Mi prometido ama a mi hermana – Arco 4 – Capítulo 3

Traducido por Kavaalin

Editado por Sakuya


—Quiero que protejas a mi hermanita.

Cuando le dije eso, Cuervo sólo ladeó su cabeza mientras hacía una expresión de sorpresa. Seguidamente, mientras seguía en esa pose, me preguntó,

— ¿Por qué?

—Porque quiero protegerla.

Cuando le respondí, ladeó su cabeza aún más. Ese movimiento parecía algo extraño. Debido a que estaba envuelto en mantos negros, lucía como un mago o un títere de tamaño natural.

Recientemente, Cuervo venía a mi habitación cada día sin falta. A diferencia de la primera vez que entró sin permiso, ahora golpeaba concienzudamente el cristal de la ventana con su pico y esperaba a que le abriera, sin embargo, todavía no sabía cómo lograba pasar a través de los barrotes de hierro. Si mis ojos se apartaban de él por un instante, antes de que me diera cuenta, en el siguiente segundo, se encontraría parado en medio de la habitación. Y al mismo tiempo habría tomado su forma humana.

—Bien, de acuerdo. Ya que así lo deseas.

Cuervo se echó a reír con una pequeña sonrisa hechizante. La expresión ilegible y artificial que estaba haciendo era algo similar a la de Soleil, pero pensaba que esta parecía más humana y ese desequilibrio me recordó que no sabía la verdadera naturaleza de este ser. Diciéndolo cruelmente, me pregunto si podrías decir que parecía inquietante.

—Pero es extraño. ¿Por qué atesoras tanto a esa hermanita?

Caminando sin rumbo por la habitación, su apariencia, mientras revisaba la cómoda y la estantería como si no fuera gran cosa, no era tan diferente de cuando era un ave. Por eso sentía que eso probaba que el pájaro y el hombre eran el mismo ser.

— ¿No crees que una hermanita es una existencia que debería ser atesorada?

Cuando respondí esto, Cuervo se tiró en la cama donde yo estaba sentada y rio.

—Bien, supongo que sí. Pero, ¿sabes? eso, creo que es un sofisma.

— ¿Un sofisma?

—Sip. Decir ya que es una hermanita, debe ser atesorada, es solo un fragmento de la verdad.

Creía que él era mayor que yo. Pero según lo que había visto, también tenía la corazonada de que era considerablemente más joven. Si te fijabas bien, sus rasgos eran los de un chico joven, pero en el momento en que pensabas eso, mostraba una expresión madura. Realmente creía que era un hombre misterioso.

—Te gusta tu prometido, ¿verdad? ¿No es ella tu rival amoroso?

Dijo el hombre tirado en la cama mientras levantaba sus ojos almendrados.

— ¿Te había hablado de Soleil?

—No. Pero puedo saberlo sólo con mirar.

Cuervo se rio alegremente. Realmente me pregunto desde dónde miraría. Al menos nunca he intercambiado palabras con Soleil delante de él. En primer lugar, Cuervo aparecía en mitad de la noche y como solo venía a mi habitación, aunque dijera que me observaba, en realidad no sentía que ese fuera el caso. Tal vez, ¿durante el día tomaba una forma diferente? Pensé en preguntarle, pero, de repente, me di cuenta de que él no era el tipo de hombre que respondería obedientemente a ese tipo de preguntas con honestidad.

—Decir es porque ella es mi rival en el amor no lo convierte en una razón suficiente como para no atesorarla…

Al menos ese era el caso para mí. Para la yo, que sabía lo que pasaría de ahora en adelante, había una razón para atesorarla. Esta vez también era igual. Para no perder a mi hermanita, haré las cosas que deban hacerse. Eso era todo. Y así, usaré las cosas que puedan ser usadas. Al igual que la última vez.

—Además, ¿no dijiste que no sería necesaria una compensación? ¿Qué me tenderías tu mano?

—Bueno, ciertamente lo dije. No necesito de ningún pago. Me refiero a pago monetario, eso sí.

—…

—No pongas esa cara. Cumpliré mi promesa. Pero no he escuchado tu respuesta.

Cuervo se levantó bruscamente y puso su cabeza en mi regazo, comportándose como un niño mimado.

—Quiero un motivo.

— ¿Un motivo?

—Un motivo para que yo haga un movimiento.

El aire se congeló. Lo sentía. No era ni cálido ni frío, por así decirlo, era como si hubiese sido atravesada por un par de ojos que eran como dos piedras negras. Era como si estos me dijeran que no me permitirían evadir la pregunta.

—Una vez…

— ¿Mm?

—Una vez, mi vida fue salvada por mi hermanita.

Es cierto. Y por eso, difícilmente puedo abandonar a mi hermanita. Me siento en deuda con ella. Tengo la obligación de proteger a esa frágil hermanita.

—En mi infancia, hubo una ocasión en la que estuve a punto de ser pateada por el caballo al que cuidaba.

Dije que cuidaba del caballo, pero no es como si lo hubiese hecho con seriedad. De vez en cuando, iba a los establos para tomar un respiro de mis estudios y ayudaba al mozo de cuadra, pero en verdad sólo le daba una mano. En realidad se podría decir que me metía en su camino. Yo también lo pensaba. Y por eso, todos los que se encontraban ahí en ese momento eran descuidados. Usualmente ese era un caballo dócil, nadie pensaba que algo así sucediera. El mozo de cuadra también estaba a mi lado, sosteniendo la brida del caballo. Por eso, nadie esperaba que el caballo levantara sus patas delanteras, asustado porque yo tropezara con una piedra y me cayera delante de él.

¡Hermana!

Recuerdo claramente las manos de mi hermanita cubriéndome la espalda. Mi hermanita no estaba ahí desde el principio, simplemente pasaba cerca por casualidad. Como de costumbre, había estado enferma y postrada en cama hasta hace unos pocos días y probablemente ya que no era bueno para su salud permanecer siempre encerrada en su habitación, sus sirvientas la sacaron a pasear para que se ejercitara un poco. Ahí, ella me vio, a punto de ser pateada por el caballo. Realmente solo sucedió por casualidad. Entonces ella trató de protegerme tanto como pudo.

El caballo relinchó y su enorme figura se cernió sobre nosotras. Yo, que ni siquiera podía moverme por el miedo, estaba siendo protegida por mi muy pequeña hermanita. En el momento crítico, si el mozo de cuadra no hubiera tirado de la brida al darse cuenta de la situación, la cabeza de mi hermanita seguramente habría sido golpeada por el caballo. Eso probablemente no hubiera terminado bien.

— ¿Eso es todo?

Cuervo, quien estaba escuchando mi historia mostró una expresión de asombro.

—Sí, eso es todo.

Pero eso era más que suficiente. En aquellos días, debido a que mi enfermiza hermanita había estado aislada la mayor parte del tiempo, apenas intercambiaba palabra alguna con ella. A pesar de que una cierta distancia había nacido porque ella era una hermana de una madre diferente, ya que estábamos separadas físicamente, había incluso menos ocasiones para que nos pusiéramos en contacto. Sabía que tenía una hermana pequeña, pero no era muy consciente de su existencia. Ya fuera que ella estuviera o no, pensaba que daba igual. Y, aun así. Esa niña, me llamó hermana y trató de protegerme. Hasta el punto de no importarle utilizar su cuerpo.

—En resumen, te conmovió su amabilidad.

—Sí… Tal vez sea por eso.

Silvia me protegió en el calor del momento, cuando volvió en sí y vio que las dos estábamos a salvo, comenzó a temblar un poco. Apretó sus extremidades excesivamente indefensas y delgadas y se lanzó hacia mí, gritando que había sido aterrador. Es por eso que abracé ese cuerpecito mientras hacía una promesa. Juré que protegería a esa pequeña y frágil hermanita. La próxima vez que algo sucediera, pensé que yo debía protegerla. Y aun así.

—Jaja, bien… Está bien, muy bien.

Un par de ojos negros como el carbón miraron en mi dirección. No sabía lo que estaba pensando, pero sus afilados ojos se habían suavizado, se relajaron con alegría.

—Bien, entiendo. Protegeré a tu hermanita. Ya que no me disgustan esas emociones humanas, —dijo Cuervo mientras jugaba y frotaba su nuca sobre mi regazo. Cuando, por un segundo, le acaricié instintivamente la frente, Cuervo hizo una expresión absorta y después rio con satisfacción.

Solo me quedaba un poco de tiempo antes de graduarme de la academia. Si las cosas continúan así, sin que nada extraño suceda, Soleil y yo nos casaremos. Luego, después de tres años, ese verano volverá. Ese verano donde Silvia será atacada en un robo y muera. Esta vez, me pregunto ¿qué demonios va a pasar? ¿Podré hacerlo bien? Estoy asustada. Creo que sólo es miedo. Pero, si no lo hago bien, seré condenada por Soleil nuevamente.

♦ ♦ ♦

El día en que Soleil y yo nos casamos, Silvia tomó parte en la ceremonia como familiar.

Después de la ceremonia, nos reunimos afuera de la iglesia donde se había preparado un pequeño jardín y recibimos bendiciones de nuestros parientes y viejos amigos. Mi hermanita se paró ante nosotros con mis padres y nos felicitó con una sonrisa. Sean felices, dijo ella mientras reía. A pesar de ser mi propia ceremonia de boda, solo recordaba con claridad la apariencia de mi hermanita. Sus cabellos plateados estaban sueltos y llevaba un lápiz labial rojo claro que atraía la atención de uno. Se veía realmente atractivo en su blanca piel. Al igual que en la fiesta de té donde los dos se conocieron por primera vez, ella llevaba un vestido beige cercano al blanco y mostraba una pequeña sonrisa. La figura efímera de la pequeña y delicada hermanita que no salía mucho de casa llamaba la atención y destacaba mucho más que yo, la novia.

Soleil agradeció las felicitaciones que expresó Silvia. A mi lado, ese par de ojos fríos se suavizaron un poco. Pero el rostro que vi de perfil tenía un tinte de lamentación que no se podía ocultar. No podía estar con la persona que amaba. Una vez más, se estaba dando cuenta de esto. No podía mirar su rostro por más tiempo y cuando levanté mis ojos repentinamente, por encima de mi cabeza vi a un pájaro negro volando en grandes círculos. Como si se estuviera riendo de mí.

—Cuervo…

Soleil, quien escuchó mi murmullo con sus afilados oídos, inclinó la cabeza con expresión perpleja. Cuando negué con la cabeza y dije que no era nada, lo dejó estar, reprimió un bostezo y lo descartó con un aburrido ya veo. Era como si no tuviera ningún interés. Como si no valiera la pena preocuparse por eso. Y entonces, su mirada una vez más se volvió hacia mi hermanita.

Hoy debería haber sido el día más feliz de mi vida. La yo de la primera vida ciertamente había creído eso. Tomó varias semanas elegir el vestido de hoy. Y sin embargo, como todavía había una parte de este con la que no me sentía satisfecha, lo bordé yo misma. Cada vez que insertaba la aguja, sentía que daba un paso más hacia la felicidad. Mi boca sonreía ampliamente mientras pedía ese deseo. Pero, si observabas atentamente la situación como yo lo estaba haciendo ahora, podrías ver qué Soleil no tenía el más mínimo afecto hacia mí. Para no dejar que nadie lo sintiera, para no dejar que nadie se diera cuenta, fingía que todo estaba bien, pero yo sabía que en realidad él me encontraba molesta y que estaba cansado de mí. Hasta ese punto, hasta ese extremo, no era amada por Soleil.

Mientras observaba el perfil serio de Soleil quien había prometido amor eterno ante Dios, me di cuenta de que este hombre era capaz de engañar incluso a Dios. Era una persona que sellaba su amor por el bien de la política. Una persona que elegía defender sus tierras y su gente en lugar de amar. De esa manera, se puede decir que, dado que podía controlar sus emociones y tomar decisiones racionales, era la figura ideal para un administrador. Las personas que perdían de vista su camino por amor no eran pocas. Pero él, nunca haría eso. Él me eligió por ese motivo. Y era de esa persona de la que me había enamorado. Incluso cuando veía su apariencia que se podía interpretar como frialdad, no había forma de que mis sentimientos cesaran. Por eso, ante Dios, hice un verdadero juramento. Seguiría amándolo en todo momento. Incluso si él no me amara, yo podría jurar por el amor de dos personas. Al hacerlo, tal vez algún día llegarían tiempos gratificantes. Y así, me convertí en la esposa de Soleil.

Creo que mi tercera vida, en comparación con las anteriores, transcurrió en días abrumadoramente más tranquilos. Al hacer los preparativos para ese día de verano, también llevé una vida social como la esposa de un Marqués, cumpliendo con mis deberes como cónyuge de Soleil sin cometer ningún error. Todo era para evitar el incidente que sucedería durante el verano del tercer año. Era necesario construir conexiones personales y, además, fortalecerlas. Trabajé vigorosamente para hacer los arreglos necesarios y sentar las bases.

—Ya que fuiste tú, Ilya, quien me lo dijo, los busqué, pero ¿qué diablos quieres hacer con un grupo tan pequeño de bandidos?

Cuervo inclinó su cabeza, desconcertado. Pero había cooperado sin mayor presión, mientras yo eludía su pregunta de manera ambigua y no le daba ninguna razón.

—No sé lo que estás tratando de hacer, pero de todos modos, ya que estoy aburrido, darte una mano no es ningún problema, —dijo con una sonrisa.

Y luego, un día. Ocurrió un incidente imprevisto. Cuando llegué al lugar a donde me había mandado a llamar porque Soleil tenía algo de qué hablar conmigo, descubrí que también había traído a mi hermanita. Silvia tenía una expresión pálida y rígida y Soleil estaba de pie frente a ella como para protegerla. Cuando observé sus figuras preguntándome qué pasaba, Soleil me habló con un rostro solemne no diferente del habitual.

—Silvia no tiene la culpa…

Iniciando la conversación abruptamente con esas palabras, primero que nada, Soleil instó a mi hermanita, cuya complexión era mala a sentarse. Pero Silvia negó en silencio con la cabeza. Las lágrimas se acumulaban en sus grandes ojos, como si estuviera soportando algo, cerraba los labios con fuerza como si estuviera a punto de llorar en cualquier momento. Embargada por un presentimiento, mi espalda tembló un poco.

—Ella está embarazada…

Soleil, quien repentinamente inhaló profundamente, declaró esto con una voz desprovista de cualquier entonación.

— ¿De quién…?

Mis palabras murmuradas cayeron dentro de la amplia sala de estar. Lo sabía en mi mente, pero mi boca no podía terminar de comprenderlo y se movió involuntariamente.

—Silvia está embarazada de mi hijo.

Esta vez, cuando las palabras fueron dichas claramente, mi mente se quedó en blanco. Literalmente de blanco puro. Solo estábamos los tres en la sala de estar que había sido vaciada de gente de antemano. Es por eso que mi respiración inestable se escuchaba claramente. La voz que finalmente logró soltar las palabras ¿por qué? temblaba enormemente. Las palabras temblorosas que dije como si estuviera escupiendo un trozo de piedra desde la profundidad de mi pecho rodaron sin ningún significado.

Silvia tenía un cuerpo frágil, se había llegado a la conclusión de que probablemente sería difícil para ella querer tener hijos. Por esa razón, ella no tenía un prometido. Dentro de la sociedad aristocrática donde se decía que dar a luz a un heredero era el papel de la mujer, ella estaba en una desventaja abrumadora. Se suponía que era el caso. Hasta ese momento.

Sin saber qué hacer, repetía ¿por qué? Como una idiota. Con una voz que parecía estar a punto de desaparecer, Silvia respondió con un murmullo.

—Hermana, lo siento.  —Mientras mantenía su figura en el rabillo de mi campo de visión, mis ojos se movieron hacia el rostro de Soleil. Estoy segura de que hoy era nuestro aniversario de boda. El aniversario de nuestro segundo año. Solo habían pasado dos años.

Mientras yo hacía los arreglos para enfrentar el verano del tercer año, en un lugar del que no tenía idea, esos dos tuvieron repetidas reuniones de amantes.

El único que mantuvo su compostura en ese momento fue probablemente Soleil. A pesar de que esto podía contar como una infidelidad, él lo había revelado con una voz que no mostraba el más mínimo sentimiento de culpa.

—Estoy enamorado de Silvia.

En mi vida anterior, y en la anterior a esa, esas fueron las palabras que no recibí ni una sola vez. Sin importar cuánto me comprometí, sin importar cuántas veces le dije a Soleil que lo amaba, esas palabras nunca me fueron devueltas, ni una sola vez. Esas palabras, ¿mi hermanita las obtuvo solo porque era Silvia? ¿Construiría una familia feliz mientras yo literalmente ni siquiera pude sostener en mis brazos al niño que di a luz? Esas cosas, eran las que originalmente yo debería de haber conseguido.

Grité estruendosamente. Como si mi grito pudiera hacer añicos el mundo. Aunque sabía que una cosa tan estúpida nunca sucedería.

♦ ♦ ♦

—Ilya, ¿por qué lloras?

Estaba tendida en el suelo, en posición fetal, cuando una voz extrañamente dulce me habló desde arriba. Cuando miré, el hermoso rostro de Cuervo estaba justo ahí. En ese momento, cuando me oyeron gritar, los escoltas irrumpieron en la sala. Inconscientemente busqué la figura de Al, pero luego recordé que después de casarme, lo dejé en casa de mis padres. Cuando le dije que protegiera a mi hermanita en lugar de a mí, su rostro parecía dolido por un segundo antes de lograr borrar su expresión. Después de haber irrumpido en la habitación, el escolta de la casa del Marqués con quien nunca había intercambiado ni una sola palabra me tomó en brazos mientras todavía estaba confundida y conmocionada, luego me dejó en mi habitación y cerró la puerta desde el exterior.

—Cuervo, Cuervo…

Si se me permite dar una excusa, entonces diría que en ese momento, seguramente me encontraba en mi límite. Yo, que había sobrepasado mis puntos críticos muchas veces, que había probado la verdadera desesperación, en ese momento, me aferré a la persona más cercana que me ofreció una expresión amable, Cuervo. Por eso, le hablé sobre el camino que estaba siguiendo, sobre todo lo relacionado con los incidentes que no podía percibir como realidad. Seguramente, debo haber deseado que alguien me compadeciera y me mostrara algo de compasión. Deseaba que alguien me consolara “te has esforzado soportando todo sola”. Y luego, deseaba que me dijeran “Ya no necesitas preocuparte”. Cualquier cosa estaba bien, solo quería una razón para seguir viviendo en esta cruel realidad.

—Ilya, Ilya…

Después de escuchar hasta el final la historia que le conté mientras sollozaba convulsivamente y escupía palabras poco a poco, Cuervo pronunció mi nombre. ¿Creería en una historia tan absurda? Pero yo quería que lo hiciera. Sí no lo hacía… Un dedo delgado recogió mi barbilla. En mi campo de visión, el cual había sido elevado a la fuerza, el rostro de Cuervo apareció. Con respecto a lo que estaba pensando este rostro blanco que era como una máscara, nada podía leerse de su expresión. Su par de ojos negros como el carbón reflejaban mi expresión de llanto y ansiedad.

—Si lo que dices es verdad, entonces…

Cuervo cortó sus palabras en ese punto y me miró intensamente a los ojos. Era como si intentara asomarse a las profundidades de mi corazón. Cuando pensé que, como era de esperar, no lo creería, mi corazón se quebró, pero luego fue sanado con sus siguientes palabras. Sin embargo, estas no fueron ni de simpatía ni de amabilidad.

—Es casi como estar en el infierno.

Lamiendo las lágrimas derramadas en mis mejillas, Cuervo se echó a reír.

—Hey, Ilya. El lugar llamado infierno, es donde van los pecadores, ¿verdad?

— ¿Pecadores…?

—Las personas que cometieron pecados caen a ese lugar después de su muerte, ¿no? Y luego, ahí reciben su castigo, ¿no?

— ¿Ellos reciben…?

¿Su castigo…?

—Si este es el infierno. Si estás recibiendo tu castigo. Entonces, ¿qué clase de pecado cometiste?

Los fríos dedos de Cuervo agarraron con fuerza mis manos como si estuviera rasguñando una alfombra y me sujetó desde arriba.

— ¿Por qué esto te está pasando a ti y solo a ti? ¿Por qué solo eres tú quien repite lo mismo?

Varias gotas de agua cayeron en las manos de Cuervo que cubrían mis dedos temblorosos. Si esto era un castigo. Si esta era la indemnización por cometer un pecado. Entonces mi pecado seguramente debe ser haber deseado mi propia felicidad. Porque, en otras palabras, significaba lo mismo que desear la infelicidad de Soleil y Silvia. Ciertamente, la yo de mi primera vida estuvo encantada con la muerte de Silvia. ¿Pero era un pecado digno de dar lugar a este gran tormento?

—Puede ser que tú, ¿crees que eres la única infeliz…?

¿Cómo respondí a la pregunta de Cuervo? Ya no me acuerdo. Lo que recuerdo, es mi propia figura parada completamente sola en mi habitación.

Sin embargo, señorita, usted no es del tipo de persona que elegiría terminar con su propia vida.

Eso era lo que había afirmado la voz de Al. No obstante, siempre me encontraba ansiosa y, después de mi casamiento, nunca mantuve una herramienta afilada dentro de mi habitación. Porque temía a la posibilidad de lastimarme a mí misma. Ya fueran tijeras, cuchillos o navajas, no mantuve nada de eso en mi habitación. Entonces, trencé una cuerda con las sábanas que había rasgado con mis dientes.

No estaba cuerda. No estaba cuerda, pero entendía completamente lo que estaba haciendo. El bebé que nunca podría abrazar ni una sola vez, mi hermanita seguramente lo sostendría entre sus brazos. Cuando me imaginaba el rostro de Soleil mientras sonreía de felicidad al mirarlos, era fácil llevarlo a cabo. Ya se había terminado. Ya había perdido mi propósito. No podía ver la apariencia feliz de ese niño, no podía ver a Soleil construyendo un futuro con otra persona. Si era un castigo, si era la indemnización por haber cometido un pecado, entonces… Esta realidad simplemente continuaría. Un repentino completo giro de los acontecimientos no ocurriría. Coloqué la cuerda alrededor de mi cuello. Las puntas de los dedos de mis pies se deslizaron de la silla en la que estaba parada.


[Kavaalin: Este arco y, en especial, esta muerte siempre me parten el corazón. TAT

PD: Los siguientes capítulos de este arco argumental serán resúmenes bastante rápidos de las siguientes vidas de Ilya hasta llegar a la actual, en el sexto arco, (el quinto arco es como un ¿spin off? de Soleil.)]

[Sakuya: Como odio a Soleil y a la hermana, si desde un principio no podían estar separados, qué necedad había de herir tanto a Ilya, no lo entiendo, todos son una bola de …. Buuu esta novela me mata T_T]

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7 thoughts on “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 4 – Capítulo 3

  1. Shion1993 says:

    Despues de leer todas estas vidas la realidad es que aquí hay 3 personas infelices. La Hermana menor, Soleil y nuestra protagonista(sobre todo ella). Pero las ratas son la hermana y Solei. Especialmente la hermana, aunque esté enamorada de Soleil ella debía mantener la distancia con él, y en todas las vidas ella jamás hizo eso. Siempre mantenía encuentros secretos mientras nuestra prota si reprimía sus emociones……porque ella es la unica que se sacrifica??? Espero por la reencarnación en donde nuestra prota mande a todos a la mierda. Ahh es probable que el final feliz de Ilya sean con Al pero igual me encanta el Cuervo jeje

  2. Asiren says:

    esta novele duele con cada capitulo, lo peor es que solo Al y en cierta medida el cuervo son honestos con ella. si alguien me va a decir que lso padres no estaban a favor o les daba igual no le creere.

    gracias por los capitulos.

  3. zafiro says:

    ¿cual es el pecado de Ilya? no lo entiendo, me enojan esos dos.
    mas Soiler por actuar siempre digno engañando a su esposa con su hermana.

  4. Franco says:

    Yo sigo aqui con la esperanza de que ella logre de alguna manera salir del purgatorio, con fe todo se puede (comentario de un fanatico del shonen).
    Como odio al tipo actuando todo correcto y digno, expresando su odio a Ilya sin razon alguna, porque vale no la amas pero decidiste casarte con ella no importa el motivo como minimo tenes que respetarla y la hermana no es digna de mi comienza y de la de ninguno, es mas siento que sus muertes en las otras vidas de Ilya no ocurrieron y fueron maquinaciones para que el otro tuviera una excusa para deshacerse de ella.
    Cayendo en cuenta en su segunda vida el la culpo de haber tenido un amorio para que el termine haciendo lo mismo en esta vida.

  5. Resa Rin says:

    En serio en serio odio con el alma a este par.
    Sé que aquí hubo un intento para hacer ver “mejor” a Solei al decir que eligió su deber sobre el amor.
    Pero lo cierto es que no lo hizo, es un bastardo egoísta e imbécil que quiere tenerlo todo. Se casa con Ilya por seguridad de sus tierras, pero sigue consumando su “amor” durante todo ese tiempo.
    Y la zorrita manipuladora esa tampoco es mejor. Ella está aprovechando en grande que “es débil” para que Ilya no le haga nada. Me cae que lo de ir a la boda casi vestida de novia fue a propósito.

    Uggghhh los odio. Espero que Solei encuentre una muerte lenta y dolorosa. Y, en cuanto a su spin-off, ¿por qué siento que me va a causar bilis negra?

    Quisiera agradecerles por el capítulo pero… No puedo. T-T Ilya….

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