La Legión del Unicornio – Capítulo 20: Diferencias en el trato

Traducido por Kavaalin

Editado por Nemoné


—Así es, señor —Los ojos del enano se abrieron por la sorpresa, mirando al elfo que lo había interrumpido—. ¡Eso es correcto! ¿Cómo lo supo?

—Yo… ya había oído hablar de él —el elfo respondió con un poco de dificultad—. Pero… ¿por qué la Academia de Magos?

El enano titubeó por un momento, antes de asentir.

—Deseo convertirme en un aventurero. Hablando con mayor precisión, quiero convertirme en un mago.

—Pero… —El caballero sacudió la cabeza.

—Señor caballero, no es necesario que me diga que los enanos no pueden convertirse en magos —El enano sonrió apesadumbrado—. He escuchado esa frase durante los últimos dieciocho años.

—Incluso si quieres seguirnos hasta la Academia de Magos, podrías haber hablado con nosotros directamente, sin necesidad de que te escondieras. —El caballero frunció el ceño.

—Mis disculpas, señor caballero, si los he ofendido —El enano se inclinó—. Pero ya lo he intentado. Cada vez que un grupo de aventureros venía a mi tienda a comprar equipo, les suplicaba que me llevaran. Pero todos se negaron, sin importar cuánto dinero les ofreciera. Todos parecían creer que llevar a un enano a la Academia de Magos enfadaría a los magos, trayendoles desgracia. Pero yo sé que no será así —El enano levantó el pecho con orgullo—. Porque entre mis antepasados, alguien había estado allí. Por eso, por eso… —El enano paseó su tímida mirada entre el elfo y el caballero—. Compré la tienda usando mis ahorros, esta puede albergar hasta cuatro personas.

—Caín. —El elfo llamó el nombre del caballero, haciéndole una señal para que se acercara a él y le dijo en voz baja—. ¿Crees que sea viable llevarlo con nosotros?

—Tú eres el capitán —sonrió el caballero—. Tú decides, sin importar nada, yo obedeceré.

—Lo sé… pero si lo traemos, deberemos protegerlo. Con dos no combatientes en el equipo, la situación sería más difícil. Tu carga sería mucho mayor.

—No me importa —el caballero respondió a la ligera—. Más importante, él es algo así como el hijo de un viejo amigo, ¿verdad?

—Lo siento, Caín —el elfo bajó la mirada—. Te estoy causando más problemas.

—Si no me causaras problemas, comenzaría a preocuparme —dijo gentilmente el caballero mientras sacudía la cabeza.

El enano esperaba cortésmente, sin interrumpir su conversación. Hasta que el elfo se volteó para hablar con él un poco avergonzado.

—Umm, ¿señor Mageless? Necesito recordarle que este viaje podría ser peligroso.

—Lo sé —el enano se puso de pie una vez más—. Estoy consciente. Espero que no me traten como a un comerciante indefenso… Ejem, a pesar de que no traje ninguna arma conmigo, al menos tengo la capacidad de protegerme a mí mismo.

—Muy bien —el elfo dejó escapar un suspiro—. Si no le importa, puede usar esto —Ellen le entregó una daga al enano.

— ¿Un arma élfica? —El enano la examinó mientras la recibía e inmediatamente preguntó ansioso—. ¿Está realmente bien? El que me de algo tan valioso…

El caballero de repente desenvainó su espada, empujando hacia el enano. El enano cayó al suelo asustado, esquivando el filo de la espada. El caballero no mostró signos de detenerse, la espada larga cambió de dirección, llegando para un segundo ataque. Al sonido del metal golpeando metal, la espada del caballero se detuvo, bloqueando la espada era la daga en las manos del enano, incluso si estaba acostado en el suelo en este momento, en una posición extremadamente incómoda.

—Apruebas en velocidad de reacción y fuerza —el caballero enfundó su espada, ayudando al enano a levantarse—. Todavía te falta algo de experiencia en una pelea real, pero en general, no estás mal. Me llamo Caín Frank. Bienvenido al equipo, señor Mageless.

—Gracias, señor Frank —el enano respondió con el rostro pálido—. Pero, espero que cuando dicen que habrá peligros, no signifique que recibiré este tipo de pruebas sorpresa todos los días.

—Al menos de esta manera tendrás una razón para aferrarte a eso —sonrió el caballero—. El enemigo no evitará atacar sólo porque te encuentres desarmado.

—Muy bien, lo usaré bien —el enano se inclinó ante el elfo—. Gracias por su generosidad.

—Sí, atesóralo bien —el caballero siguió hablando, diciendo esto en un tono ligeramente melancólico—. Como primer miembro en unirme, todavía no he recibido nada. ¿Por qué es esta diferencia en el trato, capitán? ¿Estoy siendo excluido por ser un humano?

—Caín, no actúes como un niño malcriado —el elfo lo miró sonriendo—. Ve a cambiarte la armadura, yo despertaré a Shelly.

—Como usted ordene —el caballero se inclinó exageradamente—, capitán.

El enano vio al caballero irse, un poco asustado.

— ¿Creé algún tipo de división en el grupo…? Si ese es el caso, por favor tome la daga de vuelta, señor capitán.

—No se preocupe, sólo está bromeando —respondió el elfo sonriendo—. Además, no hay necesidad de que me llame capitán, mi nombre es Ellen.

—Muy bien, señor Ell… ¿eh? —El enano parpadeó con curiosidad—. ¿Puedo preguntar por su apellido?

—Sin apellido —asintió el elfo—. Y el señor también es innecesario.

—Entonces, por favor, llámeme Julian, el aventurero Julian. —respondió el enano, pensando seriamente por un momento—. Señor Mageless, me hace sentir que todavía soy el falso dueño del taller.

—Muy bien, entonces por favor ayúdenos a cuidar de las cosas por un momento, aventurero Julian. Bienvenido al equipo, sé que Shelly estará muy feliz.

—Ah —el enano reveló una sonrisa desanimada—. ¿El niño que me hizo muchas preguntas ayer? Estaba preocupado por el matrimonio y fui muy grosero… Afortunadamente todavía tengo la oportunidad de remediarlo, a partir de ahora puedo responder a sus preguntas en detalle.

Pero cuando el elfo trajo al sireno vestido con una túnica de mago, el enano parecía haber olvidado su promesa y comenzó a lanzarle pregunta tras pregunta. Estas incluían todo tipo de nombres especializados, desde cierta información básica que incluso los no profesionales sabían, como ¿podría considerarse una básica bola elemental de fuego como la que tiene el mayor coste mágico? Hasta ¿podría ser que el decrecimiento del poder mágico en el mundo moderno se deba a las variaciones del léxico original? Pasando por, aunque sean objetos mágicos, ¿cuán relacionados están con la magia verdadera?

El sireno estaba completamente confundido por las extrañas preguntas, pero cuando escuchaba palabras como elemental, magia y tal, asentía con la cabeza como si entendiera y preguntó: — ¿Quieres que te dé una demostración?

— ¿Demostración? ¿De qué? —Los ojos del enano brillaban—. ¿De magia?

—Shelly —el elfo llamó al joven—. Recuerda lo que te dije.

—Ajá —el sireno asintió seriamente—. No usaré eso. Esto es más fácil, es lo que llamarías un… ¿rasgo racial?

Apuntó hacia el pozo en el patio, susurrando en un idioma extranjero, seguidamente vapor de agua comenzó a salir lentamente del pozo, poco después una niebla blanca comenzó a emerger alrededor del patio.

— ¡Niebla mágica! Eso es niebla mágica, ¿verdad? —Los ojos del enano parecían también estar llenos de vapor de agua—. ¡Es real! ¡Es magia! ¡Lo sabía, el joven Shelly realmente es un mago! ¡De hecho, viajaré en un equipo con un mago!

—Hey, ¿quién demonios está gritando en el patio? —Un mercenario asomó la cabeza desde el segundo piso—. ¿Y por qué hay tanto humo? ¿Alguien está quemando basura?

Cuando el caballero terminó de vestirse y bajó las escaleras, sus compañeros estaban empacando mientras se sacudían de la risa.

— ¿De qué me perdí? —El caballero preguntó con curiosidad.

—Comunicación entre no humanos —respondió el elfo.

—Protesto —dijo el caballero una vez más con voz melancólica—. Esto es discriminación racial.

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