Disfruta de los árboles en flor durante el camino de regreso – Capítulo 7 (1)

Traducido por Shiro

Editado por Ayanami


Y…

Cada uno tenía su pila de rumores en su corazón.

—Oficial de tercer rango Zhang, le diré un secreto, no puede decirle absolutamente a nadie, si esto llega a oídos de otros, seguramente, le cortarán la cabeza. Escuché que el emperador y el ministro asistente de ritos tienen un amorío —se llevó el dedo a la boca e hizo un sonido sibilante—. ¡¡No puede decirle esto a nadie!!

—¿Eso es cierto? No se preocupe, jamás me atrevería a hablar acerca de ese tipo de asuntos. No estoy cansado de vivir…

»… Oficial de quinto rango Liu, acabo de escuchar noticias impactantes de boca del oficial de cuarto rango Li, y como hemos sido vecinos durante tanto tiempo, le diré el secreto; sin embargo, no debe decirle a otros, o le sacarán la lengua…

—Señora Jin Yao, el oficial de tercer rango Zhao me contó acerca de un amorío increíble… dame una cebolleta más como bono y te diré el secreto.

—No tienes que decir nada, ¿no es acerca del emperador y el ministro asistente de ritos? ¡Las amas de casa sabemos más que ustedes! Compra más rábano y te diré más de lo que otros puedan contarte acerca de esto, si no le dices a otros, no tendrás que preocuparte por convertirte en alimento para los cerdos…

Chismes y rumores. Cotilleando por aquí y parloteando por allá.

Aunque lo sabio sería detener el rumor, contrario a las expectativas, la gente ordinaria no podía escapar del encanto del cotilleo. Todos aseguraban que no le dirían a otros, pero, una vez que giraban sus cabezas, sentirían comezón en su corazón, en sus dientes, y más aún en su lengua; no pudiendo evitar contarle a otros el secreto. Una persona le decía a diez, diez le decían a cien, el rumor se estaba extendiendo más rápido de lo que se propaga una enfermedad febril estacional, y a un rango incluso más amplio. En la clase alta, a todos los oficiales de alto rango. En la clase baja, a todas personas comunes y vendedores ambulantes. Todos estaban felices, mientras chismorreaban inagotablemente.

Y así, la abuela de la familia del este le diría, en secreto, a la cuñada de la familia oeste, y ésta le diría a la señora de la familia del norte, pasando sigilosamente de la boca a los oídos. No mucho después, el rumor acerca del amorío de cierta pareja había ocasionado un gran clamor. Al punto de «el ministro asistente de ritos es, en realidad, una mujer disfrazada como hombre», «dejar la capital es un fraude, esconderse para dar a luz es la verdad». Este tipo de teoría, que rebasaba los límites de lo razonable, salía de la vaporera una tras otra vez, repitiéndose invariablemente sin excepción, y discutiéndose con el coraje de las convicciones de uno, salpicando con saliva y diciéndolo como si fuera la verdad absoluta.

Pero las dos personas involucradas en el rumor no lo estaban admitiendo ni negando en absoluto. Además, nadie se atrevía a hablar acerca del asunto en la calle sin tapujos. Así que, hasta ahora, apenas se pronunciaban las palabras «escuché que…», todos prestarían atención, estirando sus cuellos en anticipación de cualquier avance revolucionario.

—Hermano, ¿sabes? El rumor acerca del amorío entre Li Cong Qing y tú ya se está extendiendo fuera del palacio. —Song Xuan vino, específicamente, a reportarle este asunto al emperador.

—He escuchado acerca de él. —La expresión del emperador era indiferente, sin ondas que la perturbaran.

—También hay rumores de que… —tosió Song Xuan, enmascarando su risa —son ridículos al extremo.

—¿De que es una mujer disfrazada como hombre para tomar el examen imperial?

—No sólo eso, también dicen que Li Cong Qing fue quien realmente dio a luz a la pequeña princesa. ¡Es demasiado gracioso!

—Hmmm… ¿en serio? —Preguntó, mientras dejaba escapar una risa por lo bajo.

Diciendo para sus adentros: Si Li Cong Qing de verdad pudiera dar a luz lo haría darme ocho o diez niños, lo mejor sería que todos los príncipes y princesas fueran de él.

—¿Hay algo más? Dímelo todo.

—Hermano, te ves… bastante feliz.

—Esta clase de charla entretenida, no es algo que pueda escuchar todos los días. —El emperador admitió de buena gana, ese tipo de rumores absurdos que rayan en lo increíble, no sólo no lo hicieron enfadar, sino que, por el contrario, los encontró divertidos.

Song Xuan le dijo todos los rumores que había escuchado, incluso los que eran absurdos al extremo y rayaban en situaciones imposibles.

Había un rumor que decía que Li Cong Qing era la planta de peonía de aquel año en el que ocurrió el evento donde un buey se comió una peonía. Recordando con gratitud la amabilidad del emperador al cultivarla, practicó ascetismo para convertirse en un humano, y consagró su vida al emperador al prometer que se casaría con él.

También, el año donde tuvo lugar el evento de asesinato durante el Banquete Ceremonial de Primavera, se encontraba temeroso de que el emperador lo confundiera con un espíritu floral maligno, pero deseaba deshacerse de la gente mala. Inesperadamente, Li Cong Qing no era un espíritu maligno, sino la Diosa de la Flor enviada por Señor del Cielo a descender al reino humano, diciendo que, a través de cualquier medio, el ser celestial debía proteger al emperador y, sólo entonces, fallaría el intento de asesinato. No conforme con eso, Li Cong Qing no era una mujer disfrazada de hombre, sino un hermafrodita, eso se debía a que era una flor; y era quien dio a luz a la pequeña princesa para el emperador; cumpliendo satisfactoriamente los méritos y virtudes. Todos estaban deleitados y felices…

A toda clase de espíritus aleatorios extraños con poderes les fue forzada una interpretación, así como analogías descabelladas donde Li Cong Qing era el protagonista. Por lo que, la mayor parte de los rumores podrían considerarse como buenos.

El amor prohibido entre una Diosa y el Hijo del Cielo, verdadero amor entre lo celestial y lo mortal, era sumamente conmovedor para las profundidades del alma, ampliamente enternecedor para el corazón, ondulando en pensamientos de amor, algo hermoso y sin límites…

La gente en tiempos de paz y prosperidad, sin duda, siempre están de ociosos después de llenar sus estómagos, donde el poder de la imaginación se encuentra enriqueciendo la historia romántica del otro, creando una rumor extremadamente brillante de la nada, la trama era similar a «Flores en un Espejo», sumándole el «Romance de la Cámara Oeste» junto con el «Romance de la Pipa», como un corcel celestial, el rumor se elevaba por los cielos, cada clímax era reemplazado por otro más alto. Para resumirlo todo, era suficiente como para escribir una novela y una ópera china, garantizando que sería atractivo para el público, ganándose sus elogios, aplausos y coreos por generaciones posteriores en el proceso.

Por supuesto, estaba sujeta a ser calumniada, principalmente por los estudiosos e intelectuales, cuyo vientre estaba lleno de tinta. Sin duda alguna, los nacionalistas eran quienes condenaban a Li Cong Qing de aprovecharse, a expensas de otros. Criticándolo por usar su cuerpo para engañar al emperador, condenándolo por ofender la moral pública, censurándolo brutalmente por violar los principios celestiales.

¡El crimen es grande y el mal es extremo! ¡Culpable de lo más atroz! ¡Imperdonable! ¡¡Ciertamente, imperdonable!!

Y así sucesivamente… espera, espera, espera… esta clase de ira era como si Li Cong Qing hubiese asesinado a toda su familia y arrebatado a sus esposas. ¿No estaba simplemente saliendo con el emperador?

En resumen, el rumor se estaba extendiendo interminablemente, toda la ciudad estaba animada. Luego, comenzó a propagarse más allá de las paredes de la ciudad.

El emperador no pudo contener su risa.

—La verdadera razón por la que Li Cong Qing salió de la capital fue porque lo envié a las montañas Kunlun, la montaña de los inmortales, a buscar el elixir de la vida, con la esperanza de que podamos permanecer eternamente juntos por generaciones.

Song Xuan, al contrario, no reía tanto como él.

—¿No te preocupa que no sea capaz de soportarlo una vez que escuche acerca de todo?

—Él nunca se sentiría agraviado por ese tipo de cosas insoportables, sólo le preocupaba que las cosas se tornen problemáticas.

—¿De verdad tienes tanta fe en él?

—No es una mujer, no se pondrá a llorar y a lamentarse por este asunto tortuoso —dijo el emperador.

En ese momento, se dio cuenta de que su hermano había pensado muy bien el plan para este asunto, por lo que decidió no comentar más al respecto.

Abruptamente, un asistente entre apresuradamente para hacer un reporte:

—Reportando a Su Majestad. Su Majestad la madre emperatriz ha regresado al palacio.

El emperador se puso de pie de inmediato, junto con Song Xuan, salió del estudio imperial para darle la bienvenida a la madre emperatriz. Justo cuando pusieron un pie fuera de la habitación, una mujer vestida con seda refinada y pulcra, alrededor de unos cuarenta años de edad, de rasgos y figura gráciles, aunque reservados, vino a su encuentro.

—Sus hijos saludan respetuosamente a nuestra madre —dijeron al unísono, mientras daban un paso al frente, simplemente, arrodillándose como parte de una gran cortesía.

—Mis hijos, rápido levántense. —La madre emperatriz los ayudó a ponerse de pie. Aunque no llevaba su corona de fénix y la capa bordada con borlas, seguía viéndose extremada y completamente elegante y equilibrada.

—Madre, ¿por qué padre no regresó a palacio contigo? —Preguntó Song Xuan.

—Tomó un desvío para encontrarse con alguien.

Los dos hermanos se miraron en secreto, sabían muy bien a quién iba a ver.

—Vengan, vengan. Nosotros tres, madre e hijos, no nos hemos visto en mucho tiempo, ni se diga de tener una buena conversación con ustedes dos. —La madre emperatriz viuda los arrastró al estudio imperial, despidió a los asistentes, y comenzó a preguntarles por salud, no mencionando el rumor durante un largo tiempo.

Hablaron hasta que llegó la hora de la cena. El trío de madre e hijos estaban comiendo juntos. La madre emperatriz estaba colocando los platillos en sus cuencos por turnos, exhibiendo una gran cantidad de amor maternal. A diferencia de la usualmente solemne y estricta posición habitual en la ceremonia de la familia imperial, el ambiente se sentía cálido y cómodo, como el de un hogar plebeyo. Esto se prolongó hasta que una frase abrupta voló desde una distancia lejana.

—Yu-er, ¿el ministro asistente del Ministerio de Ritos es tan delicioso como este cerdo cocido al rojo?

Shiro
Qué lengua tan afilada tiene esa mujer. O.o Digna de ser la madre emperatriz, supongo.

A Song Xuan, quien estaba masticando un bocado de cerdo, poco le faltó para escupirlo, golpeando su pecho a causa de la asfixia y la tos que no podía detener.

Song Yu no lo negó rotundamente, usando la entonación tranquila que usualmente emplea para responder:

—Mucho más ligero, sin embargo, se adapta a mis gustos.

Shiro
Este par es digno de ser madre e hijo.

—¿Desde hace cuánto lo comes?

—Respondiendo a madre. Seis años.

La madre emperatriz miró atentamente a su hijo, el emperador.

—¿Hablas en serio al respecto?

—Sí.

—Dado que es así, ¿por qué no le otorgas un estatus formal? ¿Cómo puedes tratarlo tan injustamente? —La madre emperatriz contuvo su sonrisa gentil, cambiando su expresión a una de condena—. De no ser porque el rumor se extendió a lo largo y ancho, ¿cuánto tiempo planeabas seguir ocultando la verdad? [1]

—Madre, no es que mi hermano no haya querido darle un estatus. —Song Xuan intervino apasionadamente, intentado ayudar a su hermano mayor.

—Entonces, para decirlo correcto, es porque no está de acuerdo con que otros lo sepan. —De pronto, golpeó la mesa, la amorosa y atenta madre pasó a ser estricta y severa—. Dime, ¿acaso perdiste la cabeza por la lujuria y tomaste a un hombre ordinario a la fuerza?

Los dos hermanos bajaron sus cuencos y palillos, escuchando obedientemente el regaño. Las dos personas más poderosas en Dashao no le temían al Cielo ni a la Tierra, sólo a su madre, la madre emperatriz.

—Nunca me atrevería. —Song Yu seguía tan impasible como antes.

—¿No te atreverías a engañar a un superior y desorientar a un subordinado? ¿O no te atreverías a tomar a un hombre ordinario a la fuerza?

—Madre, mi hermano no lo obligó…

—¡Tú, cierra la boca! ¡Tú también, atreviéndote a actuar como cómplice del tigre, ayudando al gobernador tirano en su opresión [2], ese ministro asistente del Ministerio de Ritos es el hermano de tu esposa!

Al ser sometido, debido a un problema que no había ocasionado, Song Xuan se quedó atónito. Ni siquiera tuvo el valor de alzar su cabeza por un momento.

La expresión de Song Yu no cambió, hablando clara y justamente al momento de admitirle a su madre:

—Madre, él y yo nos amamos armoniosamente —admitió clara y justamente Song Yu, su expresión tranquila.

—Sin mencionar que una relación impropia entre dos hombres crearía el más deshonroso escándalo, ¡la inmoralidad de un soberano y su ministro ya es la mayor atrocidad! —La manera de hablar de la madre emperatriz era sumamente estricta, cuando enfurecida señaló sus faltas—. Tú, tú, tú… me quieres hacer morir de la ira, ¿no es así?

—Madre, por favor, calma tu ira. Comprendo que el mundo no tolerará que dos hombres se amen, sin embargo, ya nos amamos profundamente, un cuerpo y un alma. Espero que puedas entender —dijo Song Yu con sinceridad y compostura.

La madre emperatriz lo miró con una expresión tensa durante un largo rato, hasta que dejó escapar una risita que se convirtió en una carcajada. Su expresión cambió en una fracción de segundo.

—Se «aman profundamente», «un cuerpo y un alma»; incluso tienes el descaro de decir palabras tan sentimentales y cursis en voz alta. Haces que el rostro de tu madre se ruborice en tu lugar. Verdaderamente mereces ser llamado mi hijo.

Los dos hermanos dejaron escapar un suspiro de alivio. Su madre, la madre emperatriz, era traviesa por naturaleza. Daba la casualidad que a ella le gustaba burlarse de los demás, cambiando su expresión tan fácil como pasar la página de un libro. Los trece hermanos, los haya dado a luz ella o no, a todos y cada uno de ellos los había engañado desde pequeños hasta que crecieron. En realidad, eran muy respetuosos hacia ella, amándola y temiéndola.

—Madre, mi hermano y él se aman verdaderamente, incluso yo siento envidia de ellos cuando los veo así —Song Xuan, apresuradamente, intervino apoyando a su hermano.

—¡¿Qué sabrás tú?! Ve a casa y abraza a tu propia esposa. —La madre emperatriz le dio castaña frita. [3]

—¡Oh, es verdad! ¡Madre, tu nuera tuvo un segundo hijo!

—¿Por qué sigues aquí hurgándote la nariz entonces? ¡Vete a casa y espera a tu esposa!

—¡Sí! ¡Iré de inmediato! —Song Xuan siguió sus órdenes. Escapando con sutileza de la escena del crimen.

La madre emperatriz concentró nuevamente su atención, para luego dejar escapar un suspiro.

—Ai… ¿cómo es que no supe antes que te gustaban los hombres? Lo escondiste perfectamente. La familia entera ha sido engañada por completo.

—Antes, nunca me gustaron los hombres, sólo hasta que me encontré con él.

—¿Necesitarás un pabellón al sur del harén?

—No es necesario. Sólo lo quiero a él. —Dijo, y continuó: —Madre, él y yo queremos estar juntos por siempre. Este no es un arrebato del momento en absoluto.

La madre emperatriz podía ver la seriedad en los ojos de su hijo, aunque continuando con su firme convicción, preguntó una vez más:

—¿Esta es la razón por la que no has entronizado a una emperatriz al día de hoy?

—Sí —le contestó con sinceridad y franqueza, sin ocultarle nada—. Si él fuera una mujer, sin duda alguna, le conferiría el título de emperatriz.

—Sólo dices que no puedes conferirle el título de emperatriz, pero puedes conferirle el título de emperador consorte [4], ¿no es así?

—No quiero obligarlo a convertirse en un emperador consorte.

La madre emperatriz asintió.

—Bien, ya sea que hubieses tomado a un hombre ordinario a la fuerza, o que se amen armoniosamente el uno al otro, cualquiera está bien. Yu-er, un emperador no tiene ninguna cualificación para tener asuntos personales. Incontables personas te admiran. No sólo eres responsable del ministro asistente del Ministerio de Ritos, sino que estás a cargo de las personas en el mundo.

—Comprendo.

—¿Cómo lidiarás con ello?

—Esperaré a su regreso.

—¿Cuándo regresará?

—Respondiendo, madre. No lo sé.

La madre emperatriz juntó sus hermosas cejas.

—¿Juegas a «dar espacio para luego capturar»?

—No lo hago.

—Aunque sigues siendo joven, tienes experiencia y eres prudente. Desde que tenías cinco años, en comparación con tu padre, lucías más como un emperador que él. Sin importar lo que hagas, no necesitas que otras personas se inmiscuyan en tus asuntos o se preocupen por ti. Razonas por ti mismo. Dicho con palabras bonitas, piensas con profundidad y planificas con cuidado. Mientras que en palabras francas, eres intrigante y reservado. No me importa a lo que estés jugando, sólo no lo hagas si va a tener un final trágico. —La madre emperatriz lo amonestó repetidamente y lo exhortó incansablemente—. Recuerda, eres el Hijo del Cielo, un emperador, no el rey bandido de una montaña.

—Madre, entre él y yo, nunca ocurrirá ninguna tragedia.

Song Yu contempló el paisaje fuera de la ventana, contempló un lugar lejano, sus ojos atravesaron miles de montañas y torrentes, contempló la figura que no podía verse, pero que estaba profundamente tatuada en su corazón. No permitiría que tragedia alguna cayera sobre ellos. Vivirán por generaciones, y permanecerán juntos eternamente.

♦ ♦ ♦

Al día siguiente, el rumor avanzó hasta este punto:

«El emperador admitió su relación con el ministro asistente del Ministerio de Ritos.»

La capital estalló en algarabía.

Debido a la progresión, todo hombre, mujer, adulto o joven, tenía en sus manos el libro de ficción. Eran libros especialmente oscuros que insinuaban la relación entre el emperador con el ministro asistente de ritos fueron publicados como si de un enjambre de abejas se tratara. En poco tiempo, había alcanzado una popularidad sin precedentes. [5]

El control que la dinastía de Dashao tenía sobre los trabajos literarios que se publicaban no era severa en lo absoluto, por lo que no encarcelarían ni ejecutarían a un autor por escribir algo que la Corte Imperial considere ofensivo, muchos menos quemarían los ejemplares o enterrarían vivos a los académicos, mientras que no incite el desasosiego en la gente o mencione nombres de forma directa y en exceso, y no afecte el todo de las cosas, se harían de la vista gorda.

El negocio de papel y libros de Li Cong Yin, con toda seguridad, aprovecharía la oportunidad sin titubear. Él podía contarte la historia como si estuviera enumerando los tesoros de su familia [6]. Los libros más vendidos eran: «El Destino de la Diosa de las Flores», «Romance de la Peonía», «Su Majestad, no». Y el más vendido de todos era «Viento, Flor, Nieve y Luna entre Su Majestad y Yo» [7]. Tanto con el título como con el contenido de los libros, mientras más franqueza hubiera con los detalles eróticos, el volumen de las ventas se dispararía. También, todos estos ejemplares habían sido escritos por el autor a quien él apoyaba. Todos aquellos de ustedes, quienes no hayan alcanzado la mayoría de edad aún, no lean estos textos.


[1] La frase original es «cruzar el mar con un truco», lo cual significa practicar el engaño, esconder la verdad.

[2] actuar como cómplice del tigre, ayudando al gobernador tirano en su opresión.

[3] Me llamó la atención y lo investigué. Ta-da~

[4] Anteriormente se colocó como «Shang Jun» pero gracias a una novela que leí descubrí que se puede traducir de este modo. ^^o

[5] Originalmente dice «incrementar los precios del papel en Luoyang», lo que significa en un libro nuevo alcance una popularidad sensacional.

[6] Enumerar los tesoros de tu familia significa estar muy familiarizado con el asunto.

[7] Viento, Flor, Nieve y Luna simplemente significa «amoríos». XD

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *