Prevenir un Harem – Capítulo 39: El príncipe frío y su esposa tsundere

Traducido por Shiro

Editado por Sakuya


Yan Mingyong se quedó de pie bañándose bajo el sol, su cabello suelto sobre sus hombros mientras su túnica negra se deslizaba hasta el suelo, revelando su prenda interna blanca como la nieve. Su belleza podía sofocar a las personas.

Ye Zhizhou lo miró con los ojos muy abiertos, tras lo que incómodamente movió su trasero. Quería reprenderlo, pero al mismo tiempo no quería hablar, ahogándose hasta que su rostro se enrojeció por completo. Finalmente fue capaz de apartar su mirada con resentimiento. ¡Qué despreciable! ¡Usando una trampa de miel![1] ¡No, no cederé! Ese mocoso volvería a salir a mitad de la noche a sus espaldas, reuniéndose con quién sabe quién y luego no me dará explicación alguna. ¡Imperdonable!

Yan Mingyong vio que los ojos de Ye Zhizhou se apartaron, negándose a mirarlo. Las manos en su collar se tensaron y su expresión se tornó abatida. Para luego tirar al suelo su túnica interna y aflojar el cuello de su ropa íntima. Se inclinó hacia delante con determinación, ¡hizo que éste lo mirara y lo besó con fuerza!

Éste quedó estupefacto.

—Yan Mingyong… ¡Déjame ir! —exclamó, luchando para alejarlo de su persona, ¡maldiciendo en su mente! Su amante es demasiado pequeño aún ¡él no puede tocarlo con su boca o manos! ¡No quiere comportarse como un animal! ¡Él es un ciudadano que respeta la ley!

Al verlo resistirse, la racionalidad de Yan Mingyong voló a los cielos más altos. Olvidándose de lo que quería hacer en primer lugar, lo besó y mordió con ferocidad, su mano tanteando en búsqueda del cinturón del otro. Su cuerpo envolvió el de Ye Zhizhou, presionándolo con firmeza bajo él, sin dejar ningún espacio entre ellos.

—Yan… Mfh… ¡Yan Mingyong!

— ¡Le’er, eres mío! ¡Mío!

Uno luchaba y el otro presionaba. En medio de ir a un lado y al otro, todas sus ropas se fueron aflojando y su cabello se entrelazó, haciendo que la escena luciera extremadamente ambigua.

De pronto, la puerta que se encontraba cerrada fue abierta. El emperador Yan sonreía a medida que entraba, pero una vez vio con claridad la situación del interior, quedó inmóvil debido a la sorpresa. Su rostro tornándose sombrío con rapidez mientras gritaba:

—Pequeño príncipe, An Chengle, ¡¿qué hacen?!

El cuerpo de Ye Zhizhou se tensó por completo, mientras que la reacción de Yan Mingyong fue rápida. Recogió la ropa del suelo y cubrió el pecho expuesto del otro.

Después de esto, frunció el ceño al emperador Yan, mostrando una faceta inmadura rara vez vista.

— ¡¿Por qué no tocaste antes de entrar, padre?! ¡No tienes permitido ver a Le’er! ¡Si lo miras una vez más, no te ayudaré a investigar a mi hermano!

El emperador Yan tuvo que tragarse su ira… No pudiendo evitar levantar su mano para agarrar su pecho, sintiéndose un poco mareado.

— ¡Tú… este hijo no filial! Tú, en realidad… en realidad… ¡¿Qué voy a decirle al súbdito An?!

— ¿Qué de atroz en esto? —Yan Mingyong se puso de pie firmemente frente a Ye Zhizhou. Hablando como si se tratara de la cosa más natural. —Quiero casarme con Le’er, Su Majestad, concédanos una boda.

El emperador Yan se agarró del marco de la puerta para estabilizarse.

Ye Zhizhou aguantó y soportó, hasta que finalmente no pudo tolerarlo más. En ese momento le dio una patada en el trasero a su amante sin piedad y luego se cubrió con sus prendas. ¡Este pequeño mocoso! ¡Era sólo una cuestión de tiempo antes de que me hiciera morir de la ira! 

Yan Mingyong hizo enfurecer tanto a su padre que éste se fue. Aunque antes de hacerlo, parecía querer decirle algo Ye Zhizhou, pero al final no dijo nada, sólo suspiró.

El insensato de Yan Mingyong se volvió para abrazar al otro y hacerle cariño.

—Le’er, no te preocupes. Padre con seguridad accederá a nuestro matrimonio. Después que la cacería de otoño termine, le propondré matrimonio a tu familia.

Ye Zhizhou explotó instantáneamente. Tras lo que sin cortesías lo volteó y le dio unas cuantas nalgadas. Alcanzó el cinturón que había sido arrojado y amarró las manos del joven. Al final de todo, una vez liberada su ira, miró al chico con desdén.

— ¿Proponer matrimonio? Muy bien, lo acabas de hacer muy audazmente. Por cierto, olvidé decirte, parejas que no se han casado aún no tienen permitido verse. Así que, tú quédate aquí, yo me voy a casa. ¡Adiós!

Cuando terminó de hablar, se levantó y agarró su propio cinturón. Se lo amarró alrededor de la cintura y partió enfurecido.

Después de asegurarse de que Ye Zhizhou se hubiera ido, el emperador Yan salió de una esquina y entró al patio del palacio. Entonces vio al pequeño mocoso amarrado en el suelo y su rostro se puso rígido por un momento.

— ¿Te gusta tanto? ¿Te has decidido por él?

Yan Mingyong fácilmente se liberó del cinturón atado con soltura alrededor de sus muñecas. Se sentó, y le dijo a su padre:

—Su Majestad, sólo lo querré a él durante toda mi vida. Además, es la persona indicada para mí.

Un hijo saludable que tiene el poder sobre el grupo de soldados secretos podría no ser del agrado de Su Majestad, pero un hijo quien, a pesar de tener el grupo de soldados secretos bajo su comando, era gobernado por sus sentimientos y era incapaz de tener hijos, hará que el soberano se sienta en paz. El duque Zhen Guo era un devoto miembro de la facción del emperador, por lo que Yan Mingyong casándose con su hijo era sumamente beneficioso. Aunque secretamente deseaba darle a Le’er un matrimonio que no tuviera relación con los beneficios, se veía forzado por la situación. Además, aquél que quiera vivir libremente en esta ciudad imperial debía preocuparse por lo que pensaban aquéllos en el poder.

El emperador Yan se puso de pie a pesar de sentirse conflictuado mientras observaba la expresión serena y la mirada indiferente de su hijo.

— ¡Al finalizar la cacería de otoño, este emperador les concederá una boda! —Después de esa oración, cayó en silencio. Tras lo que tanteó: —Mingyong, ¿de verdad no quieres ocupar mi posición?

—No quiero. —Yan Mingyong se negó sin dudar en lo más mínimo. Se levantó y lentamente se vistió. —Quiero vivir y pasar mis días tranquilamente con Le’er. Además, Su Majestad, usted no tiene intenciones de darme el trono.

El emperador Yan se molestó un poco al ver sus pensamientos expuestos, pero su corazón se suavizó cuando pensó en todo con lo que su hijo lo ha ayudado durante estos años.

—Entonces… cuídate. —Se volvió y se fue.

Yan Mingyong se detuvo en medio de la tarea de arreglar sus ropas. Su cabeza se alzó para ver a la brillante figura dorada retirarse y sus labios se curvaron en una sonrisa.

—Afortunadamente, sigo teniendo a Le’er, y también… sólo me queda Le’er.

♦ ♦ ♦

Las festividades de la cacería de otoño comenzaron. Muchas personas ordinarias se sintieron atraídas y vinieron a ver los carruajes de ministros y nobles alinearse frente a la puerta de la ciudad desde la madrugada.

An Chengsheng bajó su antología de poemas que estaba hojeando y miró a Ye Zhizhou, quien estaba absorto mirando a un punto indefinido en el espacio desde una esquina en el carruaje, tras lo que suspiró.

—Le’er, ¿no dormiste bien ayer? ¿Por qué te ves alicaído?

El aludido alzó la vista para mirarlo. Sacó de su pecho una «viaje antología de poemas» y se la arrojó al otro, luego cambió su postura y continuó mirando abstraído. Su mocoso de verdad lo había dejado ir a casa… Qué sospechoso, sentía que algo se ocultaba detrás de todo esto.

An Chengsheng atrapó el libro y comenzó a leerlo inmediatamente por costumbre. Sólo cayó en cuenta de lo ocurrido una vez había leído ya dos páginas. Bajó el libro y acarició impotente la cabeza de su hermano.

— ¿Qué pasó? ¿Peleaste con el octavo príncipe?

—Hermano —Ye Zhizhou sacudió la mano sobre su cabeza y miró al otro seriamente — ¿Formas parte de la gente del primer príncipe ahora?

—Le’er, tú… —An Chengsheng retiró su mano, frunciendo el ceño ligeramente. — ¿Quién te dijo eso? ¿El octavo príncipe?

—No —dijo sacudiendo la cabeza y se sentó.

—Hermano, el primer príncipe no es exactamente lo que se llamaría un sabio monarca a quien valga la pena seguir —dijo mirándolo a los ojos con seriedad. —La influencia de la emperatriz está profundamente arraigada en él, las fuerzas que lo apoyan son complejas, y la emperatriz viuda también lo ampara. Todo el poder que ha obtenido hasta ahora se convertirá en una cuerda que lo restringirá después que ascienda al trono. Además, el carácter inherente del primer príncipe es demasiado indeciso, y su princesa consorte pertenece a un clan real que carece de tolerancia. Hermano, por favor, considéralo con cuidado.

En la trama original, como el tercer príncipe bajó al primer príncipe de su alta posición, An Chensheng también fue suprimido, la casa Zhen Guo fue implicada y tuvo que pasar por días duros. Luego, el segundo príncipe aprovechó la oportunidad para hacerle una ofrenda de paz, sólo entonces An Chensheng pudo recuperarse con lentitud. Para ese momento, An Chengjie, quien había trabajado arduamente bajo el mando del séptimo príncipe, no le interesaba en lo más mínimo la situación de su hermano, y estaba felizmente revolcándose en la cama con el séptimo príncipe.

La expresión de An Chengsheng se tornó solemne.

—Le’er, ¿el octavo príncipe te dijo algo?

No, leyó los destripes[2] en la información que le dio el sistema. Regresó a la esquina y agitó la mano con desdén.

—Hermano, el futuro de la casa Zhen Guo está sobre tus hombros. Reflexiona acerca de lo que padre haría y pensaría, y pondéralo de nuevo. —El séptimo príncipe se encontraba en una posición sumamente alta gracias al emperador, y estaba cerca de caer muerto, los asuntos de la corte eran turbios como las mismas aguas fangosas; esta historia se había alejado demasiado de su curso original. En este momento, no sabía qué príncipe ascendería al trono al final, por lo que permanecer neutral era lo mejor. No quería admitirlo, pero como Yang Mingyong estaba con él, la casa Zhen Guo no debería cometer ninguna terrible ofensa, incluso sentía que podrían vivir sus vidas en paz.

An Chensheng miró a su hermano menor, quien se había alejado de él, perdido en sus pensamientos.

Llegaron al terreno de caza y una animada ceremonia de disparos dio inicio a la cacería. Cada sacrificio fue establecido, luego todos, junto con el emperador, alabaron al Cielo y la Tierra. La primera flecha fue lanzada y el emperador declaró que la cacería de otoño había empezado oficialmente. El primer príncipe tomó la delantera para entrar al espeso bosque acompañado por sus tropas, el rara vez visto octavo príncipe, lo seguía de cerca. Los otros príncipes reaccionaron ante esto reuniendo a sus tropas. Sólo el séptimo príncipe, quien había fingido estar enfermo, estaba encerrado en silencio en su tienda.

El duque Zhen Guo regresó a la tienda de su familia y vio a sus dos hijos acurrucados dentro.

— ¿Cómo es que ustedes no están cazando? —preguntó desconcertado.

Aunque nunca inquirió directamente, él sabía que su hijo mayor era cercano al primer príncipe, mientras que su hijo menor tenía al octavo príncipe que lo seguía como una sombra, era extraño que el día de ayer hubiese podido regresar a la residencia. Ahora, ni siquiera lo acompañaba durante la cacería, el duque Zhen Guo lo encontraba aún más difícil de creer.

An Chengsheng miró a Ye Zhizhou y dijo riendo:

—Hace demasiado calor, no me quiero mover.

—Peleé con el octavo príncipe —confesó con honestidad Ye Zhizhou sin que lo presionaran.

El duque Zhen Guo miró a su hijo menor sin decir palabra, tampoco preguntó por la razón. Luego salió sacudiendo la cabeza.

Dos horas después, un guardia bañado en sangre salió corriendo del bosque hacia el campamento. Pedía ayuda a gritos mientras corría, alarmando a todos. Apresuradamente lo detuvieron y le preguntaron cuidadosamente, ¡la respuesta que obtuvieron los dejó estupefactos!

—El sexto y cuarto príncipe peleaban por una presa, entonces… ¡entonces cayeron juntos por un acantilado! ¡Los príncipes octavo y primero tomaron un desvío para buscarlos pero en el caos de un derrumbe nos separamos!

La gente comenzó a hacer un alboroto. El emperador tenía sólo ocho príncipes en total, ahora dos de ellos habían caído por un acantilado mientras que otros dos habían sido separados de sus guardias, si algo malo llegase a ocurrir…

— ¡Búsquenlos, todos ustedes! —El emperador Yan golpeó el apoya brazos, su cuerpo tembló ligeramente debido a los caóticos altibajos de su estado de ánimo. — ¡Primero hagan que los príncipes restantes regresen! Lei Shihong, regresa a la capital. ¡Dirige al ejército aquí, ahora!

El aludido siguió las órdenes rápidamente y se fue galopando en su caballo.

La atmósfera relajada y animada del campamento fue erradicada, todos bajando sus cabezas sin atreverse a hablar. La mayor parte de los soldados que protegían el capamento fueron enviados a las profundidades del bosque. An Chengsheng estaba sumamente preocupado por la seguridad del primer príncipe y quería ir también, pero Ye Zhizhou lo detuvo.

— ¿Le’er?

—No vayas. —Podía distinguir débilmente la posición de la brizna de energía espiritual en el cuerpo de Yan Mingyong.

Frunciendo el ceño ligeramente, alejó a An Chengsheng de la multitud y le dijo en voz baja:

—La situación es un poco extraña, no te muevas por el momento.

Yan Mingyong claramente se encontraba en un campamento no muy lejos de ahí. Si el primer príncipe estaba trabajando con él, no deberían estar en peligro.

An Chengsheg arrugó el ceño. Dudó, pero, al ver a sus padres de pie a cierta distancia de ellos, dejó de solicitar ser incluido en el grupo de búsqueda.

La fogata ardió durante toda la noche. Cuando el amanecer llegó, los soldados regresaron gravemente heridos con los príncipes sexto y cuarto, inconscientes. No había noticias de los otros príncipes, como si éstos hubiesen desaparecido en el aire.

— ¡Sigan buscando! —El emperador Yan, quien no había dormido en toda la noche se veía demacrado. Sus ojos estaban inyectados de sangre y su voz estaba tan ronca que era irreconocible. —Encuéntrenlos con vida, o tráiganme sus cuerpos si están muertos, yo…

Una expresión que sacudió la tierra de repente se escuchó en las profundidades del bosque. Todas las cabezas miraron en esa dirección, sólo para ver humo elevándose por los cielos.

— ¡¿Qué pasó?! —El emperador Yan estaba alarmado. Se levantó y se acercó, sólo podía ver humo espeso y chispas de fuego alzándose a la distancia en el bosque. Sus ojos se llenaron de pánico. — ¿Por qué hay explosivos en el bosque?

Después de un corto silencio, muchas más explosiones se escucharon. Una gran cantidad de humo se elevó en sucesión por los aires mientras que el incendio forestal se hacía más grande. Gradualmente parecían rodear todo el campamento a medida que se fusionaban.

—No… ¡Mis príncipes aún se encuentran en el bosque! ¡Rápido, apáguenlo pronto! —Al ver el furioso fuego, el miedo le hizo mostrar una expresión de horror. Se acercó tambaleante, casi cayendo encima de Lei Shihong quien lo atrapó a tiempo. — ¡¿Quién lastima a mis hijos?! Estas bombas… ¡Séptimo! ¿Dónde está el séptimo príncipe? ¡Ven acá!

—Padre, ahora no habrá nadie más. —Yan Mingli avanzó desde el fondo de la multitud, su rostro retorcido en alegría enfermiza. —Sólo te queda este hijo. Señor Lei, padre se encuentra cansado. ¿Lo puedes ayudar a entrar a su tienda?

El emperador Yan volvió su cabeza, atónito.

—Lei Shihong, tú, tú…

Agachó su cabeza sin decir palabra, y sin cortesías «ayudó» al emperador a retirarse.

Todos los oficiales estaban asustados, pero sin esperar a que reaccionaran, los soldados se les acercaron repentinamente, rodeándolos.

Ye Zhizhou observaba cómo todo se desarrollaba de pie al fondo de la multitud. Tanteó de nuevo buscando la débil energía espiritual de Yan Mingyong de nuevo y las comisuras de sus labios se elevaron. Estaba seguro de que Lei Shihong no traicionaría al emperador, también tenía la certeza de que Yan Mingyong se encontraba totalmente a salvo en este momento, lo cual quería decir que todo lo que estaba sucediendo ahora… El emperador es bastante bueno actuando, ah.


[1] Trampa de miel: engaño de índole sexual.

[2] ¡Finalmente tuve oportunidad de usar esta palabra! :triunfoelmal: La verdad es la traducción de spoiler en español, y aunque no es muy de mi agrado usarla comúnmente, le encuentro mucha gracia. XD

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