Mi prometido ama a mi hermana – Arco 3 – Capítulo 2

Traducido por Kavaalin

Editado por Sakuya


En mi segunda vida, junto a todas las posibilidades que deseché, se encontraba eso llamado paz.

Aunque me había rebajado hasta el nivel de ser una mujer tonta, a la que sólo le importaba Soleil y que iba por la vida impulsada por el sentimiento violento de profundos celos, originalmente, yo era una persona a la que no le gustaban las disputas. No hablaba mucho, ni era elocuente. Me sentía más cómoda quedándome detrás mientras era protegida que encarando a la gente. Me pregunto si es posible que, al nacer y crecer como una noble, esta se convertía en tu naturaleza. Siempre siendo escoltada, antes de que pudieras actuar, una sirvienta ya había descifrado tus pensamientos y te traía lo que sea que quisieras. En caso de emergencia, tu vida será más importante que cualquier otra, serás protegida ya sea por tu padre o por tu esposo y sin ninguna duda, creerás que su gran espalda existe sólo para ese propósito.

Pero Soleil no quería que su esposa fuera así. A pesar de que se había enamorado de un ser tan frágil, incluso así, no sé si es porque buscaba a alguien capaz de soportar el peso de ser la esposa de un marqués, pero nunca me permitió ser débil. Creo que eso se hizo especialmente evidente después de que nos casamos. Como la figura de un esposo ejemplar, aunque me animara con palabras gentiles, si llegaba a realmente preguntarle para que me prestara su hombro, él me mostraría una expresión de decepción.

Por eso tuve que convertirme en una esposa más fuerte que ninguna otra.

Lo más probable es que, la yo de mi primera vida, sólo fuera una mujer promedio, del tipo que encontrarías en cualquier lugar. Podría haber recibido el entrenamiento para ser la esposa de un marqués, pero eso es todo lo que era. En cuanto a sus otras habilidades, sólo era una patética mujer promedio. Esa era la razón por la que difamaba y buscaba pleito con las mujeres que se acercaban a Soleil, usaba esos métodos indudablemente de baja clase para mantenerlas alejadas de él. Yo era la que vociferaba como un patético perro, no hay dudas en eso. Pienso que fue porque me aferré a la posición de ser la prometida de Soleil. Con cabello del color de las cenizas, rasgos mediocres, pero sin desechar el orgullo de ser la hija de un conde, al transmitir únicamente mis sentimientos por Soleil, sólo me quedé estancada en medio de esta violenta corriente llamada vida. Sólo para ese propósito, había acumulado esfuerzos hasta el punto en que pensé que vomitaría sangre. De lo contrario, incluso estar de pie hubiese sido difícil.

…Por ese motivo, al rememorar a la yo de mi primera vida, pensé en esto. ¿No me ocurrieron todas esas cosas porque había sido un ser humano débil? Dado a que mi corazón era débil y yo era una señorita que no poseía nada, había dado pie a aquellos que me despreciaban se aprovechasen de mí. Debido a cómo había actuado frente a mi situación, me acusaron de fratricidio y morí en la cárcel.

Cuando descubrí que esta era mi segunda vida, pensé que esta vez, debía hacerlo bien. Incluso si sólo lucia bien en la superficie. Incluso si sólo pretendía ser fuerte. Si desde la perspectiva de los demás parecía ser feroz, aquellos que intentarían atacarme desaparecerían.

Una vida en donde terminara encerrada, no quería experimentar eso otra vez. La persona a la que amaba no me creyó, mi familia me dio la espalda, las personas que pensaba eran mis amigos, me ignoraron una vez que fui tirada en prisión. La patética mujer que sólo podía rezar, no recibió ni una mísera palabra de ellos. Hubiera estado bien incluso si fuera sido una mentira. Si tan sólo una persona me hubiese dicho te ayudaré, con tan sólo eso, habría sido salvada. La yo, que esperó de todo corazón por esas palabras, fue una existencia lamentable y miserable e irremediablemente desdichada. Y más que nada, fue una tonta.

Ese es el porqué, la yo de mi segunda vida, tomó toda posible contramedida y jugó todas las cartas en su mano. Incluso si fui llamada cobarde, incluso si fui despreciada por sólo ser una mujer, nunca me rendí e hice pleno uso de mis facultades como la futura esposa del Marqués. Actué de esa forma cuando era su prometida, después del matrimonio, extendí mi círculo de amigos y con una autoridad suficiente para sobrepasar a los de mí alrededor, asenté mi poderío. Fui ayudada considerablemente por las conexiones personales que construí desde temprana edad, gracias a mi posición como la prometida de Soleil. En mi primera vida, había ido en línea recta como una idiota y nunca se me cruzó por la cabeza la idea de usar a otros. Así que, en mi segunda vida no vacilé. Ellos tampoco escatimarían en esfuerzos por tenderle la mano a un marqués, no por mi bien, no por mí como persona. Y a cambio, yo también les daría mi ayuda si lo necesitaban.

…Ahora podía ver claramente todo lo que había obviado en mi primera vida. Qué palabras escoger para que tu pareja de conversación albergué buenas intenciones contigo, que tipo de actitud tomar para que él o ella tenga una buena impresión de ti. El ser humano llamado Ilya se creó en base a leer hasta sus más sutiles reacciones. Cuando encaraba a alguien, tomaba nota de sus gestos desganados, su tono de voz, sus deslices, sus expresiones, su línea de visión, el número de veces que pestañeaban, incluso llegaba hasta el punto en que notaba la impresión en sus ojos, los observaba como si fueran insectos. Mientras hacía eso, en algún punto del camino, descubrí quién me traicionó o, quién me traicionaría. Tracé una línea clara entre las personas en quienes podía confiar y aquellas que no.

A veces, con tan sólo una leve sospecha, las personas podían ser arrestadas.

Para mí, no para la gente que me respalda, tal poder era posible. En mi primera vida, me encontraba en la posición en donde sabía que alguien me había tendido una trampa, pero no fui capaz de detenerlo. Sabía que ser descuidada me llevaría a la muerte. A pesar de que perseguirlos y arrinconarlos me daba una sensación de culpa, era necesario para protegerme de la muerte. Porque sabía que, si fuera a ser acusada de algún crimen, como en mi primera vida, Soleil, mis padres e incluso los amigos con los que me había hecho íntima, me abandonarían fácilmente. Por ese motivo, me enfoqué en sólo buscar poder, recoger hasta la más mínima sospecha y entramparlos.

Soleil sólo daba su consentimiento tácito a esto. Lo que hacía, era similar a como había actuado antes de nuestro matrimonio, pero probablemente él sabía que ahora no me estaba dejando llevar por celos infantiles. Después de todo, él era miembro de la nobleza. Entendía que no podías defender tu hogar sólo pasando por alto las cosas. Esa es la razón por la que me eligió como su esposa, como su pieza de ajedrez.

[Traducido por Reino de Kovel]

Eres una mujer terrible, —me dijo alguien. —No quiero ser enemigo tuyo, —sonrió amargamente, con sus ojos desaprobaba a tal mujer.

Pero, sólo Soleil agarró mi mano y me dijo que estaba bien. —Incluso si me ausento, puedo confiarte la casa con tranquilidad. Estoy realmente agradecido de que una mujer como Ilya sea mi esposa, —dijo con una sonrisa.

Esa es la razón por la que me persuadí a mí misma. Con esto, está bien. Con esto, no hay dudas. Este es el pasado correcto.

Innumerables veces, me he dicho a mí misma que al seguir esta ruta, al hacer esto, Silvia no morirá.

Por el bien de protegerla, de lograr ese fin, esta vez realmente tengo que dar lo mejor de mí. Tengo que ser fuerte. Tengo que ser una existencia a la que todos teman. No importa cuánto realmente desee no convertirme en ese tipo de persona. Debo convertirme en una existencia completamente diferente de la niña de la que Soleil se enamoró.

Y entonces, a principios del verano pasado, tres años después de nuestro matrimonio. El fatídico día llegó otra vez.

En mi segunda vida, el grupo de ladrones que atacó a Silvia ese día ya habían sido arrestados. Y la que lo había hecho posible fui yo. No podía quedarme sin hacer nada al saber que Silvia sería atacada, así que usé todas las cartas en mi mano para llevar a esa organización hasta la aniquilación. Cuando fueron arrestados, lo más probable es que ni se imaginaran que eso podría llegar a ocurrirles. Tenían expresiones estupefactas. Al observar sus caras pude ver que el ataque a Silvia sólo se había debido a una suerte de acontecimientos. Al menos, en el momento en que fueron arrestados, aún no planeaban atacar el carruaje de un Conde. En otras palabras, ese suceso había ocurrido aquel día por accidente. Y, por supuesto, no habían tenido a Silvia como objetivo. Fue sólo que las personas que me tendieron una trampa habían hecho buen uso del incidente.

Si lo pensabas superficialmente, dado que la banda de ladrones había sido arrestada, las posibilidades de que Silvia no muriera eran altas.

Sin embargo, apenas podía decir que la situación era segura. Porque no sabía qué clase de desencadenante provocaría esa calamidad. Explicándole claramente que no saliera, desplegando una escolta secreta, me dediqué a proteger a esa niña.

Tengo que cambiar el curso de estos eventos. Sólo pensé eso.

El futuro donde matan a Silvia. El futuro donde soy arrestada como la asesina. El futuro donde Soleil me da la espalda. Tengo que cambiar esta gran corriente que se dirige hacia esos finales.

Ese mismo día, sólo para estar segura, hice que Soleil fuera a la casa de mis padres. Hubiera estado bien que fuera yo misma, pero si algo llegara a suceder, dos mujeres que apenas podían moverse, sólo serían un obstáculo. En lo que respecta a Silvia, si tuviera que nombrar a una sola persona a la que pudiera confiársela, no habría nadie más que Soleil. No quiero dejarlo ir, no quiero dejar que Silvia y Soleil se encuentren. Pero incluso si eso era lo que pensaba, solo ese día, no podía permitir que nadie más estuviera al lado de esa niña. Cuando le dije que recientemente, Silvia se había estado sintiendo mal y que quería que se encontrara con ella en mi lugar, Soleil aceptó sin rechistar. Solo por un momento, frente a esos labios ligeramente relajados, cerré los ojos, bajé la cabeza y le confié a mi hermanita. En el borde de mi baja línea de visión, mis manos entrelazadas estaban temblando. ¿Por qué razón estaban temblando? no lo sé. ¿Es porque estoy ansiosa? ¿Porque soy insegura? Pensé de inmediato que no debía dejar que Soleil lo notara. ¿Qué debo hacer si lo percibe? ¿Qué excusa puedo decir? Pensando todo eso, levanté la cabeza, pero…

…Ni siquiera me estaba mirando.

Mi rostro se reflejaba en sus ojos, pero era como si me estuviera mirando desde la distancia. ¿Pensaba en Silvia, a quien vería después de esto?

No obstante, incluso así, estaba bien. Porque, no me había equivocado. No había cometido un error. Incluso si el temblor de mis manos no se calmaba. Incluso si Soleil ni siquiera lo notaba.

Mientras esa niña no muera, todo está bien. Era hoy, por hoy, sólo hoy. Debía tolerarlo.

Entonces, ese día transcurrió pacíficamente y sin incidentes, como cualquier otro día. Silvia estaba a salvo, no pasó nada. Parecía que no había dejado la mansión ni había salido afuera. Por fin, lo había logrado.

Gracias a Dios. Es grandioso, verdaderamente grandioso. Las cosas que hice no fueron en vano.

En la tarde de ese día, completamente sola, rompí a llorar.

Sentí que finalmente había sido liberada del destino que terminaba en tragedia. Con un estado de ánimo en el que quería soltar un grito de que todo estaba bien, derramé lágrimas sin reprimir mis sollozos. Fingí no haber notado que Soleil, quien había dicho que volvería al atardecer, no había regresado incluso después de pasada la media noche.

…Y con eso, el tiempo que había perdido en mi primera vida, me fue devuelto.

Sinceramente creí que me convertiría en una nueva yo, que de ahora en adelante mi vida real comenzaría. Mis expectativas y esperanzas eran que, a mi vida de ahora en más, se le conferiría un resplandor brillante. Estaba convencida de eso. Incluso ahora, Soleil estaba a mi lado cumpliendo con su deber como esposo y en el futuro, yo siempre estaría a su lado.

Bien, no sería malo tener hijos pronto. Mi verdadero papel era dar a luz al próximo heredero y criarlo. Soleil seguramente se convertiría en un buen padre e incluso yo podría ser una buena madre. Bien, estaría bien el tener una familia. El convertirse en una familia.

Esta vez, estaría realmente unida en matrimonio con Soleil.

Tuve tal sueño. Un sueño bendito y feliz.

Un sueño que estaba destinado a nunca hacerse realidad.


[Sakuya: Esta historia destrozará mi corazón T_T]

♥ ❤ ♥

               

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8 thoughts on “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 3 – Capítulo 2

  1. Minami says:

    ¿Por qué no busca alguien más poderoso y se casa con el? Podría chantajearlo diciéndole que conoce posibles acontecimientos futuros y como sería más poderoso el otro no podría hacer nada 😭😭😭😭😭😭😭😭

  2. Diana Mon says:

    Ella no puede romper su compromiso, sobre todo por ser de una casa inferior, así las cosas tontuelas
    Ya era demasiado tarde para cuando recordó todo por eso lo pudo hacer mucho

  3. Lu ShanAn says:

    Esta historia me recuerda a Satisfied de la obra de teatro de Alexander Hamilton, me recuerda a Eliza y Angelica, aunque aquí es demasiado triste, mucho más, me da impotencia por la prota ;-;

  4. Shion1993 says:

    Estoy terriblemente desepcionada de la protagonista. Todo el tiempo y esfuerzo que invirtio me parece una total perdida de tiempo. Ella esta viviendo una vida de amargura total, no puede decir lo que piensa, sabe que su esposo no le quiere, tiene que actuar y fingir pensamientos y sentimientos todo el tiempo y todavia se da el lujo de pensar que tendrá una familia feliz??? como si tuviera esperanzas de que su esposo la va querer al final?? Que idiota! Pero quiero saber que pasaaaaa! Asique por favor sigan traduciendo esta novela!Gracias

  5. Mery (@Sumiri01) says:

    No sé si siento pena o siento rabia de esa situación.
    El Soleil es un monstruo, si él ama tanto a Silva que se casa con ella. Él se queda con este amor de Romeo y Julieta, me está dejando sin paciencia. Si la Silva es tan amada por todos (Que Rabia), Ella podía pedir para casarse con el Soleil.
    Los dos son personas desagradables, dejando a la pobre Ilya sufriendo en el canto.
    ¿No siente usted de ella, no?
    La Ilya es burra sinceramente. Ella le daría haber terminado esa novia a mucho tiempo. La mayoría de sus problemas iba a ser resueltos. No sé cómo ella no cansa de ser masoquista. Ella se lastima de propósito y el imbécil del Soleil no tiene la menor consideración;

  6. Resa Rin (@Resa_Rin) says:

    Déjame adivinar; como bajó la guardia después de ser tan implacable ahora la que va a resultar asesinada va a ser ella porque tiene más enemigos que otra cosa.

    Dios, está historia es tan genial. Gracias.

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