El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 1

Traducido por Kiara

Editado por Nemoné


— ¡Padre!

El llanto de Leslie no llegó al hombre que la miraba desde el final del puente.

— ¡Madre, hermana!

Llamó a cada miembro de la familia, pero estos la miraron en silencio. Sin pensar en moverse, y con una mirada tranquila, solo la observaron ser arrastrada al fuego como un sacrificio.

Pronto, esas miradas se convirtieron en cuchillas que perforaron su pequeño cuerpo.

Un extraño pabellón, que contenía temibles llamas oscuras ardiendo con fuerza, se encontraba en el medio del puente. Y, paso a paso, Leslie fue arrastrada a ese pozo de fuego.

— ¡No!

Intentó aferrarse a la barandilla del puente, pero la delgada y resbaladiza barra no era suficiente.

Desde el principio, la Leslie, de doce años, siempre soportó ser golpeada injustamente, pero desde hace unos días el trato de todos había cambiado.

La madre le dijo que debía ser hermosa para ese día. También le dijo, mientras permanecía esposada, que debía agradecer por estar vestida y ser alimentada con agua y sopa durante todos estos días.

—Tienes que ser hermosa. ¿Entiendes? Hermosa.

Al ver a su madre embellecerla constantemente, Leslie se dio cuenta de que había algo más allá del maltrato.

¿Podría ser que finalmente sería tratada con amor? La posibilidad era mínima, pero las pequeñas esperanzas tienen pocas expectativas.

Sin embargo, ese día que tanto mencionaba, era el día en que ella se convertiría en un sacrificio para su hermana Eli.

— ¡Madre, padre…!

Intentó gritar de nuevo, pero no obtuvo una respuesta. Sin embargo, fugazmente pudo notar las miradas irritadas.

— ¿Qué están haciendo?

Mientras tapaba su rostro con un colorido abanico decorado con encajes, Eli habló en voz alta al Marqués Sperado, que seguidamente instó a los sirvientes a arrastrar a Leslie.

— ¡Tirala ya! ¡Si el sol se pone antes de que termines esto, también te empujaré en la hoguera!

—N-No. Por favor, ¡por favor… no!

Miró el rostro familiar del sirviente con lágrimas en los ojos, pero no obtuvo la respuesta que quería.

—Lo siento, señorita Leslie…

Leslie no podía contra la fuerza del estúpido sirviente que tiró de la soga alrededor de su cuello.

Aun así quería vivir, y como último recurso, trató de poner sus uñas en el piso, pero no encajaban en las piedras. Solo un extraño sonido hizo eco, y los rostros de las tres personas al final de puente se contrajeron en molestia.

—Solo sígueme… No hay nada que puedas hacer.

Leslie, que estaba frente a la entrada del pabellón lleno de fuego, con sus últimas fuerzas, abrazó los pilares para salvar su vida.

¡No quiero morir! Quiero vivir. Incluso si tengo que dedicar toda mi vida a la hermana Eli, incluso si la hermana era mi única razón de existir. Yo… todavía…

—Quiero vivir…

Al final, las lágrimas corrieron por sus mejillas y salieron desesperadamente hasta llegar a su cuello.

—Por favor…

Finalmente, el criado detuvo la mano con la que empujaba a Leslie bruscamente hacia el pabellón.

La mayoría de las personas en el lugar volvieron la cabeza conmovidos al desesperado deseo de vida de una niña que solo tenía doce años, a excepción del marqués, la señora y Eli.

Más bien, esto solo despertó su ira.

—Tch, tontos inútiles.

Después de tomar la lanza de uno de los guardias que estaba a su lado, se acercó con grandes zancadas.

—Padre…

Leslie lo miró con seriedad, y luego… Fue empujada al fuego con la lanza.

— ¡¿No sabes que morir en el lugar de tu hermana es tu destino?! ¡Patética niña, eres inútil!

En caso de que no lo hayas entendido. La débil esperanza que tenía, en cualquier caso, desapareció con el dolor que sentía en la parte posterior de su espalda.

— ¡KYAAA!

Leslie gritó ante la llama que se encendió aún más, como si la estuviera esperando.

¿Voy a morir así? ¿Seré hasta el final un sacrificio por mi hermana Eli? Acaso, ¿seré capaz de sobrevivir a este fuego?

—  ¡No, no!

Leslie trató de salir con sus últimas fuerzas, pero el fuego quemando sus ropas se lo impedía. Las numerosas cintas que colgaban en su cuerpo ardieron rápidamente en llamas.

Cuando solo podía concentrarse en el calor y el dolor, de repente escuchó una voz en sus oídos, y todo su cuerpo fue rodeado por una especie de brillo.

—Tú, niña, debes huir.

¿Qué es ese sonido? Incluso antes de asimilarlo, una pequeñas manos en el fuego ya la habían empujado.

Un poder gigantesco empujó a Leslie al fuego y la enorme ventana de vidrio que cubría el pabellón comenzó a retorcerse; al ver morir el sacrificio, la ventana gigante se abrió más fácilmente que antes. Luego, a través de la grieta, el cuerpo de Leslie salió volando.

Durante unos días, solo había comido sopa de papa, lo suficiente para mantenerla viva.

— ¡No! Atrápenla.

La familia que intentó ver el final de Leslie gritó. Sin embargo, los gritos no fueron por su hija menor, sino por la desesperación de que el sacrificio desapareciera sin ser de utilidad.

Al escuchar el grito que llenaba el acantilado, Leslie se rió espontáneamente de dolor. ¿Qué tipo de vida vivió todo este tiempo?

Una vida dedicada a mi hermana, no viví completamente para mi hermana.

♦ ♦ ♦

El Marqués siempre la ha tratado como un pedazo de basura, pero ella no conocía la razón.

—Escuché que le respondiste a tu hermana. Eres una inútil. No habrá comida para ti hoy. Y ni siquiera pienses en salir de tu habitación.

Él retiró las comidas de Leslie, aun cuando sabía que únicamente la alimentaban cada tres días a la semana, y para que tuviera solo la fuerza suficiente para hacer sus deberes.

Sucedía lo mismo con su madre que parecía disfrutar acosarla; todas las noches venía de visita y la molestaba continuamente.

—Leslie, el tutor dijo que no podías responder adecuadamente la pregunta.

—Es porque todavía no lo sé…

— ¡No me respondas! ¡Lo único que debes hacer es estudiar! ¡Al menos deberías poder hacer cosas tan simples como estas para apoyar a tu hermana!

Y en muchas ocasiones la golpearon hasta que su alma se rompió.

Además, la hermana, Eli, rápidamente captó la atmósfera de la casa y también la atormentó; si Eli se caía, si se mordía la lengua mientras comía, si su bordado salió mal o si llovía cuando decidia ir de picnic, todo era culpa de Leslie.

Hubo una vez en la que Leslie corrigió la traducción que hizo Eli de las palabras de Dios en una reunión en la que su hermana participó, y esta la miró con enojo.

Eli se había equivocado, pero fue culpa de Leslie.

—Usted deliberadamente tradujo mal las palabras de Dios para avergonzarme frente a toda esa gente.

—N-No… Hermana, te equivocas. Fue un error, lo juro.

No era su culpa, pero Leslie inclinó la cabeza. Si se revelaba aquí, recibiría un castigo mayor.

—No se trata de un error, Leslie. Todavía me siento avergonzada, y solo eso es motivo suficiente para castigarte. ¿No te has esforzado al máximo? Eres lo que eres por mí.

Como ella siguió el ejemplo de sus padres, la agarró del cabello y sacudió su cabeza, una y otra vez, y luego la arrojó al suelo. La pobre Leslie sentía que su cabeza daba vueltas, pero el castigo de su hermana no se detuvo.

Después de disculparse por los numerosos errores que no había cometido, el corazón de Eli se sintió mejor, y Leslie podía descansar un poco, incluso cuando era en un pequeño y viejo ático.

Siempre desquitandose con la pequeña niña. Así era la vida de Leslie, quien era un sacrificio para su hermana, y se consideraba lo mismo que la basura.

♦ ♦ ♦

Fui ingenua. No debería haber esperado nada.

Pero aun así, todavía quiero vivir…

Aunque pronto caería al suelo y moriría, los momentos alegres no llegaron a su mente. Leslie intentó con más fuerza y lo recordó, la primera vez que comió pan lleno de mermelada y mantequilla, un verdadero recuerdo feliz. Sin embargo, eso fue todo.

Durante su sensación de caída, Leslie cerró los ojos cuando el agua comenzó a acumularse en ellos.

Quiero vivir.

Solo ese pensamiento dominaba la mente de Leslie, y entonces, una extraña oscuridad envolvió su pequeño cuerpo cayendo hacia el acantilado.

Con un gran rugido, el cuerpo de Leslie cayó.

♦ ♦ ♦

Yo también…

Leslie miró a Eli, que se reía alegremente bajo una luz brillante.

El marqués Sperado atesoraba a esa hermana deslumbrantemente hermosa que brillaba por sí sola.

Yo también quiero ser así.

Ojos brillantes como esmeraldas preciosas, un cabello sedoso que enriquece el corazón y una piel blanca, bella y radiante que no puede ser comparada por la luz del sol.

La belleza de su tez de porcelana y su sonrisa brillante, era suficiente para alegrar el corazón del príncipe.

El marqués y la marquesa Sperado querían y cuidaban mucho a Eli, y ésta brillaba fuertemente por todo el amor que recibía. Los tres parecían una familia muy unida. Una familia perfecta sin manchas ni impurezas.

Por eso, Leslie siempre tenía que mirarlos desde lejos.

—Yo también quiero ser amada de esa manera.

Pero era solo un deseo inútil, Leslie lo sabía muy bien.

♦ ♦ ♦

Cuando leslie abrió los ojos, el lugar le parecía conocido; incluso el techo le resultaba familiar.

La pieza de Leslie era la habitación del ático más estrecha y pequeña que poseía la casa del Marqués Sperado. Y como el olor a moho y polvo llegaba a la nariz, pronto lo notó.

Estoy viva, sobreviví.

Leslie parpadeó repetidamente y las lágrimas comenzaron a fluir. Fue una experiencia horrible, y no quería volver a experimentarla.

Y Leslie ciertamente se dio cuenta de esto.

—Nadie realmente piensa que soy parte de esta familia.

Las lágrimas fluyeron, y la almohada fue humedecida.

Seguidamente, unos quejidos surgieron a través de sus pequeños labios, y aunque intentó contenerse, los sonidos salieron mientras aún tenía la cara enterrada en la almohada.

¿Cuánto tiempo había estado intentando no arruinar el nombre de los Sperado? ¿Cuánto tiempo trató de acercarse a Eli y cumplir con las expectativas de sus padres?

Toda la esperanza y todas las expectativas que he tenido se han desvanecido. 

Mi corazón está muy triste.

Sacrificio. Así la llamaban.

Leslie se miró las manos sin comprender. Puso las uñas en el puente de piedra intentando aferrarse al suelo, pero solo se rompieron. Y había una parte roja y palpitante en el dorso de su mano. Podía ver que había un buen moretón incluso sin necesidad de un espejo; esa fue la marca que el Marqués Sperado le hizo cuando la empujó al fuego.

Leslie le susurró a todo el dolor.

—No eres una niña —Se dijo.

Quería negarlo, pero no había forma de hacerlo.

La desesperada Leslie enterró la cara en la almohada y derramó varias lágrimas. Un triste grito salió de su boca, pero nadie entró a su habitación. Lloró sola durante mucho tiempo, lloró y lloró, y después de que las lágrimas se secaron, Leslie levantó la cabeza, decidida.

Era hora de elegir. Ya sea que quiera quedarse aquí con su familia o vivir una vida diferente, la respuesta ya estaba allí.


Kiara
Y tal como prometí, aquí estamos iniciando esta hermosa novela. Se que al principio todo sera muy doloroso, mi pobre Leslie su situación es tan triste y la novela tiene aún mas detalles que el mawha, que padres tan monstruosos. Mi único consuelo es que se que todo mejorara pronto. Avancemos con fuerza hacia una mejor vida junto a Leslie.

Nemoné
Hola chicos, es Nemoné, quien estará trabajando como editora en este novela. Ahora, ciertamente iniciaremos sufriendo (tengan pañuelos), pero se llegará a algo mejor. Leslie será amada y feliz, sino... *saca el cuchillo* Espero disfruten de la novela. Nos estaremos leyendo.

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