Cuando me encuentro con mi familia, encuentro a Gayle, Curtis y Duke sentados en el salón.
Me pregunto si vinieron aquí después de que terminaron las clases.
—Buenas noches —les saludo.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 31”
Parece que incluso dentro del elemento oscuridad, hay diferentes niveles de poder mágico. Comienza desde el nivel 1, pero me pregunto cuál es el nivel más alto… Por curiosidad, paso a la última página en la sección de magia oscura del libro.
El nivel más alto es desconocido.
¿Desconocido?
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 30”
Querido Ray,
¿Cómo estás?
Ya ha pasado un mes desde que te fuiste, supongo que el tiempo vuela muy rápido. Tal vez para cuando recibas esta carta ya estarás instalado en la Academia. Así de lejano te encuentras del Imperio.
Seguí leyendo “Crié a un sirviente obsesivo – Capítulo 30: El camino hacia ti (1)”
—¡Yulan! ¿Ahora es que vas a almorzar? —preguntó Violette, preocupada.
—Me entretuve ayudando en el aula un rato. ¿Puedo sentarme aquí?
—Me parece bien, pero…
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 38: El aire es solo para respirar”
A Violette siempre le había gustado la expresión “un arma de doble filo”; parecía aplicarse a tantas cosas en su vida. Cada vez que actuaba, las consecuencias eran suyas y solo suyas, aunque no fueran las que ella pretendía.
Se lo dijo a sí misma mientras analizaba la situación en la que se encontraba. Esto era consecuencia de algo que ella había hecho, así que no tenía derecho a quejarse.
Tampoco tenía que recibirlo con los brazos abiertos.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 37: Dicen que la ignorancia es una bendición”
Lugiia
Una nota al inicio por parte del autor: Este capítulo contendrá una escena algo violenta.
Durante el día, el bosque no da miedo en lo más mínimo.
¿Qué tiene la noche que lo hace parecer tan siniestro?
Poniéndome la capucha de forma segura alrededor de mi cara, camino con confianza a través de la niebla.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 29”
Ah, ya es de mañana
Me pregunto qué cara debería poner cuando vea a Albert.
¿Tal vez debería saltarme la práctica matutina de hoy? No, eludir el entrenamiento solo terminará en pérdida para mí.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 28”
Cinco armas móviles de la República yacían en ruinas, durmiendo para toda la eternidad dentro de su ataúd de cristal fortificado.
Se encontraban en un floreciente campo de primavera, fuera de una ruta de tráfico perteneciente a la República Federal de Giad. El cielo era de un azul precioso y cristalino, lo que daba al paisaje una especie de aspecto ilusorio y ensoñador. Era el lugar donde antes existía la frontera entre la República de San Magnolia y el Imperio de Giad.
Seguí leyendo “Ochenta y Seis – Volumen 1 – Epílogo 1: La estancia de la reina manchada de sangre”
El tiempo vuela cuando te diviertes, pero se ralentiza cuando las cosas van mal.
El tiempo que Violette y Yulan pasaron en el café se esfumó, y ahora que Yulan la llevaba a casa, Violette sintió una pesada carga sobre sus hombros. Aunque había olvidado por un tiempo la melancolía que solía sentir al final de la jornada escolar, ahora se había vuelto más pesada por el retraso.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 36: El obstáculo de la felicidad”
Las palabras de Yulan se hicieron eco con las de su padre aquella mañana, pero no podían ser más diferentes. Violette parpadeó en la oscuridad tras su mano mientras Yulan esperaba a que sus labios tensos se relajaran.
Había madurado mucho. Seguía siendo aquel chico amable y gentil que la había seguido con los ojos llorosos, pero había crecido hasta convertirse en un físico que podía envolver a cualquiera. Era un poco agridulce, saber que ese pequeño llorón se había ido para siempre.
Yo… nunca pensé que me sentiría así, viendo crecer a un hermano menor.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 35: Ahora, esta vez”
Cuando regresamos a casa, Finn, Gayle, Curtis y Duke nos estaban esperando.
—¿Ustedes fueron a alguna parte? —pregunta mi hermano Alan en el momento en que entramos a la mansión.
Lo siento, hermano, no había sido nuestra intención dejarte atrás de esa manera, simplemente sucedió…
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 27”
—¿Ha oído hablar de ella? —me pregunta Paul, todavía sorprendido mientras me observa.
No puedo decirle que lo leí en un libro…
Después de todo, mi hermano todavía no sabe que voy a la biblioteca todos los días a leer.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 26”
¡Dios mío…!
Mientras me arrastro a través del Bosque de Rosas Marchitas en busca de Dietrich, veo a lo lejos una figura que se asemeja a él, por lo que me apresuro a ir en su dirección.
Este «bosque» en realidad es un pequeño jardín, el cual pertenecía a Camille, por lo que viene siendo un anexo al palacio Dalia, lugar donde vivimos Dietrich y yo.
Seguí leyendo “La querida hermana del gran duque malvado – Capítulo 4: Eres mejor de lo que pensé, villano (4)”
Cuando Yulan llegó a la clase de Violette esa tarde, se dio cuenta de que algo iba mal.
Violette parecía emocionada, pero su sonrisa no era la que él esperaba. No se le daba muy bien sonreír, a menudo lo hacía de forma incómoda y tensa, pero normalmente se relajaba cuando estaban juntos. Su sonrisa complacida, su sonrisa asombrada o su sonrisa distante y autocomplaciente eran encantadoras a su manera, y mucho mejor que la máscara frígida tras la que escondía sus sentimientos. La mayoría de la gente se creía la máscara. No veían lo mucho que sufría. Idiotas ridículos… Él estaba de acuerdo con ellos en que ella era maravillosa, pero apenas habían arañado la superficie del porqué.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 34: Puedes relajarte”
Después de terminar las clases, los compañeros de Violette salieron del aula uno a uno. Esa señal de que era hora de irse a casa siempre le pesaba en el corazón, pero hoy era diferente. Estaba muy agradecida con Yulan por haberla invitado a salir. Su tristeza seguía presente, pero por ahora estaba enterrada en lo más profundo.
Le costaba mucho manejar sus peores emociones. En el pasado, Violette había intentado reprimirlas, pero acababan estallando con más violencia de la que ella quería. Dejando a un lado la segunda oportunidad, seguía sin conocer una forma segura de dejarlas salir.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 33: Cómo pagarte”