Soledad – Extra 2

Traducido por BeeMiracle

Editado por Ayanami


Durante la última clase de la tarde, el cielo se oscureció de repente. Un fuerte trueno causó disturbios en la clase. La maestra dio una palmada en el escritorio, tranquilizando a todos.

Cinco minutos después, empezó a llover. Las nubes oscuras se extendían por el cielo y el sonido de la lluvia torrencial cubría la voz de la maestra.

Chen Dong Lan no trajo paraguas. Bajó la cabeza para mirar y se puso un par de zapatos de lona.

Cuando sonó la campana, los estudiantes hicieron lo necesario: tomar prestados paraguas o llamar a sus padres. Chen Dong Lan consideró si comprar o no un paraguas. Pero al ver la intensidad de la lluvia, estaría empapado antes de llegar a la tienda, por lo que decidió renunciar a la idea.

Frente al edificio de la escuela, se quitó la chaqueta de la escuela, se cubrió la cabeza y estaba a punto de correr hacia la lluvia cuando escuchó que alguien lo llamaba desde atrás. —Espera.

Volvió la cabeza. Era Yuan Yuan.

Yuan Yuan sostenía un paraguas de mango largo. Miró su rostro y la chaqueta escolar sobre su cabeza, luego de nuevo a su rostro. —Chen Dong Lan, ¿no trajiste paraguas?

El inexplicable nerviosismo de Chen Dong Lan lo mantuvo sosteniendo la chaqueta escolar sobre su cabeza y dijo: —Sí, no pensé que llovería hoy.

Yuan Yuan asintió y abrió su paraguas. —Caminemos juntos. Recuerdo haberte visto en el metro. Tomamos el mismo tren, ¿verdad?

Chen Dong Lan asintió con la cabeza y bajó su chaqueta, preguntando dudoso: —¿No jugarás baloncesto?

Aunque estaba lloviendo, el gimnasio cubierto estaba abierto.

Yuan Yuan no lo escuchó con claridad. —¿Qué?

Chen Dong Lan negó con la cabeza. —No importa.

Yuan Yuan no volvió a preguntar. Levantó el paraguas, bajó un paso por las escaleras del edificio de la escuela y acercó el paraguas al borde del alero. Le dijo a Chen Dong Lan: —Vamos.

El corazón de Chen Dong Lan latía muy rápido y su cuerpo se sentía considerablemente más ligero. Caminó bajo el paraguas y chocó contra el hombro de Yuan Yuan. —Gracias… ¿Quieres que sostenga el paraguas?

Yuan Yuan comparó sus alturas. —Soy más alto que tú, así que yo lo haré.

Chen Dong Lan no dijo una palabra.

Caminaron hacia adelante. El agua acumulada cubrió sus pies y la sensación de frío lo calmó.

Justo después, Yuan Yuan lo agarró del brazo y lo jaló suavemente hacia él. —Camina más cerca o no podré protegerte.

Después de eso, soltó su agarre.

Chen Dong Lan le agradeció en voz baja, pero su mente se había quedado en blanco durante mucho tiempo debido a este toque.

La lluvia era muy fuerte, pero al llegar a la estación del metro, la manga de Chen Dong Lan no estaba muy mojada.

Era la hora pico y los trenes estaban a punto de estallar de gente. Chen Dong Lan y Yuan Yuan estaban muy cerca el uno del otro, pero sin tocarse.

Chen Dong Lan hizo todo lo posible por inclinarse hacia atrás, temiendo que, si se tocaban, se descubriría su intenso latido.

—¿Sueles ir a casa solo? —Yuan Yuan preguntó de repente.

Chen Dong Lan lo miró inexpresivamente. —Sí…

—Tomamos el mismo tren. ¿Por qué no caminas conmigo? Podemos ser compañeros. —Dijo Yuan Yuan.

Chen Dong Lan bajó la cabeza y miró sus propios dedos. —Estoy bien solo.

Yuan Yuan no dijo nada más.

Su casa estaba muy cerca, y después de unas pocas estaciones, llegaría a su parada. Yuan Yuan se despidió de Chen Dong Lan de antemano. —Me bajo primero.

Chen Dong Lan asintió.

Yuan Yuan le entregó el paraguas. —Toma el paraguas.

Chen Dong Lan agitó la mano. —Entonces, ¿qué hay de ti? Este paraguas es tuyo. A mi no me importa.

Yuan Yuan forzó el mango del paraguas en su mano. —Me importa. Quédatelo.

El metro redujo la velocidad y llegó a la estación en la que Yuan Yuan necesitaba bajarse. No tenía prisa por irse y dijo: —La próxima vez, vayamos y volvamos juntos a la escuela, todos los días.

La nariz de Chen Dong Lan comenzó a picar. —¿Ya no vas a jugar baloncesto?

El metro se detuvo. Antes de bajarse, Yuan Yuan volvió la cabeza y dijo: —No voy a jugar. A partir de ahora te acompañaré todos los días.

Chen Dong Lan asintió con fuerza.

Yuan Yuan se rió y desapareció frente a la puerta del tren.

—Que agradable. —Pensó Chen Dong Lan.

Era tan agradable, pero seguía llorando y no podía parar.

Desconcertado, Yuan Yuan se volvió, pero no sintió a Chen Dong Lan a su lado.

Se abrazan todas las noches antes de dormir. Aunque se separarían mientras dormían, siempre se mantendrían juntos, pudiendo tocarse con un leve estiramiento de la mano.

Yuan Yuan se despertó de inmediato. La habitación estaba a oscuras y, obviamente, no era hora de levantarse. Encendió la luz y se incorporó para evaluar la situación. Chen Dong Lan no solo no estaba en la cama, tampoco estaba en la habitación.

—¿Chen Dong Lan? —Ninguna respuesta.

Se volvió para salir de la cama. Sin ponerse los zapatos, entró descalzo al baño. Allí no había nadie.

Salió de la habitación, pero no había nadie en la sala, el comedor o la cocina. Se jaló del cabello, profundamente preocupado.

Fue hacia el balcón, casi corriendo, y abrió la puerta de un golpe. Lo que vio fue la espalda de Chen Dong Lan, que estaba apoyado contra la barandilla.

Su corazón se recuperó pesadamente.

Se acercó y envolvió a Chen Dong Lan en sus brazos por detrás, refunfuñando: —¿Por qué estás aquí, en medio de la noche, expuesto al viento frío? Me diste un susto.

Chen Dong Lan se movió y giró la cabeza para mirarlo. —¿Por qué estás despierto? ¿Te molesté?

Los hombros de Chen Dong Lan estaban fríos, lo que demuestra que ya había estado allí durante algún tiempo. Yuan Yuan usó sus manos para calentarlo y al mismo tiempo dijo: —Sí, cuando no estás a mi lado, el impacto es enorme.

Chen Dong Lan se volvió y se enterró en sus brazos. —Lo siento.

Yuan Yuan le besó la frente. —¿Qué pasó? ¿Una pesadilla?

—No. —Chen Dong Lan miró por encima del hombro y vio vagamente las cálidas luces del dormitorio principal.

—Yo sólo… —dijo. —Tuve un buen sueño.


Ayanami
Que lindo~♥ y así terminamos una linda y gran novela 😉 gracias por acompañarnos hasta aquí n.n recuerden pasarse por las demás secciones y disfrutar de todos los grandes y bellos mundos que el Reino de Kovel trae para tí, los amamos y no se olviden de comentar, que sus palabras son nuestro combustible 😉 Gracias~♥

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13 comentarios en “Soledad – Extra 2

  1. Kate says:

    Muchas gracias por la novela, debo admitir que estuve a punto de dejarla porque me habia aburrido justo a la mitad, que bueno que no lo hice. Estuvo muy hermosa, solo me quedo el sabor amargo de la familia de Chen Dong Lan, queria venganza.
    ¡Gracias por su esfuerzo!

  2. Gab-chan says:

    Estuvo genial la novela, un equilibrio de todo. Drama, romance, angustia, lo sabroso jajajajaja M8chas muchas gracias, pensé que bo pasaría del 1er capítulo y heme aquí leyendo en mis ratos libreso hasta terminar.

  3. Size says:

    Eu estava temendo que a novela ainda estivesde sendo lançada, nunca fiquei tão feliz de ler até os Extras em um só dia. Amo tanto esse casal, esse amor dos dois pelo outro, estou tão apaixonada por eles 7^7

  4. PearGreen says:

    De nuevo muchas gracias por traernos esta novela, en un principio la empece a leer por la sorpresa y curiosidad que senti cuando vi que saldrian todos los capitulos juntos, pero realmente llegue a querer a estos dos. Sobretodo a nuestro silencioso y algo torpe Chen Dong Lan.

    Gracias Beemiracle y Ayanami (⺣◡⺣)♡*

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