Lucía se dejó caer en el sofá de su habitación y tranquilamente volvió sobre sus recuerdos de la infancia. Su corazón se calentó al pensar en su madre. Antes, cuando pensaba en ella, estaba triste, pero ahora sólo le quedaban recuerdos felices. Esto fue gracias al hecho de que Lucía actualmente era feliz en su vida.
Su madre generalmente colocaba el colgante en el fondo de su cajón y, de vez en cuando, lo sacaba para mirarlo. A veces, estaba tan fascinada por eso que ni siquiera se dio cuenta de que Lucía estaba a su lado. Lucía pensó que su madre realmente apreciaba el colgante. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 90: Te amo (3)”
—De verdad, no quiero alejarme así de ti…
Agarré con fuerza ambas manos del capitán Jullius. Había subestimado la eficiencia del ayudante Sieg, que puso en marcha el plan de inmediato.
—Así es como debe ser —le expliqué, un poco apenada—. Aunque sigo en deuda contigo por tu amable hospitalidad. Seguí leyendo “Espada y Vestido – Vol 3 – Capítulo 1 (1): Leyendo novelas románticas como referencias”
A diferencia del resto de hombres en la tienda, Gu Yun siguió mirando el mapa de distribución de los arrecifes y su expresión no se iluminó. Por el contrario, sus cejas se fueron frunciendo cada vez más.
—Consejera, ¿qué opina? —preguntó Youyi. Seguí leyendo “Una generación de militares – Capítulo 41: Enfrentamiento con los piratas (2)”