Vida en el campo – Capítulo 6: Crecí

Traducido por Jenei

Editado por Sakuya

Corregido por Bee


[Yuan]

Llegué al punto donde puedo mover mi cuerpo, pero de alguna manera todavía siento dolor aquí y allá, así que estoy ayudando a Aine en su sustento como una forma de rehabilitación.

Extraigo agua del pozo, exprimo la leche de la vaca, cosecho los cultivos y aro el suelo. Después de comer el almuerzo, practico balanceando mi espada. Mi hermano bebe té mientras me observa y después, él lava y dobla la ropa.

Cuando el sol cae y oscurece, cenamos juntos, tomamos un baño y dormimos.

Soy un General, ¿qué estoy haciendo pasando el tiempo tranquilamente en este tipo de lugar?

Hay un conflicto en mi mente, pero mis heridas no han sanado todavía. Es rehabilitación, rehabilitación.

Sobre todo, me siento tranquilo cuando estoy cerca de Aine. Es muy cómodo. ¿Es porque somos hermanos?

No, probablemente es porque estaba en peligro. Cuando estoy frente a mi hermano Leichel, la atmósfera es pesada, así que no puedo calmarme.

Después de la cena, me acerqué en silencio a Aine que estaba lavando los platos.

—Hermano mayor…

—Yuan, ¿qué pasa?

Las manos que lavaban se detuvieron, y Aine me miró. Cuando ese par de pupilas me vieron, las preocupaciones que había tenido se aclararon y se volvieron triviales.

—Hermano, has cambiado.

—¿Yuan…?

—Antes, eras un ser humano inmundo con una fachada de codicia. ¿Por qué eras así… ?

—Ser humano inmundo, dices… —rió Aine.

Ciertamente era un ser humano desagradable. Era un incompetente que no podía hacer más que pedir favores, un hombre que encarnaba el mal y que no se detendría ante nada para ganar poder.

—Ya ves, yo era un niño. Un niño que pensaba que podía hacer algo. Pero un día, comprendí qué clase de persona era. Yo también era inútil por dentro, sólo un ser humano común. No podía pensar en participar precipitadamente en una lucha de sucesión como esa. Cuando el yo que vivía en el castillo de esa manera oyó la historia del reverendo, lo sentí. Me escapé y continué viviendo de esa manera. Es tonto, ¿no?

La sonrisa de mi hermano era tan hermosa que me cautivó. ¿Me pregunto si es una Diosa…?

Comprender qué tipo de persona es, sólo por un suceso, e notar de inmediato qué podía hacer. El Aine que se enderezó y se mantuvo modesto era demasiado deslumbrante,

—Crecí. Aprendí mis limitaciones. Pero ya sabes, Yuan, todavía tienes una oportunidad. No crezcas y permanezcas como un niño —dijo Aine, dándome un fuerte abrazo.

Su cuerpo que era más corto por una cabeza me envolvió. Mi corazón latió con violencia, como una campana. Sin pensarlo, le devolví el abrazo.

Este hombre es una persona que tiene todo el derecho de pertenecer a la Familia Real. Él es mi hermano.

—Yuan, me duele~ —Escuché su voz mientras golpeaba fuertemente mi espalda.

Incluso eso es encantador.

—Hermano…

En ese momento, escuché a Daigorou ladrar. En cuanto bajé mi guardia, Aine se deslizó entre mis brazos.

—¡Señor Crash, has vuelto! —dijo en un tono encantador.

¿Quién diablos es este Crash? 

Apreté el puño. No puedo ignorarlo si hay algo entre ellos. Incluso comencé a pensar en usar mi nombre como el General del país para eliminarlo.

—Yo, Aine. ¿Estás vivo?

—¡Sí!

—Eso es genial-ugh.

—¡Yuan! ¡¿Qué estás haciendo?!

Debido a que este anciano dio una palmadita en la cabeza de mi precioso Aine, le agarré fuertemente la mano y la empujé hacia atrás.

¡Vete, viejo tonto senil!

—¿Podrías NO tocar a mi hermano mayor?

—Hey, hey. ¿No es usted el honorable General? Hice algo descortés.[1]

—No vuelvas a tocarle nunca más.

—¡Hey, ¿qué estás diciendo?! Lo siento, señor Crash. Por favor, tócame por todos los medios.

—¡Hermano! ¡¿Que est-?!

—Mi cuerpo es mío. No es de Yuan, así que está bien.

—¡¿Qué?!

¡Que lo diga de ea manera…! ¿Es tan despreocupado porque es la encarnación de una diosa?

No es agradable, pero no se puede evitar, así que dejo ir la mano del viejo. El anciano se frotó la mano dolorida.

Te lo mereces, me burle.

—Así que señor Crash, ¿qué pasó? ¿No estabas en un largo viaje?

—Cierto. Fui al distante Reino Roland. El licor allí es realmente delicioso. Siempre bebo alcohol en medio del viaje. También traje recuerdos.

—¡¿Licor?!

—Equivocado, son semillas. Decidí no dejarte beber alcohol. Aquí, son semillas de fresa.

—¡¿Fresa?!

Después de estar tan sorprendido que se levantó de un salto, el rostro de mi hermano se tiñó de rojo por el placer.

T-Tan lindo… Sin embargo, no puedo aceptar que esa mirada se dirija al viejo. Ver su rostro cambiando de expresión con tanta rapidez es encantador, pero ese tipo es detestable.

Sí, será mejor matarlo más tarde.

—Las fresas también existen, huh. Estoy realmente feliz. ¡Señor Crash, gracias por todo!

—La recompensa es que debes defender mi vida de Su Excelencia el General a tu lado. Creo que me van a matar.

—¡Yuan!

En el momento en que mi hermano se volvió hacia mí, el bastardo sacó la lengua y se echó a reír. ¡Así que este anciano no era sólo una persona común! Además, ¿viajó al Reino Roland?

—Hablando del Reino Roland, ¿no estaba en conflicto con nuestra milicia durante la guerra anterior?

—Está bien. Excelencia, está sucediendo algo como esto —dijo Crash y sacó una hoja de papel de su bolso. [2]

Era un folleto de “se busca” con mi mi rostro esbozado y las palabras “Buscando información sobre Su Excelencia el General” escritas.

—Está publicado por todo el país. El primer príncipe se impacienta. Ahora, ¿qué te parece si te preparas rápidamente y vuelves?

—Hermano Leichel está…

—Después de todo, Yuan, sus heridas ya están cerradas y usted puede someterse a rehabilitación en el Castillo. Los ciudadanos también te están esperando.

Mi hermano me miró fijamente y me encontré sin saber qué decir.

Comparé a Aine con hermano Leichel y los ciudadanos. Al final, la balanza se inclinó en favor a Aine. Quiero estar a su lado.

—H-Hermano, hay algo que quiero preguntarte…

—Yuan…

—¿Es imposible volver a estar contigo en el Castillo? Si quieres cultivar, puedes hacer un campo dentro del territorio.

Él sonrió amablemente y negó con la cabeza.

—Yo… No volveré. Me gusta esta forma de vida. Si quieres verme, puedes venir a visitarme en cualquier momento ¿verdad? Me quedaré aquí —dijo Aine mientras tocaba mi mejilla.

Se parecía a la Diosa que decoraba la iglesia. Agarré esa mano, me arrodillé y besé el dorso.

Crash silbó ruidosamente.

—A ti dedico mi espada, mi escudo y mi vida por la eternidad.

Este es el juramento de un caballero hacia su amada. Su rostro se puso rojo en un momento.

—Hermano Aine, voy a verte pronto no importa qué.

—Yuan, eso es algo que haces con tu amante o a tu esposa… Retráctate… Es un desperdicio…

—¡Está bien! En lo que a mí respecta, mi eternidad es tuya —declaré, y agarré mi manto—. Bien entonces… —salí de la casa luego de agarrar a Crash. Él será mi guía.

Nunca olvidaré los días que pasé en esta casa. Te encontraré otra vez sin falta, pensé mientras caminaba por el bosque nocturno.


[1] Yuan se refiere a Crash como “ossan”, que es muy grosero. Significa “hombre de mediana edad”.

[2] Puede que no se note en inglés pero Crash habla formalmente a Yuan. Yuan también cambió su tono al hablar de Aine.

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5 comentarios en “Vida en el campo – Capítulo 6: Crecí

  1. Noah P. says:

    En realidad, aun no entiendo que pasa con Crash (y clank!.. Ok no) y su hermano, ¿Porque el es considerado tan despreciable? Eso me recuerda al ministro, no se me van las ganas de atajarle un golpe en la garganta, me desespera que solo sea así. En fin, ¡Ojala entienda mientras siga leyendo! Que si no, me homicidiare(?

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