La Princesa derriba banderas – Capítulo 64: Las preparaciones de la Princesa reencarnada

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


— ¿Qué tal este color?

Delgados dedos peinaban mi cabello. Levanté la mirada y los ojos de una hermosa mujer parada tras de mí, se enfocaba en el espejo. Podía verme a mí misma en la montura de plata del monóculo que ella llevaba en su ojo derecho.

—He hecho el color ligeramente más oscuro que el Sr. Belmar, pero el cabello de su alteza es tan suave que bajo el sol debería verse como el mismo.

En el espejo, mi cabello había sido teñido en un café un poco más oscuro que el de Klaus. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 63: La entrevista de la Princesa reencarnada (2)

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


—No importa. —Dijo padre después de ver mi sonrisa. Arrogantemente, el preguntó, — ¿Qué quieres? Escúpelo.

Inmediatamente, mi rostro se contrajo.

Por supuesto quería decírselo, de quién crees que es la culpa, pero me detuve. Ahora parecía que no tenía nada que decir acerca de mi conocimiento sobre el escorbuto, no quería salirme de mi camino en busca de problemas. Mientras más rápido terminara esta conversación, más rápido podría huir.

Fui directo al grano. —Las preparaciones están completas, por lo que me gustaría dejar el Reino. Solicito su permiso.

— ¿A dónde vas? Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 62: La entrevista de la princesa reencarnada

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


—Al fin. —dijo padre mirándome, cuando fui a su habitación tarde en la noche. Ni se preocupó de ocultar el desdén en su expresión o en su voz.

Mi expresión se crispó. ¿Qué quiso decir con al fin? Me tragué las palabras que tenía en la punta de la lengua y me senté donde se me indicó al otro lado del sofá.

Incluso si lo rebates ahora, solo te mirará en menos, me dije a mi misma, pero él tenía que abrir su boca y arruinarlo.

—Por favor tómate todo el tiempo del mundo mientras decides ponerte en acción. —dijo muy sarcásticamente. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 61- La petición de la princesa reencarnada (7)

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


Como medida preventiva contra el escorbuto, introduje el “chucrut”. Era repollo fermentado, utilizado frecuentemente como una guarnición en la cocina alemana.

Hacerlo era sencillo.

Primero, se remueve el corazón del repollo, el resto se corta en tiras y se frota bien con sal.

Transferir todos los jugos en un contenedor que haya sido desinfectado con agua caliente, y dejar un peso encima. Eso era todo.

—Todo lo que queda es dejarlo en un área fría donde el sol no pueda alcanzarlo por una semana para que fermente. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 60: La petición de la princesa reencarnada (6)

Traducido por Raine

Editado por Sakuya


—Maestro Julius.

— ¿Sí?

— ¿Cómo eran las provisiones en esa nave?

Parpadeó un par de veces sorprendido. He estado sentada con la cabeza gacha todo el tiempo, sin tomar parte en la conversación. Mi repentino interés debió haberlo sobresaltado, pero no trató de hacer preguntas graciosas y miró el documento en sus manos. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 59: La petición de la princesa reencarnada (5)

Traducido por Raine

Editado por Sakuya


[Nota del autor: Algunas descripciones son gráficas, por lo que debe estar prevenido.]

—Está eso, pero todavía no le he preguntado a la pri… la señorita Marie por qué me buscó hoy.

El maestro Julius sonrió con dificultad.

Era fácil decir por su expresión, ligeramente rígida, que se lo había buscado él mismo, como siempre era tan cortés y calmado, fue realmente reconfortante verlo un poco descompuesto, pero ahora no era el momento de sentarse y disfrutar del espectáculo. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 58: La petición de la princesa reencarnada. (4)

Traducido por Raine

Editado por Sakuya


No, no, no. Debo haber cometido un error, pensé.

Todo el tiempo mirando fijamente a la mujer.

Ella tiene un hermoso cabello negro y ondulado. Ojos ámbar en forma de almendra, cejas fuertemente definidas y rasgos finos esculpidos. Tenía labios rojos brillantes y una marca de belleza en el lado inferior izquierdo de su boca. Su cintura era pequeña, su pecho generoso y su figura excelente. El vestido azul oscuro de cuello alto que llevaba, era simple, pero hacía que su belleza se destacara aún más.

No había equivocación alguna, era la señorita Bianka. Continue reading

La Princesa derriba banderas Capítulo 57: La petición de la princesa reencarnada (3)

Traducido por Raine

Editado por Sakuya


Avergonzada, no podía soportar la mirada de Sir Leonhard. Miré hacia otro lado, poniendo mi vista en el paisaje.

Tao era un lugar accidentado.

Las casas asomaban por las pendientes empinadas, las carreteras sinuosas y las escaleras, dificultaban la navegación, por no mencionar que todas las casas parecían iguales con sus paredes blancas y sus techos de color naranja hechos de ladrillos sin esmaltar.

—Es como un laberinto. —Me dije a mí misma. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 56: La petición de la princesa reencarnada (2)

Traducido por Raine

Editado por Sakuya


¡Déjame atrás, me iré sola!

Si fuera así de simple, no sufriría ninguna dificultad…

Incluso conectado por tierra, no era una distancia que pudieras caminar. No sé la distancia exacta, pero hay miles de kilómetros desde la capital de Nebel hasta la frontera de Flamme, y ésa es sólo la distancia lineal. Si calculo los altibajos, los giros y las vueltas, la distancia sería aún mayor.

Sep, no sucederá. Demasiado lejos.

No teníamos muchos modos de transporte de fantasía, como montar en dragones o teletransportarse a través de círculos mágicos. Lo mejor sería ir en carruaje, pero los trámites serían un gran dolor, ya que ir a Flamme por carretera me llevaría a través de dos países, Wind y Sckellz. Continue reading

La Princesa derriba banderas – Capítulo 55: La petición de la princesa reencarnada

Traducido por Yousei

Editado por Sakuya


El mapa crujió cuando se extendió sobre la mesa. El guante blanco de Sir Leonhard presionó la parte de abajo del mapa, como si estuviera alisando el pliegue.

Sir Leonhard y yo, éramos los únicos en el área de descanso adyacente al invernadero.

Los magos se encontraban entrenando, yo le había pedido a Klaus reunir información para mí. Últimamente, Sir Leonhard había estado siendo mi escolta, pero Klaus no reclamó ni una sola vez. Continue reading