Apagar las Luces – Capítulo 12 (V)

Traducido por Nidhogg

Editado por Sakuya


—……

Mason apartó la vista del televisor y se preguntó cuántas veces había cambiado su nueva vida en poco más de un mes.

Antes de morir, era un mercenario normal, pero después de despertar, se había convertido en el problemático de Hollywood. Eso en sí mismo era un gran cambio, pero no terminó ahí.

Un mes era poco tiempo, pero al mismo tiempo, podía ser bastante. La vida de Mason cambió mucho, y seguía cambiando durante ese mes.

Primero, había aceptado que el rostro que aparecía en la televisión no era el de alguien más. Comprendió que ese era “su rostro”. Al principio, sentía que era el de un extraño y se sobresaltaba cada vez que se veía en el espejo del baño. Comparado a eso, había sido un gran cambio.

—Um, ¿Haley?… ¿puedes firmarlo para nosotras?

Escuchó la voz, se giró y vio a dos chicas jóvenes de pie con sus ojos brillando. Esa era una de las cosas que cambió.

Mason tomó el lápiz que le ofrecían, firmó su cuaderno y sonrió ligeramente. Regresó ambos a las dos chicas sonrojadas y se despidió. Poco después escuchó a ambas vitoreando.

Todavía recibía, en su mayoría, las miradas frías de quienes hablaban de molestia y odio, pero definitivamente había un pequeño cambio. Aunque era raro, un par de fans y personas con buena voluntad habían empezado a aparecer. Aunque Mason era indiferente a cómo le miraban los demás, pensó que “gustar”, en vez de “disgustar” era obviamente mejor.

No existían trabajos para él en ese entonces, por lo que estuvo a punto de dejar de ser un actor, pero se había convertido en uno al que el director y su manager le habían pedido insistentemente que firmara un contrato, a pesar de que le estaban ofreciendo un millón de dólares.

Cuando se despertó en el cuerpo de Haley, durante ese impactante momento, incluso Mason, quien siempre era optimista, pensó “no se vive igual en todas partes”. No, esa era una nueva oportunidad, se había sentido mareado por ese repentino cambio en la realidad.

Mason ni siquiera podía prever cómo cambiaría esa vida ¿hasta que punto?

Había acabado con su horario del día de hoy de “beber una taza de café de cada cafetería cercana y mirar sus interiores”. Compró algunos ingredientes para la cena y regresó a casa. Caminó un poco para mirar las calles entre los cafés y la gente alrededor de la zona, pero una vez más no pudo dar con un lugar que le gustara.

Bueno, primero necesito filmar una película, así que ni siquiera puedo construir un café. Miró hacia adelante y notó a alguien en cuclillas en frente de su casa. Parecía que esa persona había notado a Mason también, se levantó y lo saludó enérgicamente mientras caminaba hacia el.

— ¡Liz! —Mason frunció el ceño ligeramente. Era la prima de Haley, Joy. Estaba parada ahí, sin maquillaje y un poco más delgada que la última vez que la había visto. Caminó rígidamente hacia él y le preguntó —Liz ¿has estado bien?

Notó su mirada incómoda y en lugar de observarla de manera fría, sonrió brillantemente.

—Sí, ¿qué está pasando?

El rostro de Joy brilló un poco después de ver la sonrisa de Mason. Su expresión era como si pensara “¿Finalmente este idiota se sintió mejor?” Se acercó cuidadosamente y le dio una sonrisa servil.

—Um ¿podemos hablar dentro? Tengo algo que decirte.

—Simplemente dilo aquí. —Mason sonrió y dijo con firmeza. Ella, quien había brillado por un segundo, se acobardó y él continuó. — ¿Por qué viniste?

Seguía sonriendo, pero por su tono de voz, era obvio que quería que fuera al punto.

—Liz… En serio, ¿por qué estás siendo así? ¿Sigues enojado? —Sollozó y de repente comenzó a llorar. —Te lo dije, lo siento. ¿Cómo puedes estar tan molesto?

— ¿Molesto? no lo estoy. —dijo tranquilamente. No había razón para que estuviera enojado. La familia de Haley estafándolo, no era asunto suyo. Por supuesto, pensaba que eran como insectos, pero eso era debido a que iban en contra de los principios de Mason.

—Liz… por favor, perdóname. Todo es mi culpa ¿hm? —Lloró con una expresión lamentable. Una cara bonita, que se parecía a Haley, pero desaliñada y arrugada. —El dinero no es el problema. Era demasiado molesta ¿verdad? Dependía completamente del dinero que me dabas y ni siquiera di las gracias. Lo siento. Lo siento mucho. Si pudieras perdonarme, haré lo que sea. Por favor. Por favor, Liz. Perdóname.

Repentinamente se arrodilló y se aferró a la pierna de Mason. Lloró, llena de arrepentimiento y pesar, diciendo que todo era su culpa y que la perdonara. Mason la miró y preguntó.

— ¿Necesitas mi perdón? —dijo mientras tocaba sus hombros y ella levantó la mirada, llorando. —Entiendo. No sé qué tengo que perdonar, pero lo perdonaré todo, así que puedes irte. Tengo que cenar y leer un guion.

Tony dijo que traería el guion hoy. Cuatro días después de obtener el nuevo guion, comenzarían a filmar. El día terminaría después de cenar, leer el guion y ejercitarse durante una hora. Probablemente quedaría fuera de combate después de lo último.

Haley liberó su pierna de su agarre y se sacudió los pantalones. Ella lucía sorprendida de haber obtenido su perdón tan fácilmente.

—En… entonces ¿vas a pagar mi manutención otra vez? ¿No tengo que pagar la deuda?

— ¿Por qué debería?

—Tú, tú dijiste que me perdonabas.

Mason pensó por un segundo si en esa familia, incluido Haley, eran todos tontos.

—Te estoy perdonando porque lo pediste. Te lo dije, no estoy haciendo esto porque este molesto. Regresa, Joy.

Mason agitó su mano y le dijo que se fuera. Ella mordió sus labios y lloró incluso más.

—Liz ¿en serio vas a ser así? Es suficiente. Voy a ser embargada porque no te he regresado el dinero. ¡Estoy a punto de ser echada de mi departamento la próxima semana! Si me echan ¿cómo viviré con mis hijos? Después de que me divorcié ni siquiera tenía dinero. ¿Sabes? no tengo suficiente, así que tengo que comer menos para poder ahorrar para la comida. —dijo exponiendo lo mala que estaba su situación.

—En serio ¿qué tiene que ver eso conmigo? —dijo Mason y suspiró ligeramente.

— ¿Qué? ¿Qué tiene que ver contigo? Tú… ¿ni siquiera tienes simpatía? ¿Cómo puedes?

— ¿Por qué debo sentir simpatía por las personas que intentaron asesinarme? ¿Olvidaste que hicimos contacto visual cuando intentabas quitarme la máscara de oxígeno?

Dudó cuando escuchó esto y dijo —Eso solo fue… ¡Jo, estaba bromeando! —La excusa ni siquiera era inteligente. Mason rio con una expresión de asombro.

—Wow, qué monstruo. La persona con la que deberías estar agradecida, por pagar tus gastos de vida, está muriendo junto a ti ¿y tú te pones a jugar con su máscara de oxígeno?

—E-eso es solo… De todos modos, lo siento. —Se aferró a la pierna de Mason porque no tenía nada más que decir. —No tienes una buena relación con otros parientes, pero no es así conmigo Liz ¿verdad? Si es demasiado para ti pagar por los gastos de vida de todos, puedes… ¿puedes al menos pagar los míos? Los demás se sienten cómodos como están, soy la única que vino a tí ¿no es así? Por favor, Liz. Es muy difícil… —dijo mientras se aferraba y Mason sonrió, del modo que se podía ver que estaba harto de eso.

—No sé cómo todos ustedes suenan igual. De verdad, la sangre es más espesa que el agua ¿huh? Anna, Jason, Sandra e incluso un chico que no reconocí, me llamaron y me pidieron que al menos los ayudara a ellos. No sé cómo se enteró Anna, pero me siguió a mi set de filmación y se aferró a mí, actuando de manera violenta, así que fue arrestada por la policía. ¿No escuchaste la noticia?

— ¿Qué? … ¿qué?

—Estoy diciendo que eres la última, idiota. —dijo mientras liberaba su pierna de su débil agarre. —El chico que dijo: “Está bien, lo entiendo, pero, por favor, hazlo bien la próxima vez” y vivió como un incauto, mientras llorabas y te disculpabas, está muerto. Lo recuerdas ¿verdad? le quitaste la máscara de oxígeno.

Mason pensó por qué aún se estaba aferrando a él en un día caluroso como ese, y pasó junto a ella en dirección a la puerta.

— ¡Liz! ¡Liz! ¡Lizzzz!

Ella se aferró a él, llorando, y Mason la ignoró con una expresión indiferente. Él era bastante débil frente a la gente que lloraba, pero solo si no lo hacían con la intención de obtener algo. Como Tony o Noah…

La empujó para cerrar la puerta y ella lo sostuvo, se mordió los labios y lo miró. Se dio cuenta de que llorar no iba a ayudar, así que dijo con una mirada cruel.

— ¿Estás abandonando a tu familia porque te está yendo bien? ¿Crees que la película del director Vick cambiará tu vida? —Mason la miró con indiferencia. —Una celebridad puede ser arruinada con un simple escándalo. ¿Cuánto crees que va a durar?

Mason sonrió. Tonterías. La miró, ella tembló y se estremeció. Mason se deshizo de ella y cerró la puerta.

— ¡Ten cuidado! ¡Te arrepentirás de esto! ¡Solo mira! —Su grito se deslizó por la puerta. Tony, quien ya estaba en la casa, corrió para ver qué estaba pasando, pero Mason entró con una expresión neutral, como si no pudiera escuchar ninguna maldición. — ¡Tú, perra rastrera! ¡¡Solo mira!!

Joy gritó todo tipo de maldiciones cuando Haley retrocedió, mirando a través de la puerta. Haley entró sin darle ni una simple mirada, así que apretó los dientes y gritó; “¡Aaaaaack!”, como una perra loca.

A propósito, con ese clima caluroso, ropas sucias y nada de maquillaje, había estado en cuclillas frente a la puerta, esperándolo.

Han pasado diez años desde que los padres de Haley murieron. Había estado viviendo de su dinero, pensando que era un cajero automático que arrojaba efectivo si lo tocabas una vez; porque él había recuperado el dinero fácilmente.

Solo por posar frente a la cámara, diez mil dólares, y una película le valió un millón de dólares, fácilmente acumulables en su cuenta bancaria. Apareció en un programa de entrevistas y mantuvo su boca cerrada como una almeja, pero al día siguiente sus fans le enviaron un bolso de lujo por haber trabajado duro.

Ya que era fácil que ganara dinero, debería ser natural que ayudara a sus parientes, como Joy, que estaban teniendo una vida difícil. Haley probablemente se sentiría avergonzado si sus parientes fueran pobres.

Su vida era en serio difícil. Siempre había luchado con las pequeñas cantidades de dinero que Haley le daba. Ni siquiera podía pensar en comprar un costoso bolso de Hermes, así que solo usaba el que ya tenía. Haley siempre se mostraba reacio cuando le pedía un bolso, a pesar de que él compraba todos los bolsos o zapatos que quería.

Cuando el dinero de Haley se agotó, a veces vendía su vida privada a las revistas para ganar algo de dinero de bolsillo. Debido a que Haley era estúpido, lo engatusaba un poco, escupiría quien le coqueteaba, quien le gustaba y cómo el juguete para masturbarse que había comprado era demasiado grande. Él no sabía qué era el pudor y esas historias se convirtieron en un apoyo vital para Joy.

No se sentía culpable, porque las celebridades estaban para el chisme. Nunca vendió algo que no hubiera sucedido.

Haley gritaba; “Joy, ¿cómo puedes ser así?”, con una expresión de rabia cada vez que lo había vendido por algo de dinero de bolsillo. Esas veces también había dicho que no pagaría sus gastos, pero cada vez que sucedía, Joy lograba convencerlo.

Se disculpó y le rogó, diciendo que no lo haría de nuevo, convenciéndolo de que no había tenido alternativa porque de verdad quería esos zapatos, se había molestado, pero no habría sucedido si se los hubiera comprado en primer lugar. Si ella lo manipulaba con lágrimas y mocos, él se pondría triste y la entendería.

Pensó que sería lo mismo esta vez. Algo era diferente cuando le envió un recordatorio, pero asumió que sólo estaba más enojado que de costumbre y pronto se sentiría mejor si le hablaba con dulzura. Pero Haley le dijo que era una idiota con un tono de voz frío, a diferencia de cómo solía ser, sacó un arma de su bolso- la apuntó al aire y le dio una sonrisa aterradora.

“¡Eeeek…!”

Esa vez, Haley había sido muy aterrador y molesto, así que se enojó y pensó que podría sobrevivir sin recibir ese dinero. Pero después de que la casa recibiera una orden de embargo y las niñeras renunciaron porque no recibieron su salario, tuvo que volver con Haley.

Joy pensó que intentar hablarle dulce y sonreír sería un error, por lo que esta vez lloró y se aferró a él patéticamente, pensando que eso le haría sentir algo de simpatía. Haley caía fácilmente por un poco de afecto.

Pero fue un error. Haley no estaba molesto, pero tenía una expresión indiferente y tranquila. Sus ojos no mostraban ninguna emoción.

El chico que dijo: “Está bien, lo entiendo, pero, por favor, hazlo bien la próxima vez” y vivió como un incauto, mientras llorabas y te disculpabas, está muerto. Lo recuerdas ¿verdad? le quitaste la máscara de oxígeno.

Justo como lo dijo, el Haley que vivía como un tonto había desaparecido al mismo tiempo que la máscara de oxígeno fue retirada.

Si eso seguía así, podría tener que vender todos los bolsos y zapatos que tenía. No era broma el que la próxima semana el departamento y el Ferrari se fueran a vender en una subasta.

Joy mordió sus labios, contuvo la su ira y gritó de nuevo.

— ¡Aaaaack! —Miró furiosa la puerta donde Haley había desaparecido y se dio la vuelta. —Esto no terminará tan fácilmente, Haley. Solo mira. —Murmuró perversamente y se mordió la uña.


Nidhogg
¡Ja, por perra!... creo que ya se lo había dicho a alguien más en esta misma novela... bueno, lo positivo es que Mason dio su primer autógrafo, jeje.

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *