Las voces de dos chicas se oían desde el interior de la mansión Dorbel.
—¡Volveré más tarde! —dijo una.
—¿Tienes suficiente dinero? —dijo la otra—. ¿Y pañales? ¿Y una toalla? Seguí leyendo “Voy a vivir mi segunda vida – Capítulo 34: Epílogo”
Las voces de dos chicas se oían desde el interior de la mansión Dorbel.
—¡Volveré más tarde! —dijo una.
—¿Tienes suficiente dinero? —dijo la otra—. ¿Y pañales? ¿Y una toalla? Seguí leyendo “Voy a vivir mi segunda vida – Capítulo 34: Epílogo”
Después de pasar por varias calles y aldeas con oasis, Tiararose y los demás finalmente llegaron al Castillo Real de Sandrose.
El techo circular y dorado brillaba con fuerza, y había varias pinturas en las paredes que los rodeaban. Había un gran pozo frente a las escaleras de la entrada, que lucía muy refrescante. Los ojos de Tiararose brillaban, capturada por la vista impresionante. Seguí leyendo “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 110: Banquete de bienvenida”