Príncipe Cautivador – Capítulo 74

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya


El sol estaba en lo más alto del cielo, y el paisaje dentro del bosque era muy hermoso. En este momento, Nangong Qian y Shang Wu Xin se encontraban paseando tranquilamente en el interior del bosque, y a la distancia se encontraba Leng Zi junto a un subordinado de Nangong.

—No había tenido una vista tan maravillosa desde que cumplí diez años. —Comentó Nangong Qian dejando escapar un suspiro de nostalgia. —Antes, lugares así me parecían tristes, pero ahora parece que han cambiado. —Quería que el tiempo se detuviera y así poder quedarse al lado de este joven.

Shang Wu Xin cubrió sus ojos del sol con su mano derecha. Todo su cuerpo estaba bañado por la luz del sol, y repentinamente las comisuras de sus labios se curvaron ligeramente. Incluso si no era una sonrisa cálida, era una que podía destruir un país. Afortunadamente, para Nangong Qian, pudo presenciar este momento único. Y entonces un destello de determinación brillo en sus ojos.

—Si caminas demasiado rápido, siempre ignorarás el paisaje que te rodea. —Estas palabras no solo eran para Nangong, sino también para ella misma. Siempre iba rápido, sin detenerse ni un solo momento. Hasta ahora logró sobrevivir.

Nangong Qian cubrió el rostro del Príncipe Heredero con su mano para protegerlo del sol y para que así también pudiera abrir los ojos completamente. Acercándose al oído del Príncipe Heredero dijo: —El sol está muy brillante y aun así no cuidas de tus ojos, ¿no tiene miedo de llegar a lastimarlos?

La voz de Nangong era extremadamente grave y casual, como si realmente fuera un comentario cualquiera. Sin embargo, si ella levantara la mirada en este momento vería la preocupación en los ojos de Nangong que normalmente emitía una sensación de misterio.

En cuanto a él, que estaba mirando el cabello del joven, quiso tocarlo. Quizás porque el ambiente alrededor era demasiado bueno, Nangong Qian intentó tocar el largo cabello negro de Shang Wu Xin. Pero antes de poder lograrlo oyó una fría voz provenir de los labios de este joven: —Qué desagradable.

A pesar de sentir una fuerte intención de matar, Nangong Qian no recuperó su mano. En cambio, acarició rápidamente la parte superior de la cabeza del joven, y la retiró rápidamente antes de que Shang Wu Xin se percatara de ello.

—Príncipe Shang, tenga la seguridad de que no dejaré que le suceda nada malo. —Dijo Nangong Qian con confianza.

Le estaba haciendo una promesa, una que nunca hizo ni siquiera con su hermana de sangre. Sabía claramente lo egoísta que era, ya que en una situación de vida o muerte, no podría garantizar si estaría dispuesto a dejarlo todo y entregarse para proteger a alguien más. Hasta ahora, había sacrificado la vida de otros, pero en este momento, estaba dispuesto a sacrificarse por alguien.

Al escuchar la rara promesa de Nangong Qian, Shang Wu Xin no sintió ni la más mínima emoción. Solo se volvió más fría y siniestra. Y con una voz extraña dijo: —No puedo quitarle la vida a nadie.

Los brillantes ojos de fénix de Nangong Qian eran como los de una bestia antigua, fríos y salvajes como si pudieran devorar cualquier cosa a su paso. Mirando a los asesinos frente a ellos, su sonrisa se volvió aterradora. Esas personas eran realmente molestas, incluso en el Imperio Shang. 

—Parece que no será fácil para Qian Wang de Nangong. —Comentó Shang Wu Xin al ver docenas de asesinos frente a ellos, comprendió de inmediato que no estaban aquí por ella, sino por Nangong Qian. Ella sabía que Nangong Qian tenía mucho poder e influencia en su país, y como ella también era un heredero a la corona. La única diferencia entre ellos era que el Emperador Shang la apoyaba, mientras que el Clan Imperial Nangong no, sino más bien lo oprimía. Nangong Qian era un príncipe que resistió ante su padre imperial. De alguna manera, Shang Wu Xin sabía que era inferior a Nangong Qian.

La expresión de Nangong se volvió fría.

—¿El Príncipe Shang está preocupado por mi? —Aún en esta situación, estaba de buen humor como para bromear, ya que cuando era niño siempre escapaba con vida, y ahora tenía el poder de defenderse. Sintió que el arduo entrenamiento que tuvo valió la pena. No porque le permitía vivir, sino porque podía proteger a alguien.

—¡Príncipe Heredero! —Mirando a los asesinos que aparecieron repentinamente, Leng Zi corrió hacia Shang Wu Xin. 

Aparentemente los asesinos no esperaban encontrase también con el Príncipe Shang, pero luego de haber pasado por muchas dificultades, por fin dieron con el paradero de Nangong Qian. En cuanto lo que harían con el Príncipe Shang, acordaron también matarlo.

Los asesinos comenzaron a rodearlos con una fuerte intención asesina. Shang Wu Xin y Nangong Qian se prepararon y al unísono se movieron para darles la bienvenida a los asesinos.

El arma que portaba Nangong Qian era una espada corta que solía llevar a todas partes. Parecía una daga, pero al momento que la empuñó, se notaba claramente que su afilado era muy superior a una común. Además, su técnica era muy extraña y sus ataques muy directos. Los asesinos no le prestaron atención, pero luego sintieron algo frió pasar por sus cuellos, seguido de un dolor agudo. Cuando Nangong Qian los mató, fue como si hubiese cortado unos nabos frescos.

Por el lado de Shang Wu Xin, ella corrió como un leopardo, rápida y cruel, directamente a matar. Con cada movimiento, uno de los asesinos caía al suelo con el cuello roto, lo más aterrador era que, no había rastros de traumas en los cuerpos.

Ambos subordinados no eran malos en pelear; eran muy fuertes. Siempre cumplían con las órdenes que recibían de sus maestros y ocasionalmente cometían algunos asesinatos. En este momento querían ayudar a sus maestros, pero Leng Zi se estaba conteniendo.

No tenía miedo de morir ya que deseaba proteger a su maestro. Por supuesto, sabía que no era de mucha importancia para el Príncipe Heredero, es solo que era una persona muy autoritaria y no quería que matarán a uno de sus subordinados en frente de sus ojos.

Pero, ¿cuándo fue la última vez que Leng Zi vio una escena tan violenta cómo está? De vez en cuando, la sangre le llegaba a los pies. Mirando al Príncipe Heredero se dio cuenta que no era mayor que él, sin embargo, no mostraba misericordia ante sus enemigos. Claramente tomó muchas vidas, pero, aun así, era una persona espectacular. Leng Zi parecía estar aturdido, entonces de repente, se lanzó sin temor en contra de un asesino: —¡Basura! ¡Si quieres llegar al Príncipe Heredero tendrás que lidiar conmigo primero! —Solo así Leng Zi volvió a sus sentidos.

Al observar que el Príncipe Heredero le dejó actuar. Leng Zi se conmovió aún más. Tomando su arma, comenzó a luchar para sobrevivir. Aunque sus artes marciales no eran muy buenas, no era un problema protegerse así mismo.

Aunque había muchos asesinos, podían mantenerlos a raya con sus artes marciales. Justo cuando Shang Wu Xin y Nangong Qian sintieron que este asunto se resolvería pronto, descubrieron que había un total de diez personas con el rostro cubierto. Aunque no estaban participando en la pelea, la tez de Shang Wu Xin y Nangong Qian cambio. La razón era porque estás diez personas no estaban al nivel que los demás asesinos. Incluso dudaron si serían capaces de tratar con todos ellos al mismo tiempo.

Nangong Qian estuvo mirando a estas personas cuando de repente sintió un aura mortal.

Shang Wu Xin rápidamente pudo sentir que algo andaba mal. Una persona como él ya habría pensado en cómo deshacerse de ellos. Pero…

—¿Qué tan seguro estás? —Preguntó Shang Wu Xin.

—Cincuenta por ciento. —Respondió Nangong Qian con una expresión fea mientras se movía hacia Shang Wu Xin.

No importa lo que sucediera, él prometió proteger al joven a su lado. De no poder lograrlo, de seguro lo lamentaría el resto de su vida.

A Shang Wu Xin no le importó, de repente tomando a Nangong Qian de la mano se dirigieron hacia el bosque. Leng Zi y Wu Suo al percatarse de que sus maestros se alejaron decidieron dirigirse rápidamente hacia la residencia del Príncipe Heredero por ayuda. A los asesinos no les importo, solo querían a Nangong Qian y a Shang Wu Xin.

—¿Por qué estamos corriendo? —Preguntó Nangong Qian insatisfecho. Sin embargo, no se detuvo en absoluto.

Mirando a las personas que los seguían, Shang Wu Xin dijo: —El cincuenta por ciento no es suficiente. No quiero terminar lastimado y no quiero morir. ¿No es cortejar a la muerte al dejar que nos ataquen en un espacio abierto? Solo en este bosque podremos derrotarlos uno a uno.

Shang Wu Xin no era como Nangong Qian, mientras pudiera escapar con vida, haría lo necesario. Además, no escapó como si fuera una estrategia, quería asegurar la vida de sus subordinados en primer lugar. Por supuesto, ella no dejaría que lo supieran.

Nangong Qian conocía las intenciones del Príncipe Heredero, tal vez se le ocurrió al principio de la pelea. No obstante, cuando vio a las personas enmascaradas, sus pensamientos se llenaron de ira afectando así su razonamiento.

—¿De quién son esos hombres? —Preguntó Shang Wu Xin.

—Padre. —Respondió Nangong Qian. Aunque lo estaba tratando de ocultar, Shang Wu Xin vio la tristeza en su corazón. Ser perseguido por sus hermanos no importaba, ya que uno podía defenderse, pero ser perseguido por tu progenitor hasta el cansancio y más, sin importar cuán frío se pudiera ser, ella no podía ayudarlo.

Shang Wu Xin podía sentir que su mano estaba siendo lastimada por el agarre. Debería de haber recuperado su mano, sin embargo, conocer este lado de Nangong Qian hizo que recordara su vida pasada. En la cual fue vendida por sus progenitores, en aquel momento, incluso deseo que la mataran en lugar de haberla humillado de tal manera.

Sintiendo el frío corazón de Nangong Qian, este seguía temblando. El fin de su sufrimiento aún estaba lejos.

Shang Wu Xin miró a Nangong Qian y quiso separarse, pero Nangong se negó. Sujetando al Príncipe Heredero, salto en dirección a una maleza, y al mismo tiempo ambos calmaron su respiración…

| Índice |

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *