La Reina que pretende ser independiente – Capítulo 23: Precauciones

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya

Corregido por Sharon


Cuando llegamos a Caspar, me sorprendió la abundancia de soldados. En realidad, es un régimen militar. Si tuviera que elegir, todavía prefiero Orania después de todo. Mi debut se hará más o menos después de la boda con el Emperador, así que sólo vislumbré por un hueco de la cortina del carruaje.

Entramos en el Palacio Real de Caspar, y soporté el impulso de estirarme por la sensación de liberación después de bajar del espacio limitado del carruaje.

—Gracias por soportar el largo viaje, princesa Shane. Esto es repentino, pero te guiaré a tu habitación. Por aquí, por favor —instó Lord Kristoff.

—Sir Eckart, estoy realmente agradecida. Gracias a todos los Caballeros que estaban con nosotros en el camino, también. Mis mejores deseos en el futuro. Por favor, transmítalo a ellos.

—Sí. Les diré por todos los medios.

Parece que nos vamos a despedir de Sir Eckart, así que le agradecí y luego seguí a Lord Kristoff.

La habitación en la que fui conducido era de color rosa. Tiene un dosel, también. Me alejé un poco de la innegable “sala de princesa”.

—A partir de ahora, esta será la sala que la ´princesa Shane va a utilizar. Y éste es Elías, quien cuidará de sus necesidades personales.

Me presentó a un niño aproximadamente en su adolescencia. Con un cabello azul oscuro que parecía casi negro y hermosos rasgos, aunque daba la sensación de no ser demasiado expresivo, parecía serio, así que tuve una buena impresión de él.

—En un principio, un hombre no puede ser nombrado como asistente personal de la Emperatriz Consorte. Sin embargo es un caso especial esta vez. Si necesitas algo, por favor ordena a Elías sin reservas.

—Entiendo. Elías, por favor cuídame a partir de ahora.

—Sí, saludos.

Incluso su respuesta es breve.

—Entonces voy a repasar los puntos importantes una vez más.El hecho de que la princesa Shane es un hombre es confidencial. Las únicas personas conscientes de ello en Caspar son Su Majestad, el Primer Ministro, Lord Eckart, Elías y yo. ¿Estará bien?

Es menos de lo que esperaba. Aun así, ¿me pregunto si a Elías se le asignará a mi lado un apoyo mínimo?

—Entendido. Lo recordaré.

—A continuación, Su Majestad ya tiene tres concubinas. Son la princesa Ada, la princesa Erma y la princesa Delia. Cada una de ellas son princesas de su propio país. La mayor, la princesa Ada, tiene 24 años. Sería excelente si la princesa Shane la mira como una hermana mayor, pero en cualquier caso, sería bueno que te lleves bien con ellas.

Aunque digas “hermana mayor”, soy mayor que ella. No puedo decirlo porque se supone que tengo 22 años. Es vergonzoso.

—Pues bien, después de descansar un poco va a tener una audiencia con Su Majestad. Vendré a buscarla de nuevo cuando sea el momento, así que prepárese —dijo Lord Kristoffo y salió de la habitación.

—princesa Shane. ¿Quiere que prepare té?

—Lo siento por molestarte, por favor. ¿Quieres beber conmigo, Elías?

Después de regatear un poco con Elías, finalmente conseguí sentarlo en la misma mesa.

También es bueno en hacer té.

— ¿Es usted un escudero, Elías?

—… Sí. ¿Puedo preguntarte por qué lo sabes?

—Tengo un amigo que es un Caballero. Su constitución es similar a la suya. Siento que tengas que cuidarme personalmente aunque seas un escudero.

Esos eran mis sentimientos honestos.

—No, yo también estoy sirviendo simultáneamente como guardia de la princesa Shane. No te preocupes por eso.

Elías está tranquilo como siempre.

— ¿Entonces puedo contar contigo Elias? Eso me alivia aún más.

Probablemente está bien ya que es Elías, pensé y le mostré una sonrisa.

—E-El tiempo se acerca así que vamos a cambiarla lo antes posible.

—Correcto. Usaré el que está dentro de esta maleta.

La ropa que le pedí a Elías que sacara era un vestido decorado con muchas flores azules y moradas. Es un poco sencillo para una audiencia con Su Majestad, pero realmente no quería ponerme un vestido llamativo por lo que esto es suficiente.

—Te queda muy bien —me felicitó Elías mirándome con el vestido.

Me sentí un poco tímido.

—Gracias. Esto es lo que mi padre eligió para mí.

♦ ♦ ♦

Así, Kristoff vino.

Agarré las largas mangas del vestido.

Por Alex y todos los de Orania, he decidido pasar el primer encuentro con el Emperador.

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One thought on “La Reina que pretende ser independiente – Capítulo 23: Precauciones

  1. {Hermana Tijeras} says:

    Me lo imagino tan serio, tan digno, llevando pulcramente el vestido más hermoso que he podido imaginar y solo puedo decir que es todo un ejemplo de hombre con una masculinidad inquebrantable<3

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