Solo soy la hija “normal” de un duque – Capítulo 28: Picnic y dragón

Traducido por Lugiia

Editado por Yonile


Hoy es día de picnic.

Ya que siempre he preparado los almuerzos de Dirk, quien come excepcionalmente bien, ahora estoy acostumbrada a la cocina y no tengo muchos problemas para hacer el almuerzo de hoy. Después de preguntarle a Dan sobre las preferencias de mi padre, mi madre y mi hermano, decido cuál será el menú para hoy. Debo admitir, fue una experiencia bastante divertida.

Como mi madre últimamente parece sentirse mejor, decidió participar en el picnic, al igual que Arc y Martha que vendrán con nosotros como escoltas.

Al terminar los preparativos, dejamos el pueblo desde la mansión y nos embarcamos en la vía. Como siempre, vamos en carruaje.

Al detenernos en medio de la vía, coloco una barrera a nuestro alrededor. El plan es ir a pie desde aquí hasta el lugar del picnic: una pequeña colina con una buena vista.

Cuando llegamos, todos comienzan a colocar una mesa con sillas e incluso una sombrilla… Este no es el típico picnic que conozco.

B-Bueno, ¡el cuerpo de mi madre todavía es algo frágil! ¡Sí, debe ser por eso!, me digo a mí misma como excusa.

Ya que mi hermano quiere pasear por el bosque, lo acompaño con Arc como nuestro escolta.

Sus ojos comienzan a brillar mientras observa las plantas que crecen a nuestro alrededor, diferentes a las existentes en nuestra mansión; en especial, las que tienen propiedades medicinales. Se agacha y comienza a guardarlas en su bolso impreso con magia de almacenamiento.

Hace un momento, me pareció bastante raro cuando incluso la sombrilla salió de él… Hmm, entonces se trata de un bolso mágico con una extraña capacidad de almacenamiento.

—Ah, un orco —exclamo. En un instante, sacando el cuchillo que estaba atado a mi pierna, lo clavo en medio de sus ojos—. ¡¿Qué…?!

Fuiste tú, ¿verdad, Rosalia? Yo no soy capaz de hacer acrobacias como esas. Al darme la vuelta, noto que mi hermano también está sorprendido.

Sacando el cuchillo del orco, le sacudo la sangre. Es aterrador lo acostumbrada que estás a esto, Rosalia.

—Al parecer, Manya le enseñó muchas cosas a Rosalia… —comienzo a decir.

¿De verdad le enseñó todo esto en secreto?, esa pregunta no deja de dar vueltas en mi mente ya que incluso mi hermano no es consciente de este hecho.

—Entiendo… Haré que esa estúpida hermana destruy… vuelva a entrenar a Manya.

Lugiia
Recuerden que Arc a veces llama a Martha «estúpida hermana» xd

—Ibas a decir que la destruyera, ¿verdad?

—Lo he pensado desde antes, pero ¿no eres demasiado severo con Manya? —pregunta mi hermano.

—No, es normal, ¿verdad? —responde Arc. Para comenzar, creo que lo que llamas “normal” es anormal. Olvidando el asunto, mete al orco derrotado en un bolso mágico. ¡¿Qué?! ¡¿Se lo comerán?!—. Por lo general, es delicioso. Sabe a carne de cerdo —añade al ver mi expresión de disgusto.

—¿Eh? ¡¿De verdad lo comerán?! —pregunta mi hermano, alejándose de Arc. Gracias a Dios, mi hermano no tiene conocimiento de que los orcos sean comestibles. Me siento aliviada desde el fondo de mi corazón.

Y así, treinta minutos más tarde…

—Hermano…

—¿Qué?

—¿Piensas lo mismo que yo?

—Sí…

—Este no es el picnic que tenía en mente.

—También pienso eso.

—¡Después de todo, esta tasa de encuentros es anormal! —No sabía que este bosque era una zona de peligro. En este momento, muchos monstruos vienen hacia nosotros—. Arc, por ahora los retendré de alguna forma. ¡Agarra a mi hermano y pide refuerzos!

Será imposible para mí hacerlo mientras protejo a mi hermano. Sin embargo, si estoy sola, podré arreglármelas de alguna manera. Además, soy la más lenta entre los tres debido a mis piernas cortas.

—¡Siento que definitivamente seré asesinado por esa hermana si lo hago!

—¡¿Tienes otra idea?!

—¡No se me ocurre ninguna!

—Entonces… ¿eh? —Tan pronto como me doy  la vuelta para responderle, Arc ya tiene a mi hermano sobre su hombro retirándose a una gran velocidad—. ¡¿E-Eh?!

Sin pensarlo dos veces, coloco una barrera a mi alrededor. Sin embargo, los monstruos simplemente pasan de largo. No me están prestando atención ni tampoco están persiguiendo a mi hermano y a Arc, están… ¿escapando?

—¡T-Tú eres…!

—¡¿Eh?! ¡¿Eres el hijo del marqués Rosweyde?!

¿Por qué está este tipo aquí? Además, está hecho polvo. Bueno, no solo él. A nuestro alrededor, también hay otros caballeros lesionados. Por ahora, creo que lo mejor será curarlos.

—E-Eso ayuda mucho, pero… no te lo agradeceré. Tenemos que apresurarnos y pedir ayuda.

—Realmente no necesito tu agradecimiento… ¿Eh? ¿Pedir ayuda?

—La segunda unidad de caballeros está luchando contra un dragón del otro lado.

Si no me equivoco, la segunda unidad es… a la que pertenece Dirk.

Además, si mal no recuerdo, ¡Dirk solo tenía un ojo en el juego! En otras palabras, está en peligro de ser gravemente herido…

—¡Dirk está en problemas!

—¡¿Qué?!

—¡Arc volverá con refuerzos, así que quédense aquí! ¡Pidan prestado el carruaje del duque y envíen un mensaje! ¡Hal! ¡Sui!

¡Entendido! —responden ambos a mi llamado. Sui coloca una barrera a mi alrededor y Hal la envuelve con magia de vuelo. Agrego poder de propulsión y volamos en la dirección de donde vinieron el hijo del marqués Rosweyde y los demás.

—Oh, no, ¡esto es súper aterrador! —exclamo. Sui sonríe irónicamente mientras Hal no para de reír. ¡Rían todo lo que quieran! ¡Lo haría también, pero estoy muy asustada! ¡¿No les parece que es aterradora la probabilidad de chocar contra algún monstruo en el camino?!—. ¡Oh! ¡Puedo verlo! —grito al ver un dragón a la distancia. Aunque, en lugar de decir que está actuando de forma violenta…

¡Mi garganta me duele mucho! Chicos, por favor, hagan que el dolor se detenga, ¡me duele! ¡Me duele!

Lo único que puedo oír son los lamentos del dragón. No puede ser, ¿el dragón es un niño?

—¡Hal! ¡Yo me encargaré de volar, así que dame el mayor empuje que puedas, por favor!

Está bien~

Mientras me acerco a una gran velocidad, respiro profundamente y grito:

—¡Todos, no se muevan! —Al parecer, mi voz causa un gran daño, especialmente a Dirk. Después de todo, su capacidad auditiva es la mejor entre ellos debido a su raza. Lo siento. Pensaré un poco más en mis acciones la próxima vez—. ¡¿Cómo es esto posible?! ¡No puedo creer que incluso usted, señor Rudolf, esté intimidando a un niño tan pequeño!

—¿Qué…?

Oh, Dios, los caballeros… incluso Dirk, me están mirando con la boca abierta. ¿Qué sucede?

—¿No lo oyen llorar? Está diciendo que le duele mucho la garganta, que por favor se detengan.

—Señorita… ¿le suena de esa manera?

—Sí.

Hermana, ¿puedes entender lo que estoy diciendo? —pregunta el dragón, de un rojo muy brillante, mientras inclina su cabeza. Es bastante grande. Además, sus enormes y redondos ojos son adorables.

—Por supuesto.

Al oír mi respuesta, me dirige una mirada llena de dolor.

M-Mi garganta no deja de rugir por el dolor…

—Pobrecito…

—¡Rosarin, eso es peligroso! —grita Dirk.

Ignorando sus palabras, el dragón obedientemente baja su cabeza y me deja acariciarla.

Oye, ¿quién fue? ¿Quién de ustedes dijo que incluso el dragón teme a la Reina Bruja del Juicio?

No se puede evitar. El dragón es más niño que nosotros. A menos que tengan visión espiritual como tú, no serán capaces de entenderlo —dice Sui mientras se sube a mi cabeza.

—¿Dirk tampoco?

Me parece que Dirk entiende a la bestia sagrada porque son de la misma raza…

—Eh, ¿existe una razón como esa? —pregunto. Durante ese tiempo, Rudolf me dio permiso para hacer algo con el dragón. Ya que está diciendo que le duele la garganta, le hago bajar la cabeza y abrir la boca—. Parece estar más profundo en su interior… —digo mientras entro a su boca. Cuando ilumino su interior con magia de luz, descubro algo atascado en lo profundo de su garganta—. Lo encontré.

Lo que estaba atascado era una daga del tamaño de la palma de la mano. Si hubiera algo así en mi garganta, también me sentiría incómoda.

Por si acaso, curo la herida del dragón y salgo de su boca.

—¡Rosarin, eres una tonta! ¡¿En qué parte del mundo existe una chica que entra en la boca de un dragón?!

Justo aquí.

No podía decir eso. Dirk da miedo cuando se enfada. Sin embargo, viéndome así, el dragón se enfrenta a la ira de Dirk.

¡No intimides a mi hermana!

Dirk se coloca frente a mí como protección porque piensa que el dragón se está volviendo violento.

—¡Rosarin! ¡Quédate detrás de mí!

—¡Detente! ¡Estoy bien así que no te enojes! —respondo. Luego me dirijo hacia el dragón—. ¡Esta persona solo estaba preocupada porque había entrado en tu boca!

¿De verdad? —pregunta el dragón, encogiéndose. Se convierte en el tamaño de mi palma y se coloca sobre ella—. Hermano, lo siento.

—Se está disculpando contigo, Dirk.

—Ah, sí…

—Señor Rudolf, aquí tiene —digo mientras le entrego la daga—. Probablemente esté maldita. Sin embargo, no puedo decir con qué.

—Hmm, la envolveré con una tela de sellado. Investigaremos por si acaso.

Al final, parece que el dragón fue apuñalado mientras dormía, así que se desconoce quién es el culpable. El problema será qué hacer con él ahora.

Gracias a ti, hermana, ya no siento más dolor.

Hmm, unos hermosos ojos redondos y unas escamas increíbles… No puede ser, el dragón del tamaño de la palma de la mano es adorable. Me hace querer frotarme contra él. Es tan suave~

Cuando lo acaricio, cierra sus ojos y deja salir una dulce voz.

—Rosarin… —Hmm, ¿por qué pareces estar llorando? Dirk, ¿qué sucede?—. ¿Te gusta ese lagarto más que yo?

—¿Eh? —¿Está celoso de un dragón? ¿En serio? El oponente es probablemente un niño pequeño, ¿sabes? Ah, bueno, si lo vemos así, yo también soy una niña—. Si te refieres de una forma romántica, entonces tú me gustas más, Dirk.

—Entonces, no tengo nada de qué preocuparme…

¿De verdad? Ya que está un poco avergonzado y enfurruñado, también termino acariciándolo.

Mientras tanto, Arc y… oh, no, Martha, que parece la encarnación de un Hannya, llegan a la escena. Y… ¡Arc está atado de nuevo! Tratar a una preciosa fuerza de combate de esa manera… Como se espera de Martha.

—¡Señorita! ¡Me alegra que esté a salvo! ¡Mi corazón se rompería en pedazos si algo llegara a ocurrirle! —grita mientras corre hacia mí y me abraza con fuerza. ¡Martha, detente! ¡Moriré si me aprietas así! ¡¡Más bien seré yo quien muera triturada!!

—¡La señorita está bien! Incluso tuvo el coraje de entrar en la boca de un dragón sin dudarlo. No tienes que preocuparte tanto.

Ah, Rudolf, quería mantener eso en secreto…

—Señorita.

—Sí.

—Lo explicará en detalle, ¿verdad?

—Sí…

Al final, terminan regañándome. Es cierto que no debí hacerlo, pero no había otra opción… creo.

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