Al límite – Capítulo 23: ¡No deberías hablar tan pronto!

Traducido por Nidhogg

Editado por Ayanami


En el vuelo de regreso del viaje de negocios a Shanghai, Feng Jun y Wang Zhong Ding charlaron sobre el asunto de Liang Jing.

—Quieres decir que ¿no crees que la persona que Liang Jing encontró cumpla con los requisitos?

Wang Zhong Ding no levantó su cabeza y directamente dijo —Es posible.

— ¿Por qué estás tan seguro? ¡Pienso que Liang Jing está bastante seguro al respecto!

Wang Zhong Ding dijo en un tono de mayor seguridad. —La información que le di está, básicamente, en contra de la naturaleza de las proporciones humanas, nadie cumplirá con esos requisitos.

Feng Jun hizo una pregunta para la que ya sabía la respuesta. —Entonces ¿por qué sigues haciendo que Liang Jing encuentre a esa persona?

—No hay otra manera. Es demasiado codicioso en lo que a poder respecta. La compañía tiene docenas de estudios y muchos supervisores, pero el quiere monopolizar el poder. Si quiero equilibrar su poder, debo separar los recursos y proyectos en sus manos.

Feng Jun estaba perplejo. — ¿Por qué no le quitas el poder como productor ejecutivo de la película directamente?

Wang Zhong Ding respondió con un tono de voz particularmente serio. — ¿No eres el que siempre está diciendo que soy demasiado directo? ¿Que mis métodos al manejar los asuntos es demasiado simple y rudo? Es por eso que, esta vez, tendré un poco de tacto.

Feng Jun tenía líneas negras en su rostro (-_-|) Y ahora, la compañía está esperando ver como Liang Jing se convertirá en un chiste, ¿estás seguro de que realmente tienes tacto?

—Si, por casualidad, hay un Dios que hace aparecer al tan llamado “cuerpo imposible” que desafía el orden natural y esa persona viene a verte ¿qué harás? —Feng Jun miró a Wang Zhong Ding en son de broma.

La mirada en el rostro de Wang Zhong Ding no cambió ni un poco. — ¡Entonces, realmente, querré ampliar mis conocimientos. Si hay alguien así aparece, no escatimaré en esfuerzos para promoverlo!

—Ha ha ha ha…

No mucho después de que bajó del avión, Wang Zhong Ding recibió una llamada de emergencia y, una vez más, tuvo que regresar al avión.

—Es un asunto familiar, puedo ir solo. Ayúdame prestando atención a la compañía por un momento.

Feng Jun asintió. —Entonces, Liang Jing…

—Puedes dejarlo dar vueltas un poco más y luego abofetearlo hasta la muerte.

♦ ♦ ♦

Liang Jing estaba en su oficina sintiéndose impotente y, de repente, recibió la noticia de que el señor Wang estaría de viaje por dos semanas a través del teléfono. Su sangre fría comenzaba a hervir de nuevo. Se sentía incapaz de revertir una situación desesperada como esa en dos días, pero dos semanas, por otro lado, era otra historia. La cirugía cosmética era popular en la industria del entretenimiento y la cirugía plástica también. Pero los requisitos que pedía Wang Zhong Ding, el lograrlos mediante cirugía plástica, tampoco sería sencillo. Si la altura de una persona ya era de 1,8 metros, pero las piernas no eran lo suficientemente largas, si estirabas el hueso, excederías el requisito de altura. Además, también estaba el problema con las proporciones de las piernas, pues el nivel actual al que podía llegar el tratamiento médico era limitado. Todo esto hizo que Liang Jing se sintiera inquieto.

La gran cantidad de información cayó hasta el final y, en un abrir y cerrar de ojos, justo cuando Liang Jing estaba a punto de colapsar, la hoja de datos de Li Shang lo salvó.

— ¡Director, mire esto, rápido. Su estatura y la longitud de sus piernas son menos de 18mm! —Xiao Wen dijo sorprendido. —Esto es muy bueno ¿verdad? ¡Sencillamente él es nuestro salvador!

♦ ♦ ♦

Li Shang estaba mentalmente preparado y ya había empacado sus pertenencias para marcharse, pero ahora estaba frente a Liang Jing, quien había lanzado un contrato delante de él.

—Este es un contrato por tres millones de yuanes, después de que firmes ¡podrás obtener el dinero inmediatamente!

Pero la premisa era que Li Shang debía aceptar una serie de cirugías plásticas, que incluían liposucción, un relleno de grasa y una cirugía de extensión ósea. Las dos primeras no eran tan malas, pero la última era bastante riesgosa. Xiao Wen, de manera sincera, le dijo a Li Shang acerca de los inconvenientes de la misma y cómo la tecnología médica aún no era suficiente, así como las impredecibles secuelas que podía traer.

Tres millones, para un recién llegado, era un número alto en el que Li Shang, ni siquiera se había atrevido a pensar en el pasado. Además, firmando el contrario, incluso si no obtenía el papel, Liang Jing podía usar otros métodos para hacerle ganar dinero para sí mismo. Con los recursos y el poder que tenía Liang Jing en sus manos, el sueño de Li Shang de hacerse popular estaba tan solo a la vuelta de la esquina.

Entonces, Liang Jing le lanzó otro contrato, uno que decía claramente: Si la operación falla, todos los costos de los tratamientos necesarios serán asumidos por Liang Jing y un millón de yuanes será entregado como compensación por el daño psicológico.

—Puedo darte algo de tiempo para pensarlo, pero tienes que comprender que mientras más tiempo te tome, mayor será el riesgo para tu cuerpo y mayor será el tiempo de recuperación.


En la edición 30 de Kovel Times ya pueden encontrar disponible el capítulo 24 de Al límite.

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *