Traducido por Lugiia
Editado por Yonile
Ahora bien, como me he despertado sola, decido levantarme.
Al hacerlo, visualizo una mano pequeña. El campo de visión reducido todavía me resulta incómodo, pero me acostumbraré pronto.
Martha entra después de llamar a la puerta.
—Buenos días, señorita.
Su reverencia también es hermosa hoy. Siento que me sonríe un poco cuando trato de imitarla.
—Lo estás haciendo bien. El señor se irá pronto, así que vamos a cambiarte rápido para esperarlo en el vestíbulo.
Después de hacerlo, me carga en sus brazos y salimos de la habitación.
—Por favor disculpe mi rudeza, señorita. Parece que hoy, el señor se irá antes de lo esperado.
—No, graciash, Marthah.
Me sorprende que se mueva tan rápido conmigo en sus brazos sin hacer ningún ruido al caminar.
Eres increíblemente rápida, Martha. ¿Quién eres? Comienzo a pensar, pero lo mejor es no preguntarle…
Después de un momento, aparece mi padre.
Tiene las mismas características de mi hermano, cabello azul con plateado y ojos verdes. Es un hombre muy alto con un rostro inexpresivo por defecto. Sin duda, debe medir unos 190 cm. También siento que está mirándome mucho.
Siendo sincera, es súper aterrador.
Su entrecejo se está arrugando hasta el punto de parecer incómodo.
Sí, justo como pensé… ¡¡Padre da miedo!!
Sin embargo, no puedo rendirme habiendo llegado a este punto. ¡Tengo que llevarme bien con él!
—¿Por qué estás despierta, Rosalia…?
Ohh, ha hablado. ¿Cuándo fue la última vez que escuché su voz? Es tan profunda y sexy… Oops, no es momento para escapar de la realidad. El oponente tiene que trabajar. Seamos breves.
—Vine a desearteh un buen viajeh, pade.
Oh Dios… ha dejado de funcionar.
No está parpadeando.
Tampoco está respirando.
Miro a Martha llorando en busca de ayuda. Ella y Arc, el hermano adoptivo de mi padre y su chambelán[1] que quién sabe cuándo apareció, asienten y dicen juntos—: Él está bien.
Puede parecerles de esa manera a las personas que lo conocen mejor, pero no está respirando, ¿eso no es malo?
—¡Haa! Haa, haa…
¡Ah! Ha revivido y cae al suelo de golpe. Corro asustada hacia él y le doy palmaditas en la espalda. En serio lo hago. ¿Cómo terminamos así?
—¿Por qué…? —me pregunta mi padre, cuya respiración finalmente se ha recuperado. Debe pensar que estoy planeando algo.
—Siempreh estás ocupado con el trabajoh y no puedo verteh, pade, así que vine.
—¡Ahh!
Él sostiene su cabeza y tiembla excesivamente. Incapaz de pasarlo por alto, Martha explica su excéntrica conducta.
—Señorita, el señor está muy conmovido. Es entretenido verlo así y su irritación por el trabajo ha sido una molestia últimamente, así que por favor… continúa.
Oye, Martha… ¡Tus verdaderos sentimientos se están filtrando demasiado!
Um… siento mucho lo de su irritación, ¿pero de verdad está feliz?
¡Gracias por ser tan fácil, padre!
¡Tu simplicidad no pierde contra la de mi hermano!
¿Estará en los genes? Sin embargo, si nos guiamos por esa teoría, ¿yo también soy fácil?
Derramando una lágrima mientras miro al cielo en mi mente, hablo con mi padre.
—Pade, ten un buen viajeh.
Además, le doy un beso en la mejilla. Se pone rojo hasta las orejas y de alguna manera se las arregla para subir al carruaje.
¿De verdad… está bien? ¡Arc, te dejo el resto a ti!
Agito mi mano al carruaje.
—Señorita, buen trabajo. Con esto, el buen humor de su padre durará al menos un día —dice Martha mientras alza su pulgar.
Padre, ¿cuántos problemas les has causado a Martha?
Tengo miedo de preguntar.
[1]Chambelán: es un funcionario a cargo de un hogar. En muchos países este cargo está asociado a la residencia de los soberanos y es de carácter honorífico.