¡No quiero ser princesa! – Capítulo 11: Su primer amor


En un abrir y cerrar de ojos los días pasaron, y la noche del último baile de mascaradas al que voy asistir llegó.

Sobre todo por un sentido del deber, teñí mi pelo de negro con magia, me escapé del castillo y me dirigí hacia el lugar.

Ni siquiera había llegado, pero no pude evitar querer volver a casa.

Antes de entrar en el lugar, al confirmar que no había ojos observando me puse la máscara.

En lugar de un boleto para el evento de hoy fue una máscara desagradable con un motivo de mariposa.

El color dorado brillaba en la luz y traía recuerdos de mi color de cabello original, convirtiendo mi estado de ánimo en melancolico.

Después de presentar mis respetos a los presentes, todo habría terminado.

Mientras me decía eso a mí mismo, entré en el salón de baile.

Como yo estaba un poco tarde, la fiesta ya había comenzado, y vi a hombres y mujeres en máscaras charlando agradablemente aquí y allá.

Sólo podía pensar que cualquiera de esos rostros estaba cubierto de forma similar a la mía, y tuve problemas para contener la náusea que sentía levantarse.

En el momento en que se dieron cuenta de que yo llegaba, me enviaban miradas amorosas de aquí y de allá por el pasillo.

Querer hacer contacto visual. Querer ser llamado. Era ese tipo de mirada descarada.

Si fuera el yo de antes, habría elegido a uno de ellas con quien no había dormido antes y la habría llamado. Pero ya no haría esas cosas.

Ignoré las miradas que sentí y busqué los patrocinadores del evento. Sabía que eran los únicos que llevaban una máscara negra.

Después de terminar mis saludos, regresaría a casa sin demora, justo cuando pensaba eso.

De repente vi a esa chica en las profundidades del vestíbulo.

― !!

――――― Pensé que mi aliento se detendría ante el impacto.

A pesar de que llevaba una máscara era definitivamente hermosa. Su delicada figura y su postura recta. Todos y cada uno de sus movimientos eran encantadores. El ambiente digno que trajo a ese lugar era casi como si su entorno fuera diferente del resto.

En cada sentido se sentía fuera de lugar, y ella estaba sola ahí con una máscara de plata.

No había nadie a su alrededor. Por supuesto.

El espacio que ocupaba era el área donde la gente iba a tomar comida.

Las personas que vinieron a esta fiesta nocturna eran en su mayoría personas que trataban de tener relaciones sexuales con los extraños que asistieron, por lo que, fuera de su propósito no entrarían en ese espacio.

Ellos fueron capaces de obtener bebidas de cualquier lugar, y porque encontrar un socio era más importante todos se reunieron en el vestíbulo.

El área de comida y bebida estaba preparados para guardar las apariencias, ya que era una fiesta por la noche después de todo.

En ese lugar con modales apropiados y divirtiéndose disfrutando de la comida, junto con su apariencia era inusualmente conspicua.

Narumi
Conspicua, que goza de gran prestigio.

Nunca antes había visto a esa chica.

Esencialmente por mi posición, una vez que estaba involucrado con alguien lo recordaría.

Incluso si ocultaran su rostro con una máscara, con su color de ojos o cabellos, su atuendo o la construcción de su cuerpo, o sus gestos y comportamiento, si compilaba esa información exhaustiva era fácil identificar su identidad.

Pero, no importa cómo busqué en esos recuerdos, su figura no existía.

Como si fuera capaz de olvidar.

Si la conocí una vez, no podría olvidar a una mujer tan impresionante.

Puedo declararlo.

Probablemente hecha de un material blando, siempre que se movía el vestido plateado de la niña brillaba en la luz. Su largo pelo color marrón pálido que llegaba hasta la cintura servía para adornarla.

Después de tomar una respiración profunda, me di cuenta de que estaba encantado por ella.

Como despertándome de un sueño, de repente me di cuenta de los alrededores, y comprendí que los hombres que la rodeaban también eran conscientes de ella como yo. Era natural.

Le echaron un vistazo de aquí y allá, deseando hacer contacto visual con ella de alguna manera, pero, absorta en la comida, ni siquiera notó a esos hombres.

En ese momento, después de haber estado totalmente centrada en comer, la chica de repente dejó de moverse.

Con una curiosidad insoportable sobre su estado, mientras seguía observándola, suavemente acarició las comisuras de sus labios en una sonrisa.

Qué linda..!!

Con una sonrisa tan sencilla que expresaba su alegría, pensé que mi corazón estaba en un vicio.

No podía ver su cara a causa de su máscara.

Pero sentí que esa sonrisa del fondo de su corazón sacudía algo dentro de mí.

Mirándola, estaba completamente hechizado por ella.

Pero parece que no fui el único en verla sonreír, y pude sentir la presencia de los hombres que la vieron acercarse más a ella.

Los hombres que no eran yo se acercaban a ella.

Sólo por pensar eso, la rabia hervía desde el fondo de mi estómago.

――――― No lo permitiré.

Reflexivamente pensando eso, envié a los hombres una mirada de contención.

Entonces, caminé hacia ella.

Al recibir mi mirada, los hombres detuvieron sus movimientos de inmediato.

Sin dejar salir esa abertura, me acerqué a ella.

Ella no me notó en absoluto.

Había estado disfrutando de la comida para satisfacer su corazón, pero como si se diera cuenta de algo, levantó de repente su rostro.

En pánico, corrió hacia el vestíbulo.

Nos cruzamos el uno al otro por un momento.

Más de lo que no quería hacer contacto visual conmigo, perdí mi paciencia en ella que ni siquiera era consciente de mi existencia.

Quería que me reconociera.

Esos sentimientos se hincharon, y aunque sabía que estaba en contra de las reglas, antes de que yo lo supiera ya la había llamado.

― Milady.

Reaccionando a mi voz, ella detuvo sus piernas y se volvió.

Viendo los ojos con las hermosas pupilas de amatista que yacían profundamente dentro de la máscara, me quedé paralizado por un momento.

Sentí como si mi corazón estuviera saltando y golpeando fuertemente.

― ¿Tienes negocios conmigo?

Su suave y gentil voz golpeó contra mis oídos. Esa voz era cautivadora.

Mirándome como estaba perplejo, ella no soltaba sentimientos de asco o astucia hacia mí que había ignorado las costumbres.

Sintiéndome aliviado, inmediatamente doblé mi rodilla.

No importa que, no quiero dejarla escapar. Lo pensé tan instintivamente.

Deliberadamente creando una sonrisa encantadora, hablé con la mayor cortesía posible.

― Si contigo. Buenas noches, milady. Creo que esta es la primera vez que te veo, pero ¿has asistido aquí antes?

― Buena noches. Es un placer conocerte. Como has dicho, esta noche es mi primera en este baile de mascaradas. No estoy familiarizada con la etiqueta, así que escapé por aquí. Pero para saber que es mi primera vez aquí, usted debe saber mucho. ¿He hecho algo mal educado?

Incluso mientras lo decía, su confianza estaba completamente desbordada.

Probablemente ni siquiera consideró que pudiera cometer el más mínimo error. Pensé que su comportamiento digno era encantadoramente hermoso, e infería que era de una noble familia de alto rango.

No importaba cómo yo la mirara, ella no parecía ser el tipo de persona que venía a este tipo de lugares.

Una vez más, desesperadamente busqué a través de mis recuerdos, pero no pude encontrar ninguna información que coincida con ella.

― Maleducado, nada de eso. Sus modales son perfectos. No es eso, pero es mi primera vez que conozco a alguien de tanta belleza.

Haciendo uso libre de las palabras floridas, traté de captar su interés.

Tomando su mano, dejé caer un beso. Tocando su suave piel, mi cuerpo naturalmente se calentó.

Esta fue la primera vez para mí.

― ….Eres experto. Estoy usando una máscara, no debería ser capaz de decir si soy hermosa o fea.

― Aún así. Su exuberante elegancia y su comportamiento me decían que eras una mujer muy hermosa.

Tal vez si no me daba cuenta de ella, algún otro hombre se la habría llevado.

Sólo pensar en ello me dio escalofríos.

No quería dejar que ningún otro hombre la tomara. Y sobre todo, quería conocerla mejor.

Con esos sentimientos, le hablé desesperadamente.

Con una chica que realmente deseaba, nunca supe que podía hablar palabras sin fin.

Pero ella tomó un desarrollo inesperado.

― ….¿Y? Me pregunto si está bien para mí preguntar la razón por la que me llamaste.

En medio de la conversación, habló como si me interceptara.

Por un momento, pensé que se estaba negando y escalofríos corrió por mi espalda, pero no parecía ser el caso.

Con una expresión que decía claramente que era molesto y con palabras para proceder ya, me llené de asombro.

Ciertamente, el que ignoró las reglas y le habló primero fui yo, pero nunca pensé que haría lo mismo.

Ella era diferente de todas las mujeres que he visto hasta ahora.

Mientras la miraba atónito, algo que se endurecía dentro de mí comenzó a desenredarse.

― Fufu, eres una persona apresurada. Estaba pensando que quería conocerte un poco más en detalle, es todo. No tengo otro objetivo que eso.

― ¿De verdad?

Antes de que me diera cuenta, empecé a hablarle a ella de manera normal.

Estaba dudando de que pudiera sentirse incómoda, pero en vez de eso parecía mostrar alivio.

En un mejor estado de ánimo por eso, empecé a solicitarla con más entusiasmo.

Por supuesto, estaba hablando en serio. No recuerdo haber apelado tan desesperadamente a una mujer antes.

― Que dura. ¿Dudas de mi? De verdad sólo quería conocerte…. En realidad, justo antes, arreglé una habitación para descansar. Si está bien contigo, ¿quieres continuar la conversación allí?

Como era de esperar, ¿era demasiado directo? El arrepentimiento me atravesó el corazón, pero me sobresaltó cuando ella asintió ligeramente. Qué alivio.

En el momento en que pensé eso, palabras increíbles salieron de su boca.

― ….En efecto. También estaba pensando que me gustaría conocerte mejor.

“¿Me permitirías acompañarte?”

Diciendo eso, ella me miró con los ojos hacia arriba detrás de la máscara.

Incluso dejando atrás mi corazón que se balanceaba y golpeaba furiosamente de su mirada hacia arriba.

――――― Increíble. No creía que hubiera una mujer que ignorara las reglas hasta ese punto.

Mirando a esta chica sin precedentes que desafiaba y rompía el protocolo como diciendo que no era necesario, por alguna razón la risa brotó dentro de mi corazón. Ella me traicionó en un buen sentido.

Ese espíritu libre también. Junto con su rostro, aunque acababa de conocerla me fascinaba sin fin.

――――― No tuve más remedio que aceptarlo conscientemente ahora.

Me enamoré de ella.

Yo fui derribado por ella instantáneamente.

“El amor es algo en lo que caes” era un buen dicho.

A pesar de que había rechazado el amor a tal grado, ella sopló todo y me barrió los pies.

Ni siquiera pensé en dejar ese lugar.

De un modo u otro, tiene que caer en la misma medida que yo.

No, la haré caer.

――――― La quiero. Quiero que a ella no importa qué. Ella es la única que quiero.

….Así que esto era amor. Hacia los sentimientos que nunca antes sentí, a diferencia de mi yo habitual me estaba divirtiendo con él.

Contrariamente a mi corazón hirviente, cada parte de mi mente estaba fría y clara.

No dejaré que sea sólo por esta noche.

Para poder tenerla a mi lado a partir de ahora, empecé a calcular maneras legítimas de mantenerla a mi alcance con gran vigor.

Incluso ahora, no sabía su nombre ni su estatus.

No podía dejarla escapar en semejante situación.

De repente, noté que la muchacha temblaba. Tomándome de nuevo, empecé una conversación.

Escondí mi corazón furioso.

― ¿Qué pasa?

― N-no, no es nada.

Inclinando la cabeza confundida, envolví mi brazo alrededor de su cintura y con fingida compostura la guié a la habitación separada.

Era consciente de las miradas de las mujeres decepcionadas y de las miradas envidiosas de los hombres dirigidas hacia nosotros.

Demasiado malo para ellos. Ustedes los hombres nunca tocarán a esta muchacha en sus vidas enteras.

Con esos pensamientos, intencionalmente excluyo esas miradas de mi conciencia.

Tocándola, su sensación era tierna, y de ella un dulce olor floral  fue emitido.

De su aroma, mi temperatura palpitaba.

Se elevó a un grado increíble.

Permitirse ser invitada a una habitación separada era decir que estaba bien abrazarla.

Si era por ella, a quien ansiaba, entonces no me importaba qué tipo de sexo monótono fuera.

Preguntándome qué había estado mal conmigo hasta ahora que había cambiado repentinamente de ideas, me reí amargamente.

Para enterrarme en la persona que amo, que tan satisfactorio que debe ser.

Las expectativas hicieron que mi corazón temblara apasionadamente.

Pero, no haría falta perder la cabeza. Al menos, no hasta que sepa su identidad.

Encaminandome una vez más, con ella, emigramos a la habitación preparada.

| Índice |

5 thoughts on “¡No quiero ser princesa! – Capítulo 11: Su primer amor

Responder a Nicolle Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *