es exageración cuando digo que… ¡tengo mucha hambre en este momento!

Más tarde, tendré tiempo de inventar algunas excusas para mi repentino deseo de leer. Sin embargo, por ahora, ¡necesito comida!

Con ese único pensamiento impulsándome, salgo corriendo de la biblioteca y me dirijo directamente hacia el comedor.

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