—Estos son los guiones que seleccionamos antes.
En la sala de conferencias, Xiao Yu colocó varios guiones marcados delante de Tang Feng y explicó cada uno de ellos.
—Este guión es una comedia romántica ambientada en la ciudad, pero no hay un protagonista masculino definido. Es una serie de pequeñas historias conectadas entre sí. Es la película que Wei Daoming está preparando como productor. Aunque no especifica el protagonista masculino, seguro que aspira a ser él. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 38: Una nueva película”
Lu Tian Chen fue eficiente. Al día siguiente de regresar al país, como presidente del grupo, celebró una reunión para establecer un equipo de relaciones públicas que resolviera el asunto de que Tang Feng estuviera en la «lista negra».
Un verdadero líder sabe dirigir a sus subordinados para que hagan aquello en lo que destacan, en lugar de encargarse de todo personalmente. Sin embargo, durante la reunión, Lu Tian Chen propuso varias soluciones, y Tang Feng, el cual asistió a la reunión, también obtuvo algunas ideas. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 37: Advertencia”
El prometedor Mejor Actor de Venecia regresó a casa y sólo encontró a unos pocos periodistas esperándolo en el aeropuerto. Sentado en el coche de vuelta a la empresa, Tang Feng hojeó las revistas y periódicos que su ayudante acababa de comprar.
No había mucha cobertura sobre «Tang Feng» como persona, y aún menos artículos sobre el Festival de Venecia. Incluso cuando se mencionaba «El callejón de Satanás», era sólo en relación con el director Li Wei y Gino, sin mencionar que Tang Feng había ganado los premios al Mejor Actor Revelación y al Mejor Actor. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 36: En la lista negra (2)”
En el Festival de Cine de Venecia, la película del director Li Wei «El callejón de Satanás» fue un gran éxito, ganando cinco de las ocho nominaciones, lo que la convirtió en la mayor triunfadora del festival. No sólo se llevó a casa el premio más prestigioso al Mejor Director, sino que el actor revelación oriental, Tang Feng, también ganó tanto el de Mejor Actor Revelación como el de Mejor Actor, algo inédito en la historia del festival.
Esa noche, los productores e inversores prepararon sobres rojos y un banquete de celebración para todos los miembros del equipo, que habían trabajado duro durante varios meses y por fin recibieron sus merecidas recompensas. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 35: En la lista negra (1)”
Eran fieles a sí mismos, por lo que no tenían que avergonzarse ante la mirada escrutadora de los demás.
Preocuparse demasiado por la opinión de los demás es agotador, sobre todo cuando estás constantemente expuesto a la mirada pública.
Tang Feng y Linda terminaron juntos el paseo por la alfombra roja. Después vino el acto principal del festival: la ceremonia de entrega de premios. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 34: Ceremonia de entrega de premios”
—¡Hermano Tang, sabía que volveríamos a encontrarnos! —Sentado en un pequeño café al borde de la carretera en Venecia, Li Xidong tomó unos tragos de una bebida local, parecía emocionado.
—Más despacio —dijo Tang Feng con una sonrisa.
Tras ser liberado por Albert, Li Xidong regresó a casa. Aquella emocionante experiencia no amilanó al joven, sino que avivó su deseo de convertirse en un destacado periodista. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 33: Alfombra roja”
Charlaron hasta bien entrada la noche. Era más de la una de la madrugada cuando Tang Feng regresó al hotel. Había bebido demasiado y sentía frío, por lo que necesitaba desesperadamente un baño caliente.
—¿Por qué sigues levantado? —preguntó Tang Feng al abrir la puerta e inmediatamente ver a Lu Tian Chen sentado en el salón, hojeando despreocupadamente los canales de televisión. Recordó haberlo llamado antes para hacerle saber que volvería tarde. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 32: Festival de Cine de Venecia (3)”
—¿Por qué me cuentas esto?
—Quizá sea una idea equivocada, pero siempre pensé que te parecías a él; hay muchas cosas que no llegué a decirle y que me gustaría contarte.
—¿Qué querías decirle?
—Que lo quiero, siempre lo he querido y siento no haber cumplido mi promesa de quedarme con él hasta el final… Quiero decirle que lo siento, pero sé que eso sólo me dará un poco de tranquilidad y nada más. No se despertará y no tendré otra oportunidad de enmendarlo. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 31: Festival de Cine de Venecia (2)”
Tras un día de descanso en el hotel, Tang Feng fue entrevistado por varios medios de comunicación a partir de la mañana siguiente. Mientras seguía enredado con algunos hombres y experimentaba la vida en el inframundo, el país ya se había centrado en él como actor en ascenso que actuó en una película de Hollywood y fue nominado a dos premios en el Festival de Cine de Venecia.
Después de recibir entrevistas de múltiples medios, finalmente sintió que había regresado al mundo normal. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 30: Festival de Cine de Venecia (1)”
Después de salir del hotel, Tang Feng fue llevado al auto que estaba esperando frente a la puerta del lugar. Desde el momento en que salieron de la habitación hasta abajo, Albert realmente no envió a nadie tras ellos.
—¿Tienes miedo? Oh, a pesar de lo que Albert dijo, de hecho nos dejó ir para no ofenderme, no fue por ti, solo una zorra. Te mataré más tarde. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 29: Sinceridad”
Lo que tenga que ser, será. Irá un paso a la vez.
Después de darse un refrescante baño, Tang Feng, quien se puso ropa casual, salió del baño y notó que Albert ya estaba sentado en la sala de estar. Involuntariamente miró hacia el sofá, limpio y sin ningún desorden o rastro de sus acciones anteriores. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 28: El pequeño demonio asesino”
El característico aroma masculino, la persistente fragancia de baño y el sudor del ejercicio se mezclaban en el aire. La fría palma de Albert cayó sobre el cuerpo caliente y provocó una extraña estimulación. La camisa abierta revelaba un pecho firme, que subía y bajaba, reflejaba la inquietud del hombre sobre el que estaba.
No importa cuán fuerte lo intentase, Tang Feng no lograba soltar sus manos atadas con la corbata. Le dolían las muñecas. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 27: Disfrutar la victoria (2)”
Si bien faltaban dos días para que comenzara el Festival de Cine, muchas de las personas que iban a participar ya estaban llegando a la isla Lido, Venecia, donde sería. El director Li Wei había llegado anteayer, por lo que Tang Feng llamó para avisarle en cuanto llegó. Cuando habló con él, se enteró de que Gino vendría al día siguiente.
Todos tienen sus propias cosas que hacer. Habría una fiesta después de la ceremonia de apertura del Festival de Cine el primer día, por lo que no había necesidad de apresurarse en llegar con mucha anticipación. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 26: Disfrutar la victoria (1)”
De hecho, estaba tan cansado que ni siquiera se molestó en apartar a Albert, el cual lo estaba besando.
En el helicóptero, Albert abrazó a medias a Tang Feng, arrinconando contra la puerta. Los labios fríos, pero suaves, cayeron sobre la frente y la mejilla del actor, repartiendo besos intermitentes. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 25: El día siguiente”
El resultado de esta subasta no fue un suspenso. Cuando el precio alcanzó los 300 millones de dólares, Harvey ya estaba pálido y en varias ocasiones, no pudo evitar querer que alguien llamara a los padres de Gino.
El hermano y el padre de Michael tenían la intención de rescatarlo intacto a cualquier costo. Se puede ganar dinero nuevamente, pero no se puede recuperar a un ser querido una vez ido. Aunque nunca pensaron que alguien seguiría subiendo el precio. Al igual que Tang Feng, no creían que Michael pudiera haber hecho algo malo como para ser atrapado por algún miembro del inframundo. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 3 – Capítulo 24: Liberación”