La Princesa derriba banderas – Capítulo 86: La princesa reencarnada, sorprendida

Traducido por Ichigo

Editado por Sakuya


Lentamente recuperé mi conciencia.

Un techo extraño apareció en mi visión borrosa mientras poco a poco despertaba. Era muy diferente comparado a los detalles tallados del castillo a los que estaba acostumbrada. En cambio, simples vigas decoraban el simple techo de la habitación.

¿Dónde estaba? Mi mente se hizo esa pregunta curiosa. Mis ojos estaban mejor ahora, pero mi cabeza todavía no funcionaba adecuadamente. Por un corto tiempo, soñé despierta sin quererlo mientras mi cerebro decidía funcionar de nuevo. Entonces recordé a mi pálido escolta y su tez descolorida.

—¡Klaus! ¡¿Ay?!

El dolor atacó mi cabeza cuando intenté levantarme.

Esto es… probablemente eso. Una migraña causada por haber dormido demasiado o despertar en medio de tu sueño.

Sosteniendo mi frente con la punta de mis dedos, esperé que el dolor agonizante pasará antes de suspirar aliviada.

—Si es Klaus en quien estás pensando, él está bien. No te preocupes.

Una voz se hizo notar tan pronto como el dolor desapareció. Escaneé la habitación, pero no vi a nadie.

—Por aquí —observé fuera de la ventana hacia la dirección de la voz y vi a una mano saludándome del otro lado. Me levanté del sofá y me acerqué.

Cuando miré afuera, fui saludada por un par de ojos color miel que pertenecían a un joven muchacho. Él estaba sentado en el suelo mientras observaba al océano con su espalda apoyada contra la pared exterior.

—Wolf.

—Buenos días. Parece que tienes problemas levantándote.

Mientras se reía, pude notar la fatiga escondida en su rostro.

—¿Me desmayé?

—¿No recuerdas lo que sucedió?

—Eh… Solo un poco… Aquí y allá…

Traté de recordar mis memorias mientras intentaba hablar, lo que resultó un revuelto de cosas sin sentido.

Después de que Klaus recuperara la conciencia, inmediatamente caí al suelo. No me sentía enferma ni nada. Solo no fui capaz de mantener más mi propio peso.

De acuerdo a Wolf, salí afuera para tomar algo y después sentí un terrible dolor de cabeza. Cuando eso pasó, me llevó a otra habitación y terminé durmiendo en el sofá.

—Dormiste por mucho tiempo. Todos estaban preocupados, ¿sabes?

—No tengo nada que decir a eso…

Sostuve mi cabeza en vergüenza.

Aunque estaba concentrado en tratar a Klaus, todavía había algunos otros que estaban heridos. Probablemente los trató a todos mientras yo dormía. Deseaba poder desaparecer. En vez de eso, ¿podría alguien llevarme lejos de aquí ahora?

—¿Por qué te sientes deprimida?

—Porque no he hecho nada más que dormir. Fui salvada muchas veces y, aun así, ni siquiera te lo agradecí.

El viejo doctor y Michael salvaron la vida de Klaus. No sólo eso, pero las personas que nos trajeron a Michael, Georg y la señorita Bianca, también habían ayudado en gran medida. Mia y Flora hicieron su parte también.

—Tú definitivamente le mostraste mucha gratitud a ese joven mago tuyo.

—¿Eh?

—Lo sostuviste por el brazo y repetidas veces lloraste: “¡Gracias! ¡Gracias!”, una y otra vez.

A través de sus palabras, recordé más de esa noche.

El caballeroso Michael ofreció su ayuda para ponerme sobre mis pies. Aun así, en vez de eso tiré de su brazo y repetí palabras de agradecimiento tantas veces como un disco rayado. Recordé cómo sus ojos negros se abrieron. ¿Qué estaba haciendo? ¿Lograr que mi benefactor llorara?

—También lloraste “¡Muchas gracias!”, a cualquier persona que pasara cerca de ti.

¡¿Estaba borracha?! ¡No puedo aceptar esa dura realidad!

Si eso era verdad, ¡¿no había ya cavado mi propia tumba?!

—Era bastante interesante. Todos los miembros del equipo estaban desconcertados. Era una situación tan embarazosa que apenas podía mirarla. Incluso ese guapo conocido tuyo estaba completamente rojo, ¿sabes?

—Por favor, para. Realmente moriré de vergüenza en este punto.

Cubrí mi cara roja como la remolacha con mis manos.

Una risa alegre rugió sobre mi cabeza mientras Wolf se inclinaba más cerca de mí.

—Lo sabía. Tú no eres nada parecida a una princesa. —Dijo con una firme voz.

Espiando por entre mis dedos, los ojos de Wolf me devolvieron la mirada con una expresión gentil.

Hacia su mirada afectiva, mi cuerpo se tensó por su encanto. Lentamente bajé mis manos y abrí mi boca.

—Wolf.

—¿Hm?

—¡Muchas gracias!

Dejé de ver a Wolf y me senté en la alfombra con mi espalda derecha. Inclinándome hacia adelante, estiré mis manos en el suelo en frente de mis rodillas y formé un triángulo con mis dedos. Mientras bajaba mi cabeza, Wolf gritó en pánico.

—¡Ey! ¡Marie! ¡¿Qué rayos estás haciendo?!

—Muchas gracias.

—¡Puedo saberlo con solo verte! ¡Pero ese no es el punto! ¡Eres una princesa! ¡¿Cómo puedes bajar tu cabeza a un simple boticario como yo?!

—No tiene importancia si soy una princesa o si tú eres un boticario. Tienes mi gratitud. Además, no estamos en público. Solo estamos nosotros dos aquí.

—¡Incluso si dices eso-!

—Kua, el clan milagroso.

Los ojos de Wolf se abrieron en sorpresa ante mis palabras.

—Escuché que eres parte de un clan misterioso que raramente se involucra con el mundo exterior. ¿No se volverán las cosas más difíciles para ti una vez que reveles tu identidad?

Un clan que no ayudaba a nadie a pesar de poseer un vasto conocimiento de medicina y enfermería. Parecía que mi viaje sería mucho más difícil de lo que imaginé en primer lugar.

Todo el mundo podía aprender y heredar conocimiento si mostraban el entusiasmo adecuado. Pero para más desarrollo, el dinero era la clave. Sin embargo, el clan no salía afuera para hacer negocios o ganar patrocinadores, y tampoco subían el precio de sus drogas. Después de pensar en este punto, no podía pensar en un buen motivo por el cual ellos escogían ser tan elusivos.

Además, incluso si el clan rehusaba su servicio, un hombre de poderoso estatus no se rendiría tan fácil. Esa clase de personas con influencia tendían a ser más testarudas que las normales, especialmente cuando se trataba de defender su orgullo y honor. Habría alguien allá afuera cuyas intensiones fueran monopolizar los inmensos conocimientos y habilidades del clan.

Creo que el clan Kua tiene muchas razones para ocultar su localización más que simplemente “tradiciones culturales”.

—Podrías haber mantenido tu identidad secreta, y también estabas consciente de los riesgos que vendrían al exponerla. Aun así, decidiste salvar a Klaus. Por eso, tienes mi más sincera gratitud por salvar a mi preciado escolta.

Bajé mi cabeza una vez más.

El silencio cayó sobre la habitación. Sólo el sonido distante de las olas del mar hizo eco en mis oídos. Lo que finalmente rompió la gentil calma fue un largo, largo suspiro.

¿Estaba sorprendido? Levanté mi cabeza para confirmar la situación y noté que Wolf también había bajado su cabeza ante mí.

—¿Wolf?

—Déjalo. No soy un hombre que merezca tu gratitud.

Wolf levantó la cabeza y escupió las palabras con amargura. La agudez que quedó en el aire tenía una pizca de autodesprecio mezclada.

—Aunque fuera una mujer sirviente que colapsó o el marinero que fue herido, yo fui el que los forzó a todos, ¿recuerdas?

—Eso no pudo evitarse porque estabas tratando de ocultar tu identidad. Si no hubiera insistido, ibas a tratarlos de todas formas, ¿no es así?

Era verdad que Wolf me confió tratar a Mia y a Kurt. Pero si me hubiera rehusado, se hubiera encargado inmediatamente. Confío en que este es un hecho, y no una simple especulación.

—¡Te estaba usando! ¡¿No lo entiendes?!

—¿Usándome? —Escuchando sus palabras, mis ojos se abrieron con sorpresa.

Pero, ¿por qué? Una simple pregunta se me ocurrió. Me pregunto qué hubiera ganado haciendo algo así. Como si leyera mi mente, Wolf siguió hablando.

—Pasé por Nebel para conocer a la supuesta diosa.

Aparentemente, Wolf había estado recolectando información en el puerto por un tiempo. Escuchó que un barco, el Julius zu Eigel, estaba partiendo en nombre del segundo hijo del anterior marqués Eigel. También escuchó que el marqués estaba relacionado con la diosa en cuestión y que ella estaba a bordo de la nave.

—Estaba en un viaje para volver a casa de todas maneras. Cuando escuché que la diosa estaba abordando, pensé en la suerte que tenía. Bueno, descubrí la verdad poco después, sin embargo.

Después de que Wolf se diera cuenta de que Flora no era la diosa real de los rumores, había decidido empezar su próximo viaje. Pero, se encontró conmigo en la cocina primero.

—El color de mi cabello debió ser diferente entonces.

—Es verdad, pero igual me sentía curioso. Además, no tiene importancia si eres la diosa o no, porque lo que estoy intentando encontrar no es solamente a la diosa en sí.

¿Algo más que él quería encontrar?

Cuando lo presioné un poco más con mis ojos, por alguna razón, las expresiones faciales de Wolf se volvieron amargas. Desde que él siempre tenía un aspecto fiable en su rostro, esta expresión lo hacía parecer como a un niño al que están regañando.

No quería preguntarle directamente, así que parafrasee mi pregunta.

—¿Fui capaz de cumplir tus expectativas?

Pregunté con una sonrisa, una parte de mí esperaba que respondiera con “No seas tonta” como siempre.

Pero en cambio, su expresión facial se volvió cada vez más atormentada. Con un movimiento cansado, Wolf corrió a un lado su flequillo y se burló.

—No exactamente. ¿Estás siendo seria? ¿Por qué tenías que ser una princesa? Es bueno y todo tener poder, pero deseo que hubieras nacido con un estatus social más bajo.

En una primera impresión, esto tal vez sonaría como algo sacado de la novela de Shakespeare, Romeo y Julieta. Sin embargo, no sonaba como si él estuviera hablando como un amante. Sentía como si estuviera siendo culpada por algún motivo.

—Si eres una princesa, entonces actúa como una. Sé más orgullosa. Si hubiera sido una muchacha malcriada, ignorada, vulnerable y arrogante… entonces hubiera intentado buscar a alguien más. Siempre he creído que las personas con poder no tienen muchas cosas buenas en ellos.

—¿Wolf…?

No entendía de lo que estaba hablando.

Wolf me observó, pero todavía estaba confundida.

—Hey… Marie. —Su larga mano se extendió y tomó mi brazo.

En este punto, mi confusión se volvió desconcierto.

—¿Sabes que te sucederá después de esto?

—Bueno, desde que me expuse como princesa, probablemente seré llevada al palacio real de Flamme. Después de eso, probablemente sea deportada de vuelta a Nebel.

La realeza de Flammes prácticamente dirán: “Hemos cuidado de nuestra invitada antes de enviarla a casa”.

Incluso cuando había conocido a alguien del clan Kua, perdí la oportunidad de hacer negociaciones significativas. Además, dado que la identidad de Wolf se expuso, sería imposible mantenerlo escondido a mi lado por mucho tiempo más.

Volvería a casa sin haber conseguido nada.

—Lo preguntaré de nuevo: ¿hay alguna oportunidad de que vuelvas aquí?

—No lo creo… Incluso salir del castillo será una gran tarea.

No pienso que Padre le dé a este fracaso de hija otra oportunidad de redimirse. 

Murmuré con tristeza y una sonrisa. Wolf entonces soltó otro largo suspiro y se volvió hacia mí, su expresión sorprendentemente seria.

—Entonces bien… No se puede evitar.

—¿Eh…? ¡E-Espera!

Mi campo de visión se dio la vuelta en un segundo. Mi línea de vista que iba al cielo a través de la ventana ahora estaba observando el suelo.

Wolf me levantó y me cargó sobre su hombro. Tomó el equipaje que había dejado a lado y me cubrió con una capa.

Rápidamente desaparecimos por la puerta trasera.

Wolf bajó por un tramo de escaleras sin dudarlo.

—¡¿Eh?! ¡¿Qué es esto?! ¡¿Qué estás haciendo?!

¡¿Por qué me están cargando?! Más importante, ¡¿a dónde estamos yendo?!

Confundida, observé a Wolf por respuestas, pero en vez, él cubrió mis ojos.

—¿Te importaría ser secuestrada por mí por un poco de tiempo?

—¿Huh?

Un grito desconcertado escapó de mi boca.

¿De qué estaba hablando este chico?

 

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