La Legión del Unicornio – Capítulo 12: Hasta que la muerte nos separe

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


—Señor caballero, ¿aceptaría un pagaré?

Después de la ceremonia, la mujer preguntó con cuidado en disculpa.

— ¿Un pagaré? Ah… En vista de que esta es la primera vez que oficio una ceremonia de bodas, considérenla una oferta especial de apertura. ¡No vuelvan por segunda vez!

—Entonces, por favor, acepte esto —El hombre le dio al caballero un vale de descuento—. Este es un cupón para la herrería de Campbell. Originalmente queríamos ahorrar suficiente dinero para mandar a grabar un par de anillos, quién hubiera pensado que ahora solo fabricaban armas y equipos de protección.

—Entonces lo aceptaré con gratitud. —El caballero sonrió, aceptando el ticket.

El elfo caminó con cuidado, guiando a la pareja fuera del cementerio disfrazado de iglesia. Al menos después de que la ilusión desapareciera, no sentirían nada extraño.

—Muchas gracias a usted también y, por favor, también dele mi agradecimiento al pequeño caballero. —Cuando llegaron a la puerta, la pareja se giró para despedirse.

La novia se acercó repentinamente, abrazando al elfo con fuerza, luego agarró la mano de su esposo y caminaron hacia la calle. Las vestimentas nupciales que llevaban comenzaron a desvanecerse, volviendo a sus formas originales, pero la felicidad en sus rostros no desapareció.

El elfo los vio irse con una pequeña sorpresa, luego se giró para regresar al cementerio.

El pequeño sireno se centró en mantener la ilusión, sin decir nada. El caballero de pie a su lado, miró al elfo y de repente reveló una sonrisa pícara.

—Estaba pensando quién podría casarse contigo.

— ¿Mm? —El elfo lo miró confundido.

El caballero no dijo nada más, señalando a la cosa que la novia había puesto en las manos del elfo, entonces este se sorprendió al darse cuenta, seguidamente mostró una expresión avergonzada, sus labios se movieron tirando de su cara hacia un lado.

—Entonces, ¿qué se supone que es esto?

El elfo acercó el ramo al rostro del caballero. Este lo agarró de la muñeca, inclinó la cabeza y mordió una de las rosas.

—Es una brocheta de pescado del puesto bajo la estatua del ángel. Aunque está un poco de fría, todavía sabe bien. Oye, Shelly, se nos está haciendo tarde, si no vienes, tu pescado habrá desaparecido.

Esta vez, el joven que normalmente correría apresurado tan pronto como la palabra comida fuera mencionada, estaba inesperadamente tranquilo.

—Sólo un poco más.

Cesó la ilusión, el cementerio regresó a su lúgubre vacío original. Seguidamente, el sireno se sentó, apoyando la cabeza en la lápida del marino, hablando en voz baja.

—Esa iglesia… Quería enseñártela después de que estuviera un poco más perfeccionada, pero parece que… no pude hacerlo. Hace frío aquí, pero probablemente comenzará a calentarse pronto. Creo que no importa dónde esté, mientras tú estés allí, se volverá muy cálido. Lo siento, no puedo unirme a ti aún. Porque todavía no he cumplido la promesa. Querías que viviera bien, aunque no estoy seguro de poder hacerlo sin ti, pero lo intentaré. Dijiste que querías llevarme a viajar por el reino, entonces hagámoslo de esta manera. Veré todo lo que querías ver en tu lugar y lo guardaré en mi memoria. Entonces, el que cuente las historias seré yo. Un día, nos volveremos a encontrar. Cuando llegue ese momento, te mostraré todo lo que hay en el mundo, que no tuviste la oportunidad de ver. Adiós, Raymond Rafael. Gracias por estar a mi lado. Y… te amo.

La corona de rosas frente al monumento dejada por los amantes se meció suavemente con la brisa primaveral.

—Hasta que la muerte los separe. —El caballero murmuró—. Esa era la última frase en el juramento nupcial, parece que lo olvidé.

—Pero, está bien, incluso sin él. Porque la muerte no debe ser el final. Si no…

No continuó, pero el elfo sabía lo que quería decir.

Si la muerte significaba el final, entonces, ¿qué sucedería con el anhelo de aquellos que quedaron atrás?

Tal vez porque había usado demasiado sus ilusiones, cuando regresaron al Hogar de los Mercenarios, el sireno rápidamente se durmió por el agotamiento.

—Caín, ¿hay magia psicológica que, cuando se lanza sobre alguien, puede permitirte controlarlo a distancia?

— ¿Por qué preguntas?

—Esta mañana, cuando Shelly perdió el control dijo que había escuchado la voz del Duque.

El rostro del caballero se volvió severa.

—Por lo que sé, no debería haber tal cosa. Incluso si la hubiera, no es algo que el Duque Elmond pudiera controlar. De lo contrario, no habríamos dejado la mansión vivos.

El elfo asintió.

—En ese caso, ¿qué más puede causar este tipo de efecto?

—Primero, asumiendo que el Duque se encuentra cerca. Como un vampiro gravemente herido, la posibilidad de que estuviera en el mercado durante el día puede ser eliminada.

—Correcto. Entonces, ¿y lo segundo?

—Es una alucinación de Shelly. Debido a que estuvo prisionero durante tanto tiempo su estado mental se volvió inestable. Si ese es el caso, entonces la cura es más fácil.

—Tengo la sensación de que no es tan simple.

—No es solo una sensación, Ellen. —El caballero levantó una ceja—. De todo lo que Shelly nos dijo, había una cosa que me preocupaba, y es que el Duque le dijera que podría recuperar su libertad después de ganar cinco mil monedas de oro.

—En ese caso… en cuanto al tiempo, eso debería haber sido hace unos cuatro años. —Pensó el elfo—. Si la duración o la cantidad era demasiado alta, Shelly podría haber pensado que era imposible y rehusarse a trabajar.

— ¿Qué pasó después de cuatro años? No creo que el Duque Elmond sea una persona tan honorable como para sostener su parte del trato.

—Correcto, el Duque nunca dejaría ir a una fuente de dinero tan lucrativa. —El elfo respondió con certeza—. Pero si rompía su promesa, Shelly no continuaría obedeciéndolo.

—Eso quiere decir que estaba muy confiado en que, dentro de cuatro años, Shelly se convertiría en su títere. —dijo sombríamente el caballero—. Aunque eso no se puede hacer solo con persuasión.

— ¿Drogas?

—O algo peor. —El caballero reveló su conclusión, con evidente disgusto—. Un contrato con un demonio. Invocaría a un demonio para que poseyera a Shelly, erosionando su alma y luego haría que el demonio controlara su cuerpo para continuar con su negocio. Me temo que para eso era ese círculo mágico de sangre.

—Aunque no poseo mucho conocimiento en ese campo, había escuchado que un demonio tendría muchas dificultades para poseer a un anfitrión poco dispuesto, e incluso si permanecía en el cuerpo por la fuerza, no duraría mucho.

—Sí, es muy difícil, a menos que el anfitrión haya recibido un duro golpe psicológico —dijo el caballero.

Como la traición de un amante.

—Y la razón por la que un demonio no puede permanecer en posesión, es porque un humano normal no podría proporcionarle un suministro adecuado de alimentos y eso serían emociones negativas. Pero Shelly no es un huésped normal, su psique es demasiado fuerte.

El elfo miró al dormido sireno con preocupación.

—Así que el Duque profundizó su odio hacia los humanos, para alimentar al demonio en su interior. Bueno, ¿y ahora qué?

—Un año es demasiado tiempo. Aunque el demonio no tuvo éxito en controlar completamente a Shelly, una vez que sus espíritus comienzan a fundirse, es muy fácil permanecer en el anfitrión. —Suspiró el caballero—. Además, ya aprendió las tácticas del Duque y comenzó a invocar a propósito emociones negativas en el chico para alimentarse.

— ¿Hay… una manera de exorcizarlo?

—Lo siento, Ellen, eso no es algo que esté en mi poder. —El caballero negó con la cabeza, disculpándose—. Necesitamos a un verdadero mago.

— ¿Antes de que encontremos uno, el demonio seguirá creciendo?

—No hay peligro a corto plazo. Al menos cuando estemos aquí el demonio no tendrá oportunidad de atacar.

—Pero…

—Sin peros, no te preocupes. —Al ver la expresión preocupada del elfo, el caballero extendió su mano para acariciar su cabeza impulsivamente.

—Caín —dijo el elfo con impotencia—, ¿me confundiste con Shelly?

El caballero se rió sin señales de arrepentimiento.

—No pareces mucho mayor que él. Mmm, sé que no puedes determinar la edad de un elfo por su apariencia, pero… cómo decir esto… estoy tan acostumbrado a esto que accidentalmente…

El elfo lo miró, levantando una ceja.

— ¿En algunas ocasiones actuo infantilmente?

—No seas demasiado severo contigo mismo —respondió el caballero reprimiendo una carcajada—. A lo sumo eres ingenuo, pero creo que eso es muy lindo.

—Lindo.

Repitió apático el elfo.

—No estás enojado, ¿verdad? Si no te importa que pregunte… ¿cuántos años tienes realmente?

— ¿Estás preguntando qué edad tenía hace trescientos años o ahora?

— ¡¿Eh?!

—Había algo sobre lo que tenías razón, soy de la Era Legendaria. —El elfo asintió inexpresivo—. Debido a un cierto incidente, dormí durante unos trescientos años. Pero antes de eso tenía ciento veintitrés años. Si no necesitas nada más, me retiraré, todavía tengo que escribir un informe para la Reina.

Al ver la mirada pasmada en el rostro del caballero, el elfo levantó su mano sonriendo y lo golpeó en la nariz.


Capítulo 13 ya disponible en la edición 33 de Kovel Times

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